La mayoría de los pacientes con hepatitis crónica
por virus C cuando acuden al médico están asintomáticos. Se detecta la enfermedad, bien
durante el seguimiento de una hepatitis aguda que no ha curado en una pequeña proporción
de casos, o lo que es más frecuente, porque al paciente se le detecta alteración de las
pruebas de función hepática de forma casual durante el reconocimiento de empresa,
analítica previa a una intervención o a un régimen dietético o tratamiento hormonal
menopaúsico etc. En el estudio de la alteración de esas transaminasas se detecta la
presencia de anticuerpos al virus C, de viremia y en la biopsia de hepatitis crónica.
Menos del 10 por ciento de los pacientes refieren síntomas completamente inespecíficos
como astenia, molestias inespecíficas en el hipocondrio derecho o estigmas de
hepatopatía crónica.
Bioquímicamente, la alteración más frecuente, y muchas veces
única, es la elevación de las cifras de transaminasas, la ALT es mayor que la AST y
podemos distinguir varios grupos de pacientes: pacientes con mínimas elevaciones de
transaminasas entre una y dos veces las cifras normales de forma mantenida, pacientes con
elevaciones mantenidas y siempre superiores a 100 y pacientes con brotes de
hipertransaminasemia de varios meses de duración sobre las cifras previas. La cifra de
gammaglutamil-traspeptidasa se encuentra elevada en más de la mitad de los pacientes, y
se sabe que es un parámetro de mala respuesta al tratamiento con interferón. La
fosfatasa alcalina suele ser normal, la bilirrubina es normal. Puede haber alteraciones en
el espectro electroforético caracterizadas por una hipergammaglobulinemia con aumento
fundamentalmente de IgG y con mucha frecuencia también de IgM cuando se acompaña la
enfermedad de crioglobulinemia. Los anticuerpos no órgano específicos suelen ser
negativos, salvo los anticuerpos anti LKM que con frecuencia pueden ser positivos, incluso
a título alto. Los anticuerpos antinucleares, si son positivos, lo son a título inferior
a 1/40. La ecografía es normal en la mayoría de los casos. El parénquima hepático
suele ser homogéneo, el tamaño de la porta y del bazo es normal, salvo cuando hay
presencia de hipertensión portal, lo que suele ocurrir en relación a un estado avanzado
de la enfermedad.