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Guerra de cursos para la especialidad en Medicina de Familia

curso2.jpg (99630 bytes)En el ámbito de la docencia médica, la guerra de cursos cobró plena vigencia tras la aprobación del Real Decreto 1753/1998, de 31 de julio, sobre acceso excepcional al título de médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y sobre Ejercicio de la Medicina de Familia en el Sistema Nacional de Salud, que así de largo es el título de la norma y, acorde con su extensión, no menos largas son las consecuencias de su promulgación. Algunas de esas consecuencias son las derivadas del apartado referente a las 300 horas de formación que todo facultativo interesado en poseer el citado título debe asumir antes del 1 de enero del 2008.


Natalia Barrientos

El Decreto 1753/1998, de 31 de julio, afecta exclusivamente a los médicos licenciados antes de 1995, cuyo colectivo se agrupa, mayoritariamente, en la Sociedad Española de Medicina General (Semg) y en la Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista (Semergen). Los médicos de familia vía MIR asociados a semfyc no tienen, obviamente, el problema de la homologación del título. 

El artículo 1.2 de dicha norma dispone que antes del 1 de enero de 2008, los interesados en obtener el citado título deberán cumplir, entre otros requisitos, un mínimo de 300 horas de formación, acordes con "el perfil profesional del médico de familia". La Subsecretaría de Sanidad y Consumo, que a la sazón -marzo de 1999- estaba a cargo de Enrique Castellón Leal, "a propuesta de la Comisión Nacional de la Especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria", determinó el índice de materias a preparar, los ámbitos y la proporción de áreas que debe abarcar tal formación continuada y complementaria. El colectivo afectado no tuvo voz ni voto en esta catarata de decisiones.

La popular frase de "A río revuelto, ganancia de pescadores" viene en este caso a cuento porque, desde el instante mismo en que se decretó lo que alguien denominó "fatídicas 300 horas", surgieron ofertas de cursos por doquier, para todos los públicos y gustos. Eso sí, la mayoría con precios tal altos que dejaron patidifuso a más de uno. Los médicos consultados que se encuentran en esta tesitura, comentan entre la indignación y la resignación que no hay nada que pueda justificar unos precios que, por tan elevados, resultan disparatados, a menos que a sus promotores les mueva un claro afán de lucro puro y duro.

En cualquier caso, el propósito más mercantil que docente de quienes vislumbraron el negocio del siglo de la mano del Decreto, literalmente se esfumó cuando la Organización Médica Colegial (OMC), concretamente a través de OMC Formación, salió al paso con la elaboración de un programa de cursos a un coste que fue unánimemente recibido con un suspiro de alivio por los esquilmados bolsillos del sector afectado. Y no era para menos. De una media que oscilaba entre 115.000 y 145.000 pesetas por curso, la oferta de OMC Formación estableció una tarifa única de 45.000 pesetas, suma que comprendía 410 horas, mil becas e innegable calidad docente. 

La diferencia no podía ser más abismal, de ahí que, a tenor de cómo han transcurrido los hechos, parece que, en determinados medios, a OMC Formación no le han perdonado esta política de cursos a precios de saldo en el mercado de la docencia.

De las indagaciones realizadas por EL MEDICO INTERACTIVO, se desprende que en el seno de la propia OMC han surgido voces poniendo en solfa la programación docente de OMC Formación, extremo este corroborado por algunos de sus representantes, que se han confesado sorprendidos e irritados por la actitud francamente hostil hacia la misma que le vienen prodigando especialmente Colegios andaluces como Sevilla, Málaga, Almería y Jaén. Tal actitud ­prosiguen- se torna aún más incomprensible cuando se constata que son directamente vertidas contra una de las pocas actividades que, en el seno de la OMC, ha funcionado con eficacia, eficiencia y gran capacidad de respuesta; además, los detractores se habrían cebado no sólo en aquellas personas directamente relacionadas con OMC Formación, sino contra la propia Corporación Médica.

En este sentido, al doctor Sánchez Nicolay, que estaba al frente de la OMC cuando se inició el programa, se le achacó falta de energía y decisión por su incapacidad para resolver un tema que debió haber sido zanjado hace tiempo. "Incomprensiblemente", añaden estas fuentes, el presidente lo permitió y actuó a lo largo de más de año y medio en función de acusaciones y descalificaciones hasta ahora nunca demostradas.

Por otro lado, otras fuentes, esta vez provenientes de la Sociedad Española de Medicina General, directa colaboradora de OMC Formación en la organización de los cursos, aseguran que ésta se siente también blanco de las citadas críticas, algunas de las cuales son verdaderas amenazas. Para esta Sociedad científica resulta más que sospechoso -"quizás haya sido coincidencia"- el hecho de que OMC Formación "entra en desgracia" precisamente a partir del momento en que se produce el lanzamiento del curso de Medicina General de más de 400 horas, por un coste que supone la tercera parte del precio del que, con igual fin, habían organizado algunos colegios andaluces.

Para los médicos generales e interinos consultados por nuestro medio, está "clarísima" la sospecha de que, detrás de estas críticas, existe un claro propósito de echar por tierra el Curso de Medicina General que, en virtud del precio económico y accesibilidad y que realizan 6.000 candidatos, ha desbaratado algunas pretensiones de hacer negocio en otras latitudes. Sin citar nombres ni hacer acusaciones directas, las fuentes consultadas destacan la brutal diferencia de costes que supone, por ejemplo, el curso de homologación para Medicina de Familia ofertados por los Colegios de Médicos de Sevilla y Granada, respectivamente, y los ofertados por OMC Formación. Aquéllos cuestan, aproximadamente, 117.000 pesetas, mientras los de OMC Formación, 45.000, más mil becas.

cursos1.gif (1678 bytes)No hace mucho tiempo el Consejo Andaluz de Colegios Médicos remitió un fax a Sánchez Nicolay (ver EL MEDICO INTERACTIVO, 27-3-2001) pidiendo el abordaje, en asamblea, de un informe elaborado por dicha entidad. Según posteriores manifestaciones del doctor Isacio Siguero, presidente del Colegio de Sevilla y portavoz del Consejo andaluz, dicho informe albergaría la denuncia de supuestas irregularidades cometidas en OMC Formación cuando la gestión de ésta era responsabilidad del doctor Francisco Perteguer. 

Siguero recalcó que sus intentos de exponer ante la asamblea de la OMC los pormenores del citado informe, fueron baldíos, porque "no me dejaron" con la excusa de que no estaba en el orden del día. Acto seguido, Sánchez Nicolay manifestó que no se oponía a la lectura del informe, pero antes de dejarle vía libre necesitaba saber de qué iba el asunto, por lo que solicitó una copia del mismo, hecho este que a su vez fue interpretado como un intento de "censura previa" y de "acto discriminatorio" por el presidente sevillano. Siguero desmintió, por otro lado, que detrás de estas acciones hubiera fines electoralistas.

Concluidas las elecciones, no se sabe qué va a pasar con las anunciadas amenazas hechas por Siguero; de todos modos, el nuevo presidente de la OMC, Guillermo Sierra, ha renunciado a entrar en cualquier tipo de debate sobre este asunto y ha señalado que, en el caso de existir las irregularidades que se insinuaban, debería acudirse a los tribunales. Por otro lado, Sierra ya ha decidido que OMC-Formación pase a la Fundación que, en su día, se creó bajo la denominación Fundación para la Investigación, Docencia, Formación y Competencia Profesional de los Médicos Colegiados en España. 

Culpable, la desinformación 
Los proveedores de formación continuada para cumplir con las 300 horas son muchos, a pesar de que el propio Decreto establece claramente qué instituciones están autorizadas para acreditar esta formación con reconocimiento oficial: Sociedades Científicas, Colegios de Médicos, Servicios de Salud, Insalud, Consejerías de Salud, Universidades, y el propio Ministerio de Sanidad y Consumo. Una cosa es organizar cursos y otras que estos estén acreditados. 

Las Sociedades Científicas de Primaria (semFYC,SEMERGEN y SEMG) contribuyen a satisfacer la demanda docente en este sentido. Así tenemos que SEMERGEN y semFYC, por ejemplo, han decidido organizar y ofertar conjuntamente un curso global de formación a distancia, en todas las áreas que competen a los médicos de familia, si bien estos últimos, como ya se ha dicho, no tienen el problema de tener que justificar las 300 horas. SEMERGEN ha ido incluso más allá y ha organizado simulacros técnicos del examen, en Barcelona concretamente, con un reducido número de profesionales, para que difundan entre sus asociados sus experiencias y contribuyan así a que éstos no sean "pillados desprevenidos" a la hora de pasar por el trance del examen que da acceso al título en cuestión. Próximamente, esta Sociedad distribuirá un vídeo donde los interesados podrán ver, mirar, comparar y comprobar los entresijos de la prueba. La SEMG, por su parte, como ya se ha expuesto, colabora con OMC Formación en el diseño de cursos para aquellos médicos abocados a esta disyuntiva.

¿Dónde radica, entonces, el problema? Pues, según los medios consultados, en la desinformación o en la mala información, incluido el temor ­el miedo es libre- que esta situación genera en buena parte de los afectados. Al parecer, hay quien se ha encargado de difundir la idea de que quien no cumpla la formación decretada, tarde o temprano perderá todas sus oportunidades, puesto de trabajo incluido. ¿Es posible que también aquí se haya colado la picaresca?

cursos2.gif (1972 bytes)"Yo no hablaría de picaresca, porque los profesionales deben leerse el Real Decreto y la resolución ministerial que se han publicados oficialmente", puntualiza a este respecto el doctor   Felipe Chavida, presidente de Semergen. "En el decreto, -añade- viene explicado muy claramente cuántas horas hay que acreditar de cada módulo, qué instituciones son las que se reconocen como acreditadoras...". En su opinión, es obligado que un médico interesado en obtener el título se informe sobre la situación, las posibilidades que existen para obtenerlo, y para ello no tiene más que recurrir a las Sociedades científicas o a los Colegios oficiales de médicos a informarse.

SemFYC, por su parte, prefiere no entrar a polemizar en si hay o no picaresca en la organización de cursos para las 300 horas o de si hay desaprensivos que intentan aprovecharse de la situación. "Nosotros no entramos a valorarlos", señala el doctor Javier Amador, responsable de los temas relacionados con los medios de comunicación de esta Sociedad científica; "sólo nos limitamos a organizar nuestros cursos de acuerdo con los objetivos que marca el Real Decreto y que, a nuestro entender, se adaptan al perfil que necesita cada médico de Primaria para cumplimentar su formación", concluye. 

Dudas
La doctora Mercedes Otero, secretaria técnica de la Semg, señala por su parte, que alberga serias dudas sobre si la información que al respecto va dirigida a los profesionales les llega debidamente. "No está tan claro que todos los médicos estén informados de lo que se cuece en torno a las 300 horas. Que tienen la obligación de informarse, sí, pero hay que tener en cuenta que los médicos que van a acceder a estos cursos de formación no son recién licenciados. Es decir, la edad y la actividad profesional de un médico es muy diferente a partir de los 40 años, que a los 28. Estamos, pues, hablando de dos tipos médicos que difieren en edad, formación y expectativas. Los profesionales que acaban de terminar la carrera están muy en contacto con los cursos que se organizan, quieren hacer méritos y acumular puntos, pero un médico que lleva pasando consulta en un centro de salud, una consulta privada, un hospital o una empresa durante más de 20 años asiste a los cursos de formación por otras motivaciones: para complementar su formación continuada, cuando un tema le llama la atención o cuando tienen un sentido práctico relacionado con su trabajo, o por último cuando le apetece, pero no para hacer méritos. Esta circunstancia lleva a ese médico a no preocuparse en si le falta o no un papel, ni está al día en las actividades de formación que pueda haber, salvo que esté muy directamente ligado a algún organismo oficial, como pueda ser un Colegio de Médicos, una Sociedad Científica o un sindicato".

Otro hecho a destacar, según las observaciones de los distintos médicos generales consultados, es que a los profesionales con edades mayores de 40 años el título no les despierta "entusiasmo" precisamente, sino más bien contrariedad, debido a la certeza de que después del esfuerzo económico, físico y familiar que supone "alistarse" a las 300 horas de formación para conseguir el título, éste a la postre no les va a servir prácticamente para nada. De modo que las 300 horas son vistas por estos profesionales como una posibilidad más de reciclaje, una puesta al día o como una oportunidad para formarse en ciertos temas que no había tratado antes; pero en líneas generales son actividades vistas como una necesidad obligatoria "a cambio de nada".

"La realidad, explica la doctora Otero, es que a un médico general licenciado antes del 1 de enero de 1995, con su acreditación, nadie le puede quitar el derecho a seguir ejerciendo en España y dentro del sistema público. Legalmente, ya era médico y con derecho a ejercer en Atención Primaria antes de que apareciera el Real Decreto estableciendo que a partir de la citada fecha se necesita tener el título de médico de familia para ejercer la Medicina en el primer nivel asistencial".

Pero la pregunta es ¿por qué tanto revuelo en torno a la obtención del titulo, si ni siquiera sirve a la hora de establecer baremos? Pues, según esta doctora, porque hay muchos médicos de Primaria licenciados antes del 95 que piensan que, si no tienen el título de Medicina de Familia, no van a poder ejercer el día de mañana, ya que ha habido grupos interesados en transmitir esa idea para promocionar los cursos que organizan. Aun, en este momento, hay médicos que creen que en el 2008, si no tienen este título, no van a poder seguir ejerciendo. "No podrán si no tienen opción a un puesto de trabajo por baremo, pero ocurre que este título puntúa cero puntos en el baremo", aclara Otero. "De modo que quien tiene un puesto de trabajo fijo no tendrá problemas en este sentido, y al que no lo tenga, este título no le va a aportar nada nuevo. Es un título que se debería obtener por derechos adquiridos, no mediante las 300 horas y el examen".

Un ejemplo puede ser más ilustrativo: "supongamos que un médico "x", licenciado antes del 95, tiene 140 horas acreditadas en Pediatría, si no tiene nada que justifique su formación en atención al anciano se verá obligado a hacer un curso que cubra ese apartado. Pero resulta que, incluso quien tenga una buena formación en Geriatría, si no la tiene acreditada, tampoco se librará de realizar un curso de atención al anciano, pues tiene que cumplir con los módulos establecidos, y ahí es donde está el negocio, porque se sabe que hay una gran cantidad de médicos que no tienen más remedio que inscribirse en los cursos de homologación".

ÁMBITOS, ÁREAS Y MATERIAS DE LOS CURSOS

El Real Decreto 1753/1998, de 31 de julio (ver EL MEDICO INTERACTIVO, Sección Medicina y Derecho. Novedades Legislativas) regula los requisitos que, en materia de formación complementaria, deberán reunir quienes deseen obtener el título de especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. La Resolución del 26 de marzo de 1999, aparecida posteriormente, incluye y especifica el índice de materias y ámbitos, agrupados por áreas, "que configuran el perfil profesional del médico de familia a efectos de las 300 horas de formación complementaria...", así como la distribución de las mismas, a saber:

1. Área general. 

Los interesados habrán de acreditar haber cursado un mínimo de 40 horas lectivas en total, en algunas de las materias que se citan a continuación: 
a) Funciones del médico de familia.
b) Garantía de calidad en Atención Primaria de Salud.
c) Investigación en Atención Primaria de Salud.
d) Trabajo en equipo y otras formas de organización de la práctica médica en Atención Primaria de Salud.
e) Etica médica y Legislación.
f) Entrevista e historia clínica.
d) Informática en Atención Primaria de Salud.

2. Área de atención al individuo. 

Este capítulo implica acreditar haber cursado un total de 210 horas lectivas, distribuidas de la siguiente forma:
2.1 Cinco módulos diferentes, de una duración mínima de veinte horas cada uno, sobre, al menos, tres materias distintas relacionadas con las actividades asistenciales que se citan a continuación:
a) Atención al niño.
b) Atención a la mujer.
c) Atención al anciano.
d) Atención traumatológica y quirúrgica.
e) Atención oftalmológica, otorrinolaringológica, urológica y dermatológica. 
f) Atención en salud mental.
g) Exploraciones complementarias más utilizadas en Atención Primaria de Salud (radiología, electrocardiografía...). 
h) Otras actividades asistenciales relacionadas con el Área de Atención al Individuo.2.2 Ciento diez horas que serán de libre distribución entre la totalidad de los epígrafes relacionados con el apartado 2.1

3. Área de Atención a la Familia. 

Este apartado supone acreditar haber cursado un mínimo de veinte horas lectivas en total, en algunas de las materias que se relacionan a continuación:
a) Familia y salud.
b) Relación familia/paciente.
c) Exploración e intervención familiar en Atención Primaria de Salud.

4. Área de Atención a la Comunidad.

Este apartado contempla acreditar que se ha cursado un mínimo de 30 horas lectivas en total, en algunas de las materias siguientes: 
a) Análisis de la situación de la salud de la comunidad.
b) Diseño de un programa comunitario.
c) Los programas de salud comunitarios.
d) Educación para la salud.
e) Los sistemas de registro en Atención Primaria de salud.

 

Módulos
La oferta conjunta de semFYC y SEMERGEN tiene como objetivo, según sus responsables, facilitar al médico de familia una actividad formativa a distancia y posibilitar el acceso "a un suficiente número de horas acreditadas en formación a todos aquellos médicos de familia interesados en acceder a la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria a través del RD 1753/1998, de 31 de julio de 1998". Los interesados tienen la posibilidad de inscribirse en uno o varios cursos y módulos, simultáneamente, en la oferta de cada trimestre. Los módulos de 20 horas cuestan 6.500 pesetas para los socios de cualquiera de estas Sociedades Científicas, y 9.000 pesetas para lo no socios. Los módulos de 30 horas: 7.500 y 10.000 pesetas, respectivamente.

cursos3.gif (1033 bytes)La SEMG, por su parte, decidió desde un principio colaborar con el proyecto de OMC Formación, que incluye cursos que en total suman 410 horas de formación. Están configurados en dos grandes apartados: una parte de presencia física que incluye el examen final, y un programa de formación a distancia. De esta manera quedan al alcance de todos los profesionales, incluidos los de zonas rurales. El precio de la matrícula son 45.000 pesetas y da derecho a cubrir las 300 horas contempladas en los módulos que exige el Decreto de Homologación, más 110 horas adicionales, incluido el examen final. La SEMG aporta, para sus socios, una pequeña subvención, aunque simbólica, de 4.000 pesetas. 

No todos los Colegios de Médicos han colaborado en el proyecto de la OMC, entre otras razones, porque ya tenían organizados sus propios cursos, aunque más caros. Al decir de Otero, ésta fue una de las razones por las cuales la Semg decidió colaborar en este proyecto de la Organización Médica Colegial, para que cualquier interesado, si su colegio no participa, pueda beneficiarse de la formación ofertada a través de dicha Sociedad Científica "y por el mismo precio".

¿Quién valora?
Volviendo al Decreto, en la Resolución del 26 de marzo de 1999 se incluye el índice de materias y ámbitos, agrupados por áreas, "que configuran el perfil profesional del médico de familia a efectos de las 300 horas de formación complementaria...", así como la distribución de las mismas (ver Recuadro). 

No obstante, de acuerdo con lo que expone la doctora Otero, hay otro tema sobre el que también planean dudas más que razonables. "Sobre el papel se puede especificar que los cursos acreditados son aquéllos organizados por una determinada Sociedad Científica, un Colegio, una Universidad o el propio Insalud; ahora bien, supongamos que un médico envía, por ejemplo, al Ministerio correspondiente, un documento con la justificación de 25 cursos que ha hecho, repartidos entre la Semg, Semergen y la Universidad... ¿quién va a valorar ese documento donde ese médico justifica que tiene acreditadas las 300 horas de formación? Porque aquí, precisamente, reside la duda, en quién o quiénes vayan a revisar los documentos de los 12.000 médicos que, aproximadamente y según los datos extraoficiales que se manejan, van a tener que justificar 300 horas de formación. Yo no dudo que no se vaya a hacer, lo que pongo en duda es si hay personal cualificado y suficiente que lo haga".

Para la secretaria técnica de la SEMG, entre los facultativos que tienen este problema reina la confusión, porque si bien la mayoría tiene la formación hecha, la acreditación comenzó "antes de ayer", como quien dice, pues no existía una acreditación ni por parte del Ministerio ni de nadie. Por otro lado, añade, "cumplir horas es muy fácil, lo dificil es que esas horas estén acreditadas, para lo cual es preciso que exista una evaluación final de esas horas, o que parte de las mismas sean cumplidas con presencia física o eminentemente prácticas".

En resumidas cuentas, no se exige un número definido de créditos, sino 300 horas de formación continuada, de tal modo que las 300 horas pueden resultar vacías si a la postre no se exige demostrar la adquisición de los conocimientos a lo largo de las mismas. En otras palabras, hay cursos a distancia carentes de créditos, pues no hay evaluación, ni profesorado con exigencias mínimas que los impartan... y no obstante son 300 horas válidas para cumplir con el Real Decreto pues han cumplido los mínimos exigidos. Los créditos sirven para presentarse a una bolsa de trabajo, pero para el Real Decreto da lo mismo. En suma, no se busca formación, sino simplemente cubrir unos requisitos que, dicho sea de paso y a tenor de las opiniones vertidas por los médicos consultados, no tenían por qué haberse exigidos, ya que dicha reacreditación no se exige a nadie.

"La idea fundamental de todo este asunto", apostilla la doctora Otero, "es que nos están haciendo entrar en un tema que no aporta nada nuevo a cambio de mucho esfuerzo. Y luego, ¿qué va a pasar con el examen? ¿en qué consiste? ¿por qué nos obligan a reacreditarnos mientras a nuestros compañeros médicos de otras especialidades, incluida la de Familia, no se les exige lo mismo para seguir trabajando? ¿Por qué no se exige esa reacreditación a todos? Si nuestra formación es de unos años antes del Decreto de Homologación puede ser una ventaja añadida, porque implica más experiencia, aunque, como en todo, habrá profesionales médicos muy preparados y listos de antes del 95 y los habrá muy torpes de después del 95".

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