La incertidumbre en la toma de decisiones
clínicas es la principal razón de la existencia de la Medicina Basada en la Evidencia
El proceso de Medicina Basada en la Evidencia, las guías de práctica clínica y las
nuevas implicaciones terapéuticas van a ayudar al médico de Atención Primaria a saber
equilibrar los resultados obtenidos por la práctica clínica diaria y la evidencia
científica, fruto de las investigaciones clínicas.
Las múltiples respuestas que se pueden dar ante un mismo caso clínico hacen que el
profesional sanitario se plantee qué criterios elegir para escoger entre la respuesta
más adecuada. Esta situación crea incertidumbre, porque si se toma una decisión
errónea las consecuencias pueden ser irreversibles. En palabras del Dr. Jaime Merino
Sánchez, jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de San Juan, en
Alicante, y ponente de la Mesa Redonda "De la evidencia a la práctica clínica en
AP", "para disminuir esa incertidumbre se ha acudido al procedimiento de añadir
más ciencia a la práctica médica, surgiendo lo que hoy conocemos como Medicina Basada
en la Evidencia".
La Medicina Basada en la Evidencia consiste en tomar decisiones clínicas inspiradas en
la mejor evidencia científica de que se dispone en ese momento, haciendo uso además de
su propia formación y experiencia profesional personal. Dichas evidencias científicas
que sirven como base, en este caso, al médico de Atención Primaria, se han recopilado en
guías de práctica clínica.
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