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PROGRAMA ANUAL 2000-2001
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

  

Hepatitis crónica

Clínica y diagnóstico de la hepatitis C

La mayoría de los pacientes con hepatitis crónica por virus C cuando acuden al médico están asintomáticos. Se detecta la enfermedad, bien durante el seguimiento de una hepatitis aguda que no ha curado en una pequeña proporción de casos, o lo que es más frecuente, porque al paciente se le detecta alteración de las pruebas de función hepática de forma casual durante el reconocimiento de empresa, analítica previa a una intervención o a un régimen dietético o tratamiento hormonal menopaúsico etc. En el estudio de la alteración de esas transaminasas se detecta la presencia de anticuerpos al virus C, de viremia y en la biopsia de hepatitis crónica. Menos del 10 por ciento de los pacientes refieren síntomas completamente inespecíficos como astenia, molestias inespecíficas en el hipocondrio derecho o estigmas de hepatopatía crónica.

Bioquímicamente, la alteración más frecuente, y muchas veces única, es la elevación de las cifras de transaminasas, la ALT es mayor que la AST y podemos distinguir varios grupos de pacientes: pacientes con mínimas elevaciones de transaminasas entre una y dos veces las cifras normales de forma mantenida, pacientes con elevaciones mantenidas y siempre superiores a 100 y pacientes con brotes de hipertransaminasemia de varios meses de duración sobre las cifras previas. La cifra de gammaglutamil-traspeptidasa se encuentra elevada en más de la mitad de los pacientes, y se sabe que es un parámetro de mala respuesta al tratamiento con interferón. La fosfatasa alcalina suele ser normal, la bilirrubina es normal. Puede haber alteraciones en el espectro electroforético caracterizadas por una hipergammaglobulinemia con aumento fundamentalmente de IgG y con mucha frecuencia también de IgM cuando se acompaña la enfermedad de crioglobulinemia. Los anticuerpos no órgano específicos suelen ser negativos, salvo los anticuerpos anti LKM que con frecuencia pueden ser positivos, incluso a título alto. Los anticuerpos antinucleares, si son positivos, lo son a título inferior a 1/40. La ecografía es normal en la mayoría de los casos. El parénquima hepático suele ser homogéneo, el tamaño de la porta y del bazo es normal, salvo cuando hay presencia de hipertensión portal, lo que suele ocurrir en relación a un estado avanzado de la enfermedad.

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