Expertos debaten sobre
las ventajas del cribado en los cánceres de próstata y
mama
No disponer de una evidencia clara ni a favor ni en contra del cribado
de cáncer de próstata hace que para algunos médicos
las decisiones en su práctica clínica se convierta muchas
veces en un dilema, expuso en el XXIV Congreso Nacional de Semergen
Mercè Marzo Castillejo, del Instituto Catalán de la Salud.
La experta manifestó que algunas sociedades científicas
que apoyan este cribado hacen énfasis en la necesidad de informar
al paciente de los beneficios y riesgos de este cribado y que el médico
debe actuar según la decisión del paciente.
Sin embargo esta recomendación, como muestran resultados de
algunos ensayos clínicos, "no modifica prácticamente
la decisión acerca del cribado y a menudo los pacientes prefieren
que sea el médico quién decida". "Quizás
en un futuro el control del cáncer de próstata, al igual
que ha ocurrido con el cáncer de mama, pueda beneficiarse de
opciones terapéuticas más eficaces y con menores efectos
secundarios", dijo Marzo.
Para ello "será necesario que los diversos profesionales
como los urólogos, radioterapéutas y oncólogos,
consensuen unas recomendaciones acerca de los diferentes tipos de tratamiento
basadas en la evidencia científica disponible".
La investigación en este campo, señaló, "debe
dirigirse a perfeccionar la detección del cáncer de próstata
ya que es necesario disponer de tests más sensibles y específicos,
conocer qué subgrupos de población se podrían beneficiar
realmente del cribado y aplicar los nuevos conocimientos de biología
molecular y genética. "El avance conjunto en todos estos
aspectos permitirá mejorar la relación coste-efectividad
del cribado del cáncer de próstata y de su tratamiento",
concluyó.
Este fenómeno también se repite en el cáncer más
importante en el otro sexo, el cáncer de mama en el que también
se están produciendo controversias científicas en torno
a su prevención.
Por su parte, José Francisco García, de la Escuela Andaluza
de Salud Pública, expuso en Salamanca que a pesar de que el screening
de cáncer de mama "mueve alrededor del mundo importantes
partidas presupuestarias e ingentes recursos humanos y tecnológicos,
es un tema de alta sensibilidad social y se considera políticamente
correcto", también se encuentra en discusión.
"Incluso con la aparición de nuevos ensayos clínicos
de alta calidad que confirmaran los datos que ya tenemos ¿qué
político o gestor retiraría estas campañas de screening
poblacional?¿cuántos profesionales sanitarios tendrían
el coraje de replantearse su práctica clínica?¿cómo
reaccionarían las mujeres frente a las limitaciones de la Medicina?",
señaló.
Mientras tanto, según el experto, "deberíamos aceptar
que, en la actualidad, no existen evidencias claras derivadas de los
ensayos clínicos disponibles que apoyen los programas de screening
del cáncer de mama mediante mamografía".
Junto a esto abordó la mayor participación en las decisiones
clínicas que demandan los pacientes, que han dejado de tener
un papel tan pasivo. "En la actualidad muchos pacientes demandan
participar activamente en la toma de decisiones sobre los tratamientos
que van a recibir. Desafortunadamente, el procedicimiento a seguir ni
está claro ni resulta fácil para los profesionales sanitarios",
destacó.
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