Alcoholismo
El
concepto de alcoholismo
El término alcoholismo, desde que fuera introducido en 1849 por
Magnus Huss, ha evolucionado hasta la actualidad cambiando no solo en
cuanto a su significado, consumo y uso perjudicial, sino también
en las estrategias para prevenirlo, hasta introducirlo en el grupo de
las drogas, de las que solo le separan las diferencias de instrumentalización
legal.
Independientemente de la catalogación de cualquier conducta o
respuesta ante el alcohol, de las consideraciones que en función
de cultura, constumbres e intereses se puedan hacer en relación
a la droga más extendida del mundo, los riesgos para la salud
derivados de su consumo son extraordinarios. Como consecuencia, el alcoholismo
es el problema de salud evitable mas importante de los países
desarrollados.
Aunque la mejor recomendación es no consumir alcohol, su consumo
en la persona sana es opcional, las cantidades recomendadas como máximas
son dinámicas y dependen de: sexo y características individuales.
La cantidad consumida se mide en gramos de etanol puro (Tabla I).

Para quienes han decidido tomar alcohol es aconsejable no exceder el
10 por ciento del total de calorías de la dieta y que se consuma
preferentemente en forma de vino y dentro de las principales comidas.
Esa cantidad es equivalente aproximadamente y como término medio
a 30 g de alcohol al día.
A continuación se repasan una serie de conceptos que permiten
establecer acuerdos y fijar instrumentos de uso amplio y generalizado
para la detección, evaluación y tratamiento del alcoholismo.
- Unidad de Bebida en España y EEUU es igual a 10 gr de alcohol
puro y en Gran Bretaña es de 8 gr.
- Abstemio, se utiliza para definir a aquellas personas que nunca han
consumido alcohol de manera habitual, aunque hayan tomado o tomen alguna
pequeña cantidad ocasionalmente.
- Es bebedor moderado, la persona que consume alcohol habitualmente
por debajo del límite de riesgo.
- Es bebedor con consumo de riesgo, aquella persona que supera semanalmente
el límite de riesgo, que en varones se considera cuando su consumo
es superior a 280 g/semana o superior a 40 g/día y en mujeres
superior a 168 g/semana ó a 24 g/día. Se considera también
consumo de riesgo cuando al menos una vez al mes, se consumen mas de
80 gr de alcohol pero en un tiempo corto, de varias horas.
- En relación a la frecuencia de consumo, se considera que 5
o más consumiciones por ocasión aumenta el riesgo de "problemas"
relacionados con el alcohol. Aunque hay variaciones según autores,
se considera que un consumo moderado debería situarse por debajo
de 3 consumiciones/día (21 semanales) para los hombres, y de
2 consumiciones/día (14 semanales) para las mujeres; y algo menos
en los más jóvenes, ancianos y mujeres. Durante el embarazo
y la lactancia materna es recomendable la abstinencia, así como
en las personas con dificultades para controlar el consumo de alcohol.
- Alcoholemia es la cantidad de alcohol en sangre, y se utiliza para
medir la cantidad de alcohol presente en la misma en un momento determinado
tras la ingesta. La cifra máxima se alcanza a la hora de la ingesta,
y sus concentraciones iniciales producen efectos variables. Cuando se
alcanzan concentraciones de 0.5 gr/l de sangre, habitualmente, provocan
estado de embriaguez. La concentración de 0.8 gr/l supone intoxicación
con implicaciones legales, mientras con 2 gr/l estaríamos ante
una intoxicación muy grave y con 3-4 gr/l se llega a concentraciones
potencialmente mortales.
- El consumo de riesgo es fijado en función de estudios epidemiológicos
que han relacionado diferentes patologías con el consumo de alcohol.
Lo que implica que un consumo para una persona determinada no es preciso
que sea de riesgo para que pueda causar cualquier daño de los
múltiples que puede originar y, en consecuencia aparece un nuevo
concepto:
- Consumo perjudicial, introducido por la CIE-10, para clasificar aquellas
personas que tienen problemas físicos o psicológicos como
consecuencia del consumo de alcohol pero independientemente de la cantidad
consumida.
- Sufren Síndrome de Dependencia Alcohólica (SDA) aquellas
personas que han perdido la capacidad de control sobre el consumo de
alcohol y se define con SDA, todos los síntomas físicos
y conductuales que ponen de manifiesto esa incapacidad y a pesar de
las consecuencias indeseables que les provoca el consumo. Existiendo
un debate con consideraciones que intentan diferenciar la dependencia
con dependencia física y sin ella. En cuyo caso hay autores que
consideran que la presencia de la necesidad de seguir bebiendo es debida
a un trastorno de los impulsos.
- El termino abuso del DSM-III-R y DSM-IV es el aplicable a las personas
que sufren consecuencias personales psíquicas o físicas
o que provocan problemas familiares, labores o sociales derivados de
la ingesta etílica. Seria equiparable al término consumo
perjudicial, aunque mas amplio al incorporar al término cualquier
consecuencia perjudicial relacionada con la ingesta etílica.
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