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El dilema de la formación continuada en Atención Primaria

AUNQUE EXISTE UNA INDISCUTIBLE COINCIDENCIA EN LA  NECESIDAD DE QUE LOS PROFESIONALES SANITARIOS ACTUALICEN SUS CONOCIMIENTOS, NO POR ELLO LA FORMACIÓN HA DEJADO DE CONVERTIRSE EN UN ASPECTO "DIFÍCIL" DE LA SANIDAD ESPAÑOLA. FORMACIÓN SÍ, ¿PERO A QUIÉN CORRESPONDE HACERLA? TANTO LOS COLEGIOS MÉDICOS, COMO LAS SOCIEDADES CIENTÍFICAS. LAS UNIVERSIDADES, LOS SINDICATOS O LAS GERENCIAS DE PRIMARIA SE HAN SENTIDO CAPACES DE PROGRAMAR ACTIVIDADES QUE PUEDAN SATISFACER LA CRECIENTE DEMANDA DE LOS PROFESIONALES SANITARIOS, SIN QUE SE HAYA RESUELTO AÚN LA CUESTIÓN DE SI PUEDEN O DEBEN SER UNA O TODAS ELLAS QUIENES REALICEN ESTE TIPO DE FORMACIÓN. UN PROBLEMA QUE NO LO ES TANTO, HABIDA CUENTA DE QUE NO TIENEN POR QUÉ SER EXCLUYENTES ACTIVIDADES DESARROLLADAS POR DISTINTOS ORGANISMOS.

José Ignacio Fernández

El concepto de formación médica continuada ha ido superando la idea de ser un simple reciclaje de conocimientos y habilidades profesionales que se realizan esporádicamente para convertirse en la última y más prolongada etapa de la educación médica. Este tipo de formación, como ya indicara el doctor Segovia de Arana, académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina, "es la más activa y la más adaptable al progreso médico, a las condiciones de la asistencia y a las demandas de la sociedad". Formación sí ¿pero a quién corresponde hacerla? Para el doctor Alfonso Moreno, presidente del Consejo Nacional de Especialidades Médicas la formación continuada deberá impartirla todo aquel que sea capaz de realizarla y que reúne unos criterios suficientes, lo que parece recaer, en cualquier caso, en la Sociedades científicas, "aunque también existan otros organismos como Universidades y Colegios médicos capaces de realizarla. Lo que hay que desarrollar, sin embargo, es un sistema de auditorías, que debería ser siempre un organismo externo a aquél que realiza la formación. Aunque no quiero dar la impresión de que no se pueda formar y acreditar desde una misma institución, siempre parece ofrecer más garantías que estas funciones estén separadas y que la auditoría sea realizada desde el exterior, aunque sea utilizado el mismo sistema de acreditación de la institución formadora".

De este modo, para el presidente del CNEM, cada actividad tendría que ser valorada individualmente, "pero además creo que las auditorías no sólo deberían evaluar los cursos y fijar el número de créditos antes de su realización, sino que éstas deberían ser provisionales y sólo después de realizada la actividad ser acreditadas definitivamente". Este doble sistema respondería, para el doctor Moreno, a la necesidad de no valorar de igual manera distintos niveles de aprovechamiento de la actividad, "porque me pregunto si a veces es justo que se califique por la mera asistencia, con lo que todos sabemos que esto conlleva, en detrimento de aquéllos que realmente participan en la actividad".

dilematxt.gif (998 bytes)De forma similar opina el doctor Tomás Gómez Gascón, presidente de la Comisión Nacional de Medicina de Familia, para quién ésta" no tiene que ser monopolio de nadie y existen otros agentes además de la Administración, e incluso más cualificados, para realizarlas. Me estoy refiriendo concretamente a los Colegios médicos y a las Sociedades científicas, los primeros, sobre todo, coordinando y apoyando a éstas". Sin embargo, el doctor Gómez Gascón si es partidario del proceso de delegación, "que es aún demasiado lento, porque tiene que superar los escollos de la acreditación y el que sea éste un tema muy jugoso, en el que se mueve mucho dinero, pero en cualquier caso no hay duda de que deberían ser las Sociedades científicas las encargadas de no sólo de formar, sino de acreditar".

Responsabilidad de muchos actores
Para el doctor José María Lobos, excoordinador de Formación Continuada del Colegio de Médicos de Madrid, "la opinión más extendida es que la formación continuada es responsabilidad de muchos actores, porque su finalidad primordial es mantener la competencia profesional del médico, y aún más allá, obtener resultados a medio y largo plazo en la mejora de la salud de la población".

Los Colegios médicos han sido uno de los agentes que han tomado un parte más activa en el campo de la formación continuada. Ello parece quedar demostrado, al menos, para el Colegio de Médicos de Madrid que ha realizado durante el primer semestre del presente año 115 cursos de formación, tres veces más que en el primer semestre del año de comienzo, y en los que han intervenido más de 400 profesores y participado más de 6.000 alumnos, "de los cuales más de la mitad ­afirma el doctor Lobos­ han sido a médicos de Atención Primaria, quizá porque este colectivo tiene un perfil de médico joven y con un gran interés por mantenerse al día, y quizá también por motivos de infraestructura de centros, con algunos centros de salud pequeños y dispersos en los que es difícil que exista formación continuada como en un gran hospital".
dilematxt.gif (998 bytes)Éstos parecen haber sido los principales motivos por los que el 70 por ciento de la oferta se ha dirigido hacia los médicos de A.P., "con un curso prototipo que ha sido impartido mitad y mitad por especialistas y médicos de Atención Primaria, en los que éstos han aportado no sólo su experiencia como docentes, sino también su experiencia profesional". El 95 por ciento de estos cursos han sido cubiertos, además, con el número máximo de alumnos, según explica el doctor Lobos.

Los temas abarcados por estos cursos han cubierto un amplio abanico divido en tres áreas temáticas: área clínica, con cursos divididos en módulos prácticos de ocho horas en aspectos como Cirugía menor o progresos en Anestesia; un área de gestión en la que se ha realizado cursos como la gestión de consultas privadas o la autorregulación; y un bloque de inglés para médicos. Sin incluir en estas actividades básicas los dirigidos a informática e internet.

Sin embargo, según afirma este experto, "pocas cosas se han hecho sin contar con las Sociedades científicas, aunque también hemos colaborado con otras instituciones como la Administración, la Universidad y otros Colegios". Es precisamente en este papel de coordinación y colaboración donde el doctor José María Lobos encuadra la función de los Colegios Médicos "estas instituciones deben actuar como promoción y soporte para que las Sociedades científicas puedan desarrollar su trabajo, y sobre todo servir de cauce para que pueda haber un encuentro entre éstas, que pueden tener además, muchos aspectos comunes en diversas áreas de conocimiento", señala. Esta coincidencia podría extenderse, además, a otras instituciones, "sobre todo en temas como el tabaco o el alcohol y las drogas, en las que ya hemos colaborado con diversas instituciones, como la Agencia Antidroga, o en aspectos más puntuales con servicios extrahospitalarios, como la colaboración en la organización de un curso con las Unidades de Quemados, en este caso concreto, con la Unidad de Quemados del Hospital La Paz".

Críticas contra el encorsetamiento
Sin duda, han sido las Sociedades científicas las voces que más críticamente se han alzado contra el encorsetamiento al que, en algunos casos, parece querer someterlas la Administración, habida cuenta de que, en la mayor parte de los casos, han sido ellas las pioneras en la creación de los cursos de formación, debido a su propia idiosincrasia como aglutinadoras de necesidades profesionales y sectoriales, y con una trayectoria, generalmente, bien definida. Pero no es tanto en la demanda de una exclusividad formadora, que nadie defiende, sino en la reclamación de una mayor autonomía donde los intereses de la Administración y las Sociedades científicas parecen enfrentarse.

dilematxt.gif (998 bytes)Para el presidente de SEMERGEN, Felipe Chavida, la formación continuada debería responder, ante todo, a las necesidades de cada profesional de manera aislada y a sus necesidades de desarrollo profesional; necesidades que pueden tener, además, un distinto punto de partida mediatizado por diversos factores: problemas a los que ha de atender diariamente cada facultativo, distinta formación de base o lugar de actuación. "Es el propio profesional, por tanto, el que tiene que identificar sus necesidades, y es precisamente en las Sociedades científicas el lugar en el que los médicos podemos hablar de estas necesidades o desarrollar pautas de actuación y, de este modo, son ellas las más indicadas para llevar adelante esta formación. La Administración tiene otras funciones, pero no es la formación una de sus competencias, excepto quizá la de inspeccionar".

El problema parte, para el doctor Chavida, de una concepción errónea del Estado, "y en cualquier caso sería importante que en nuestro país se diera más confianza no sólo a las Sociedades científicas, sino a los mismos ciudadanos, porque no todo lo tiene que hacer la Administración. Para el presidente de SEMERGEN son, además, los propios profesionales de Atención Primaria los que deben impartir su propia formación "porque a pesar de que puede abarcar muchas áreas de conocimiento tiene, sin embargo, su propio campo de competencia y de enfocar las patologías, lo que no quita para que se pueda colaborar con otras Sociedades, Colegios o instituciones.

El punto de partida de la Sociedad Española de Medicina General es, básicamente, el mismo. Para el doctor Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la SEMG, "la formación continuada no es exclusividad de nadie, sino que debe darla quien pueda y, sobre todo, quien sepa darla, siempre que sea capaz de cumplir los mínimos exigibles. Otra cosa es que puedan ser las Sociedades científicas las que en principio estén más cualificadas para hacer esta labor, aunque igualmente podría partir de otras instituciones como los Sindicatos y, sobre todo, los Colegios médicos. La exclusividad es siempre negativa".

Además, para Rodríguez Sendín existen aún demasiados intereses en juego, "que no siempre coinciden con los intereses de los profesionales" y que están frenando el desarrollo de la formación continuada. "Lo que es impresentable -afirma- es que a veces acabe saliendo más caro el envoltorio que el contenido, los condicionantes que lo que realmente se ofrece. En cualquier caso, cualquier desequilibrio será denunciado permanentemente desde nuestra asociación".

Desde la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) también se defiende la posibilidad de que sean diversos organismos lo que realicen la formación continuada, aunque con diversas matizaciones. "No sólo defendemos que son las Sociedades científicas las más adecuadas para esta labor, porque fueron las primeras en ocuparse de estas actividades cuando antes nadie lo hacía y porque son las que mejor comprenden las necesidades de los profesionales, sino porque, aunque pueden ofrecerlas otros organismos, la falta de experiencia en Primaria de algunos de ellos hace que no siempre se adapten a las necesidades reales de este nivel", según afirmó la doctora Belén Salvador, secretaria técnica de la semFYC.

Cualquier actividad de formación continuada en Atención Primaria debería estar adaptada, de este modo, al perfil profesional y a las características de este nivel profesional, "ya que, por ejemplo, un digestivo hospitalario, cuando ve una patología, suele ver un alto porcentaje de patología maligna. No ocurre lo mismo en Atención Primaria, porque al especialista ya van seleccionados, por los propios médicos de A.P., que sirven de filtro, así que la prevalencia de ciertas patologías que ven unos y otros son distintas. Nosotros orientamos y seleccionamos para remisión al especialista". De este modo, para la doctora Salvador, la formación continuada debe ser más práctica, "y no tanto lecciones magistrales", o exploraciones complementarias, "porque a veces el médico de A.P. no dispone ni del tiempo ni de los medios necesarios para realizarlas". Por ello, para la doctora Belén Salvador, aunque algunas de las actividades sean desarrolladas por especialistas, éstas deben ser, sin embargo, impartidas mayoritariamente por los médicos de A.P., "y en todo siempre con su apoyo porque éstos son los profesionales que están en contacto con las necesidades reales de su propio colectivo".

Gerencias de Primaria
dilematxt.gif (998 bytes)Aunque iniciada por la Sociedades científicas, en muchos casos en colaboración con los Colegios médicos, la formación médica continuada es impartida actualmente desde otros muchos ámbitos, como las universidades o los hospitales. Entre ellos se encuentran también las Gerencias de Primaria, que cuentan ya con cierta experiencia no sólo en la formación de residentes, como había venido siendo una de sus funciones principales, sino en la formación de médicos de plantilla. Sin embargo, para la doctora Begoña Román, coordinadora de docencia y responsable de Formación Continuada del Área 1 de Madrid, "ni siquiera para nosotros es fácil, a pesar de ser parte de la Administración, porque se piden muchos requisitos, y se requiere mucho apoyo para cada una de las actividades que tratamos de realizar teniendo en cuenta, además, que cada Gerencia actúa por su cuenta".

De este modo, la formación continuada se encuentra separada actualmente de la formación de residentes, con un responsable para cada uno de estos dos campos, reservándose esta denominación para aquellos médicos que se encuentran ya trabajando, "y sobre todo para equipos íntegros, a cuya petición se suelen generalmente organizar las distintas actividades, aunque también existen las sesiones de autoformación". Entre los cursos más demandados se encuentran los de Administración sanitaria, "que es ahora una de las líneas más punteras de las que se están desarrollando", según la doctora Román, o los más clásicos en electrocardiogramas, rayos, "o algunos que van cobrando auge como la educación para la salud".

 

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