Avances en el manejo
de la patología urológica.
Secuencia diagnóstica y tratamiento de
la neoplasias testiculares
Las neoplasias testiculares son
tumores poco frecuentes representando de un 1-1,5 por ciento con su máxima incidencia en
la tercera década de la vida.
La clasificación histológica de los tumores germinales
viene dada por el aspecto morfológico que reproducen a partir de una posible célula
totipotencial germinal indiferenciada de cuya transformación maligna derivarían las
distintas variedades. Los tumores germinales se originan a partir de células
germinales intratubulares (carcinoma in situ).
Aproximadamente la mitad de los tumores germinales son del tipo seminoma, pudiendo hasta
un 20 por ciento poseer células de sincitiogrofoblasto capaces de producir gonadotropina
coriónica humana (betaHCG) sin ninguna implicación pronóstica. Las restantes variedades
se engloban bajo el epígrafe de tumores germinales no seminomatosos.
Secuencia diagnóstica
La sospecha clínica de una masa testicular se confirma
mediante la realización de una ecografía testicular. El estudio se completa con la
determinación de marcadores tumorales: alfafetoproteina (alfaFP), betaHCG y
lacticodeshidrogenasa (LDH). La presencia de marcadores elevados permite asegurar que la
masa es maligna mientras que su negatividad obliga a una exploración quirúrgica. Entre
un 80-90 por ciento de los pacientes con tumor no seminomatoso presenta cifras elevadas de
alfaFP y/o betaHCG. Los seminomas sólo presentarán elevación de marcadores en un 20 por
ciento.
Una vez confirmada la existencia de una masa testicular se
procede a la realización de una orquiectomía por vía inguinal.
El diagnóstico de extensión precisa la realización de un
TAC toraco-abdominal que permite el diagnóstico del 75 por ciento de las metástasis
retroperitoneales.
La dosificación sistemática de los marcadores tumorales
postorquiectomía permite reducir el número de falsos negativos pues hasta un 10-15 por
ciento de los pacientes sin evidencia clínica de enfermedad presenta elevación de los
marcadores como signos de metástasis subclínicas.
Algoritmo diagnóstico
MASA TESTICULAR
ECO
MARCADORES TUMORALES
AlfaFP
BetaHCG
LDH
ORQUIECTOMIA INGUINAL
ESTUDIO EXTENSIÓN
TAC TORACO-ABDOMINAL
MARCADORES TUMORALES
Factores de mal pronóstico
El volumen tumoral es un importante factor limitante de
respuesta. Se consiera de mal pronóstico metástasis pulmonares mayores de 3 cm o la
presencia de más de 8-10 nódulos por campo pulmonar, así como volúmenes metastásicos
superiores a 10 cm en retroperitoneo. En segundo lugar destaca la variedad histológica,
siendo de mal pronóstico la presencia de coriocarcinoma y tumor del seno endodérmico.
Se ha evidenciado una disminución de supervivencia en
aquellos pacientes con marcada elevación de los marcadores tumorales, siendo
significativas cifras de alfaFP > 1000 ng/ml y/o beta HCG > 50000 mUI/ml. Las cifras
de marcadores no son un mero reflejo del volumen tumoral sino de la composición. Grandes
fracciones de coriocarcinoma y tumor del seno endodérmico representadas por cifras
extremas de betaHCG y alfaFP tienen peor pronóstico que grandes volúmenes de otras
variedades histológicas.
Finalmente la presencia de metástasis viscerales no
pulmonares deben considerarse de mal pronóstico respecto a su respuesta terapéutica y
supervivencia.
Tratamiento
La primera maniobra terapéutica ha de ser siempre la
orquiectomía radical por vía inguinal
A) Seminomas
Estadio I
Tumor limitado al testículo. Actualmente existe una
alternativa válida a la radioterapia profiláctica consistente en el control periódico y
sistemático, no habiéndose detectado modificaciones significativas de la supervivencia.
Estadio II
Diseminación retroperitoneal inferior a 5 cm. Los últimos
protocolos han demostrado la eficacia de la quimioterapia con una tasa de curaciones del
100 por ciento.
Estadio II (invasión retroperitoneal > 5 cm) / Estadio
III / Estadio IV
El tratamiento es quimioterapia según un esquema de
cisplatino y etopósido con tasas de curación del 90-95 por ciento
La Masa Residual postquimioterapia en el seminoma no precisa
cirugía.
B) No seminomas
Estadio I
Localización en el testículo. La tasa de recidiva con un
esquema de seguimiento estricto alcanza el 30 por ciento lo que ha estimulado el uso de
pautas de quimioterapia adyuvante consiguiendo una disminución de la tasa de recidivas
hasta un 9 por ciento.
Estadios II / III / IV con criterios de buen pronÓstico
El tratamiento incluye un esquema de quimioterapia con
Cisplatino, Etopósido y Bleomicina (BEP)
Estadios II / III / IV con criterios de mal pronÓstico
Incluyen protocolos de quimioterapia de segunda línea.
La extirpación sistemática de las masas residuales
postquimioterapia demuestra que están compuestas en un 40 por ciento de los casos por
teratoma maduro, un 40 por ciento por tejido fibronecrótico y en el 20 por ciento
restante por tumor residual. En algunos pacientes se asiste a un crecimiento progresivo y
rápido de las metástasis retroperitoneales y/o pulmonares durante el tratamiento
quimioterápico, lo que se conoce como Síndrome del Growing Teratoma, compuesto por
teratoma maduro quístico y que requiere su extirpación quirúrgica.
La masa residual en el paciente con tumor no seminomatoso
requiere extirpación quirúrgica con excepción de aquel paciente cuyo tumor primario
estuviera exclusivamente compuesto por carcinoma embrionario con o sin seminoma y cuyo
volumen se haya reducido en más del 90 por ciento, en cuyo caso puede tomarse una actitud
expectante. Tras la cirugía de la masa residual y si existe tumor germinal deben
asociarse 2-3 ciclos de quimioterapia de segunda línea.

| Sumario |