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NUEVOS TRATAMIENTOS ANTIBIÓTICOS EN ATENCIÓN PRIMARIA
INTRODUCCIÓN
En los últimos treinta años, se han desarrollado muchas
nuevas moléculas de antibióticos que, fundamentalmente, han mejorado el perfil
farmacocinético y farmacodinámico frente a los fármacos clásicos. Con las nuevas
técnicas de secuenciación genómica se han conseguido identificar diversos puntos diana
del DNA bacteriano, donde estos nuevos fármacos pueden ejercer su acción, así como se
han establecido los diversos tratamientos de combinación que aumentan la capacidad
bactericida. Por otra parte, con la utilización de antibióticos progresivamente más
potentes y con un espectro antibacteriano ampliado, han aparecido cepas de una gran
variedad de géneros resistentes a múltiples antibióticos, lo que, en ocasiones, hace
imposible su tratamiento y erradicación. El uso racional de los antibióticos es posible
que consiga detener e incluso revertir esta tendencia alarmante a la aparición de
resistencias, sobre todo en patógenos habituales previamente sensibles a la mayoría de
los fármacos, como el Streptococcus pneumoniae o el Escherichia coli. No podemos olvidar
que los clínicos son, en parte, responsables de estas mutaciones. En un excelente
trabajo, realizado por Butler et al. y publicado en el British Medical Journal (Sep. 98),
se analizan las razones por las que son prescritos antibióticos para el tratamiento de
las faringitis agudas o las infecciones respiratorias superiores, a pesar de que la
evidencia demuestra que son de escasa utilidad. Para ello se estudiaron los pacientes con
clínica respiratoria atendidos por más de 20 médicos de familia en Gales. Uno de los
puntos clave por los que estos profesionales prescribían antibióticos, a pesar de no
creer en su eficacia, era las expectativas de sus pacientes en recibir un tratamiento
farmacológico específico y el temor de los médicos de distorsionar la relación
médico-paciente al no responder a estas expectativas. Por lo tanto, parece razonable que,
además de proporcionar programas de formación continuada para los profesionales
sanitarios sobre el peligro de la aparición de resistencias incidiendo sobre el alto
coste sociosanitario que supone el empleo indiscriminado de antibióticos, es necesario
realizar campañas informativas dirigidas a la población general que disminuyan las
demandas de fármacos por parte de los pacientes.
Clinical strategies for serious infection: a North American
perspective. Quinn JP. Diagn. Microbiol. Infect. Dis.1998 Jun; 31 (2) : 389-95
Tanto en Europa como en Estados Unidos ha sido necesario elaborar
nuevas estrategias ante las infecciones graves, dado el incremento progresivo de las tasas
de resistencia a las cefalosporinas y a la aparición de bacilos gram negativos
multiresistentes. En un estudio realizado en más de 400 unidades de cuidados intensivos
en Norteamérica, las tasas de resistencia de Klebsiella spp. a las cefalosporinas de
tercera generación se habían incrementado en más de seis veces en tres años, llegando
a ser del 41%; esto es incluso más altas la del Enterobacter que llegaba al 40%. La mayor
parte de estas resistencias son debidas a la producción de b-lactamasas
tipo I, las cuales están claramente relacionadas con la sobreutilización en la medicina
primaria de cefalosporinas orales de tercera generación. En algunas ciudades americanas,
la mayor incidencia de estas cepas multirresistentes se produce en las residencias
geriátricas, donde es patente la sobreutilización de antibióticos orales. Actualmente,
los agentes disponibles para el tratamiento parenteral de estas infecciones son los
carbapenemes, asociados en ocasiones a aminoglucósidos. El meropenem, el imipenem y la
amikacina parecen ser los más eficaces. Las cefalosporinas de cuarta generación, como el
cefepime o la cefpiroma, muestran una gran estabilidad frente a las betalactamasas tipo I,
con lo que son activas frente a la mayoría de estos gérmenes. Dada la elevada
morbimortalidad de las infecciones producidas por microorganismos multirresistentes, es
necesario elaborar una política consensuada entre las diferentes áreas sanitarias para
un uso racional de antimicrobianos, elaborando comisiones de política de antibióticos
que permitan disminuir la aparición de estas cepas resistentes
Antibiotics for cold in children: who are the high prescribers ?
Mainous AG. 3rd; Hueston WJ.; Love MM. Arch. Pediatr. Adolesc. Med. 1998 Apr;
152 (4): 349. 52
El objetivo de este trabajo fue examinar las características de los
médicos con elevada prescripción de antibióticos para el tratamiento de las infecciones
respiratorias del tracto superior en los pacientes en edad pediátrica. Se incluyeron en
el análisis 34.624 casos de infecciones respiratorias en niños en el estado de Kentucky
durante un periodo de doce meses. Participaron todos los médicos que habían tratado al
menos 25 casos (n=205). La proporción de pacientes que recibieron antibióticos se
estratificó como 'baja' cuando era menor del 25 % del total y 'alta' cuando era mayor del
75%. Se realizó un análisis, según un modelo de regresión logística, en el que se
incluyeron diversas variables como el sexo, los años pasados desde la finalización de
los estudios, la especialidad y si el ejercicio se realizaba en un área rural o urbana.
En el grupo en el que se prescribían antibióticos con elevada frecuencia, se trataron
11.899 episodios con una media de prescripción del 80%. En el grupo de baja
prescripción, se incluyeron 5.396 episodios con una tasa de prescripción del 16%. En el
grupo de alta prescripción, el tiempo transcurrido desde la licenciatura era
significativamente superior, con una media de 27 años, y habían manejado más procesos
de características similares que los del grupo de baja prescripción. Mientras que
globalmente los pediatras eran los que menos prescripciones de antibióticos hacían, los
médicos de atención primaria no especializados en medicina de familia eran los que lo
hacían con más frecuencia. Por lo tanto, es necesaria la instauración periódica de
cursos de reciclaje profesional con programas de educación médica continuada que
permitan mejorar la calidad de la práctica clínica en atención primaria.
MACRÓLIDOS
Desde la obtención de la eritromicina, en 1950, han aparecido
nuevas moléculas que, si bien no han modificado de forma muy significativa el espectro
antibacteriano, han conseguido optimizar su perfil farmacocinético y su tolerancia. La
claritromicina, la azitromicina, la roxitromicina, la diritromicina y la fluritromicina
son algunos de estos nuevos macrólidos semisintéticos. Los tres primeros son los más
conocidos en términos de eficacia clínica. Estos nuevos macrólidos no son inactivados
por el pH gástrico, aunque sí se altera su absorción con la administración
concomitante de comida. Su efecto lo ejercen uniéndose de forma reversible a la subunidad
50S del ribosoma bacteriano, bloqueando la translocación imprescindible para la síntesis
del DNA bacteriano. La distribución tisular de estos fármacos es excelente consiguiendo
niveles en los tejidos de hasta 100 veces los niveles séricos, especialmente la
azitromicina. Además alcanzan niveles intracelulares elevados, lo que les confiere una
actividad específica frente a microorganismos como la Legionella o las Rickettsiae.
La claritromicina, la roxitromicina y la azitromicina se eliminan por vía biliar, por lo
que no precisan ajuste de dosis en caso de insuficiencia renal. Además, la claritromicina
presenta un primer paso metabólico, dando una molécula más potente que el fármaco
original. La azitromicina presenta una vida media en los tejidos de hasta cuatro días,
con lo que es posible acortar de forma muy significativa los ciclos de tratamiento.
El espectro antibacteriano de estos nuevos macrólidos es algo superior
al de la eritromicina. La claritromicina es dos a cuatro veces más activa que la
eritromicina frente a la mayoría de los Streptococci y Staphylococci,
siendo la azitromicina algo menos activa. Sin embargo la azitromicina es más activa que
otros macrólidos frente a H. influenzae y M. catharralis. A diferencia de
otros macrólidos, la azitromicina es eficaz frente a E. coli, Shigella spp.,
Salmonella spp. y Y. enterocolítica. Todos los macrólidos son eficaces frente a la
mayoría de las cepas de Bordetella pertussis, Mycoplasma, Campylobacter, Helicobacter,
Pasteurella multocida, Neisseria meningitidis y gonorrhoeae, Haemophilus, Chlamydia y
Ureaplasma, por lo que pueden ser utilizados en pacientes con uretritis y enfermedades
de transmisión sexual.
Son fármacos seguros, con una baja incidencia de efectos secundarios
graves. Los más frecuentes son a nivel del aparato digestivo con dispepsia, náuseas y
vómitos. Cuando se emplean en altas dosis, pueden producir ototoxicidad. Los nuevos
macrólidos interaccionan poco con otros fármacos.
Macrolides are ideal for empiric therapy of community acquires
pneumonia in the immunocompetent host. Vergis EN; Yu VL. Semin. Respir. Infect.1997 Dec;
12(4): 322. 8
En este trabajo los autores proponen que los nuevos macrólidos,
especialmente las nuevas moléculas como la azitromicina, la claritromicina o la
roxitromicina, son los antibióticos de elección para el tratamiento de las infecciones
del tracto respiratorio inferior, adquiridas en la comunidad, en los pacientes
inmunocompetentes. Los macrólidos han demostrado su eficacia en ensayos clínicos frente
a la mayoría de patógenos respiratorios típicos y atípicos, por lo que, a diferencia
de los b-lactámicos, pueden ser empleados en monoterapia como
tratamiento inicial. Las cepas de Streptococcus pneumoniae que presentan un alto
nivel de resistencia a la penicilina y a las cefalosporinas suponen un importante
problema, ya que en la mayoría de los casos son resistentes también a los macrólidos, a
las fluoroquinolonas y a las tetraciclinas. Las tetraciclinas, las quinolonas y los nuevos
b-lactámicos poseen un amplio espectro, con actividad
específica además frente a bacilos gram negativos aeróbicos, los cuales están
implicados sólo de forma excepcional en las infecciones respiratorias de los pacientes
inmunocompetentes. Por ello, deben emplearse en los casos en que se sospechen estos
patógenos, evitando así el incremento progresivo de las tasas de resistencia. Los nuevos
macrólidos han mejorado el perfil farmacocinético de su predecesor, la eritromicina,
permitiendo la administración única diaria, o en dos dosis, y ciclos de tratamiento más
cortos, lo que mejora la adhesión terapéutica y el cumplimiento de la pauta recomendada
hasta el final. Así se reducen en frecuencia los tratamientos incompletos, que son otra
causa de aparición de resistencias. Además, cuando se analiza el coste económico, los
macrólidos son significativamente más baratos que las fluorquinolonas o los b-lactámicos, en especial las cefalosporinas. Por lo tanto, los
macrólidos parecen ser los antibióticos de elección en términos de eficacia, toxicidad
y coste para el tratamiento de las infecciones respiratorias adquiridas en la comunidad en
los pacientes inmunocompetentes.
Pharmacokinetics and pharmacodynamics of intravenous and oral
azithromycin: enhanced tissue activity and minimal drugs interactions. Rapp PP.
Ann.Pharmacother. 1998 Jul -Aug; 32 (7-8): 785 - 93
El objetivo de este trabajo fue analizar el perfil farmacocinético y
la farmacodinamia de la azitromicina oral e intravenosa comparándolo con otros
macrólidos y evaluando las posibles diferencias en la eficacia clínica. Se analizaron
todos los estudios clínicos relevantes publicados en la literatura internacional, sobre
su farmacodinamia, microbiología y eficacia clínica. La variación estructural que
presentan los antibióticos azálidos frente a otros macrólidos es la responsable de las
características farmacocinéticas y farmacodinámicas de la azitromicina, lo que se
traduce fundamentalmente en unos niveles tisulares mucho más altos y por tiempos más
prolongados, además de una elevada concentración intracelular. El transporte del
fármaco al sitio de la infección por los fibroblastos y los macrófagos es el mecanismo
por el cuál la dosificación convencional de una dosis única de azitromicina diaria, por
un periodo de cinco días en la mayoría de las infecciones, o de 7-10 días en las
infecciones graves, se ha demostrado tan eficaz. Se metaboliza en el hígado, pero por
otra vía diferente a la del citocromo p450, por lo que no presenta interacciones
significativas con otros fármacos. Cuando se compara con otros macrólidos, el
tratamiento con azitromicina, por su peculiar perfil farmacocinético, su eficacia
clínica demostrada así como la facilidad de administración en dosis única diaria, es
muy cómodo y eficaz en la mayoría de las infecciones producidas por gérmenes sensibles
a los macrólidos.
Roxithromycin: a review of its antimicrobial activity. Bryskier
A. J. Antimicrob. Chemother.1998 Mar; Suppl B: 1. 21
La roxitromicina es un macrólido semisintético, en el cuál el anillo
principal ha sido modificado para prevenir la inactivación por el medio ácido gástrico,
así como para mejorar la toxicidad gastrointestinal de otros macrólidos. La actividad in
vitro de la roxitromicina ha sido bien documentada y es similar a la de otros
antibióticos del grupo de los macrólidos. Tiene una actividad intrínseca similar a la
de la eritromicina frente a Legionella, Mycoplasma y Chlamidia, frente a cocos gram
positivos y gram negativos y frente a algunos bacilos gram negativos, aunque presenta una
menor capacidad anaerobicida, por lo que prácticamente no altera la flora intestinal
normal. Recientemente, se ha aprobado su utilización contr otros patógenos atípicos
como son el Micobacterium avium complex, Helicobacter pyilori y Borrelia sp.
El fármaco difunde al interior de algunas células, como los macrófagos y los
neutrófilos polimorfonucleares, donde se distribuye entre el citosol y los gránulos
intracelulares. Una vez alcanzado el interior celular, es activo frente a los patógenos
intracelulares como la Legionella, las Chlamidiae, las micobacterias, las Rickettsiae
y la Borrelia. Al igual que otros macrólidos, la roxitromicina posee un efecto
postantibiótico, cuya intensidad depende de la dosis empleada, la duración del
tratamiento y el germen tratado. Además, no se metaboliza a través de la vía del
citocromo P450, por lo que presenta menor incidencia de interacciones con otros fármacos,
como en el caso de la eritromicina. Por lo tanto, la roxitromicina es un fármaco eficaz y
seguro para el tratamiento de una gran variedad de infecciones, con especial atención a
las del aparato respiratorio, siendo una buena alternativa a los b-lactámicos
clásicos, sobre todo en aquellos pacientes alérgicos.
FLUORQUINOLONAS
La primera quinolona comercializada fue el ácido nalidíxico.
Posteriormente, su estructura fue modificada, introduciendo en su anillo principal un
grupo fluorado, obteniendo las fluorquinolonas. Los primeros representantes
comercializados de este grupo fueron el ciprofloxacino y el ofloxacino. Estos fármacos
demostraron ser muy eficaces para el tratamiento de las infecciones urinarias,
generalizándose su utilización, lo que ha condicionado la aparición precoz de
resistencias entre las enterobacterias y específicamente la E. coli. Las
quinolonas ejercen su acción mediante la inhibición de la síntesis de DNA bacteriano,
inhibiendo la enzima girasa y otras topoisomerasas. El mecanismo de aparición de
resistencias a estos fármacos puede ser múltiple. Se ha descrito la aparición de
resistencias mediante mutaciones espontáneas y mediante plásmidos, disminuyendo además
la difusión del fármaco a través de la membrana bacteriana.
Las fluorquinolonas, específicamente las de última generación,
poseen un amplio espectro antibacteriano, siendo activas frente a la mayoría de los
bacilos gram negativos aeróbicos, especialmente enterobacterias y Haemophilus, y
frente a cocos gram negativos como la Moraxella o la Neisseriae spp.
Además, tienen una mayor actividad en comparación con sus predecesoras frente a Pseudomona.
Las nuevas fluorquinolonas han supuesto un incremento significativo en el espectro
antibacteriano frente a cocos gram positivos anaerobios. Son activas también frente a la
mayoría de Mycobacteria (tuberculosis, kansasii, chelonae y
lepra). Estos fármacos han demostrado ser activas frente a la mayoría de los patógenos
responsables de las neumonías atípicas como el Mycoplasma, Legionella y Chlamidia
y contra patógenos urogenitales como E. coli, Chlamidia trachomatis, Ureaplasma y Mycoplasma
hominis.
Presentan un buen perfil farmacocinético, permitiendo la
administración en dosis única diaria o cada doce horas. La absorción oral es buena y
alcanzan niveles tisulares elevados. Los efectos secundarios más frecuentes son los
gastrointestinales, siendo poco relevantes. Interfieren con el metabolismo del cartílago,
por lo que no deben ser utilizadas en niños ya que puede alterar el crecimiento. Se han
descrito también en adultos tenosinovitis secundarias e, incluso, roturas tendinosas
espontáneas secundarias a la utilización de fluorquinolonas. En general son fármacos
eficaces y seguros, siendo las de última generación, como el levofloxacino o el
sparfloxacino, una opción terapéutica eficaz para el tratamiento de las infecciones
respiratorias graves o las reagudizaciones de la bronquitis crónica.
Levofloxacin and trovafloxacin: the next generation of
fluorquinolones? Ernst ME; Ernst EJ; Klepser ME. Am. J. Health. Syst. Pharm. 1998 Nov 15 ;
54 (22) 2569. 84
En este trabajo se revisan el espectro, la farmacocinética, la
eficacia clínica y los efectos secundarios del levofloxacino y el trovafloxacino
recientemente comercializados. Comparados con la quinolonas existentes en el mercado, el
levofloxacino presenta una mayor actividad frente a las bacterias gram negativas y frente
a la Pseudomona así como una mayor biodisponibilidad oral. El trovafloxacino es
más eficaz que sus predecesoras frente a bacterias gram positivas. Ambos agentes ejercen
su actividad inhibiendo la síntesis de DNA de las bacterias. Comparadas con otras
quinolonas, el levofloxacino y el trovafloxacino presentan mayor actividad frente al grupo
de Bacteroides fragilis, Chlamidia, Mycoplasma y Mycobacteriae. La vida media del
levofloxacino se aproxima a ocho horas, por lo que en infecciones moderadas puede ser
administrado una vez al día, o en infecciones graves dos veces al día, siendo la dosis
recomendada de 500 mg. El trovafloxacino tiene una vida media de doce horas, por lo que
puede ser administrado una sola vez al día. El levofloxacino ha demostrado ser eficaz en
el tratamiento de las infecciones respiratorias, en las infecciones urinarias, en las
infecciones cutáneas y en las infecciones de cabeza y cuello. El trovafloxacino parece
tener un papel en el tratamiento de las infecciones respiratorias, urinarias y en la
meningitis. Ambos fármacos son bien tolerados, aunque pueden ocasionar toxicidad a nivel
digestivo o del sistema nervioso central. La administración concomitante de alcalinos o
comida disminuye su absorción. Por lo tanto, son fármacos eficaces y seguros en la
mayoría de las infecciones adquiridas en la comunidad, permitiendo una mayor adhesión a
los tratamientos dada su cómoda posología.
Levofloxacin and sparfloxacin: new quinolone antibiotics. Martin
SJ; Meyer JM; Chuck SK; Jung R; Messick CR. Ann. Pharmacother. 1998 Mar, 32 (3) : 320. 36
El levofloxacino y el sparfloxacino son activos frente a patógenos
frecuentemente implicados en las infecciones respiratorias de vía aérea superior e
inferior, incluyendo Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, Moraxella
catharralis, Mycoplasma pneumoniae, Legionella pneumophila y Chlamidia pneumoniae.
Ambos compuestos tienen una actividad superior a la del ciprofloxacino frente a la
mayoría de las bacterias gram positivas, incluyendo enterococo, estafilococo y
estreptococo, manteniendo buena actividad frente a la mayoría de las Enterobacteriaceae
y Pseudomona. El sparfloxacino, además, presenta una mayor actividad
antianaerobicida que el levofloxacino, que a su vez posee más poder frente a los
anaerobios que el ciprofloxacino o el ofloxacino. Aunque sólo están disponibles los
resultados preliminares, muchos estudios clínicos demuestran que las nuevas quinolonas
son eficaces en la mayoría de las infecciones respiratorias adquiridas en la comunidad,
en las infecciones del tracto urinario, en las uretritis gonocócicas y no gonocócicas, e
infecciones de piel y partes blandas. Por lo tanto, el levofloxacino y el sparfloxacino
han mejorado la actividad frente a los gérmenes gram positivos, en comparación con las
primeras fluorquinolonas disponibles, y la comodidad de la pauta posológica. La
fotosensibilidad asociada al sparfloxacino puede llegar a limitar su utilización. Los
ensayos clínicos confirman que estos agentes son tan eficaces como los fármacos
clásicos en el tratamiento de la neumonía adquirida en la comunidad, en las
reagudizaciones de las bronquitis crónicas, en las sinusitis, en las infecciones
urinarias, en las uretritis agudas gonocócicas y no gonocócicas y en las infecciones
cutáneas.
In vitro evaluation of sparfloxacin activity and spectrum against
24940 pathogens isolated in the United States and Canada, the final analysis. Jones RN;
Ballow Ch; Schentag JJ; Johnson DM; Deinhart JA. Diagn. Microbiol. Infect. Dis.1998 May;
31 (1) : 313. 25
El sparfloxacino, una nueva fluorquinolona recientemente
comercializada, ha sido testado en eficacia frente a más de 24.000 cepas obtenidas de
hemocultivos o muestras respiratorias en 187 hospitales de Estados Unidos y Canadá. Entre
5 y 13 antimicrobianos se compararon, en su actividad, frente a sparfloxacino, utilizando
técnicas estándar de microdilución o difusión en disco. Cuando se aplicaron los
criterios recomendados de susceptibilidad, con una concentración media inhibitoria
inferior a 0.5 mg/ml para el Streptococcus pneumoniae y
otras subespecies de estreptococos (más de 4.000 cepas de neumococo y más de 500 St.
spp), se inhibía el crecimiento del 93 y el 8% respectivamente. Aún más, a una CMI <
1 mg /ml, la tasa de susceptibilidad para el estreptococo
se incrementaba globalmente al 98 % y al 99% para el neumococo. En contraste, sólo el 46%
y el 68% de los neumococos era susceptible al ciprofloxacino y a la penicilina,
respectivamente. Se han analizado las diferentes tasas de resistencia del neumococo a la
penicilina en los Estados Unidos, siendo más frecuentes en el sur y en el medio oeste;
estas tasas de resistencia a la penicilina no parecen influir en la sensibilidad al
sparfloxacino. También los neumococos del tracto respiratorio inferior fueron más
resistentes a la penicilina y otros b-lactámicos.
Prácticamente todas las especies aisladas de Haemophilus y Moraxella fueron
sensibles a las fluorquinolonas testadas (sparfloxacino y ciprofloxacino), a la
amoxicilina-clavulánico y a las nuevas cefalosporinas, incluyendo aquellas cepas
productoras de b-lactamasas. El sparfloxacino se ha mostrado
además muy activo frente a las cepas meticilin-sensibles de Staphylococus aureus,
Klebsiella y otros bacilos entéricos. Estos resultados demuestran que las nuevas
fluorquinolonas dirigidas contra microorganismos gram positivos poseen una excelente
actividad in vitro y espectro antimicrobiano frente a la mayoría de los patógenos
causantes de las infecciones del tracto respiratorio inferior. Este espectro de actividad
incluye a cepas resistentes a otros antibióticos, como cefalosporinas orales y
amoxicilina-clavulánico, y otras fluorquinolonas como ciprofloxacino u ofloxacino.
b-LACTÁMICOS
Las cefalosporinas de tercera generación son, probablemente, los
antibióticos más eficaces para el tratamiento de las infecciones por bacilos gram
negativos facultativos. Además, presentan una mayor actividad frente al Streptococcus
pneumoniae, incluyendo las cepas resistentes a la penicilina, y frente al Streptococcus
pyogenes y otros estreptococos. Poseen efecto bactericida frente al H. Influenzae
y Moraxella, lo que las convierte en uno de los tratamientos de elección en las
infecciones respiratorias, especialmente en aquellas áreas geográficas donde se detecta
una alta prevalencia de neumococo resistente a la penicilina. A pesar de su utilización
generalizada, siguen siendo activas frente a muchas enterobacterias como E. coli,
Proteus, Klebsiella y Serratia. Las nuevas cefalosporinas orales de tercera
generación, como el cefdinir o la cefpodoxima, presentan poca actividad clínica frente a
Pseudomona, por lo que debe evitarse su utilización si se sospecha la presencia de
este germen. El cefixime, una cefalosporina oral de tercera generación, posee una alta
vida media, pudiendo ser administrado en dosis única y siendo muy eficaz frente a S.
pneumoniae y pyogenes, H. Influenzae, Neisseriae y la mayoría de las enterobacterias.
La cefpodoxima posee una vida media algo más corta, siendo su espectro similar al de la
cefixime salvo en que posee una actividad superior antiestafilocócica. El ceftibuteno
tiene una menor actividad antiestreptocócica, pero es menos sensible a la acción de las
betalactamasas y más eficaz que otros antibióticos del mismo grupo frente a las
enterobacterias. El cefdinir muestra menor capacidad bactericida frente a Enterobacteriae
y mucho mayor frente a Staphylococci.
Las cefalosporinas de tercera generación son fármacos seguros, con
una gran potencia antimicrobiana y un amplio espectro, por lo que se han convertido en
parte importante del arsenal terapéutico para el tratamiento de las infecciones
adquiridas en la comunidad. Sin embargo, de la misma forma que ocurre con otros
antibióticos, se están incrementando las tasas de resistencia con aparición de b-lactamasas, que han supuesto modificaciones importantes en el
ecosistema bacteriano, de tal forma que los bacilos productores de b-lactamasas
se han convertido en la primera causa de infección nosocomial, con una elevada tasa de
mortalidad asociada. Su uso indiscriminado no es apropiado, ya que en la mayoría de las
ocasiones no es necesario un antibiótico de tan amplio espectro.
Five day Cefdinir treatment for streptococcal pharyngitis.
Cefdinir Pharyngitis Study Group. Tack JK; Henry DC; Gooch WM; Brink DN. Antimicrob.
Agents. Chemother.1998 May; 42 (5) : 1073. 5
Se ha llevado a cabo un estudio multicéntrico, randomizado, controlado
a doble ciego, para evaluar la eficacia y seguridad de una nueva cefalosporina oral, el
cefdinir, frente a penicilina V oral en el tratamiento de las faringitis debidas a
estreptococo b-hemolítico del grupo A. Los pacientes
incluidos, con edad superior a trece años, fueron randomizados para recibir cefdinir en
dosis de 300 mg dos veces al día durante cinco días, completando otros cinco días con
placebo o penicilina V oral 250 mg cuatro veces al día durante diez días. Se hicieron
cultivos faríngeos y los signos y síntomas de faringitis fueron recogidos según normas
estandarizadas en el momento de inclusión en el estudio y en los días 11 a 15, 16 a 20 y
25 a 31. Los pacientes mantenían un registro de la medicación y los síntomas que
presentaban en el momento de la inclusión. Se incluyeron 558 pacientes, de los cuales 432
fueron clínica y microbiológicamente evaluables. Las tasas de erradicación de las cepas
de estreptococo faríngeo para el grupo del cefdinir fueron de 193 de 218, frente a 176 de
214 del grupo de la penicilina. Las tasas de curación clínica fueron del 89 y del 84 %
respectivamente. 156 de los 191 pacientes del grupo del cefdinir y 156 de los 195
pacientes del grupo de la penicilina, permanecían libres de la colonización
estreptocócica después de tres semanas de haber finalizado el tratamiento. Ambos
tratamientos fueron bien tolerados, con una tasa de efectos secundarios del 18% para el
grupo del cefdinir y el 15% para el grupo de la penicilina. Por lo tanto, el cefdinir en
pauta de tratamiento de cinco días parece ser un fármaco eficaz y seguro para el
tratamiento de la faringitis aguda estreptocócica. Además, basándose en sus mejores
condiciones posológicas, con una administración dos veces al día y en cursos más
cortos, proporciona una mejor adhesión del paciente al tratamiento.
Cefdinir versus cephalexin for the treatment of skin and skin
structure infections. The Cefnidir Adult Skin Infection Study Group. Tack KJ; Littlejohn
TW; Mailloux G; Wolf MM; Keyserling CH. Clin. Ther.1998 Mar. Apr; 20(2): 244. 56
Dado el incremento en las tasas de resistencia de los gérmenes
causantes de las infecciones cutáneas, se ha estudiado la aplicación años en este campo
de nuevas moléculas de antibióticos sintetizadas en los últimos. En este estudio,
diseñado como doble ciego, randomizado y multicéntrico, se han incluido más de 900
pacientes, con edades superiores a trece años y con infecciones cutáneas, recibiendo un
grupo tratamiento con cefdinir, una nueva cefalosporina oral en dosis única diaria de 300
mg, y comparándolo con cefalexina en dosis de 500 mg cada doce horas, cubriendo ambos
grupos un ciclo de diez días. Se incluyeron 952 pacientes, en su mayoría varones de raza
blanca, con edades comprendidas entre 18 y 65 años, 474 en el grupo del cefdinir y 478 en
el grupo de la cefalexina. En la mayoría de los pacientes no existían aislamientos
microbiológicos porque los cultivos fueron negativos en el momento de entrada en el
estudio. Los pacientes que precisaron tratamiento quirúrgico, bien drenaje o resección,
en las siguientes 24 de haber comenzado el tratamiento fueron considerados fracasos
terapéuticos. Hubo, de forma significativa, mayor cantidad de aislamientos de patógenos
resistentes a cefalexina que a cefdinir. En el grupo de los pacientes tratados con
cefdinir, 178 fueron definidos como éxitos terapéuticos, de los cuales en el 93% de los
casos se consiguió erradicar al patógeno con una tasa de respuesta clínica del 88%. La
tasa de efectos secundarios fue ligeramente superior en el grupo del cefdinir, 26%, frente
al grupo de la cefalexina 16%,, siendo esta diferencia estadísticamente significativa. En
20 pacientes del grupo de cefdinir y en 13 pacientes del grupo de la cefalexina fue
necesario suspender el tratamiento por los efectos secundarios. la diarrea fue el síntoma
predominante. Por tanto, el cefdinir tomado en una sola dosis diaria parece tan eficaz
como la cefalexina en el tratamiento de las infecciones de piel y partes blandas, siendo
bien tolerado en la mayoría de los pacientes. La diarrea parece ser su efecto secundario
más relevante, por lo que, a pesar de su mayor espectro antibacteriano, puede limitar su
utilización.
In vivo and in vitro antibacterial activities of CS 834, a new
oral carbapenem. Yamaguchi K; Domon H; Miyazaki S; Tateda K. Antimicrob. Agents.
Chemother.1998 Mar; 42 (3) : 555. 63
El Cs-835 es un profármaco de reciente desarrollo que supone la
aparición del primer carbapenem que puede ser empleado por vía oral. En este trabajo,
los autores estudiaron su capacidad microbicida, comparándola con la de otros b-lactámicos de reciente comercialización como la cefpodoxima, el
cefditoren, el cefdinir y otros antibióticos como el ofloxacino, la amoxicilina o el
imipenem. Este fármaco posee una gran actividad frente a los estafilococos
meticilin-sensibles, los Streptococci (incluyendo la cepas de neumococo resistente
a penicilina), frente a Neisseria, Moraxella y enterobacterias con la
excepción de Serratia marcescens, Haemophilus y Bordetella. Para
todos estos gérmenes, la CMI a la cual era inhibido el crecimiento de más del 90% de las
colonias fue inferior a 1 mg/ml. Frente a los estafilococos
resistentes a penicilina, enterococo, Serratia marcescens, Burkholderia, Stenotrophomona
y Acinetobacter mostraba una capacidad bactericida similar al imipenem, con un
rango de CMI de 2-128 mg/ml. La eficacia del CS-834 en los
modelos experimentales de septicemia fue muy superior a la de los otros antibióticos
comparados. Además, ha demostrado no sólo una gran capacidad bactericida, sino también
una excelente difusión al parénquima pulmonar, por lo que en un futuro puede convertirse
en un antibiótico de elección para el tratamiento de neumonías graves, pudiendo
administrarse por vía oral.
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Médica
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