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AULA ACREDITADA
  
ACTIVIDAD ACREDITADA
POR LA COMISIÓN DE FORMACIÓN CONTINUADA
Sistema Nacional de Salud
Ministerio de Sanidad y Consumo
PROGRAMA ANUAL 2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA
  
Los médicos inscritos podrán alcanzar la acreditación del Programa.
La cumplimentación de los cuestionarios de evaluación para cada tema del Programa se hará por soporte electrónico. La evaluación de los cuestionarios-respuestas se llevará a cabo por una agencia independiente especializada.

Teléfono de atención a los médicos participantes: 91.749.95.13 (Srta. Emma Fernández).

 

Educación para la salud en grupos

Diseño de la intervención educativa

La educación grupal no puede improvisarse, es preciso prepararla y planificarla. De hecho una de las peores imágenes que puede dar un educador es la improvisación. Antes de empezar hay que reflexionar sobre lo qué queremos conseguir, hacia donde queremos ir, trazar un camino con diferentes fases, y unos métodos que nos permitan conseguir lo deseado. No se trata de tomar todas las decisiones futuras, sino de analizar y planificar dicho futuro para adaptar las decisiones del momento y ajustar el trabajo a las metas que se pretenden.

Esta planificación debe realizarse a dos niveles:

- El global de la intervención educativa: que configura la estructura de base: objetivos de la intervención, contenidos a tratar, metodología, duración, número de sesiones, recursos y evaluación.
- El más específico de cada sesión, es decir una ordenación concreta y detallada de los objetivos educativos, técnicas didácticas y distribución del tiempo de cada sesión.

Clásicamente la programación docente consta de las siguientes etapas:

1. Análisis de la situación.
2. Objetivos.
3. Contenidos.
4. Metodología.
5. Evaluación.

En primer lugar hay que decidir cómo se va a realizar la captación y cuáles van a ser los criterios de selección de los participantes en el grupo.

La captación dependerá de la accesibilidad a la población diana que tengamos. Varía desde la propuesta personalizada al paciente que acude a consulta (Ej.: grupo de diabéticos a los que vemos regularmente) hasta la difusión de la intervención con carteles. (Ej.: grupo de EPS dirigidos a mujeres con climaterio).

Los criterios de selección en cuanto a homogeneidad dependerán de los objetivos generales que nos planteemos.

ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN
- En cuanto al grupo: es imprescindible saber cuáles son las características del grupo para poder realizar una hipótesis de las necesidades educativas y en función de ello, los objetivos y métodos adecuados para conseguirlos. No es preciso una investigación exhaustiva para ello. Es posible que conozcamos a las personas integrantes, podemos preguntar a los profesionales sanitarios de referencia, entrevistar a los posibles participantes previamente a la formación del grupo o incluso diseñar una sencilla encuesta.

Es útil conocer los diferentes aspectos como nivel de instrucción, actitud ante el proceso o enfermedad por el que se realiza la intervención educativa, etc.

Este análisis se reelabora en cada sesión educativa al aplicar metodologías de enseñanza participativas.

- En cuanto al tema: el profesional debe profundizar en sus conocimientos sobre el tema, tanto en los aspectos teóricos biológicos, emocionales, sociales, o psicológicos como buscando experiencias parecidas que puedan enriquecer su proyecto educativo.

La primera hipótesis sobre la que vamos a construir los objetivos educativos y los contenidos se basan en el conocimiento del grupo y en lo que nosotros conocemos sobre el tema que vamos a tratar. Podremos elaborarla de una forma más adecuada si conocemos cuáles son las expectativas de los participantes, lo que nos permitiría incluirlas dentro de los objetivos específicos y educativos.

Basándonos en esta hipótesis decidiremos cuáles son los contenidos, las técnicas educativas, la duración, el número de sesiones, el horario que les permita asistir, el material y la evaluación.

FORMULACIÓN DE OBJETIVOS
Los objetivos constituyen el tema central del proceso educativo. Responden a lo que se pretende alcanzar (qué se quiere hacer, para qué...), y a partir de ellos se crean los demás apartados (contenidos, metodología, actividades, recursos y duración. Todos los objetivos planteados tienen que tener una utilidad funcional.

Todos los grupos no van a llegar al mismo sitio porque parten de situaciones diferentes y su funcionamiento también es diferente, por eso los mismos objetivos no valen para todos los grupos.

Los objetivos de la programación han de resultar factibles, adaptados a la situación y a las necesidades de los beneficiarios de la acción; unos objetivos demasiado ambiciosos o descontextualizados no harán otra cosa que dificultar en gran medida la propia planificación y eficacia del proyecto.

Deben incluir todos los aspectos que se van a abordar:

- El área cognitiva, el saber. Son los conceptos, los conocimientos... Se utilizan los verbos expresar, identificar, reorganizar. (Ej: en el grupo de personas con infección por VIH puede ser conocer el significado de las pruebas analíticas cuando acuden a los controles).
- El área emocional. Son valores, actitudes, normas... Se utilizan los verbos expresar, compartir, verbalizar... (Ej.: desarrollar una actitud equilibrada ante las novedades e investigación de fármacos en el tratamiento antirretroviral).
- El procedimental: el saber hacer requiere reflexión o práctica. Son de las habilidades psicomotoras, personales o sociales. Se utilizan los verbos desarrollar, adquirir, realizar. (Ej.: habilidad para la distracción de pensamiento).
- Actitudinales (querer hacer): se basan en los valores y en las creencias sobre lo que las personas asistentes consideran deseable o no). (Ej.: actitud positiva para mantener la dieta).
Según el nivel de precisión pueden ser:
- Generales: tienen un carácter global y dan sentido a los objetivos más concretos. (Ej.: proporcionar a los pacientes VIH los conocimientos, actitudes habilidades y herramientas necesarias para mantener su salud y tomar decisiones respecto al buen control de su enfermedad).

- Específicos: suponen un mayor nivel de concreción y desglose de los anteriores:

1) Adquirir conocimientos sobre la infección por VIH, sus mecanismos de transmisión, enfermedades asociadas y tratamientos actuales.
2) Será capaz de desarrollar las habilidades necesarias para evitar el contagio de la infección por VIH e infecciones oportunistas.
3) Desarrollará la capacidad de análisis que le permita la toma responsable de decisiones respecto a su tratamiento.
o De aprendizaje: son los más precisos y concretos y sirven para conseguir los objetivos específicos, pero adecuándose a los procesos educativos concretos. Son lo que los asistentes deben aprender formulados en el área de conocimientos (conceptos, hechos), área emocional (valores y actitudes), área de habilidades (psicomotoras, personales y sociales). (Ej.: conocer los riesgos de la reinfección por VIH, desarrollar habilidades de negociación para el uso del preservativo).
De acuerdo a la evolución del grupo, a las motivaciones, a las necesidades que expresen o nosotros detectemos puede ser necesario redefinir estos objetivos a lo largo de la intervención educativa.

CONTENIDOS
Deben responder a los objetivos específicos y educativos que se plantean. Abarca el campo teórico-práctico y deben ser útiles y complementarios entre sí, prestando atención al orden, a las relaciones entre ellos y a su estructuración.
Los contenidos no son sólo informaciones, también incluyen conceptos, valores, normas, actitudes y todos aquellos aspectos que vamos a trabajar.

No son sólo aportados por el educador/a, también por el resto de los participantes.

Los contenidos siempre deben incluir el área cognitiva (conocimientos, habilidad para el análisis de situaciones, modelos socioculturales), el área emocional (creencias, valores, autoestima, actitudes) el área de habilidades (habilidades psicomotoras, como la relajación, habilidades personales como el afrontamiento de problemas, y habilidades sociales como la comunicación o la negociación).

METODOLOGÍA
Dentro de este apartado deben contemplarse también:

- El número de sesiones.
- La duración de cada sesión. Se aconseja que sea en torno a hora y media. Las sesiones excesivamente largas dificultan la asistencias y resultan excesivamente can-
sadas para los asistentes.
- La periodicidad.
- El espacio físico: La disposición del aula debe permitir una comunicación multidireccional. El tamaño debe ser adecuado al número de participantes. La disposición influye en la dinámica del grupo. Debe realizarse de tal modo que todos los participantes mantengan contacto visual entre sí y con el educador. La mejor disposición es alrededor de una gran mesa dejando la cabecera para el educador, en "U" o en círculo. Los equipos de ayuda no deben interrumpir la visibilidad ni entre los asistentes ni al educador.
- El número de participantes: en general en enfermedades crónicas entre 10 y 14. En otras situaciones hasta 20 o 30.
- Los recursos que van a usarse (material de escribir, papelógrafo, transparencias, videos, materiales impresos, objetos reales, etc).

La metodología empleada tiene que ser activa y participativa. Deben tenerse en cuenta las teorías del aprendizaje de adultos, recordando que las personas parten de conocimientos y experiencias previas y a partir de ellas reorganizan sus nuevos conocimientos, adquieren habilidades y así adquieren la capacidad de poner en marcha cambios de comportamientos para adaptarse a su nueva situación.

Para que la metodología sea participativa deben utilizarse técnicas educativas adecuadas a esta metodología y a los objetivos y contenidos que nos planteamos. Deben combinarse varias técnicas educativas en función de los objetivos, contenidos y capacidades de los participantes.

Debe buscarse la participación activa de los componentes del grupo, sobre todo de la actividad interna de cada uno, que debe establecer relaciones entre lo que ya sabe y los nuevos contenidos.

El aprendizaje no debe orientarse hacia materias, sino hacia problemas, con una perspectiva de aplicación en lo inmediato.

Preparación de las sesiones
Las sesiones educativas tienen que prepararse cuidadosamente. Deben definirse en términos concretos los objetivos educativos. Puede ser necesario adaptarlos según la progresión de la intervención, y las necesidades expresadas en el grupo o detectadas por el educador.

En cada sesión hay que preparar la gestión del tiempo, las tareas que se van a realizar y los instrumentos que se utilicen. Deben planificarse con antelación las técnicas educativas que se apliquen, definiendo el tiempo que va a emplearse en cada una de ellas (de una forma flexible, no rígida, teniendo en cuenta la dinámica del grupo), y como van a aplicarse (con todo el grupo, en subgrupos o de forma individual).

Para que el aprendizaje sea activo al menos el 50-60 por ciento del tiempo debe utilizarse en el trabajo de los participantes. El tiempo de información será del 20-30 por ciento y es importante evitar el exceso de información, ya que la información exhaustiva no puede asimilarse.

Los adultos tienen miedo al ridículo, siempre hay que acercarse de forma cuidadosa, evitando técnicas educativas con algunas personas que puedan ser vividas como agresivas.

Al final de cada sesión tienen que resaltarse los puntos clave importantes. Al inicio de cada una de ellas debe hacerse un repaso de los temas tratados en la sesión anterior (lo que dará continuidad al proceso educativo) y comentar qué va a tratarse y para qué en la sesión actual.

Es recomendable que uno de los educadores actúe como observador realizando una evaluación de la sesión, que será comentada posteriormente entre ambos y permitirá adaptar la metodología de sesiones sucesivas.
Antes de cada sesión hay que comprobar que los recursos educativos que se van a utilizar están disponibles y funcionan correctamente.

Técnicas educativas
Son una serie de procedimientos o medios sistematizados para organizar y desarrollar la actividad de un grupo. Están encaminadas a estimular la actividad interna de cada miembro del grupo (pensamientos, sentido crítico, etc).

Las técnicas educativas tienen que ser planificadas, para que puedan ser correctamente manejadas y no sean vividas por el grupo como trucos para llenar espacios con la consiguiente sensación de pérdida de tiempo. Cuando finalizan los miembros del grupo deben haber percibido su utilidad como instrumento de aprendizaje.

El tipo de técnica que se utilice dependerá de los objetivos y los contenidos que queremos trabajar. No son fines en si mismas, son medios para conseguir lo planificado.

Algunas técnicas requieren un cierto nivel de confianza dentro del grupo, como el role play, por lo que no pueden aplicarse al inicio de la intervención educativa.

Técnicas de encuentro
Se utilizan al inicio del proceso y facilitan la configuración como grupo. Con ellas se trata de favorecer la implicación de los asistentes en el grupo. El primer impacto es sumamente importante para el desarrollo del curso y superar los errores iniciales puede necesitar mucho tiempo.

- Acogida: son expresiones verbales y también comunicaciones no verbales que expresen empatía.
- Presentación, de todos los miembros del grupo y recogida de las expectativas de cada uno.
- Contrato educativo: se expone al grupo para qué se hace, cuáles son los contenidos, el programa y qué expectativas se contemplan, se incluyen o no pueden realizarse. Se pacta lo referido anteriormente así como los compromisos de asistencia.

Técnicas de investigación
en aula

Se utilizan para expresar y compartir conocimientos, experiencias y sentimientos. Ayudan a la reflexión y muchas veces son el punto de partida de posteriores actividades. Abordan el área afectiva y cognitiva (conocimientos y creencias).

- Tormenta de ideas: los miembros expresan ideas, experiencias o sentimientos. El educador las recoge, las sistematiza y las devuelve al grupo. Supone un acercamiento más o menos superficial al tema pudiéndose ser el punto de partida para análisis más concretos.
- Foto-palabra: se presentan diversas fotos y cada uno de los participantes elige una y explica por qué. Permite trabajar aspectos del área emocional.
- Rejilla: es un método útil para organizar la experiencia. Un grupo expresa sus creencias, conocimientos o experiencias sobre un tema propuesto. El objeto queda descompuesto en partes o factores, y posteriormente se recompone permitiendo un conocimiento más consciente. Luego se realiza una puesta en común. Permite trabajar aspectos cognitivos y emocionales con una mayor profundidad.
- Cuestionarios: de modo individual o en grupos pequeños se responde a alguna pregunta sobre algún aspecto de un tema. Permite la reflexión.
- Frases incompletas: La persona participante completa la frase que le propone el educador. (Ej.: EPS dirigida a grupo de pacientes con VIH: Tomar tantas pastillas me produce .....).
- Phillips 6/6: Consiste en la subdivisión de un grupo grande en subgrupos de 6 personas que durante 6 minutos discuten una situación concreta. Posteriormente se pone en común y se devuelven al grupo las conclusiones. Es útil para trabajar actitudes o creencias, mas que conocimientos.
Técnicas expositivas
- de información
Son útiles fundamentalmente para la transmisión, el contraste y la reorganización de conocimientos. Abordan sobre todo el área cognitiva.
- Exposición: es útil en la transmisión de informaciones, conceptos y esquemas interpretativos. En ningún caso debe tener una duración superior a 20 minutos. Permite transmitir un elevado número de información y homogeneizar conocimientos. Puede usarse después de otras técnicas educativas.
- Exposición con discusión: que puede ser libre o estructurada.
- Lección participada: el grupo expresa sus conocimientos previos sobre el tema. Posteriormente el educador completa la información y se cierra con una discusión. Se utiliza cuando se cree que el grupo ya posee conocimientos sobre el tema. Necesita más tiempo y siempre debe existir un clima muy tolerante ya que de otra forma suena a examen.
- Video con discusión: se proyecta un video y posteriormente se genera discusión sobre el mismo.
- Lectura con discusión: la información parte de un documento escrito (folleto, material informativo, lectura de artículos periodísticos, etc.) que se lee y discute en grupos pequeños y posteriormente todo el grupo discute sobre el mismo. Pierde el efecto de impacto que tiene la exposición oral.

Técnicas de análisis
Se utilizan para analizar causas, valores, actitudes y sentimientos. Sirven para que cada uno analice su situación, las posibles causas, cuestionar valores y actitudes y ayudan a la búsqueda de soluciones.

Abordan aspectos cognitivos y emocionales y al mismo tiempo permiten reflexionar sobre actitudes, valores y sentimientos.

- Casos: se presenta a grupos pequeños una historia, y posteriormente algunas preguntas sobre ella. Se finaliza con una puesta en común. El educador al final sistematiza y devuelve lo comentado. Su objetivo es analizar causas y soluciones, así como reflexionar sobre actitudes, valores, etc.
- Análisis de textos: se presenta un texto y mediante preguntas sobre el mismo se pide al grupo que lo analice.
- Análisis de problemas: búsqueda de alternativas para soluciones.
- Discusiones: todo el grupo o un grupo pequeño discute los diferentes aspectos sobre el tema propuesto, poniéndolo posteriormente en común. Pretende profundizar en el tema del que se trata. Se pretende que la persona analice la propia realidad con el objetivo de profundizar en ella.
- Ejercicio: se pide al grupo que en trabajo individual reflexione sobre algunos aspectos de un tema, discutiéndolo posteriormente en grupos pequeños. Sirve para analizar y reflexionar las propias actitudes, comportamientos y soluciones. Permite el trabajo individual.

Técnicas de desarrollo
de habilidades

Su utilidad es el desarrollo de habilidades concretas: psicomotoras, personales y sociales, con las que se consigue ampliar la capacidad para actuar y comportarse.

- Simulaciones operativas: sirve para el desarrollo de habilidades sociales. Se propone al grupo una situación frecuente que se presenta en su vida habitual y primero a nivel individual y luego en pequeños grupos, se le pide que diga como debería actuar. Se piensa como se actuaría, pero no se entrena.



- Role-play: Se aplica sólo cuando ya ha habido reflexión sobre la habilidad que se quiere entrenar y requiere confianza dentro del grupo. El educador describe y asigna los roles más frecuentes y el resto del grupo observa (generalmente con guión) el desarrollo. Posteriormente se pone en común. Requiere habilidad en el educador para gestionar el tiempo, el clima tolerante y exento de criticismo. Permite el entrenamiento progresivo, repitiendo la técnica en diferentes situaciones .

- Demostración con entrenamiento: el educador realiza una determinada actividad al mismo tiempo que la está realizando. Posteriormente pide a los miembros del grupo que la realicen ellos. Su objetivo es el desarrollo de habilidades psicomotoras. (Ej.: enseñanza de la técnica de realización de
peak-flow, técnicas de relajación).

- Toma de decisiones: entrena en los pasos a seguir para un proceso racional en la toma de decisiones, a grandes rasgos sería:

1. Que describa la situación de la forma más precisa posible.
2. Que escriba un listado de alternativas.
3. Que valore cada una de ellas.
4. Que actúe. Destacando que el mayor riesgo es la falta de acción porque ninguna alternativa sea perfecta.
5. Que evalúe el resultado.

A continuación se amplían algunas de las técnicas más frecuentemente utilizadas en la EPS grupal.

Preparación de la exposición
La preparación es muy importante, dado que un esquema rígido sin tener en cuenta al auditorio, o la improvisación, pueden hacerla un instrumento inútil.

Es importante capturar desde el inicio la atención del grupo. La idea o el concepto más importante debe expresarse desde el inicio.

El mensaje debe ser claro y fácil de entender. Hay que usar un vocabulario comprensible para los oyentes. Los ejemplos cercanos a la realidad de los asistentes facilitan la comprensión.

Debe utilizarse un vocabulario neutro, evitando palabras que por si mismas generan una alta respuesta emocional (muerte, ceguera, etc.).

Cuando se planifica hay que delimitar bien lo que se va a decir y omitir informaciones accesorias que no van a resultar útiles para que se maneje el paciente, ya que explicaciones prolijas dificultarán la asimilación. Es un error frecuente de los profesionales sanitarios convertirla en una clase sobre patología.

No debe olvidarse que el objetivo más que informar, es educar, y ello va a determinar la estructura y el método de la exposición.

Tiene que adecuarse al grupo al que se dirige, la edad, el nivel de instrucción, la situación emocional, etc.

Constará de los tres apartados clásicos:

- Introducción, sirve para captar la atención e informar sobre el tema del que se va a hablar.
- Desarrollo: el contenido debe ser sistematizado, organizado y progresivo. Hay que evitar saltar de un punto a otro. Las referencias a puntos anteriores ayudan a entender y contextualizar lo actual. Es muy útil reiterar los conceptos y las ideas importantes. Si la exposición consta de varios apartados pueden mantenerse esquemas permanentes para mantener siempre a la vista los puntos a desarrollar, lo que ayuda a contextualizar lo que se dice en ese momento.
- Conclusiones: es un resumen de lo expuesto y una llamada de atención sobre los elementos importantes.

Para adquirir seguridad es conveniente ensayar previamente, a ser posible delante de los demás educadores. Esto permite plantear el ritmo, la dicción, el tono y la duración. Cuánto mayor conocimiento y manejo tengamos del tema más seguros vamos a sentirnos.

Es importante controlar el lenguaje del cuerpo, es decir los aspectos de la comunicación no verbal. El movimiento de manos y cuerpo añade otra dimensión al discurso, enfatizando, reforzando puntos. El grupo recibe también información por lo que ve en la cara, manos y gestos. El hecho de moverse -sin emplear ademanes teatrales- añade un elemento de convicción a las palabras.

¿Cómo estimular la discusión?
Requiere que los participantes se sientan mutuamente aceptados. Preguntar algunas veces implica duda pero siempre significa solicitar información con el propósito de ganar conocimientos, buscar aclaraciones, establecer hechos o evaluar. Las preguntas deben hacer que el participante piense, relacione, compare, organice, evalúe y saque conclusiones.

Las buenas preguntas que provocan pensamientos no son fáciles de construir y requieren más tiempo del que usualmente tiene el educador disponible durante la sesión. Por consiguiente, es una buena práctica preparar preguntas con anticipación.

El principal propósito de una discusión es hacer que los miembros del grupo salgan con una variedad de puntos de vista después de pensar en los asuntos que han surgido.

En el educador descansa el "disparar" el proceso de comunicación, la calidad y profundidad de comunicación dependen en un alto grado de la habilidad con la que se hagan las preguntas.

Las preguntas bien hechas enriquecen al grupo y pueden motivar para el cambio. El educador puede utilizarlas también para cambiar la tendencia, ponerle un límite o finalizar la discusión de una forma que no resulte tajante.

El educador puede utilizar las preguntas en la discusión como un método de evaluación, que le permite comprobar la comprensión de los contenidos.

La discusión se estimula con la realización de preguntas. Estas pueden ser de cuatro tipos.

- Generales: provocan un amplio rango de respuestas potenciales.
- Específicas: se centran en una idea dejando un rango limitado de respuestas.
- Indirectas: se hacen al grupo permitiendo que haya voluntarios que las respondan. Se hace una pregunta al grupo como un todo sin mencionar a nadie por el nombre: (Ej.: "¿qué hemos aprendido de este caso?"). Se da un tiempo para la reflexión y luego se comentan las impresiones. La pregunta indirecta tiene muchas ventajas si se usa con habilidad: estimula la actividad mental, inicia una discusión y extrae diferentes opiniones.
- Directas: se hacen a una persona seleccionada. Hay que ser muy cuidadosos para que no suene a interrogatorio o examen, que puede resultar intimidatorio. Requiere un cierto nivel de conocimiento de los participantes. El educador hace una pregunta y luego, después de una pausa, se dirige a alguien por su nombre para que la conteste. Una pregunta directa puede servir para estimular o frenar la discusión, desviar la atención de una persona habladora o hacer hablar a una persona callada. También se puede emplear para acabar con una discusión al margen o para captar la atención de una persona desatenta. Las preguntas directas se deben usar cuidadosamente, o de lo contrario la discusión se convertirá en un círculo de preguntas y respuestas entre el educador y los participantes limitando la capacidad analítica de estos últimos. Otra desventaja de la pregunta directa es que tiende a desanimar el pensamiento creativo de los demás participantes.

Las preguntas generales e indirectas son menos amenazantes y por lo tanto son mejores para iniciar una discusión. Las preguntas directas y específicas son más convenientes cuando los participantes se sienten cómodos en la discusión en grupo.

Vamos a ver algunos ejemplos de preguntas:

Preguntar por sentimientos
y opiniones

Ayuda a las personas a expresar sus ideas y sus sentimientos, a abrirse. Por ejemplo:

- ¿Cuál es su reacción ante …..?
- ¿Cómo se siente sobre …..?
- ¿Qué piensa de …..?
- ¿Qué le hizo decidirse a …..?
- ¿Cómo aprendió a …..?
- ¿Cómo se sintió cuando descubrió que …..?

Clarificar
Una forma de ayudar a la gente a llegar a una comprensión mutua es parafrasear, o sea, repetir en palabras propias lo que se ha creído entender.

- "Déjeme ver si entiendo su posición. ¿Está usted diciendo que…..?"
- "No estoy seguro de que le ha-
ya entendido. ¿Está diciendo que…..?"
- "¿Podría dar algunos ejemplos de lo que quiere decir?"
Estimular la participación
Algunas veces la gente tiende a cerrarse. Se utilizan preguntas para animar a las personas a participar pero siempre hay que evitar resultar amenazante.
- "¿Qué piensa de esto?".
- "¿Cómo contestaría la pregunta de...?".

Explorar una idea con más detalle

- "¿Hay otras cosas que deberíamos considerar?".
- "¿Alguien quiere agregar algo a lo que ya se dijo?".

Apoyar a alguien
- "Demos a Antonio la oportunidad de decirlo en la forma en que él lo ve."

Verificar objetivos
Es útil cuando los participantes se dispersan en el debate o para centrar la discusión.

- "¿Estamos centrándonos en el tema que nos habíamos propuesto?".
- "¿Son estos los aspectos más importantes?".

Para exponer una idea que no se ha cubierto:

"¿Han considerado ustedes esta idea?".

Preparación de la rejilla
Es fundamental para el aprendizaje inductivo. La preparación consiste en descomponer el objeto de investigación. Se pide a los participantes colocar y organizar su experiencia. Se ve más claro con el siguiente ejemplo: Educación para la salud destinada a un grupo de personas con VIH, se pide que comenten sus vivencias y experiencias concretas (las positivas y las negativas) en las relaciones con otras personas: en su entorno laboral, entre sus amigos, con su familia, con su pareja.

El educador debe evitar la discusión sobre el contenido de la rejilla, en el sentido de que la experiencia de cada uno no es la "verdad", ni tiene que convencer a nadie.

El caso
Se entiende por caso la compilación de un hecho o de una situación que se presenta a los participantes del grupo (frecuentemente en forma escrita, pero puede ser audiovisual), para que trabajen analizando los factores y los aspectos más destacados. Se utiliza para análisis, interpretación y evaluación de una situación determinada. Ayuda a las personas a transferir el aprendizaje a situaciones concretas que se presenten en su vida lo que permite "prepararse" para situaciones análogas. Permite la elaboración racional de temas complejos, en los que intervienen esferas cognitivas y emocionales, así como de recursos personales y habilidades sociales.

A menudo contempla la búsqueda y formulación de hipótesis respecto a las alternativas para las decisiones. Pasos para elaborar un caso:

1. El caso debe construirse en función de los objetivos de aprendizaje. No puede construirse un caso y después pretender que los objetivos se adecuen al mismo.
2. Después deben construirse los indicadores más importantes respecto al tema elegido. Estos indicadores sirven de referencia para la elaboración del caso, y para dirigir la discusión sobre el mismo, por tanto el tema que se plantea debe ser conocido en profundidad por el educador.
3. Elección del suceso real en función de lo anterior.
4. Definición de preguntas en relación al caso.
En el aula el caso se lee individualmente, se contestan las cuestiones planteadas y se ponen en común en grupo. El educador resume y devuelve al grupo los trabajado.

EVALUACIóN
Está dirigida a conseguir información sobre la intervención que hemos realizado con el propósito de mejorar. Atiende a los procesos y no sólo a los resultados.

Aspectos:
- ¿Quién evalúa?

- Los educadores.
- Observadores externos.
- Las personas asistentes.

- ¿Qué se evalúa?

- El proceso incluye aspectos como asistencia, participación, si se han acabado las actividades previstas, si han sido adecuadas en relación al grupo y a los contenidos, etc,
- La estructura como el local, la duración de cada sesión, la duración total del curso, los recursos didácticos y humanos.
- Los resultados: grado de consecución de los objetivos específicos, en el área de conocimientos, de actitudes y de habilidades.
- Efectos no previstos.

¿Cómo se evalúa?
La Educación para la Salud requiere para su evaluación metodologías de tipo cualitativo y cuantitativo, lo que tiene relación con la necesidad no sólo de reconocer si se logró o no el éxito, sino también el por qué ha ocurrido.

Los estudios cuantitativos son los que clásicamente se han considerado de mayor valor en la investigación y evaluación de resultados, y los que demuestran con mayor potencia una asociación de causalidad. Sin embargo son insuficientes para evaluar la EPS, en la cual intervienen múltiples variables cuyo control es prácticamente imposible.

Métodos de evaluación:
- Observación con guía. La observación es una fuente de conocimiento y aprendizaje cualquiera que sea el ámbito de referencia. Lo que importa en la observación utilizada con fines evaluativos es delimitar y dejar establecidos sus campos, qué merece la pena ser observado, qué importancia se concede a los datos observados, etc. La observación tiene un sentido de evaluación informal. Se utiliza para la estructura, el clima, la participación, el logro de objetivos educativos, la adecuación, etc.
- Encuestas y cuestionarios: la encuesta es un instrumento de gran uso para datos cualitativos y cuantitativos. Evalúa conocimientos, habilidades y actitudes.
- Entrevistas: consiste en el diálogo con otra persona. Sirve para comprobar la consistencia del razonamiento, las actitudes, los valores, etc.
- Grupos focales: es una conversación en grupo que recoge las opiniones sobre las expectativas, percepciones, resultados o demandas de los participantes en la intervención educativa. No es una discusión, sino una exposición de cada uno de sus puntos de vista.
La evaluación debe realizarse siempre de forma continuada a lo largo de todo el proceso, al final de cada sesión y al final de la intervención.
Puede realizarse también a medio y largo plazo, tanto para resultados en los objetivos educativos como resultados en salud.










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