En noviembre
de 1995, los ministros de cultura europeos designaron a Santiago Capital Europea de la
Cultura del año 2000 junto a ocho ciudades más: Avignon (Francia), Bergen (Noruega),
Bolonia (Italia), Bruselas (Bélgica), Cracovia (Polonia), Helsinki (Finlandia), Praga
(República Checa) y Reykjavik (Islandia).
Con ello se lograba un objetivo para el que la ciudad coruñesa hubo de
competir con otras poblaciones españolas como Barcelona, Valencia y Salamanca.
La capitalidad europea ha superado todas las expectativas, según el
organismo organizador, por encima, incluso, del Año Santo. En este sentido, Santiago es,
de las nueve capitales europeas designadas, la que más actos culturales ha organizado,
más de mil, a mucha distancia de Bruselas (unos seiscientos), o Cracovia (unos
trescientos).
Dentro de esta euforia cultural, destaca esta semana la inauguración,
el día 28, de la exposición "Ex-libris universitatis", en la que se han
reunido ejemplares ex-libris de universidades de toda Europa, algunos nunca antes
expuestos fuera de su lugar de depósito.
"Los rostros de Dios" es otra de las muestras que
pueden visitarse esta semana en la capital compostelana. En esta exposición se han
reunido obras de arte de todo el mundo y de las culturas y religiones más diversas en las
que es posible comparar cómo se ha representado la idea de Dios en las diferentes
culturas. Está ubicada en la iglesia de San Martín Pinario.
Otra actividad cultural resaltable es la muestra fotográfica sobre
Dalí, obra del fotógrafo Delacroix, en la que se destaca la singularidad de la
personalidad que exhibía el genio de la pintura.
Y, dentro del ciclo "Lied y canción de cámara en las nueve
Ciudades Europeas de la Cultura", en el que se ofrecen interpretaciones musicales
de distintos lugares europeos, el día 29, en el Teatro Principal, le toca el turno a
"La canción belcantista en España", que contará con la actuación de
la soprano Mª José Moreno, acompañada al piano por Julio Muñoz.
A estos actos hay que sumar las constantes actuaciones callejeras de
danzas, payasos y otros entretenimientos que constantemente animan la urbe compostelana,
además de los monumentos y riquezas que atesora Santiago desde tiempos inmemoriales.