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PROGRAMA ANUAL
2002-2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

 

 

  

Tuberculosis

Formas Clínica

La primoinfección se produce en la mayoría de los casos de forma subclínica, sólo evidenciable por la demostración del viraje de la prueba de tuberculina. En determinados pacientes en los que concurren los factores predisponentes enunciados -edad, inmunosupresión- se produce la aparición de las manifestaciones clínicas y radiológicas de la tuberculosis primaria. Lo más característico durante la edad infantil es el hallazgo radiológico de un complejo primario -infiltrado periférico con adenopatía hiliar- en el curso de un cuadro inespecífico con afectación general, febrícula y tos. En los pacientes adultos inmunodeprimidos, es frecuente la presentación de formas primarias con importante componente adenopático hiliar o mediastínico, así como las formas primarias rápidamente progresivas. La diseminación hematógena puede condicionar la aparición de una tuberculosis miliar o meníngea como presentación primaria.

La tuberculosis postprimaria es la forma clínica más frecuente en el adulto. Su presentación es en general muy variada, desde cuadros agudos hasta hallazgos radiológicos casuales en pacientes asintomáticos, e inespecífica, por lo que deberemos sospechar una tuberculosis ante la presencia de síntomas respiratorios (tos, expectoración, hemoptisis....) o generales (astenia, anorexia, pérdida de peso, febrícula, sudoración nocturna) de presentación subaguda o crónica. Las lesiones radiológicas son asimismo muy variadas pudiendo simular cualquier otra enfermedad pulmonar, si bien es cierto que lo más característico es la afectación progresiva de los lóbulos superiores, cuya forma más extrema es la cavitación. Conviene tener presente que la tuberculosis pulmonar puede cursar con una radiografía normal: formas adenopáticas y endobronquiales. Por tanto, la radiología es una prueba muy sensible pero muy inespecífica, lo cual hace necesario que para apoyar la sospecha diagnóstica reforzada por un hallazgo radiológico se deban considerar siempre los antecedentes epidemiológicos, el viraje tuberculínico y la microbiología.

Las formas extrapulmonares, consecuencia de la diseminación a distancia del micobacterium son más frecuentes entre huéspedes inmunodeprimidos y comparten con las pulmonares la cronicidad e inespecificidad de sus manifestaciones. Entre las más frecuentes encontramos la tuberculosis meníngea, la genitourinaria, la linfadenitis, la pleuritis y la tuberculosis miliar, aunque conviene no olvidar que dado el carácter sistémico de la tuberculosis, puede afectarse cualquier órgano o sistema.





 


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