Diagnóstico
precoz del cáncer de cuello uterino
Introducción
El
cáncer de cuello uterino (CCU) es el segundo cáncer femenino más
frecuente en la población mundial. Sin embargo, en la población
europea constituye una localización tumoral en acusado descenso, lo que
se atribuye en gran parte a la creciente extensión de la realización
periódica de citologías cérvico-vaginales.
El diagnóstico
precoz del CCU confirma esta neoplasia en su etapa preclínica, es decir,
detecta a la portadora de una lesión preneoplásica o neoplásica
inicial antes de que ésta haya producido el menor síntoma (falso
sano), siendo el equivalente a la prevención secundaria.
El diagnóstico
precoz es posible cuando:
- Se conoce la historia natural de la enfermedad
neoplásica y somos capaces de identificar sus precursores y/o estadios
iniciales.
- Disponemos de una técnica diagnóstica sensible,
específica, aplicable (cómoda y sencilla), eficiente (buena relación
coste/beneficio) y validada.
Además del diagnóstico precoz,
debemos conocer los signos y síntomas de alarma de las lesiones neoplásicas,
así como la actuación en situaciones especiales que se producen
en nuestra práctica diaria.
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