Aula Acreditada:

Información General | Temario | Boletín de inscripción 


 
numero.gif (1368 bytes)


 

 

PROGRAMA ANUAL
2002-2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

 

 

  

Tuberculosis

Tratamiento preventivo

Entre las medidas básicas encaminadas al control y la erradicación de la tuberculosis en los países desarrollados, las medidas preventivas más eficaces son el tratamiento correcto de los casos bacilíferos y la detección activa de los sujetos infectados con riesgo aumentado de desarrollar la enfermedad (estudio de contactos, infectados por VIH y grupos de alto riesgo) para la realización de quimioprofilaxis. La eficacia preventiva del tratamiento de los casos bacilíferos, radica en su capacidad para evitar la transmisión de la tuberculosis por la rápida esterilización del esputo y en que reduce la fuente de infección. Otra medida que contribuye a reducir la transmisión es el aislamiento de los pacientes en su domicilio durante las fases iniciales del tratamiento. La vacunación por BCG es una medida de dudosa eficacia de cara a impedir la infección de las personas susceptibles. Mediante la búsqueda activa de individuos infectados, lo que se pretende es evitar el desarrollo de la enfermedad tuberculosa activa mediante la instauración de quimioprofilaxis, en los casos en los que fuera necesaria; con ella se consigue una reducción de la incidencia de tuberculosis entre el 54 y el 88 por ciento.

AISLAMIENTO

Se debe proceder al aislamiento domiciliario -siempre y cuando no existan criterios de ingreso hospitalario- de los pacientes con baciloscopia positiva durante las 2-3 primeras semanas de tratamiento o en los casos en los que se produzca el abandono del tratamiento, o una mala respuesta clínica. El aislamiento se realizará en una habitación con ventilación adecuada y en la que se pueda garantizar la limpieza de las superficies con paños húmedos y que tenga el menor número posible de muebles. El paciente debe evitar la formación de aerosoles mediante la obturación de la boca con un pañuelo al toser seguido del lavado de las manos. Así mismo utilizará mascarilla cuando por alguna razón justificada se encuentre en una zona común de la vivienda. Se evitarán las visitas de las personas no expuestas y se intentará garantizar la adherencia al tratamiento, a ser posible con la ayuda de un familiar que ejercerá el papel de cuidador. Se suspenderá el aislamiento en los casos en los que no se confirme la sospecha diagnóstica y en los casos de enfermedad en los que tengamos constancia de la adecuada realización del tratamiento y evidencia de respuestas clínica y microbiológica óptimas.

QUIMIOPROFILAXIS

La quimioprofilaxis -antes denominada primaria- busca la protección contra la infección en las personas tuberculina negativas con riesgo de contagio. Está indicada en pacientes con prueba de tuberculina menor de 5 mm, en los que se descarte enfermedad y en los que se de una de las circunstancias siguientes:

- Contactos íntimos o frecuentes de TBC bacilífera menores de 35 años (especialmente niños y adolescentes).
- Contactos íntimos o frecuentes de cualquier edad, pertenecientes a un grupo con micro epidemia.

Se realizará durante dos meses con isoniacida a dosis de 300 mg/día en el adulto, y de 5 mg/Kg/día en niños sin superar los 300 mg/día. La isoniacida sólo protege de la infección mientras se administra, pero debe mantenerse 2 meses después de interrumpido el contacto. Pasado este tiempo se repetirá la prueba de la tuberculina suspendiéndose la quimioprofilaxis en los pacientes en que no se haya producido conversión de la reacción tuberculínica; y se mantendrá hasta completar 6 meses, tras haber descartado enfermedad activa, en aquellos pacientes en los que se obtenga una reacción significativa de infección.

TRATAMIENTO DE LA INFECCIÓN LATENTE TUBERCULOSA (TILT)

El TILT, antes denominado quimiprofilaxis secundaria, consiste en la protección, mediante fármacos, de una persona infectada para evitar que desarrolle la enfermedad. Está indicado en personas con una induración de la reacción de Mantoux igual o superior a 5 mm de diámetro, que por sus características personales y circunstancias epidemiológicas tengan mayor predisposición a desarrollar la enfermedad tuberculosa. El objetivo del tratamiento de la infección tuberculosa latente implica la disminución del número de reservorios, que por reactivación endógena, desarrollarán una enfermedad tuberculosa y serán nuevas fuentes de infección.

Para decidir la instauración de quimioprofilaxis es preciso tener en cuenta la posibilidad de desarrollar la enfermedad, la relación riesgo/beneficio y la edad del infectado. En adultos, especialmente en mayores de 65 años, se realizará una valoración de la indicación de quimioprofilaxis por la incidencia de hepatitis por isoniacida, que es superior a la presentada en la población más joven. Algunos estudios sitúan en 1:1 la relación riesgo/beneficio de la quimioprofilaxis en torno a los 45 años de edad; no obstante, la quimioprofilaxis no está contraindicada a ninguna edad si existen factores de riesgo asociados para la tuberculosis. Las indicaciones del TILT según SEMFYC 1998 se exponen en la Tabla X.

El TILT, siempre y cuando se haga de forma completa, se realiza una sola vez en la vida del individuo. Cuando el TILT no se ha completado por el motivo que sea, puede volver a instaurarse de forma completa tantas veces como sea necesario a lo largo de la vida de la persona. El fármaco de elección es la isoniacida a dosis de 300 mg/día en el adulto y de 5 mg/kg/día en niños, sin superar los 300 mg/día. Es recomendable añadir 50 mg/día de piridoxina (vitamina B6). Se administra diariamente por vía oral en una sola dosis por la mañana, 30 minutos antes ó 2 horas después de la ingestión de alimentos. La quimioprofilaxis se realiza durante un período de seis meses. En el caso de pacientes con lesiones fibróticas o infección por VIH se prolongará durante 9 meses.

El porcentaje de abandonos con las pautas clásicas oscila entre el 10 y el 80 por ciento y casi la mitad de los abandonos ocurre antes de cumplir el primer mes de profilaxis. En las personas con riesgo importante de incumplimiento, se puede aconsejar un tratamiento intermitente con isoniacida 15 mg/kg -dos veces por semana- sin superar los 900 mg/día. En casos de intolerancia o de resistencia a isoniacida podrá utilizarse rifampicina a dosis de 10 mg/Kg/día durante 6 meses. En la mujer embarazada es aconsejable retrasar el comienzo de la profilaxis hasta después del parto, excepto si existe alto riesgo de enfermedad tuberculosa (contagio reciente o coinfección con VIH).

Antes de instaurar la quimioprofilaxis se debe descartar la presencia de enfermedad tuberculosa activa, se excluirá a aquellos individuos que hayan recibido previamente tratamiento completo por infección o enfermedad tuberculosa, y se investigará la existencia de contraindicaciones relativas y absolutas a la administración de isoniacida como tratamiento preventivo.

 




|Sumario