Asma
Bronquial
Tratamiento
GENERALIDADES
El tratamiento debe realizarse de una "manera integral" y
basado en los tres pilares fundamentales desde el enfoque etiopatogénico
actual.
Por un lado, debe utilizarse la terapia farmacológica más
adecuada, según el grado de severidad de la enfermedad, incluyendo
los nuevos fármacos recomendados en los consensos internacionales;
por otro se debe utilizar inmunoterapia en casos concretos, indicada
por un profesional cualificado, aplicada de forma correcta y con las
precauciones recomendadas, que eviten situaciones de riesgo para el
paciente, así como obtener los beneficios del tratamiento específico;
y por fin insistiendo en las medidas que intentan evitar tanto las sustancias
alergénicas per sé, como aquellas que provocan alteraciones
en la evolución del asma bronquial.
Control del medioambiental
Entre los irritantes inhalados por la contaminación atmosférica
tienen destacada importancia los derivados de la combustión del
petróleo, una vez sometidos a la oxidación por la radiación
solar. Sustancias como el dióxido de azufre, dióxido de
carbono, y ozono, están implicadas en provocar deterioro de la
función pulmonar, incrementan la respuesta a alergenos y aumentan
las exacerbaciones del asma. El uso de purificadores aéreos con
filtros puede contribuir a la reducción de los contaminantes
y puede ser uno de los medios no despreciables de protección
frente al asma y otras enfermedades respiratorias.
Además de las sustancias propias de la contaminación atmosférica
de las ciudades industrializadas, existen otros irritantes que pueden
provocar síntomas en pacientes asmáticos; los olores de
perfumes, barnices, pinturas, sprays y ambientadores de uso doméstico.
Los humos producidos al freír alimentos, principalmente los de
alto contenido graso, y el humo del tabaco. Este último merece
especial interés, ya que el hábito de tabaco maternal
produce alteraciones de la función pulmonar, si bien no es un
hecho demostrado que favorezca la el desarrollo de asma en la infancia.
También es importante reducir la exposición del recién
nacido a los ácaros del polvo doméstico y epitelio de
animales de compañía, ya que la sensibilización
en los primeros años de vida contribuye al desarrollo del asma,
mientras no hay tanta relación si la sensibilización es
más tardía.
Evitación
de alergenos
Tratamiento básico del asma alérgico, sería evitar
la exposición alergénica, inhalantes, alimentos o medicamentos.
Además de favorecer la producción de asma, pueden ser
factores desencadenantes de crisis con repetidas exposiciones. La serie
de agentes es larga y se incrementa día a día. Son importantes
agentes que pueden ir enmascarados por otros: colorantes como la tartrazina
que pueden ir en alimentos o medicamentos; o antioxidantes, como los
sulfitos, presentes en vino, cerveza y zumos de frutas. Los alergenos
provenientes del epitelio de los animales, pueden ser eliminados del
entorno del paciente, aunque no sea posible eliminar totalmente el contacto
indirecto. En cambio, la evitación del alergeno es imposible
en el caso de la alergia a pólenes o a hongos.
Está demostrado que la reducción de la carga ambiental
del alergeno, cuando es imposible eliminarlo por completo, mejora no
sólo la sintomatología del paciente, medida por el grado
de hiperreactividad bronquial, sino que además disminuye la sensibilización
al mismo, valorada por los tests cutáneos y la IgE específica.
El paciente debe identificar y eliminar el agente desencadenante, para
lo cuál, se deben adoptar unas medidas generales como son:
- No fumar y evitar exposición al humo de otros fumadores, sobre
todo en el hogar.
- Evitar la exposición al polvo doméstico y a otros irritantes
como lacas, insecticidas, pinturas, colonias, humos, etc.
- No tener animales domésticos en el hogar.
- Evitar la administración de fármacos que puedan provocar
asma: ácido acetilsalicílico (AAS), antiinflamatorios
no esteroideos (AINE's), beta-bloqueantes, (aunque sean utilizados en
forma de colirio, como en el tratamiento del glaucoma), y aditivos.
A su vez existen unas medidas específicas que dependen del tipo
de alergeno:
Pacientes alérgicos
a pólenes
- Conocer el hábitat y la época de polinización
del polen al que se es alérgico.
- Evitar salir al aire libre los días de viento.
- Utilizar gafas de sol al aire libre.
- Usar casco integral durante viajes en moto.
- Llevar las ventanillas del coche cerradas.
- Durante al época de polinización, evitar las zonas de
abundante vegetación.
- Llevar consigo medicación sintomática (antihistamínicos,
broncodilatadores).
Pacientes alérgicos
a hongos
En el exterior de la vivienda se debe procurar evitar:
- La vegetación en estado de descomposición.
- Remover las hojas caídas y acumulo de restos orgánicos.
- Acudir a zonas de recolección de cosechas.
En el interior de la vivienda las medidas a tomar serán:
- Evitar la humedad, sobre todo en la habitación, cocina y baño.
- Eludir las plantas de interior y flores secas de adorno.
- Ventilar con frecuencia las zonas oscuras y húmedas de la casa,
y utilizar en ellas pinturas antihumedad.
- Limpiar con frecuencia los filtros de los aparatos de aire acondicionado
y humidificadores con soluciones antifúngicas.
- Secar bien la ropa y el calzado antes de guardarlo.
Pacientes alérgicos
a ácaros
- Utilizar aspirador y paño húmedo en la limpieza diaria.
- Reemplazar al material de la cama que contenga lana, miraguano, algodón,
crin o plumas por materias sintéticas.
- Lavar la ropa de la cama a menudo y a altas temperaturas.
- Airear bien la cama y aspirar colchón y almohada.
- Envolver el colchón almohada en fundas impermeables a los ácaros.
- Evitar moquetas, alfombras, tapicerías, cortinas pesadas.
- No tener en la habitación peluches o juguetes de lana.
- Guardar la ropa en bolsas de plástico y dentro de armario.
- Si se cambia de vivienda, es preferible una zona seca y soleada.
Pacientes alérgicos al epitelio de los animales
- Se puede eliminar la carga antigénica retirando los animales
domésticos y/o mascotas (gatos, perros, aves y hansters.) En
caso de no poder retirarlos, realizar medidas higiénicas similares
a las de protección contra ácaros.
TRATAMIENTO
FARMACOLÓGICO
Los principales grupos terapéuticos son los antiinflamatorios,
broncodilatadores y antimediadores (antileucotrienos); otros tipos de
medicamentos se usan de forma ocasional.
Los antiinflamatorios y los broncodilatadores, utilizados por vía
inhalatoria, constituyen la piedra angular del tratamiento del asma
crónico. Los corticoides son actualmente los fármacos
más eficaces y constituyen el tratamiento de fondo del paciente
asmático. Se acepta como pauta farmacológica para el tratamiento
del asma la propuesta por el Global Initiative For Asthma (GINA) revisada
este año, basada en la terapia escalonada en función de
los grados de severidad del asma.
Asma intermitente
No es preciso medicación diaria, y se indicará un agonista
beta-2 de acción corta a demanda (sin superar las 3-4 aplicaciones
por semana) o previamente a la exposición al alergeno o al ejercicio.
También pueden utilizarse las cromonas como alternativa profiláctica
para ambas situaciones, sobre todo en niños y adultos jóvenes.
Asma persistente
leve
En los casos de asma persistente, se deben utilizar los corticoides
inhalados a dosis bajas de forma continua y como tratamiento de elección,
y los broncodilatadores de acción corta a demanda (sin superar
las 3-4 aplicaciones al día). Si aparecen síntomas nocturnos
es conveniente utilizar un agonista beta-2 de acción prolongada.
Si no revierten los síntomas cabe aumentar la dosis de corticoides
inhalados o asociar teofilinas retardadas orales. Esta última
opción es preferible a las dosis altas de corticoides inhalados
en la edad del crecimiento. En la última puesta al día
de la Guías de Tratamiento del Asma, en esta fase parece que
se aboga por la introducción de los agentes inhibidores de leucotrienos
(Montelukast, Zafirlukast) como antiinflamatorios que podrían
evitar el paso de asma persistente leve a moderada y las necesidades
de corticoides.
Asma persistente
moderado
Corticoides inhalados a dosis intermedias y la asociación de
agonistas beta-2 de acción sostenida o teofilinas por vía
oral de liberación lenta. La asociación de bromuro de
ipratropio no esta bien establecida en el control crónico del
asma, sin embargo, pueden utilizarse en esta fase como complemento de
los agonistas beta-2 (cuando sea necesario mas de 3-4 aplicaciones al
día de agonista beta-2 de acción corta) por el efecto
aditivo que tienen cuando se utilizan conjuntamente. También
están indicados los antileucotrienos (Montelukast, Zafirlukast)
que comienzan a ocupar un puesto importante en este escalón de
tratamiento.
Asma persistente
severa
Corticoides inhalados a altas dosis, además de los broncodilatadores
de acción sostenida y las teofilinas por vía oral de liberación
retardada. En la mayoría de los casos es necesaria la utilización
de corticoides por vía oral.
La pauta de medicación debe modificarse, pasando al escalón
superior cuando no puede lograrse un buen control o empeoran los síntomas
y estamos seguros de una correcta cumplimentación. Está
indicado el paso a un escalón inferior si se consigue un buen
control. La recomendación actual es mantenerse con el tratamiento
de un mismo escalón hasta conseguir al menos tres meses de estabilización
antes de modificar la pauta y descender de escalón. Este sistema
nos permite identificar en cada paciente el tratamiento mínimo
necesario para lograr el control de la enfermedad. (Tabla IV)

INMUNOTERAPIA
La inmunoterapia con alérgenos consiste en administrar cantidades
gradualmente crecientes de un extracto alergénico a un sujeto
alérgico para mejorar la sintomatología causada por la
exposición al alergeno. La terapia con vacunas hiposensibilizantes
pretende modificar el curso natural de la enfermedad asmática,
su uso no ha sido uniformemente aceptado por distintas sociedades científicas.
En enero de 1997 se celebró en la sede de la OMS en Ginebra una
conferencia de Consenso entre expertos para redactar una normativa internacional
sobre inmunoterapia con alergenos. Su objetivo era mejorar la compresión
de las bases científicas y uso racional de la inmunoterapia.
La inmunoterapia deber ser prescrita por un alergólogo, que en
lineas generales y en el caso de enfermedad alérgica respiratoria
se fundamentará en la demostración de la importancia que
el alergeno tiene en los síntomas y severidad de la enfermedad,
la existencia de un mecanismo IgE mediado como principal responsable
y por fin la realización de una evaluación del riesgo/beneficio
para cada paciente.
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