Internet
y medicina
Introducción
Durante
milenios el avance de la Medicina como ciencia ha sido lento en extremo. La contaminación
de ideas mágico-religiosas, la carencia de medios técnicos y, sobre
todo, la complejidad enorme del organismo humano, frenaron el avance de los conocimientos
médicos.
Sin embargo, a lo largo del siglo XX la Medicina ha experimentado
una transformación radical. La aparición de unos medios técnicos,
a veces inverosímiles, la liberación de muchos prejuicios y la aplicación
del método científico en busca de pruebas (lo que se ha dado en
llamar "Medicina basada en la evidencia", horrible traducción
del inglés que quiere significar "Medicina basada en las pruebas")
a llevado a un enorme desarrollo de la Medicina como ciencia y, aunque el trabajo
por delante todavía sea enorme, la avalancha de información y conocimientos,
y la velocidad con que se producen desborda la capacidad de cualquier persona
normal.
Esta dificultad del médico para mantenerse informado, progresivamente
creciente, hace necesario el desarrollo de medios para sistematizar y hacer accesible
la información. La solución viene de la mano de los mismos avances
que crean el problema.
El desarrollo de los ordenadores, además
de facilitar la investigación y, por ejemplo, controlar complejísimos
aparatos clínicos, de otra forma imposibles, nos facilita el acceso a la
información con programas de ayuda al diagnóstico o bases de datos
en CD-rom, por ejemplo.
Pero, además de esto, a lo largo de la segunda
mitad del siglo XX el desarrollo de ordenadores progresivamente más potentes
y de redes de ordenadores, llevó al desarrollo de Internet, la red de redes,
que aunque no pensada especialmente para la Medicina, ha resultado una revolución
como nunca antes la hubo.
La facilidad y la rapidez del acceso a la información
médica a través de Internet es la mejor ayuda frente al desbordamiento
de información médica en la actualidad, como en su día hizo
la imprenta, está dividiendo la humanidad en dos partes, los "informatizados"
(los modernos alfabetizados) y los "desinformatizados" (los modernos
analfabetos).
Vamos a repasar desde el principio la herramienta de la "aldea
global" para tratar de no quedarnos descolgados entre los "desin-formatizados".