Aula Acreditada:

Información General | Temario | Boletín de inscripción | Area de Evaluación


 
numero.gif (1368 bytes)



 

PROGRAMA ANUAL
2001-2002
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

  

Avances en el manejo de la patología urológica.

Aproximación diagnóstica a la microhematuria

Concepto

Se define como microhematuria la presencia de 3 a 100 hematies por campo de 400 aumentos. Para su diagnóstico se precisan al menos 2 determinaciones con recogida de muestra en condiciones adecuadas (toma de muestra en mitad de la micción de un paciente que no haya realizado actividad física extenuante ni haya sido sometido a intrumentación urológica en las 48 horas previas y en ausencia de menstruación).

Secuencia diagnóstica

Confirmación de la hematuria

Tiras reactivas

Evalúan la presencia de eitrocitos intactos, hemoglobina libre procedente de eritrocitos lisados y mioglobina.

El resultado positivo de una tira reactiva debe confirmarse mediante la realización de un sedimento.

Examen del sedimento. Microscopia óptica

La presenacia de cilindros eritrocitarios, proteinuria intensa y hematíes dismórficos orientará a patología glomerular. La leucocitura y bacteriuria indicarán la presencia de infección urinaria que hace necesaria la obtención de urocultivo. La presencia de eosinofiluria puede orientar a una nefritis intersticial.

Si el estudio del sedimento no orienta hacia un origen nefrológico de la microhematuria se iniciará el estudio del posible origen urológico de la misma, lo que incluirá la realización de cultivo de orina, citologías, BKs, ecografía renovesical y U.I.V., exploraciones que en función de sus hallazgos determinarán la necesidad de realizar otras.

La microhematuria aislada se halla presente sin traducción clínica hasta en un 3 por ciento de los pacientes. Es motivo de controversia la extensión del estudio inicial y el seguimiento de una microhematuria. La mayoría de los autores defienden que la persistencia de una microhematuria asintomática de etiología desconocida ha de ser considerada como un fallo diagnóstico obligando a su seguimiento. Lo primero a descartar será la existencia de hiperuricosuria e hipercalciuria, una de las causas más frecuentes de microhematuria aislada. Un incremento significativo del grado de hematuria en el seguimiento analítico periódico, un episodio de hematuria macroscópica o la aparición de clínica urológica en ausencia de infección requieren una nueva valoración urológica completa.

algo5.gif (3619 bytes)

 

| Sumario |