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PROGRAMA ANUAL
2002-2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

 

 

  

Alcoholismo

Patología orgánica en el alcoholismo

La intoxicación depende de la cantidad de alcohol ingerida, del grado de nutrición previo, de la presencia o no de contenido gástrico que aumenta el tiempo de absorción distribuyendo sus efectos en más tiempo. También depende de la ingesta concomitante de otros tóxicos y por supuesto de las características e idiosincrasia personal. Si la misma cantidad de bebida alcohólica va a producir efectos distintos en personas o momentos diferentes, tampoco la misma cantidad de alcohol en sangre produce los mismos efectos en diferentes personas, por lo cual es mas importante valorar el estado clínico que la alcoholemia.
Los efectos tóxicos del alcohol afectan prácticamente a todos los órganos y sistemas, y su morbimortalidad ligada sobre todo a accidentes de tráfico, laborales y domésticos, suicidios y homicidios es muy elevada. El alcohol etílico es un depresor del SNC, cuyos efectos dependen de la dosis y están relacionados con cantidad de etanol consumida por peso corporal. Su aparente efecto estimulador, utilizado como justificante para el inicio en personas jóvenes o inseguras, es resultado de su efecto depresor sobre los mecanismos inhibidores de control cerebral.

Intoxicación aguda

La embriaguez pasa por diferentes momentos. Se afectan primero los procesos mentales que dependen de la capacitación y la experiencia previa, despues se embotan memoria, concentración e intuición. Aparecen después los momentos más estimulantes para el bebedor, con una oleada de confianza, euforia, expansión; el paciente se vuelve vivaz; a lo que posteriormente siguen cambios incontrolados del talante y arranques emocionales injustificados y desproporcionados. La persona se puede volver querulante, grosera e incluso violenta; hasta aparecer los cambios sensoriales y motores con trastorno general de la función del SNC y anestesia general. Son momentos delicados para el paciente porque el margen entre anestesia y parada cardiorespiratoria es muy estrecho, mas acusado en personas mayores. La muerte sobreviene cuando los niveles de alcohol en sangre llegan a 300-400 mg/dl. Se distinguen:

- Embriaguez subclínica (<0.5 gr/l de alcoholemia): en la que no suele haber clínica, pero las capacidades están disminuidas, desinhibición, afectación del juicio crítico.

- Embriaguez ligera (0.5-1.5 gr/l de alcoholemia), excitación intelectual y motora, se presenta euforia, habla farfullante, midriasis y conducta hipomaníaca o depresiva.

- Embriaguez grave (1.5-2 gr/l de alcoholemia), el lenguaje es entrecortado, con dificultad, incoherente. Se produce un descenso de la capacidad crítica con presencia de disforia, inestabilidad franca, marcha típica, caídas, visión borrosa, vómitos. Sobrevienen trastornos de conducta y disminución de la autoestima.

- Cuando la cantidad de alcohol en sangre es superior a 2gr/l se presenta arreflexia, pérdida de conciencia, relajación de esfínteres, disminución de sensibilidad o anestesia, baja o nula respuesta a estímulos.

- Si se superan los 3gr/l de alcohol en sangre el paciente presenta estupor, coma acidótico o hipoglucémico, insuficiencia respiratoria por depresión bulbar, parada cardíaca y muerte.

Es preciso realizar diagnóstico diferencial y pensar con coma diabético (hipoglucemia o cetoacidosis), encefalopatía hepática, intoxicación farmacológica, accidentes cerebrovasculares, meningoencefalitis, y traumatismos craneoencefálicos, para lo cual es necesario repasar la historia clínica del paciente, realizar una correcta anamnesis y las pruebas complementarias necesarias. Las complicaciones mas frecuentes del estado de embriaguez son los accidentes de todo tipo, mas frecuentes los de tráfico y laborales.

Intoxicación crónica

Siempre necesita ayuda médica puesto que la esperanza de vida de estos pacientes esta disminuida, al menos en 15 años. Causa una profunda agresión a la calidad de vida tanto del enfermo como de su familia. Se produce una afectación de prácticamente todos los órganos y sistemas como consecuencia de una intoxicación autoinflingida y consciente, que sólo se puede hacer comprender al paciente en período de lucidez.

Ya se han comentado buena parte de las consecuencias que el alcoholismo puede provocar -concepto y binomios del alcohol-. La intoxicación crónica o la ingesta excesiva crónica provoca trastornos neurológicos y mentales graves ocasionados por una lesión y deterioro cerebral progresivo, que a la vez le incapacita progresivamente para someterse a una reducción drástica del consumo y al tratamiento del síndrome de dependencia. Los enfermos presentan pérdida de memoria, trastornos del sueño, depresión, ansiedad, psicosis con fenómenos alucinatorios, delirios paranoides y celotipias. Completan el cuadro las convulsiones y deficiencias nutricionales y vitamínicas asociadas a los trastornos gastrointestinales y hepáticos. Pueden aparecer cuadros como la encefalopatía de Wernicke, síndrome de Korsakoff, polineuritis, encefalopatía por déficit de ácido nicotínico y además afectación de todos los órganos y sistemas.





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