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PROGRAMA ANUAL 2001-2002
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

  

Anemia

Introducción

La anemia se trata de un síndrome y como tal, son varios los procesos que pueden cursar con una disminución de la hemoglobina, característica que la define. Constituye uno de los problemas más frecuentes con los que ha de enfrentarse el médico. Su enorme prevalencia deja traslucir la gran importancia que tiene, tanto en sus aspectos clínicos como sociales. Se calcula, según datos de la OMS, que un 30 por ciento de la población mundial la presenta y en la mitad de ellos, la carencia de hierro es su causa. En nuestro país, al igual que en otros países desarrollados, su incidencia es mucho menor, aunque en algunos sectores sociales, de bajo nivel económico o mujeres en edad fértil, se acerca a las cifras anteriores.

En los últimos años hemos asistido a una franca disminución en las consultas de Hematología, que ha venido dado por un mayor nivel económico de la población y por lo que ha sido más importante, el mejor manejo por los médicos generalistas y de Atención Primaria. En los próximos años es de prever un cambio, que ya nos estamos encontrando, con la entrada de inmigrantes con bajo nivel económico y altos porcentajes de hemoglobinopatías, para lo que debemos ir preparándonos.

Esta monografía hemos decidido separarla en los capítulos clásicos de los libros de texto de Hematología, incorporando como novedad, un capítulo dedicado a una anemia secundaria a varios procesos, producidos por mecanismos diferentes, con características clínicas también diferentes, pero que tienen en común su origen en un trastorno hematopoyético y que su relativa alta frecuencia plantea serios problemas en la práctica médica, titulándolo como "anemia en los procesos onco-hematológicos". Se ha intentado dar la importancia que corresponde a cada tema, pretendiendo realizar una actualización de los conocimientos y dando algunas pautas de actuación que faciliten la labor del médico, especialmente aquéllos dedicados a la Atención Primaria.

 

Eritropoyesis

Es el proceso de formación de los eritrocitos (Ver Figura 1). A partir de las células madre o pluripotentes, con capacidad para producir todas las células de la sangre, algunas se diferencian hacia la primera célula de la línea eritroide que es la BFU-E y posteriormente la CFU-E, estas dos células se identifican en cultivos celulares por sus características de crecimiento. La BFU-E da lugar a grandes colonias de eritrocitos maduros después de 2-4 semanas de cultivo, la CFU-E produce pequeñas colonias a los 7 días de cultivo in vitro.

Figura 1.

La maduración de la CFU-E da lugar al proeritroblasto, que es el primer precursor que se reconoce morfológicamente en la médula ósea. En sucesivas divisiones van apareciendo precursores más pequeños, con núcleos cada vez más pequeños y de cromatina más condensada y con mayor contenido de hemoglobina en el citoplasma, por lo que se ve cada vez más rosado. Estas células se denominan: eritroblasto basófilo, eritroblasto policromatófilo y eritroblasto ortocromático. Finalmente, cuando pierde el núcleo se denomina reticulocito. Esta célula ya no se divide, pero tiene polirribosomas (que es la causa de que se vea al microscopio algo azulado o basófilo) y mitocondrias para continuar sintetizando hemoglobina (Hb). El reticulocito está 1-2 días en la médula y 1-2 días circulando en la sangre hasta que acaba en un eritrocito maduro. La vida media del eritrocito es de 120 días.

El principal regulador de la eritropoyesis es la eritropoyetina (EPO) que en más de un 90 por ciento es producida en el riñón. El estímulo para la producción es la disminución de la tensión de oxígeno en el tejido renal. La EPO actúa especialmente sobre la CFU-E, esta célula tiene gran cantidad de receptores para ella. Sin EPO la CFU-E sufre apoptosis o muerte celular, en presencia de EPO prolifera y se diferencia a proeritroblastos. Otros factores que influyen en la eritropoyesis son:

• IL3 (interleuquina 3), GM-CSF (factor estimulante de colonias granulomonocíticas), tiroxina y andrógenos.

• El aporte de hierro, vitaminas (B12, fólico, vitamina C, piridoxina o B6) y aminoácidos.

Durante la maduración de los eritroblastos va aumentando el contenido de hemoglobina en el citoplasma. La hemoglobina (ver Figura 2) se forma por la unión de cuatro cadenas globínicas a cuatro grupos hemo. La síntesis del hemo se produce fundamentalmente en la mitocondria; el grupo hemo es el resultado de la combinación de la protoporfirina IX con el hierro. El hierro que se necesita para la síntesis de la hemoglobina es transportado a los eritroblastos por la transferrina, que se une a unos receptores de membrana específicos.

Figura 2

La función del eritrocito es el transporte de oxígeno a los tejidos y de CO2 a los pulmones. Esta función la realiza la Hb. El metabolismo del eritrocito está dirigido a mantener el equilibrio osmótico, por la elevada concentración de proteína intracelular representada por la Hb. y a mantener el hierro del grupo hemo en estado reducido (Fe++) porque cuando el grupo hemo se oxida (Fe+++), la Hb pierde su capacidad para unir el oxígeno.

La mayor parte de la energía procede de la vía de Embden-Meyerhof que genera ATP y permite mantener el volumen de la célula, su forma y flexibilidad; en esta vía también se genera NADH necesario para mantener la Hb en estado reducido. La vía de la hexosa monofosfato genera NADPH que es necesario para reducir el glutatión por la enzima glutatión reductasa, el glutatión reducido neutraliza los agentes oxidantes e impide la desnaturalización de la Hb. El 2,3-DPG (difosfoglicerato), que es generado en la vía de Embden-Meyerhof, forma un complejo con la Hb y es importante en la regulación de la afinidad al oxígeno de la Hb.

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