Educación
para la salud en grupos
Es
la intervención en Educación para la Salud (EPS) cuyos destinatarios
son un grupo de personas con la misma enfermedad o problema de salud, o bien personas
sanas en situación similar.
En este artículo se pretende
explicar desde el punto de vista
teórico cómo se plantea y realiza
una intervención en Educación para la Salud Grupal. El esquema que
vamos a desarrollar es el siguiente:
1. Aspectos generales.
1.1. ¿
A quién está dirigida?
1.2. Dinámica del grupo.
1.3.
Papel del educador.
2. Diseño de la intervención educativa.
2.1.
Análisis de la situación.
2.2. Formular objetivos.
2.3. Establecer
los contenidos.
2.4. Metodología.
2.4.1. Preparación de las
sesiones.
2.4.2. Técnicas educativas.
2.5. Evaluación.
3.
Recursos educativos.
3.1. Papelógrafo.
3.2. Transparencias.
3.3.
Diapositivas.
3.4. Material educativo impreso.
3.5. Otros: métodos
audiovisuales, objetos reales.
ASPECTOS
GENERALES
La EPS grupal es una intervención que enriquece
a todos los miembros del grupo participante, incluido al educador, especialmente
en el área de la motivación y de las actitudes. Quizá el
aspecto más importante es la posibilidad de la interacción entre
todos los miembros del grupo; cada uno de los componentes del grupo no sólo
recibe, sino que proporciona conocimientos, experiencias y alternativas que van
a ser útiles para los demás en su vida habitual respecto a su proceso.
El
clima en el aula no debe ser autoritario, sino de comunicación tolerante,
evitando el enjuiciamiento, favoreciendo la espontaneidad, siendo flexible, y
permi-
tiendo la paridad entre educador y participantes.
La
educación individual y la educación grupal no son intervenciones
antagónicas, siendo en muchos casos complementarias. En la EPS a crónicos,
con frecuencia, es conveniente haber realizado alguna EPS individual antes de
ser incluido en un grupo de EPS.
La EPS grupal tiene algunas ventajas sobre
la individual:
1. Identificación mutua y aceptación por los
que tienen problemas similares.
2. Oportunidad para confrontar las actitudes,
ambivalencias y mecanismos defensivos propios con las de los otros.
3. Retroalimentación
inmediata y presión positiva de compañeros para lograr cambios.
4.
Cohesión, identificación, apoyo social mientras se aprende a identificar,
nombrar y comunicar.
5. Aportación y confrontación de estrategias
para lograr realizar cambios y autocuidados.
6. Refuerzo de la EPS individual.
¿A
QUIÉN ESTÁ DIRIGIDA?
Puede desarrollarse en las siguientes
situaciones:
- Grupos de personas que padezcan una enfermedad crónica.
-
Grupos de personas en las que quiere desarrollarse alguna actividad preventiva.
(Ej.: prevención de embarazo no deseado en adolescentes).
- Grupos de
personas en etapas vitales de transición (adolescencia, menopausia) o situación
de vulnerabilidad (adolescencia, ancianos que viven solos).
- Grupos de personas
que atienden a enfermos crónicos y cuya participación es importante
en el control y manejo de la enfermedad. (Ej.: cuidadores de personas con demencia,
cuidadores de personas con VIH/SIDA).
- Grupos de personas que desean abandonar
un hábito no saludable. (Ej.: fumadores).
DINÁMICA
DEL GRUPO
El elemento que define a un grupo es la existencia de un objetivo
común entre las personas que lo forman, y ello también es válido
para los grupos de EPS. Pero cada una de las personas que participan tiene una
identidad diferente, estableciéndose entre ellas una relación. En
cada grupo esta relación va a determinar que tenga un dinamismo propio
y diferente.
A la hora de plantearse el trabajo con un grupo
conviene tener en cuenta algunos aspectos generales de la dinámica de grupos
que nos ayudan a entender cómo se forma y evoluciona un grupo, ya que las
tareas que se lleven a cabo durante el proceso tienen que tener en cuenta estas
fases:
- Las personas que forman parte del grupo tienen una necesidad de
ser aceptadas, de sentirse integradas y valoradas.
- Cada una se define a sí
misma con un papel propio dentro del grupo y desea tener y poder recibir influencias
del resto de las personas.
- Cada una de ellas tiene necesidad de tener un
papel importante dentro del grupo.
La formación del grupo tiene
unas fases definidas:
- Fase de inclusión: se caracteriza por la
inseguridad. Cada persona está a la búsqueda de su papel en el grupo.
Se acerca a las per-
sonas que les resultan más afines y va interiorizando
los fines, la estructura del grupo y su papel dentro del mismo.
- Fase de control:
dentro del grupo cada persona define su papel y su capacidad de influencia dentro
del grupo. Dentro de ella podemos distinguir dos elementos: la exposición
del propio papel y la confrontación con los roles de otros.
- Fase de
afecto: se resuelve el reparto de papeles dentro del grupo y las personas buscan
la integración emocional. Se desarrolla entonces el sentimiento de pertenencia
al grupo. Este sentimiento de pertenencia, llamado cohesión, es un elemento
fundamental para que exista una dinámica positiva: para que la persona
reciba la influencia del grupo y a su vez pueda influir en los demás.
La
misión del educador es que todos colaboren y reúnan sus esfuerzos
individuales para lograr un trabajo común. El educador actúa con
el grupo como unidad, no como si fuera una suma de elementos, lo que implica favorecer
las interacciones entre sus miembros.
A la hora de utilizar las técnicas
educativas es importante considerar en que fase está el grupo, ya que algunas
de ellas no pueden aplicarse antes de que se cree un clima de confianza en el
grupo. Este clima se consigue de forma progresiva a lo largo del tiempo, fomentándolo,
pero no forzándolo.
En la EPS el tamaño del grupo debe ser
elegido en función de los objetivos que se planteen. Hablamos de grupo
grande cuando participan entre 13 y 30 personas y grupo pequeño entre 4
y 8. El trabajo puede realizarse con todo el grupo en conjunto, con subgrupos,
por parejas o a nivel individual en función de los objetivos y de las técnicas
educativas empleadas para conseguirlos.
La situación más
habitual es que sean varios profesionales los que participan en la EPS en un determinado
proyecto. Uno de ellos adquiere el papel central o responsable del mismo, dirigiendo
el grupo, tomando decisiones, etc.
PAPEL DEL EDUCADOR
Hay
que tener siempre presente que las personas que acuden son las que aprenden, el
educador facilita el aprendizaje, ayuda y orienta en el proceso.
El educador
debe ser capaz de lograr un clima empático y tolerante. Si el proceso educativo
es corto, en general, no se precisan técnicas educativas dirigidas a crear
un clima positivo en el grupo; pero siempre es importante permitir que el grupo
se conozca mediante la presentación de todos los asistentes.
- Funciones:
- Actúa como facilitador. Es responsable de la preparación
y gestión tanto de la intervención global como de cada sesión
educativa así como de las técnicas didácticas.
- Mantiene
al grupo trabajando, los centra en el aspecto que se trata, resume y les devuelve
lo que han trabajado.
- Actitudes: respeto hacia todos los participantes,
aceptación, valoración positiva, confianza y empatía.
-
Habilidades: la herramienta fundamental es la comunicación. Debe ser capaz
de conducir reuniones, manejar discusiones y manejar las diferentes técnicas
educativas.