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PROGRAMA ANUAL
2002-2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

 

 

 

 

Alcoholismo

El alcohol en la sociedad

Las bebidas alcohólicas se han consumido desde el principio de los tiempos; al principio como líquidos fermentados de escaso contenido alcohólico. Los árabes en la Edad Media introducen en Europa la destilación. Los alquimistas lo denominan el elixir de la vida, utilizándolo como remedio para todas las enfermedades de donde probablemente nos llegue la palabra whisky, de origen gaélico "usquebaugh", osea "agua de la vida". Se beben disoluciones acuosas de alcohol etílico, producido por la fermentación anaerobia de líquidos azucarados mediante levaduras y disoluciones acuosas procedentes de la destilación de bebidas. Hoy, el alcoholismo es un problema social y médico de primer orden, es la drogodependencia mas generalizada y de consecuencias mas devastadoras para la salud.

Los factores que intervienen en el proceso salud-enfermedad, y en consecuencia de la protección de la salud, tienen con frecuencia connotaciones culturales, políticas y económicas. Su modificación y prevención en ocasiones no produce resultados socialmente tangibles o políticamente rentables, o en el caso de las bebidas alcohólicas produciría resultados políticos y económicos negativos, en consecuencia escapan a las posibilidades de resolución por parte del médico. El alcoholismo es un problema cultural, porque tropieza con hábitos y costumbres; es muy difícil hacer compatible con la salud una sustancia en la que la alimentación, el placer y la toxicidad se combinan. Es un problema político, porque hay muchos ciudadanos y estructuras sociales poderosas, cuyo status depende de la denominada cultura del alcohol. Y es un problema económico, porque del alcohol depende la economía de muchas zonas y regiones españolas, por lo que el Estado recauda gran cantidad de impuestos y porque cualquier medida decidida necesita un soporte económico importante para su acometida y resolu-ción. En consecuencia, es manifiesto su caracter lucrativo, incluso para el Estado, encargado de velar por sus consecuencias indeseables. Estos factores han sido normalmente olvidados por la Medicina clásica, además de estar ausentes de los proyectos de investigación.
Los servicios sanitarios, especialmente en Atención Primaria, prestan asistencia a las intoxicaciones agudas por alcohol, enfermedades organicas y psíquicas en las que interviene el alcohol, accidentes y traumatismos relacionados con él, así como múltiples problemas psiquiátricos, familiares y sociales. Siempre se debe preguntar e indagar el consumo de alcohol, y lo encontramos además de lo mencionado en la mayor parte de accidentes de tráfico, laborales, domésticos..., ideación suicida y trastornos de comportamiento..., lesionados en peleas, malos tratos y agresiones familiares..., cuadros convulsivos, dolores abdominales, cefaleas..., agotamiento de familiares... "que no pueden más", demandas de ingreso en instituciones cerradas por falta de soporte social..., avisos de auxilio por las fuerzas de seguridad..., interacciones con medicamentos... En casi todo lo relacionado con el vivir cotidiano puede estar presente el consumo de alcohol.

Modelos de Consumo

Los daños derivados del consumo de alcohol van a ser lo mismo a largo plazo. Son independientes del modelo de consumo del paciente. La diferencia estriba en las consecuencias y riesgos inmediatos al consumo. Conocer el modelo de consumo es útil para abordar en prevención primaria el problema, o para entender las conductas de los bebedores y poder actuar sobre ellas, al menos en el caso de los más jóvenes. En todo caso, la determinación del patrón del consumo no debe obviar la cuantificación de la ingesta de alcohol/semana. Se diferencian básicamente dos modelos, aunque puede haber comportamientos que respondan a características de ambos.

Modelo Mediterráneo

Corresponde al modelo de consumo clásico de nuestro país y a los del área mediterránea. El comienzo o inicio en el consumo se produce a edad temprana, utilizado como rito de paso, en un ambiente familiar y social permisivo y estimulador al consumo. La situación se describe mejor si se piensa que la persona que no consume es considerada extraña. Desde luego la abstenia es lo menos normal. Se consumen bebidas de baja graduación, que va aumentando con la edad de las personas. Mantiene diferencias entre sexos, y así el etilismo social y público es tolerado en los hombres pero mal visto en las mujeres. El consumo de alcohol forma parte de ritos y costumbres: en las fiestas patronales, para celebrar la "entrada en quinta", carnavales, incluso celebraciones de carácter religioso. Es difícil encontrar una sola celebración, invitación u homenaje dentro o fuera del entorno familiar que no cuente con la presencia de bebidas alcohólicas. El vino y la "copita" forman parte de la mesa y sobremesa de cualquier hogar español.

Cualquier cambio en la vida individual, laboral, familiar, si es positivo para celebrarlo, si es negativo para consolarse, es motivo para consumir alcohol: desde encontrar trabajo, ascender, cumpleaños, bodas, comuniones, despidos, fin de curso y de carreras. Los excesos e intoxicaciones agudas son habituales y toleradas, formando parte de un entorno festivo. La intoxicación aguda es una consecuencia frecuente que se alcanza con otros, pero en el modelo de consumo mediterráneo no es buscada como objetivo.

Modelo Anglosajón

Aunque tradicionalmente es el modelo de consumo más frecuente en los países anglosajones, actualmente es el modelo de consumo en fines de semana -con variaciones- de los jóvenes en España. La restricción del consumo es hasta la edad adulta, no existiendo la cotidianidad en el consumo del modelo mediterráneo. Las bebidas de alto contenido alcohólico se consumen en soledad o pequeños grupos, no forman parte del escenario social familiar y de las celebraciones y cuando lo hacen de forma menos intensa. El etilismo social y público no es tolerado, lo que origina que las intoxicaciones agudas y los excesos sean más ocasionales pero sin embargo suelen ser más graves. Con frecuencia la intoxicación aguda es un objetivo que se persigue y alcanza en soledad, fuera de la cual la restricción puede ser absoluta.

Las cifras dicen que se está produciendo una equiparación en el consumo en los países europeos (los países que consumían cerveza están incorporando el vino y viceversa) y la forma de consumo, así en los países mediterráneos están desarrollando un consumo de fin de semana que sustituye al consumo diario ligado a las comidas que era más tradicional. Las características de esta nueva forma de consumo se produce sobre todo entre los jóvenes, donde el porcentaje de bebedores excesivos alcanza cifras elevadas los fines de semana, y consumen preferentemente destilados y cerveza, relegando el vino a un tercer lugar. Esta forma de consumo está ligado a un nivel socioeconómico bajo, a un incremento en el porcentaje de mujeres consumidoras, produciendo en general menos problemas orgánicos pero más problemas conductuales.

Factores Socioeconómicos
y Culturales


Además de los dos modelos de consumo mencionados existen diferencias -submodelos- en función del nivel social y así:

- En los niveles sociales bajos el inicio es en edad temprana con bebidas simples, de baja graduación, consumo grupal. Después se producen consumos agresivos -habitualmente los fines de semana y festivos- progresiva e intencionadamente más intensos, con posterior tendencia al aislamiento, etilismo público.
- En los niveles sociales medios el inicio en el consumo se produce al final de la adolescencia, coincidiendo con los ritos de paso. Es un bebedor social, que habitualmente no consume si esta solo, ni tampoco en casa. Suelen ser objetivo fácil de modas y formas de consumo. Aprovecha las ocasiones para transgredir colectivamente.
- En los niveles sociales altos el inicio se produce en el adulto joven con bebidas elaboradas, caras y de marca. Se ha creado un supuesto "consumo cultural" en torno a grandes intereses económicos.

Factores laborales

Hay profesiones que por sus características o por la "obligación de alternar" facilitan el consumo o condicionan que el mismo sea mayor. Así hostelería y espectáculos, ejecutivos, periodistas, vendedores, militares, marinos mercantes, conductores, médicos.

Factores psicológicos

No existe un perfil de personalidad predispuesta, aunque los hijos varones de los alcohólicos tiene 3-4 veces mayor riesgo. Para las teorías psicodinámicas el alcohol provoca un alivio de las carencias afectivas. Parecen más vulnerables los sujetos inseguros, pasivos, desarraigados, solitarios o aquellos que padecen trastornos ansiosos, depresivos, psicóticos residuales o personas con pérdida del control de los impulsos.


 




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