Metodología
en Educación para la Salud
Ciencias
sobre las que se asienta la educación para la salud
Hasta
época reciente se consideraba la EPS con un enfoque predominantemente médico
que consistía en dar información sobre la salud o la enfermedad,
dar instrucciones sobre lo debía hacerse e instaurar tratamientos sin la
participación del paciente. Esto impone los valores médicos a las
personas, olvida sus ámbitos culturales y sus creencias y si o el paciente
no siguen lo prescrito se tiende a culpabilizarle.
Actualmente se tiende
a considerar la EPS como un instrumento de capacitación del individuo para
la toma de sus propias decisiones y cambios que parte de las creencias y experiencias
previas, de los sentimientos y trata de lograr que adopte estilos de vida saludables
incrementando conocimientos, logrando actitudes favorables y adquiriendo habilidades
manteniendo siempre en mente el fomentar la autonomía de la persona.
En
ningún caso puede olvidarse el ambiente en el que se desarrolla la persona
y puede ser necesario influir en ese ambiente, no solo desde el ámbito
de las estructuras sanitarias asistenciales, sino también desde instancias
más amplias como puede ser las intervenciones comunitarias o las campañas
publicitarias.
La educación es un proceso integrador de conocimientos
y habilidades, que no sólo se relaciona con los contenidos, sino también
con la experiencia personal previa, factores culturales, valores, etc., que resultan
ser el saber y el hacer en la vida cotidiana.
Nos encontramos ante un proceso
de educación de adultos que aportan una serie de valores, experiencias
y creencias con respecto a la salud y a la enfermedad, basadas en construcciones
sociales y culturales previas, así como en la estructura de la personalidad
de cada individuo. A partir de ello debemos abordar tanto áreas cognitivas
como conductuales.
Todos estos condicionantes hacen que la Educación
para la salud no sea sólo una especialización de las Ciencias médicas,
sino que englobe conocimientos y estrategias de otras ciencias: son las Ciencias
del comportamiento (Psicología, Sociología, Antropología),
Ciencias de la Educación y Ciencias de la Comunicación. Para poder
realizar adecuadamente la EPS es necesario conocer algunos aspectos de ellas que
nos permiten comprenderla y llevarla a cabo.
CIENCIAS
DE LA CONDUCTA: PSICOLOGíA
Las Ciencias del comportamiento explican
las actitudes, motivaciones y modelos cognitivos que influyen el comportamiento
humano. Para realizar la EPS necesitamos tener conocimientos básicos sobre
las actitudes, las habilidades y los comportamientos.
En la actitud y los
comportamientos hacia la propia salud influyen diversos aspectos que debemos considerar:
-
Factores personales: inherentes al propio individuo referidos al conocimiento
y el deseo:
- Físicos: constitución física, herencia,
sexo, raza.
- Psicológicos: estructura de la personalidad.
- Culturales:
nivel de instrucción, pertenencia a un grupo religioso o comunidad específica.
-
Valores, creencias, clase social....
- Factores ambientales: externos al
individuo y determinan la relación con su medio. Es lo "que puede
hacer":
- Relaciones personales.
- Familia.
- Grupo de amigos.
-
Ambiente laboral.
Actitud
Una actitud puede ser
definida como una predisposición adquirida y sistemática de la conducta
hacia determinados objetos del mundo social (personas, situaciones, etc.). La
actitud es un concepto explicativo de la realidad humana.
Integra lo social
y lo individual, pues sintetiza en una persona determinada el proceso de influencia
social sobre ella.
Las actitudes no son conductas sino tendencias, predisposiciones
a conducirse de determinada manera, predisposiciones aprendidas en el seno social.
Presenta
cuatro características básicas:
a) Direccionalidad: la actitud
implica un dirigirse hacia un objeto, lo que la diferencia del rasgo de carácter
y del hábito.
b) Adquirida: se aprenden con la experiencia.
c) Más
o menos durables: son estables, aunque pueden modificarse por influencia externa.
Es decir son cambiables mediante la motivación.
d) Polaridad afectiva:
la actitud está teñida de afectos de aceptación, rechazo,
o una mezcla de ambas.
Toda actitud tiene un componente cognitivo (se basa
en creencias o información que el sujeto adquiere), un componente afectivo
(aceptación-rechazo), un componente normativo (como "debe" comportarse),
y un componente comportamental (se manifiesta en las conductas).
Puede considerarse
la actitud como el producto final del proceso de socialización, que condicionará
las respuestas del sujeto hacia productos culturales, personas, situaciones, hacia
sí mismo, y hacia otros grupos.
Habilidades
Las
habilidades para la vida son las capacidades que tiene un individuo para adoptar
un comportamiento adaptativo y positivo que le permite abordar con eficacia las
exigencias y desafíos de la vida cotidiana.
Estas habilidades son
habilidades personales, sociales, cognitivas y físicas (psicomotoras) que
permiten a las personas controlar y dirigir sus vidas, desarrollando la capacidad
para vivir con su entorno, adaptarse a él y, en ocasiones, lograr que éste
cambie. Como ejemplos de habilidades de vida individuales se pueden citar la toma
de decisiones, la solución de problemas, el pensamiento creativo y crítico,
el conocimiento de sí mismo, la empatía, las habilidades de comunicación,
la capacidad para hacer frente a las emociones o el manejo del estrés,
entre otras. Las habilidades de vida tal y como se han definido anteriormente
son elementos constitutivos fundamentales del desarrollo de las habilidades personales
para la promoción de la salud descritas como una de las áreas de
acción clave en la Carta de Ottawa.
Comportamiento
Los
cambios en los comportamientos son uno de los objetivos más importantes
en nuestra actividad profesional. Por ello este apartado será objeto de
una explicación más amplia.
De acuerdo a las teorías
de Martín Fishbein para que una persona realice un comportamiento determinado
de uno o más de los siguientes puntos debe ser verdadero:
1. La
persona debe haber formado una intención fuerte y positiva (o haber hecho
un compromiso) para realizar el comportamiento: debe estar motivada.
2. No
hay impedimentos ambientales que hagan imposible la realización del comportamiento.
3.
La persona tiene las habilidades necesarias para realizar el comportamiento.
4.
La persona cree que las ventajas (beneficios, resultados positivos anticipados)
de realizar el comportamiento son mayores que las desventajas (costos, resultados
negativos anticipados).
5. La persona percibe más presión social
(normativa) para realizar e ese comportamiento que para no realizarlo.
6. La
persona percibe que la realización del comportamiento es más consistente
que inconsistente con su propia imagen o que su realización active las
acciones negativas propias.
7. La reacción emocional de la persona que
realiza el comportamiento es más positiva que negativa.
8. La persona
percibe que tiene la capacidad para realizar el comportamiento en una circunstancia
determinada.
Los profesionales sanitarios podemos plantearnos en última
instancia los cambios de conducta hacia aquellas que sean más saludables,
utilizando la EPS como un instrumento para ello, pero teniendo en cuenta que en
último término es la persona la que acepta y decide esos cambios.
Modelos
teóricos de cambio en el comportamiento
Describimos los modelos
teóricos que se han aplicado en EPS y que explican los cambios de comportamiento.
-
Modelo "Etapas para el cambio": propone una serie de etapas sucesivas
en las que las personas se sitúan en el proceso de cambio.
- Modelo
"Conciencia para la salud": postula que la modificación de conducta
se da por un proceso de razonamiento, percepción y conciencia y no por
la imitación.
- Modelo "procesamiento de la información
por parte del consumidor": se ocupa del proceso mediante el cual las personas
asimilan la información y hacen uso de ella para tomar decisiones. Parte
de la idea de que los individuos tienen limitaciones para procesar información
extensa y compleja.
- Teoría del aprendizaje social: considera que las
personas adquieren o modifican conductas a través de la imitación.
Se basa en la interacción entre la persona y su grupo de relación
social.
- Modelo PRECEDE: identifica factores predisponentes, facilitadores
y reforzadores que influyen en la adquisición de comportamientos.
Modelo
Etapas para el cambio, enunciado por Prochaska y DiClemente:
El cambio
intencional es un proceso continuo, no necesariamente lineal, es decir no se pasa
indefectiblemente de una etapa previa a otra mas avanzada, sino que puede haber
retrocesos en las etapas, convirtiéndolo en un proceso espiral.
Estas
etapas son:
- Precontemplación: todavía no existen planteamientos
para el cambio. Otras personas pueden inducirnos o motivarnos para dicho cambio.
-
Contemplación: el sujeto advierte ya la existencia de un problema para
su salud, se cuestiona sus conductas y está dispuesto a plantearse la posibilidad
del cambio en un futuro próximo.
- Preparación: se empieza a
planificar la acción, a recabar apoyo y se fija plazo para iniciar el cambio
en un futuro inmediato. En este momento el educador debe alertar a la persona
en el caso de que su planificación pueda llevarle a sustituir un problema
por otro.
- Acción: trabaja activamente par modificar su conducta en
relación al problema identificado. Asiste a algún curso de EPS,
busca cambio de actividad, etc.
- Mantenimiento: la persona ya adopta de modo
sistemático el nuevo hábito, pero puede ocurrir que no este completamente
arraigado todavía. Existe el riesgo de re-
caía en el viejo hábito,
por lo que debe alertarse sobre este riesgo, detectar precozmente las recaídas
y tomar acción de forma inmediata.
En algún momento puede retrocederse,
aunque siempre es posible realizar sucesivos intentos hasta lograr el éxito.
- Terminación del proceso: ocurre cuando el cambio se considera asentado.
En algunos casos, dependiendo del deseo de cambio y de la persona, el problema
del comportamiento o del hábito no concluye. En otros casos el riesgo de
recaída en el viejo hábito cesa. La confianza en que uno ha logrado
el cambio ocurre aproximadamente al año, pero la tentación en la
recaída se mantiene durante uno o dos años más.
Modelo
Conciencia por la Salud, enunciado por Rosenstock y Becker.
Es un modelo
aplicable a personas que se encuentran listas para la acción y posteriormente
se agregó para aquellas que no estuvieran dispuestas todavía para
el cambio.
Las personas adultas cambian las conductas poniendo en marcha
mecanismos cognitivos (razonamiento) y no imitando el comportamiento de otras.
Por ello previamente deben ser conscientes de la necesidad de cambiar, de los
beneficios del cambio y de las pérdidas que conlleva. Existen cinco componentes
en la percepción del cambio:
- Susceptibilidad: es la percepción
que tiene la persona en cuanto a tener o no un problema de salud o tener riesgo
de padecer una enfermedad.
- Riesgo: es la conciencia que tiene la persona
de los riesgos que para su salud entraña la conducta que mantiene.
-
Beneficios: es la conciencia que tiene la persona sobre los beneficios que le
aportará la modificación de la conducta.
- Barreras: es la conciencia
que tiene la persona de las barreras existentes para modificar su conducta, tanto
las de índole personal como las externas.
Teoría del aprendizaje
social o Teoría Social-Cognitiva de Albert Bandura:
La teoría
cognitivo-social es uno de los modelos teóricos más reconocido dentro
de la intervención interpersonal, habiendo algunos autores que la consideran
aplicable también en la intervención comunitaria.
Postula
que los cambios de comportamiento son el resultado de la interacción de
la persona con el medio ambiente; el cambio es bi-direccional. Involucra al individuo
y a aquellas personas con las que interactúa; influye también en
el medio en el que se desenvuelve.
Bandura considera que las personas tienen
que identificarse con el modelo a seguir por medio de factores internos que afectan
su comportamiento, ya sea imitándolo o recibiendo reforzadores externos.
Parte del aprendizaje humano se
realiza de modo vicario, al observar a otra
persona que ejecuta respuestas habilidosas y tratar entonces de imitar la respuesta
del modelo.
Bandura postula que los humanos adquieren destrezas y conductas
de modo operante e instrumental. Pone de relieve como entre la observación
y la imitación intervienen factores cognitivos que ayudan al sujeto a decidir
si lo observado se imita o no, es decir que mediante un modelo social significativo
se adquiere una conducta.
"Una persona realiza una conducta y observa
unos resultados". Según este autor, lo que condiciona la iniciación
y el mantenimiento de una conducta está condicionada fundamentalmente por
dos variables.
- Una de ellas es la expectativa que uno tenga de resultados.
A la hora de realizar o no una conducta, la persona va a considerar los incentivos
o beneficios que resultarán tras la realización de la conducta.
Éste es un condicionante muy importante, por lo que siempre deben presentarse
los beneficios o ganancias para la persona y no sólo los perjuicios que
evitará.
- Pero tal vez la mayor aportación de este autor ha
sido debida a la descripción de una segunda variable: autoeficacia. La
autoeficacia podría definirse como la percepción que uno tiene de
si va a ser capaz o no de realizar esa acción. No solamente es importante
que uno piense que realizar una conducta le va a reportar beneficios sino también,
y casi más determinante, es que la persona se crea capaz o no de hacerlo.
Ya hay suficiente evidencia que establece el valor de la autoeficacia como uno
de los mayores determinantes de la conducta.
Modelo PRECEDE
Es
obvio que antes de plantearnos cualquier actividad de EPS es muy útil conocer
cuáles son los factores que permiten a los individuos adoptar conductas
más saludables. El modelo PRECEDE es un modelo muy usado en EPS dado que
resulta muy útil para identificar los factores que influyen en la conducta
de una persona. En este modelo se distinguen tres tipos de factores:
-
Factores predisponentes: son los factores internos que suponen una motivación
para actuar en una persona o grupo. Incluyen conocimientos, creencias, valores,
actitudes, sexo, edad, cultura, etc. Son los factores que conducen a intentar
una nueva conducta, modificarla, mantenerla o abandonarla.
- Factores facilitadores:
son los que preceden al comportamiento y que permiten modificar la motivación.
Son los recursos personales, aptitudes, recursos sociales y que le permiten llevar
a cabo la conducta que desea.
- Factores reforzadores: son los que se obtienen
por el comportamiento (recompensa, penalización o iniciativa). Pueden ser
sociales, materiales, autorreconocimiento o felicitación.
CIENCIAS
DE LA EDUCACIóN
Cuando hablamos de la educación en adultos
no lo asimilamos a informar ni a persuadir; no buscamos lograr que las personas
realicen lo que ordena el educador, nuestro fin es que las personas desarrollen
sus capacidades que les permitan tomar decisiones de forma autónoma y consciente.
Tenemos
que empezar definiendo lo que es el aprendizaje.
El aprendizaje es un cambio
en el individuo que está producido por su interacción con el medio
ambiente y que satisface una necesidad. Como consecuencia lo hace más capaz
para relacionarse con su entorno.
Referidos a la EPS en el campo de los
adultos podemos decir que estos aprenden como un acto voluntario, no impuesto.
Lo hacen porque quieren utilizar el conocimiento y las habilidades que adquieren
durante el aprendizaje.
Los adultos están dirigidos por un uso
pragmático de lo aprendido. Aprenden buscando respuesta a sus necesidades
y demandan una posición activa en el proceso del aprendizaje. La rapidez
de aprendizaje de un adulto dependerá de la relación que éste
tenga con su rol social, sus actividades, sus necesidades, sus motivaciones, etc.
Como persona madura espera que las aplicaciones sean inmediatas.
Otra característica
es el lugar donde se desarrolla, en el contexto sanitario, que es un ámbito
no formal en lo que se refiere a la educación.
Pero la característica
más importante cuando hablamos de EPS, especialmente en adultos, es que
se parte de experiencias previas respecto al tema de que se trate y esto significa
también conocimientos, tanto implícitos como explícitos.
Principios de aprendizaje
de Mezirov
- El educador
debe promover la reflexión, que implica examinar además del qué
y el cómo, las creencias y supuestos que le dan sentido a la experiencia
de aprendizaje.
- Mezirov distingue tres tipos de reflexión:
-
Reflexión de contenidos. Pensar sobre la experiencia actual en sí
misma.
- Reflexión de procesos.
Pensar acerca de cómo dirigir
o influir conforme se va dando la experiencia y establecer estrategias de solución
de problemas.
- Reflexión de premisas.
Revisar, cuestionar, corregir
o actualizar los supuestos previamente construidos, creencias y valores acerca
de la experiencia o el problema.
Modelos teóricos
sobre
el aprendizaje
Dentro de la EPS el modelo más utilizado
es el del aprendizaje significativo, elaborado por Ausubel y el aprendizaje basado
en problemas.
Aprendizaje significativo
Se caracteriza
porque los nuevos conocimientos se incorporan en la estructura cognitiva de la
persona. Esto se logra gracias a un esfuerzo deliberado por parte de ella para
relacionar los nuevos conocimientos con los previos.
Todo lo anterior es
producto de una implicación afectiva del alumno, es decir, el alumno quiere
aprender aquello que se le presenta porque lo considera importante y valioso.
La
retención de la información es más duradera, puesto que la
persona reacomoda la nueva información recibida y modifica la estructura
cognitiva que poseía. Relaciona los nuevos conocimientos con los que tenía
previamente y esto solo es posible por la asimilación.
Requisitos
para lograr
el aprendizaje significativo
De acuerdo a la teoría
de Ausubel, para que se puedan lograr aprendizajes significativos es necesario
se cumplan tres condiciones:
1. Significatividad lógica del material.
El
material presentado tiene una estructura interna organizada, que permite la construcción
de significados. Deben seguir una secuencia lógica y ordenada. Es decir,
importa no sólo el contenido, sino la forma en que éste es presentado.
2. Significatividad psicológica del material.
Esto se refiere a
la posibilidad de que el alumno conecte el conocimiento presentado con los previos,
ya incluidos en su estructura cognitiva.
3. Actitud favorable del alumno.
Que
el alumno quiera aprender no basta para que se dé el aprendizaje significativo,
pues también es necesario que pueda aprender (significación lógica
y psicológica del material). Sin embargo, el aprendizaje no puede darse
si el alumno no quiere aprender. Esto depende de la actitud, en la cual puede
influirse a través de motivación.
La importancia de este modelo
dentro de la EPS radica en primer lugar, en la necesidad de informarnos sobre
los conocimientos previos del alumno. Es decir, debemos asegurarnos de que el
contenido a presentar pueda relacionarse con ideas previas, por lo que el conocer
qué saben nuestros alumnos sobre el tema nos ayudará a decidir cual
va a ser nuestra actuación. El mismo Ausubel escribe, como frase introductoria
de su clásico libro Psicología Educativa: "Si tuviese que reducir
toda la Psicología educativa a un solo principio, enunciaría éste:
el factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno
ya sabe. Averígüese esto, y enséñese en consecuencia".
El
segundo aspecto de este modelo importante para la EPS es que hay que lograr la
organización del material de nuestro curso, para que tenga forma lógica
y jerárquica, recordando que no sólo es importante el contenido
sino la forma en que éste sea presentado. Esto se llevará a cabo
en secuencias ordenadas.
Y por último hay que considerar la importancia
de la motivación del alumno. Recordemos que si el alumno no quiere, no
aprende. Nosotros vamos a intentar darle motivos para querer aprender aquello
que le presentamos. En la actitud favorable del alumno influyen diversos factores
como el que se sienta contento en nuestro proyecto o que estime al educador.
Aprendizaje
basado en problemas (ABP)
Es un método de aprendizaje que facilita
el desarrollo y adquisición de nuevas habilidades.
Mientras tradicionalmente
primero se expone la información y posteriormente se busca su aplicación
en la resolución de un problema, en el caso del ABP primero se presenta
el problema, se identifican las necesidades de aprendizaje, se busca la información
necesaria y finalmente se regresa al problema.
El trabajo se realiza de
forma individualizada o de manera colaboradora en pequeños grupos, compartiendo
en esa experiencia de aprendizaje la posibilidad de practicar y desarrollar habilidades,
de observar y reflexionar sobre actitudes y valores que en el método convencional
expositivo difícilmente podrían ponerse en acción.
Es
una estrategia de enseñanza-aprendizaje en la que tanto la adquisición
de conocimientos como el desarrollo de habilidades y actitudes resultan importantes.
En el aprendizaje basado en problemas se discute los mismos, con la facilitación
de un tutor, para analizar y resolver una situación seleccionada o diseñada
especialmente para el logro de ciertos objetivos.
Pasos del proceso de
aprendizaje en el ABP (Figura 2):

1.
Activación del conocimiento previo: el análisis inicial de un problema
estimula la recuperación de conocimiento adquirido anteriormente.
2.
Elaboración del conocimiento previo: a través de la discusión,
en el grupo o con el tutor, tanto antes como después de que se haya adquirido
el nuevo conocimiento, realizando un procesamiento activo de la nueva información.
3. Reestructuración del conocimiento para encuadrar el problema presentado:
construcción de una red semántica apropiada.
4. Aprendiendo en
contexto: el problema sirve como un esquema para almacenar pistas que pueden apoyar
la búsqueda de conocimiento relevante cuando se necesite para problemas
similares.
CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
Comunicación
es cualquier comportamiento que pretenda lograr una respuesta o acción
de una persona o grupo determinado. Es decir, incluye un ámbito más
amplio que la relación verbal.
Es una relación que, necesariamente,
pone en contacto a dos o más personas. Puede lograr la transmisión
de información, de emociones y de sentimientos.
La comunicación
es un proceso, en el cual se transmite un mensaje, y que se consigue gracias a
palabras, gestos, símbolos, escritura, gráficos etc. Para que exista
comunicación no basta con emitir el mensaje, debe haber también
una capacidad de reacción del receptor.
Es obvio decir que el receptor
capta el mensaje pero no exactamente de la misma forma y resultados que el emisor
pretendía. En nuestro papel como educadores en salud el comunicador debe
investigar como ha sido recibido ese mensaje.
El proceso de comunicación
implica:
- Un nivel racional: es el contenido del mensaje.
- Un nivel
emocional: es la relación humana entre los interlocutores, influida por
el como se transmite el mensaje.
En la comunicación el lenguaje oral
es más útil para persuadir, motivar y expresar emoción, trasmite
la experiencia personal de modo más inmediato y espontáneo. El lenguaje
escrito es más utilizado para transmitir ideas, permite mayor complejidad
y detalle. Tiende a ser lineal, lógico, objetivo y permanente. Los gráficos
utilizan imágenes, líneas, formas y su objeto es captar la atención
hacia ideas o acciones. Cuando en un gráfico se usan palabras funcionan
como elementos del mismo.
Sólo un proceso real de comunicación
permite un proceso de EPS. Se pretende hacer entender los puntos de vista de uno
mismo, entender los del otro, estar dispuesto a escuchar, y reelaborar ambos la
información recibida.
En la EPS utilizamos diferentes formas de comunicación:
comunicación oral, comunicación escrita, material gráfico
y audiovisual, etc.
Comunicación oral
Además
del contenido del mensaje, en la transmisión del mismo hay señales
denominadas analógicas como son los gestos, las expresiones corporales,
la postura corporal, cadencia de la voz, rapidez en la expresión, etc.,
que debemos tener en cuenta.
El comunicador, por el hecho de ser él
mismo, tiene una determinada credibilidad para el receptor, que siempre se va
a plantear quién es, qué conoce y cuáles son sus intenciones.
En la comunicación oral hay que tener en cuenta:
- Hacerse
oír: Hablar es una actividad física y el cuerpo debe estar preparado.
Pero también hay que escuchar para tener información. Si no hay
seguridad de haber sido entendido debe confirmarse lo dicho con el interlocutor.
-
La dicción: el ritmo, el tono, el volumen y la cadencia son esenciales.
-
Los gestos: Los gestos deben ser controlados. Hay que evitar gestos que denoten
nerviosismo. La postura debe ser de escucha atenta y empática.
- La
mirada: debe mirarse a los interlocutores distribuyendo la mirada de forma uniforme
entre todo auditorio.
- El discurso: La primera premisa es la claridad. Debe
anunciarse previamente lo que se va a decir. Las primeras frases son importantes.
Las ideas importantes deben ser resaltadas. Es muy útil repetir lo que
consideramos esencial. Los silencios permiten al oyente asimilar lo que se dice.
-
La afectividad: Debe siempre mostrarse respeto por el interlocutor, nunca ridiculizar
ni despreciar.
- Las ayudas: Nunca deben desplazar al lenguaje verbal. Deben
servir de apoyo a lo que se dice, no sustituirlo.
Es importante evitar las
expresiones verbales que impiden la buena comunicación: Respuestas ásperas,
excesivo perfeccionismo, murmuración, expresiones de burla, insistencia,
monotonía, uso excesivo de tecnicismos, falta de claridad, hablar sin pausas,
etc.
Hay conductas no verbales que impiden una buena comunicación:
cara inexpresiva, gesto agresivo, nerviosismo, retraimiento, engreimiento, largos
silencios, bostezos, sonrisas sarcásticas, distracción mientras
se habla, postura descuidada.
El contenido de la comunicación es
el mensaje, y en relación al mismo los aspectos que hay que considerar
incluyen:
- Los puntos más importantes deben decirse al inicio del
mensaje, de forma que en caso de que el interlocutor se distraiga sea fácil
retomar el hilo conductor.
- Debe ser claro: utilizando un vocabulario adecuado,
ritmo, contenidos no excesivos y haciendo uso de la reiteración.
- Deben
ser transmitidos de forma progresiva.
- Debe ser creíble y asumible
por el interlocutor.
- Debe adecuarse en su contenido, en su forma y el modo
en que se expresa al grupo al que esta dirigido: así, por ejemplo, estos
tres componentes no son los mismos dirigidos a adolescentes, a ancianos o a escolares.
-
Debe definir que se pretende, a quien se dirige, cuando y porque se realiza.
Nunca
se debe olvidar que antes de iniciar la comunicación en EPS siempre es
preciso averiguar la información que tiene la persona y explorar sus valores,
su actitud y su motivación. Es decir, escuchar para hacerse oír.
Comunicación
escrita
En la EPS que desarrollamos en nuestra actividad diaria nunca sustituye
a la comunicación oral. Son elementos de apoyo, de ampliación del
mensaje que le damos.
Debe evitar la terminología médica
demasiado técnica. Cuando se usan términos médicos debe explicarse
su significado.
El tamaño de letra debe permitir que pueda leerse con
facilidad. Usar márgenes amplios y espacios blanco que faciliten la lectura.
Las
ilustraciones deben ser adecuadas para recordar o reforzar el texto y el mensaje.
No tienen ningún sentido si no hay relación con el mismo.
La
información debe ser clara, concreta y consistente con el mensaje que se
pretende transmitir. Debe ser percibida como beneficiosa. Si se usa material escrito
hay que estimular al paciente para que lo lea, mejor aún si posteriormente
la comentamos con él.
El material educativo nunca será efectivo
si malinterpreta o contradice el mensaje transmitido por el educador. Nunca por
sí mismo sustituye el papel del educador.