Nuevas tendencias y nuevas respuestas al problema de
las drogas en la Unión Europea
EL TERCER INFORME ANUAL DEL OBSERVATORIO EUROPEO DE LA DROGA Y LAS TOXICOMANÍAS
REGISTRA LA EXTENSIÓN DE LAS DROGAS SINTÉTICAS, LA DISMINUCIÓN DE INFECCIONES POR EL
VIRUS DEL SIDA EN ADICTOS A DROGAS POR VÍA PARENTERAL Y EL AUMENTO DEL CONSUMO DE
HEROÍNA EN LOS PAÍSES DE EUROPA CENTRAL Y ORIENTAL
Georges Estievenart, Director del Observatorio Europeo de la Droga y las Toxicomanías
Tendencias generales y acontecimientos más recientes observados respecto al consumo
de drogas en la Unión Europea
Un primer fenómeno, bastante preocupante y común durante los
últimos años a toda la Unión Europea, es la extensión de las anfetaminas y de las
drogas sintéticas en general. Las anfetaminas, que en un principio afectaban sobre todo a
los países escandinavos, podrían superar en el futuro incluso al éxtasis. Aparecen
nuevas drogas sintéticas que, no obstante, no desplazan a las anteriores. Esta tendencia
es general en casi todos los estados miembros y sus víctimas son a menudo los jóvenes.
El consumo de éxtasis está estrechamente relacionado con la generalización de las
fiestas Rave y Tecno, en las que se busca aumentar la resistencia física en un ambiente
de música de fin de semana.
A pesar de este fenómeno, la heroína sigue siendo la droga que más tratamiento requiere
sobre todas las demás, con excepción de Suecia y Finlandia, países en los que las
principales drogas siguen siendo desde hace años las anfetaminas, así como el
alcohol.
Si bien la edad media de los consumidores de heroína inyectada aumenta desde hace varios
años, cosa que debe interpretarse como una evolución positiva, también cabe señalar
que en algunas zonas aparecen nuevas
formas de
consumo, como la inhalación y la droga fumada.
El total de heroinómanos en la UE se estima en alrededor de un millón de personas. La
dramática difusión de las infecciones por el virus del sida en la década de los noventa
a través de la inyección de drogas, generalmente heroína, produjo resultados
alentadores en la prevención y tratamiento de esta enfermedad al final de esta década:
en todos los países se ha registrado una incidencia decreciente en los casos de sida. Por
ello resulta aún más peligrosa la fuerte incidencia de la hepatitis B y C entre los
toxicómanos. En toda la UE, 500.000 resultaron infectados con el virus de la hepatitis C.
Este problema representa un nuevo desafío para los sistemas sanitarios de los estados
miembros.
Aunque se decomisan cantidades crecientes de cocaína, el problema del consumo de este
estupefaciente sigue siendo grave; tan sólo un 5 por ciento de las solicitudes de terapia
se deben al consumo de cocaína. El crack sigue limitado a ciertas regiones y no parece
representar un peligro inmediato para la sociedad europea. El cannabis es la droga ilegal
de consumo más frecuente en la Unión Europea. Su prevalencia parece haberse
estabilizado, salvo en los países en que ésta era sumamente baja y vuelve a aumentar. El
cannabis rara vez se menciona como droga primaria en las solicitudes de terapia, pero hay
que señalar un incremento de los nuevos ingresos a tratamiento relacionados con él. La
tendencia hacia un consumo mixto de drogas, incluyendo el alcohol y el abuso de
medicamentos, así como la difusión de las anfetaminas, exige una planificación y
estrategia flexibles para resolver este problema en toda la Unión Europea.
Evolución más reciente en las respuestas políticas y prácticas que constituyen
las medidas para reducir la demanda
La prevención continúa ganando terreno y reconocimiento en los estados miembros de la
UE, lo que representa una importante mejora respecto a las prioridades que aún
predominaban en los años ochenta.
Actualmente, esta tendencia ascendente de la prevención se caracteriza por una creciente
diversificación; al mismo tiempo se fomenta una mejora generalizada de la salud entre la
población, como la iniciada, por ejemplo, por la Organización Mundial de la Salud. Esta
estrategia se orienta hacia el concepto de un modo sano de vida, incluyendo la familia, la
escuela y las actividades de ocio, y se complementa mediante un trabajo específico entre
los grupos de alto riesgo.
Por su parte, la terapia y el tratamiento se adaptan cada vez más a necesidades y
objetivos específicos: las mujeres, los padres toxicómanos y los grupos étnicos. La
coordinación entre las distintas instancias y
autoridades,
en particular en los grandes centros urbanos, ha producido importantes avances.
La eficacia de los programas de sustitución es reconocida actualmente en todos los
estados miembros. Si bien estos programas eran sumamente escasos y experimentales al
principio de los años noventa en la mayoría de los estados miembros, actualmente han
sido ampliados de forma considerable. El número de toxicómanos que recibían tratamiento
en 1993 era de unos 70.000, cifra que actualmente alcanza los 270.000. Estos programas
también se han diversificado por lo que se refiere a la sustancia utilizada: aparte de la
metadona, ahora se utilizan la codeína, el Subutex, el Laam y otros productos en una
mayor proporción.
La prescripción de heroína también se utiliza, de forma limitada y bajo condiciones
controladas estrictamente, como medio terapéutico para los heroinómanos más graves. En
general, cabe señalar que las medidas destinadas a reducir los daños han mostrado un
efecto positivo, en particular en la lucha contra la extensión del virus del sida; entre
dichas medidas se encuentra la prescripción de sustancias de sustitución, así como el
recambio de jeringuillas y agujas.
En general, puede concluirse que la terapia y la reducción de daños pueden resultar
eficaces, muy particularmente si se adaptan a grupos específicos. A este respecto,
también el papel de la policía en la información sobre la droga ha adquirido una
creciente importancia. Puesto que la prevalencia del consumo problemático de drogas en
las prisiones puede alcanzar al 50 por ciento de la población reclusa, se desarrollan de
forma creciente programas específicos en las propias cárceles y se ofrecen alternativas
a las penas de prisión prácticamente en todos los países de la UE.
Características que presentan los países de Europa Central y Oriental que se
encuentran actualmente en la fase de preparación para su adhesión a la UE
Ya desde los años setenta, algunos de ellos se enfrentaban al consumo intravenoso de
drogas de elaboración propia; el abuso de medicamentos a menudo ya se encontraba
sumamente extendido. Desde el principio de la década de los noventa, en estos países se
observa un aumento del consumo de heroína. El cannabis es la droga de consumo más
frecuente entre los adolescentes y los adultos jóvenes.
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Los países de Europa Central y Oriental, en los que se observa un aumento
del consumo de heroína desde el principio de la década de los noventa, intentan
adaptarse a las normativas europeas, de cara a su incorporación a la UE |
Estos países intentan adaptarse a las normas europeas y han adoptado
una nueva legislación o van a hacerlo. La producción y el comercio se castigarán
penalmente. Sin embargo, el consumo está excluido en general de esta persecución. En el
ámbito de la coordinación interministerial, la recopilación de información, la
reducción de la demanda y la reducción de los daños, la UE debe adoptar un papel
histórico respecto a estos países.
La creación del Observatorio constituye, para los países de Europa Central y Oriental,
una muestra del poder de atracción que nuestra agencia ejerce hacia el exterior, en tanto
que catalizador de la estrategia panaeuropea que debemos definir para las drogas, tanto
las viejas como las nuevas.
Respuestas y avances registrados en la UE y sus estados miembros
Las principales características de las legislaciones de nueva generación en la UE se
deben al intento de favorecer un planteamiento global del problema que procure lograr un
mayor equilibrio entre las medidas para reducir la demanda, así como penas alternativas y
una profunda cooperación entre los estados miembros de la UE. Ahora se traza una frontera
mucho más nítida entre la lucha contra la delincuencia organizada y el lavado de dinero
negro, por una parte, y el enfoque médico y terapéutico dedicados de forma intensiva al
toxicómano y su entorno, por la otra.
La importancia de la investigación y de la información científica sobre las drogas es
considerada cada vez más como parte indispensable de cualquier estrategia destinada a
combatir el problema de la toxicomanía, como pone de relieve la Declaración sobre la
reducción de la demanda adoptada en una sesión especial de las Naciones Unidas en junio
de este año. En este ámbito, Europa debe adoptar un papel de liderazgo que
permita imponer paulatinamente un modelo creíble para la lucha
contra la droga a escala europea e internacional.
De conformidad con el Tratado de Maastricht, la propia Unión Europea persigue el mismo
objetivo con su Plan de Acción quinquenal contra las drogas (1995-1999). Los principales
puntos de dicho plan en 1997 fueron sin duda alguna la ejecución del Programa de
Prevención de la CE y los nuevos avances del Observatorio Europeo de Lisboa. El
establecimiento del sistema de alerta precoz para las drogas sintéticas, en el que el
OEDT ha tenido un papel clave, fue una iniciativa destinada a combatir un problema común
de la UE (como se demuestra en nuestro informe y otras publicaciones del OEDT). Éste es
un camino pragmático, pero también seguro, para adoptar paulatinamente medidas comunes
con vistas a resolver un problema común. En la medida en que este modelo europeo para la
lucha contra la drogadicción se concrete, los otros puntos clave de la Acción de la UE,
a saber, la cooperación con otras regiones del Mundo y las organizaciones internacionales
competentes, se aproximarán más a su objetivo.
Aparte de la plena integración de los países de Europa Central y Oriental, los EE.UU. y
países latinoamericanos y asiáticos han manifestado un gran interés por entablar un
diálogo con Europa que sirva como base para una estrategia alimentada con información
fiable contra la demanda de drogas, ya que un gran número de dichos países se ha
convertido en países consumidores. Ya se han dado los primeros pasos que están plena y
creíblemente documentados en el Informe de la Presidencia austríaca al Consejo Europeo
de Viena.
Si bien los medios disponibles para la lucha contra las drogas son limitados, no son en
modo alguno insignificantes. El gasto público de nuestros estados miembros puede alcanzar
entre 4.000 y 5.000 millones de euros, considerablemente menos que en los Estados Unidos,
pero de todos modos una suma considerable. El presupuesto de la UE destinado directamente
a la lucha contra las drogas sólo se eleva a unos 60 millones de euros; por su parte, el
presupuesto del OEDT es de 7,8 millones de euros (1998).
La rentabilidad de estos gastos me parece muy elevada; por ejemplo, el OEDT se está
convirtiendo en producto de exportación de la UE, ya que no son sólo los países menos
desarrollados que consideran que su metodología y sus resultados hacen avanzar la lucha
internacional contra la droga; incluso los Estados Unidos opinan lo mismo y desean una
cooperación fructuosa con el Observatorio.
Por último, la lucha contra la drogadicción forma parte de los principales problemas de
nuestra sociedad, pero también la cooperación europea puede lograr avances sustanciales.
Sería un error en todo caso intentar resolver un problema que en su esencia es
internacional únicamente mediante medidas nacionales. Pero ello no debe llevarnos a
elaborar estrategias europeas o internacionales que pasen por alto los problemas
específicos en el ámbito local o regional. Por ello, en este contexto, debemos buscar un
modelo vivo de subsidiariedad que, en última instancia, vaya en beneficio de los
toxicómanos, su círculo familiar y su entorno social. El camino es largo y difícil,
pero ya hemos dado los primeros pasos.
Ponencia presentada en la jornada "Drogas a debate. Nuevos patrones y
tendencias de consumo", organizada por la Fundación Ciencias de la Salud
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