Alcoholismo
Introducción
En las últimas
décadas y progresivamente, la sociedad ha pasado de considerar
el alcoholismo desde una concepción moralizante, a considerarlo
como un importante problema de salud pública. Sin embargo, el
camino recorrido no es suficiente porque, como veremos más adelante,
son muchos los obstáculos y factores que condicionan una actuación
decidida, con medidas eficaces a nivel de prevención primaria.
Pero cada día se dan más pasos en ese camino de normalización
de las actuaciones contra el consumo de alcohol, como se toman contra
cualquier otro problema grave de salud. Para unos, el alcoholismo es
una enfermedad, para otros es un problema de conducta. Probablemente
sea ambas cosas, pero en todo caso es una dependencia con graves consecuencias
para la salud de una buena parte de nuestra sociedad.
En 1995 se celebró en París la Conferencia Europea sobre
Salud, Sociedad y Alcohol, en la que se adoptaron los principios éticos
y las estrategias de acción en este campo y que constituyó
la Carta Europea sobre el Alcohol. En el año 2001, tras seis
años, se celebró en Estocolmo una conferencia que puede
considerarse la continuación de la de París y cuya declaración
final pretende ser una guía política de las actuaciones,
que, en esta materia, realicen todos los países de la región
europea. Su fin es reducir las cosecuencias del consumo de alcohol y
contrarrestar los efectos de la promoción del mismo entre la
población, especialmente entre los jóvenes. Igualmente
se pretende crear un Sistema Europeo de Vigilancia del Alcohol, un observatorio
que dispondrá constantemente de información de última
hora, no sólo sobre todo lo relacionado con el mundo del alcohol
y su consumo, sino también sobre las medidas preventivas y de
lucha de los diferentes países, así como de los resultados
que se vayan obteniendo contra este grave problema de salud pública.
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