Terapia
Familiar Breve en Atención Primaria (IV)
Caso
clínico 5
PRIMERA
CONSULTA
Lola tiene 42 años. Acude a consulta a demanda de su
médico contando que su marido, Elías, de 44 años, bebe alcohol
y que no está dispuesta a tolerar más que su marido sea un borracho.
Objetivo
de Lola: está a punto de presentar una demanda de divorcio, pero antes
de eso le ha puesto un ultimatum:
aceptaría continuar con él
en el caso de que dejara de beber. Dice que Elías, ante el ultimatum, está
dispuesto a acudir a la consulta y ella suplica a su médico que haga algo
para conseguirlo, porque si su marido no cambia, no quiere seguir con él.
El
médico hace una anotación en la historia -"muy importante preguntar
a Elías qué quiere conseguir"- y cita a ambos en consulta programada.
SEGUNDA
CONSULTA
Acuden ambos a la consulta. El médico se interesa por
la información relevante, desde el punto de vista de la TFB, que le pueda
aportar Elías.
Queja de Elías: para él no resulta
un problema beber. Para su mujer sí. Él achaca que se va a beber
porque se enfada con su mujer cuando ella le acusa de haber bebido. Entonces,
se harta, coge la puerta, y se va al bar, en donde se pide un cubalibre y ni siquiera
se emborracha.
Queja de Lola: dice que no es así. Elías se
gasta el dinero en la bebida. Hay días que llega a casa insoportablemente
irritable, y entonces ella sabe que ha bebido. Y discute con él por que
ha bebido y porque ni siquiera es capaz de reconocerlo. Efectivamente, algunos
días, después de discutir, se va a la calle y dice ella que "de
nuevo a beber".
Durante la consulta discuten varias veces, ella diciendo
que bebe muchos días y él defendiéndose a capa y espada de
que no bebe tanto, que no son tantos días, que lleva muchos más
días de lo que dice ella sin probar ni gota.
Objetivo de Elías:
Su objetivo es que su mujer no le diga que bebe cuando no bebe. Pero, sobre todo
no quiere perderla, y como Lola le ha puesto el ultimatum, acepta el objetivo
impuesto por ella de no beber en absoluto y está dispuesto a colaborar
en lo que sea, aunque insiste en que no bebe tanto.
Soluciones intentadas
por Elías:
- Para conseguir que Lola le deje de atosigar con las
acusaciones de que bebe, él lo niega. Pero todo es en vano: a cada excusa,
cada vez más inverosímil, según las califica Lola, ésta
"se enciende" más y le acusa más. Pasados unos días
llega a un punto de tensión con ella en el que ya no aguanta más
y piensa "pues le voy a dar la razón", y se va a beber.
Soluciones
intentadas por Lola:
- Para conseguir que Elías no beba, le observa
su mirada, sus reacciones, cómo camina, cómo huele, qué color
de piel tiene, si suda o no; le revisa la cartera para ver si falta dinero.
-
A la mínima sospecha de que ha bebido le pega la bronca por beber. Él
lo niega todo, pero ella insiste en que ha bebido. Le tacha de mentiroso.
La
situación se hace insostenible durante la consulta: Elías se defiende
y Lola acusa. El médico piensa que el patrón interaccional de las
soluciones intentadas corresponde al denominador común V -las sospechas
de Lola se confirman por cómo Elías se defiende- y decide comenzar
por intentar bloquearlo como primer paso para que se puedan comenzar a relacionar
de otra manera. Por ello les dice:
"Mirad: la situación es tan
complicada, tan, tan, tan complicada, que si tú, Lola, quieres recuperar
a tu marido y que deje de beber (pausa para que confirme) y tú Elías
quieres que tu mujer no te deje (pausa para que confirme) yo no os puedo ayudar
si no hacéis exactamente lo que os voy a proponer (pausa para que confirmen
ambos). Si no lo hacéis yo a esto no le veo salida, así que podéis
continuar así unos días, os separáis y ya está (pausa
para que confirmen). Quizá os parezca extraño, pero por una razón
que yo sólo sé y que será un primer paso para que comencéis
a poder conseguir lo que queréis, haréis lo siguiente.
- Lola:
antes de que Elías llegue a casa, tirarás una moneda al aire. Si
sale cara, actuarás como si
Elías hubiera bebido, aunque creas
que no lo ha hecho. Si sale cruz, actuarás como si Elías no hubiera
bebido, aunque creas que lo ha hecho.
- Elías: cuando llegues de trabajar,
hayas bebido o no, antes de abril la puerta de casa, tirarás una moneda
al aire. Si sale cara, actuarás como si hubieras bebido; y si sale cruz,
actuarás como si no hubieras bebido. Independientemente de que hayas bebido
o no, o del resultado de la moneda, si te dice que has bebido, le das la razón
y punto.
Tanto el uno como el otro tendréis que adivinar en secreto
y sin decírselo al otro si el comportamiento de la otra parte se debe al
resultado de la moneda o no. Anotáis en un papel lo que os sale a cada
uno y lo que creéis que le salió al otro y dentro de 15 días
confrontamos en la consulta los resultados.
Les parece curiosa y a la vez graciosa
la tarea. Dicen que la probarán.
TERCERA CONSULTA
Viene
Elías solo a la consulta. Lola no viene porque va todo asombrosamente bien
-en los quince días no han vuelto a discutir ni por este tema ni por otros-.
Elías
cuenta con gracia cómo hace la tarea: cuando sale cruz se comporta como
si hubiera bebido y le dice a su mujer que se ha tomado dos botellas de whisky.
Y se ríen. Cuando sale cara, se comporta normal. "Alguna vez me tocó
comportarme normal y a mi mujer -aunque no quería decírmelo- le
debió haber salido cara, porque me echaba la bronca con una sonrisa. Yo
le daba la razón y ya está". No ha bebido en este tiempo.
Le
doy la enhorabuena, y le indico que deben continuar haciendo la tarea durante
el próximo mes hasta que nos veamos.
La relación de ambos fue
mejorando y normalizándose a lo largo de tres visitas más. Elías
volvió a beber algún día que se fue de cañas con sus
amigos. Mantiene un consumo de alcohol como el que pueda tener cualquiera. Se
trabajó con él el consumo de alcohol a través de excepciones
y de elogios por sus progresos y actualmente realiza un consumo más que
moderado como el que pueda realizar cualquiera.
TFB
Y PROBLEMAS
DE PAREJA
A lo largo de estos capítulos se han expuesto
varios casos en los que los pacientes se quejaban de tener problemas con su pareja,
como el de Braulio en el capítulo I los de Antonia, Manuel y Milagros,
María, Tomasa y Luis en el capítulo II, los de Mari Paz, Mario,
Lidia en el capítulo III.
Las consideraciones sobre el manejo terapéutico
hechas al explicar el apartado del presente capítulo cuando se habló
de "TFB y los problemas padres-hijos" son aplicables a los problemas
de pareja: cuando aparecen problemas, los procesos relacionales que se definen
a través de los denominadores comunes de las soluciones intentadas o, dicho
de otra manera, las maneras de "meterse en líos" son semejantes,
y siguen los denominadores comunes III, IV ó V, que se explicaron en los
capítulos II y III. Lo que varía es el contenido por el cual aparece
el problema, y que en las relaciones de pareja se suele alternar el mando para
según qué cosas, si bien no en todos los casos.
Cuando surge
una escalada simétrica (denominador común de las soluciones intentadas
III) lo que puede variar son los contenidos por los que se suele establecer la
lucha de poder, que por otro lado, también suelen tener que ver con los
temas caseros: quién manda o tiene capacidad de decisión en según
qué cosas; quién tiene que encargarse de hacer determinadas tareas
y quién decide esto; quién tiene razón en algún tema
particular, etc. También suele ser habitual que, cuando las soluciones
intentadas siguen un denominador común IV, los temas de discusión
versen sobre logística casera, sobre cuándo deben aparecer las muestras
de cariño, consideración y atención o sobre cuándo
el otro "se supone que debe hacer algo sin necesidad de decírselo",
como el citado caso de Lidia del capítulo III. Y cuando las soluciones
intentadas siguen el denominador común V son más frecuentes contenidos
como los celos y el consumo de alcohol, como en el caso de Lola y Elías.