Los estudios de prevalencia de DM2 pueden verse
influidos por diferentes factores, como el tipo de población estudiada, consideración de
diabetes conocida y/o desconocida y criterios diagnósticos empleados; se asumió como
norma general el hecho de que por cada caso conocido de DM2 existe otro pendiente de
diagnosticar.
En EE.UU., la cifra media de prevalencia es de 5-7 por ciento,
siendo superior en hispanos (mexicanos) y negros que en población caucásica, lo que
habla de una evidente influencia étnica. Existen valores extremos, como sucede en
esquimales (1,9 por ciento) e indios Atabascos de Alaska (1,3 por ciento), frente a los
indios Pima de Arizona (40 por ciento) y los indígenas Nauru en Micronesia (30,3 por
ciento). Es obvia, asimismo, la influencia ambiental, comprobada por la mayor frecuencia
de diabetes en ciertas poblaciones emigrantes en relación con su país de origen
(japoneses en Hawai).
La diabetes es más frecuente en mujeres o en hombres según los
países estudiados, y aumenta con la edad del individuo. Su desarrollo se ve influido por
diferentes factores ambientales: intensidad, duración y tipo de obesidad (visceral o con
índice cintura-cadera elevado), inactividad física, dieta con alto aporte calórico o
rica en grasas, historia de diabetes gestacional previa y residencia en hábitat urbano.
Es llamativo el papel jugado por el cambio de "estilo de vida" en países en
vías de desarrollo, en los que la occidentalización de las costumbres trae consigo
sobreingesta, sedentarismo y obesidad, y por ende un mayor desarrollo de diabetes.
La incidencia de DM2 es díficil de valorar por el carácter
solapado de su evolución, habiéndose barajado cifras de 250/100.000 habitantes. En este
sentido es de reseñar como el diagnóstico de la enfermedad tiene generalmente lugar
cuando ésta lleva ya de 3 a 7 años de evolución, comportándose de manera
asintomática.
En pacientes con DM2 el índice de mortalidad es 2-3 veces superior
a la población general, siendo las causas más frecuentes de muerte las complicaciones
ateroscleróticas (cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular agudo).