Hace tiempo que en Europa están pensando en el hospital
del futuro. El cirujano Manuel Sánchez García, que trabaja en el hospital General Yagüe
de Burgos, fue durante seis años presidente de la Asociación Europea de Médicos de
Hospitales. Este profesional, actual vocal de Hospitales de la OMC, tiene encargado un
estudio a nivel europeo sobre cómo debiera de ser el hospital dentro de 5 ó 10 años.
"El mundo está cambiando y como consecuencia el hospital está hirviendo. Todos los
médicos de hospitales somos conscientes de ello. De hecho, la propia OMS está
propiciando el cambio desde hace tiempo, tratando de imponer el concepto de "El
hospital como promotor de salud", para lo que necesitamos otra estructura, otra forma
de gestión, una filosofía distinta a la hora de plantearse los servicios, las relaciones
laborales, etc.", ha manifestado este experto a EL MEDICO.
Mirar al futuro nos ha de llevar a observar lo que tenemos
con una visión crítica y realista, sabedores de que los médicos de hospitales y con
ellos toda la sociedad sólo tenemos que ganar. El actual portavoz de la Federación de
Facultativos de Hospitales de Euskadi, el doctor Pedro Aspízua, indica que ha habido un
tiempo en el que se han realizado grandes obras en los hospitales vascos," lo que ha
supuesto una actuación sobre los equipamientos y las instalaciones, mejorando
ostensiblemente los centros sanitarios de cara a la población, pero ¿de qué manera se
han abordado las reivindicaciones del personal que trabajamos en los hospitales, cuando
hemos tenido que rumiar nuestras reivindicaciones, con los mismos sueldos, sin que se nos
escuche debidamente? Está bien que se actúe físicamente sobre el hospital, pero ya va
siendo hora que se vuelva la mirada sobre el personal que trabaja en los hospitales. Si
ese factor humano se quema, ¿dónde iremos a parar?". Aspízua cree que en los
hospitales ha habido un tiempo de espera, un margen de confianza que estima ya excedido.
"De hecho la conflictividad ha sido prácticamente nula en ese tiempo. La última
huelga de médicos, quitando la del Insalud, fue hace 13 años. Así que hemos estado
aguantando bastante, veíamos que se estaba mejorando parte del hospital, pero todavía no
nos ha llegado el turno a nosotros. Hoy en día los equipamientos y las instalaciones de
los hospitales de Euskadi son de lo mejor que hay, incluso superan el estándar europeo,
las listas de espera se han acortado, la mayoría de ellas se encuentran en plazos muy
razonables, y en definitiva el usuario de los hospitales de la Sanidad pública percibe
calidad. A partir de ahora ha de abordarse una tarea que no puede esperar, la de atender
lo que pedimos los profesionales. De esa tarea depende el futuro de los hospitales".
Otros médicos, compañeros de Aspízua en el hospital
vizcaíno de Cruces, quieren recordar que además de la obras, también "han mejorado
mucho los cargos directivos, que se han cuadruplicado en número en el mismo período.
Antes teníamos tan sólo al gerente y al director médico y punto, y ahora tenemos todo
tipo de cargos, que han cuadruplicado sus nóminas, disfrutando de unos incentivos
sustanciosos, que a veces han superado los de buenas empresas multinacionales, tal y como
ha sido publicado en el Tribunal Vasco de Cuentas. Sea como fuere, el personal sanitario,
no sólo los médicos, está arrastrando ahora muchos atrasos de materia salarial y la
mayor parte de las mejoras profesionales están aparcadas. ¿Qué ocurre? Pues que hay
mucho desánimo, insolidaridad, y desgaste profesional entre los médicos de los
hospitales".
Estrés laboral crónico
En unas recientes jornadas sobre el "Presente
y futuro en los hospitales", celebradas en el hospital de Cruces, la doctora Gloria
Fernández Canti, del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, abordó el síndrome de
Burn out, como respuesta al estrés laboral crónico de los médicos "que lleva al
profesional a un descenso de entusiasmo en el trabajo, en general relacionado
conscientemente por factores laborales conocidos (relación con los jefes, con la
retribución, con el ascenso, los compañeros, etc.)". Según indica la doctora,
aunque esta situación es reversible y puede ser gestionada por los responsables
inmediatos al sujeto, con cambios en la organización del trabajo, en su control o por
enriquecimiento del puesto de trabajo, "el burn out hace referencia a una experiencia
psicológica más profunda, que procede de las demandas de implicación afectiva con los
pacientes y ante la que el profesional no puede responder".
Llegados a este punto no podemos olvidar un informe de la
Organización Internacional del Trabajo, en el que se señala que los médicos constituyen
uno de los grupos profesionales en los que el estrés y el agotamiento se presenta con
mayor frecuencia, llegando a producir efectos psíquicos negativos constituidos de
ansiedad, depresión, enfermedades psicosomáticas, especialmente digestivas, reacciones
vivenciales anormales y neurosis producidas por la gravedad de los pacientes. "La
penosidad, padecida durante años, desemboca en una irreparable pérdida de la autoestima
profesional y, en consecuencia, una degradación del S.N.S y subsiguientemente una peor
atención sanitaria a los ciudadanos, sufridores finales inexorables", tal y como
interpreta el letrado Alfonso Codón Herrera, del Colegio Oficial de Médicos de Burgos.
En palabras del doctor Sánchez García, del Hospital
General Yagüe de Burgos, "si seguimos así, ese esfuerzo que los médicos ponemos de
una manera gratuita acabará agotándose. Y acabarán diciendo esa frase que se oye desde
hace tanto tiempo en los hospitales, que es tan triste: a mí me van a engañar en
mi sueldo, pero en el trabajo no". Hace tiempo que empezaron a sonar algunas
alarmas en el sistema sanitario español. Por eso han empezado también a darse algunas
respuestas interesantes, como en la Comunidad Foral de Navarra, o en hospitales catalanes
como el Clínico o el San Pablo de Barcelona, o el Gregorio Marañón de Madrid. Y aunque
son la excepción que confirman la regla, avanzan por el camino del futuro. Están de
acuerdo los médicos al indicar que está agotado el sistema actual que tenemos ahora,
tanto en organización como en sistemas de gestión. "Quién iba a prever en los
años 40 la existencia de la resonancia magnética, o los avances de la Cirugía
cardíaca, si hace 10 años no los preveíamos. Ha llegado el tiempo de las unidades que
sean capaces de responder a una demanda como, por ejemplo, la del sida. Si tenemos
unidades de Medicina interna o de Cirugía, que están altamente cualificadas y
tecnificadas y nos encontramos con una nueva patología, como ocurrió hace 15 ó 20 años
con el tema del sida, podrán responder y adaptarse a lo que está demandando el
medio", avanza el vocal de Hospitales de la OMC.
Por otra parte, la generación de médicos que lleva 20
años en los hospitales es una generación que se va a jubilar sin haber podido optar en
toda su vida laboral a ninguna mejora laboral. "Más del 90 por ciento de los
médicos que entraron en los últimos 20 años lo hicieron como médicos adjuntos y se
jubilarán como médicos adjuntos, y a lo largo de toda su vida profesional no habrán
tenido acceso a mejorar ni profesional ni laboralmente -tal y como indica el doctor
Aspízua, de Anestesia y Reanimación- . Es curioso porque justo esta generación es la
que más ha aportado al cambio de la estructura sanitaria".
Por poner algunos ejemplos, un radiólogo que comenzó
hace 25 años con unas placas de rayos X, se va a jubilar manejando resonancias,
escáneres, etc. Los anestesistas de hace 25 ó 30 años, que aplicaron anestesia de una
forma arcaica y primitiva, realizan hoy en día unas técnicas de alta seguridad que
permiten unas intervenciones antes impensables. "Son médicos que han tenido que
reinventar y reestudiar toda su carrera, actualizándose, con un salto cualitativo muy
grande. Los cirujanos que antes hacía poco más que en los tiempos clásicos, ahora mismo
están haciendo Cirugía a distancia, Cirugía poco invasiva, y todo esto lo han tenido
que aprender durante todo este tiempo. Pero entraron de soldados rasos y se van a jubilar
de soldados rasos. Esto es injusto y desmotivador", lamenta el doctor Aspízua.
Parece obvio que han de cambiar mucho las cosas en
los hospitales españoles. Pero la pregunta que se hacen es si realmente van a cambiar.
"De forma realista veo un mal panorama -contesta el doctor Aspízua-, porque
deberían cambiar, pero no confundamos los deseos con la realidad. Aquí en Euskadi no
estamos viendo que se produzca algún cambio con los profesionales. Todos sabemos que los
aparatos médicos tienen una vida determinada mientras se les trate bien ciertos años,
pero, ahora mismo, la vida de los profesionales de la Medicina está en los hospitales muy
por debajo de las expectativas de lo que podrían dar. Y se puede decir que los equipos
humanos de los hospitales está infraproduciendo, así de claro".
Cómo debe funcionar el hospital del futuro
Al hablar del futuro se puede recoger de forma teórica y
práctica las aportaciones y alternativas que vienen surgiendo en nuestro país tanto
desde algunos hospitales que vienen marcando camino, como desde ciertas Administraciones
autonómicas, como desde profesionales preocupados por esta temática. Con unos y otros
planteamiento, teóricos unos, prácticos otros, podemos responder a la pregunta que
plantee cómo debe funcionar el hospital del futuro.
El doctor Manuel Sánchez García asegura que en un futuro
el hospital será un "hospital abierto". "Cada vez se habla mas del
hospital sin paredes, que responde a las necesidades de su área. Se
compondrá de Unidades Asistenciales Autónomas interconectadas, altamente especializadas,
cuya principal característica será la flexibilidad. Si la necesidad determina la
función, es evidente que deberán de estar preparadas para responder con rapidez y
eficacia a los cambios que se puedan producir en la demanda asistencial. Por otra parte,
no habrá distinciones entre hospitales públicos y privados. Ambos sectores se regirán
por las mismas normas y podrán atender a pacientes de ambos sectores. También tendrá un
alto nivel tecnológico, aplicándose los avances de la Telemática con todas las
consecuencias: comunicación con otros hospitales, sistemas expertos de ayuda al
diagnóstico, automatización de rutinas, etc.".
Este cirujano general del Hospital General Yagüe ve al
hospital del futuro integrado en el medio. "Que en vez de hacer las cosas como se
están haciendo ahora, que se dice: voy a construir un hospital de 300 camas en Basauri, y
la gente se pregunta vamos a ver, ¿qué servicios tiene que tener?, y contestan que un
hospital de ese calibre ha de albergar tantas camas de medicina interna, tantas otras de
Cirugía, Ginecología un cierto número de camas, al igual que Obstetricia. Y luego
resulta que no hay apenas partos, porque vivimos en un país donde ya casi no se pare,
pero tenemos un montón de ginecólogos... pues no señor, habría que hacerlo al revés y
cuestionarse ¿qué tipo de patologías hay en Basauri?, ¿tenemos muchos ancianos?,
porque si tenemos muchos ancianos necesitamos geriatras, y si tenemos mucho infartos
necesitamos cardiólogos y cirujanos cardíacos. Estoy hablando de que el hospital tiene
que estar integrado en su medio y que la patología que cubra el hospital tiene que ser la
de su medio. No es lo mismo un hospital en Basauri que un hospital en Elche, pues la
patología de Elche no es la misma que la del norte de España. Y cada hospital tiene que
adaptarse a esa patología y no al revés".
Uno de los aspectos que llama la atención de las
prospección que realiza quien fuera durante seis años presidente de la Asociación
Europea de Médicos de Hospitales, el doctor Sánchez García es que el hospital del
futuro Integrará la Atención Primaria y la Especializada. "Probablemente, el
médico, de cabecera tendrá un papel cada vez mas integrado en el propio hospital con un
alto nivel de comunicación con el especialista, con el que trabajará en equipo. Entre
las claves para conseguir esta transformación, en el futuro se primará el nivel de
especialización, la capacidad de innovación, la flexibilidad para adaptarse a las
necesidades de la población y su participación en la gestión y dirección de su
hospital. La gestión de los recursos humanos será una de las áreas principales de la
actividad de los gestores".
"Como catalizadores y aceleradores del cambio
-prosigue este experto- deben acometerse acciones dirigidas a garantizar la calidad de la
asistencia, la formación especializada y continuada tanto de los gestores como de los
médicos, favoreciendo la participación de éstos en la gestión y en el control ético
de las nuevas tecnologías. En resumen, la sociedad europea esta en plena ebullición y el
hospital debe adaptarse a la nueva situación. El Tratado de la Unión Europea debiera
llevar, antes o después, a una convergencia de esfuerzos de los países europeos en
materia sanitaria".
Lo cierto es que España es hoy por hoy el único país de
la Unión Europea en el que el 70 por ciento de los hospitales son propiedad del Estado,
lo que no se da ni en Inglaterra, donde hay hospitales públicos, pero no son propiedad
del Estado, sino que allí son de confesiones religiosas, de sindicatos, de gremios, de
mutuas, de organizaciones sin ánimo de lucro. Como en Italia. "Lo que ocurre aquí
no ocurre en ningún otro sitio, y es que esto es una barbaridad y no tiene sentido.
Ósea, el mismo Estado es el que hace la oferta y la demanda. Eso tiene que cambiar. En
eso es en lo que vamos a converger con el resto del Europa, donde el hospital moderno
será el hospital del que habla la OMS desde hace 10 años.
Un hospital en el que, por ejemplo, ya no tendrán sentido
equipos quirúrgicos gigantescos, de 20 personas. "Habrá cinco servicios con 4
personas por servicio y competirán entre ellos, y serán altamente tecnificados, y habrá
una continua formación continuada, porque para estar al día hay que esforzarse en los
nuevos conocimientos, especialmente en los derivados de la informática. Algo que hay que
ir construyendo a cinco o diez años, porque los hospitales españoles ya no pueden
esperar más tiempo", según aprecia el doctor Sánchez García.
Distintos médicos consultados han indicado que a pesar de
la impresión que existe, hoy se pueden contar con los dedos de las manos los hospitales
que están informatizados en España. "En los hospitales del Insalud se está
funcionando con programas piratas y con ordenadores personales que no están ni siquiera
en red. Si aquí viene Bill Gates acabamos en la cárcel medio Insalud. Si el word 95 que
está instalado aquí en el despacho de Cirugía para hacer las altas lo he instalado yo
confiesa Sánchez García, que lo compró mi hijo universitario por 15.000
pesetas".
Este profesional recuerda, asimismo, un plan del Insalud,
que pretendía la informatización de los hospitales. "¿Dónde está el dinero que
se gastó ahí? ¿A dónde fue a parar? ¿Cuántos ordenadores se compraron para los
hospitales? Y de los comprados, ¿cuántos están en red? ¿Cuántos tienen un ordenador
central en el hospital?. Es un trabajo que debería investigarse. Porque un 40 por ciento
de los ordenadores que tenemos en los hospitales nos los han regalado los
laboratorios".
Carrera Profesional
Hablar del futuro de los hospitales en España es
abordar de una manera profunda la Carrera Profesional (CP) de los médicos. La misma OMC
tiene como principal preocupación la Carrera Profesional y el Estatuto Marco. En ese
sentido, la Organización Médica Colegial dispone de un grupo de reflexión que está
trabajando en el hospital del futuro, en las formas de organización y de gestión. Los
profesionales tienen claro que este aspecto es un valor de cambio en sí mismo. Tal es
así, que hay hospitales que están demostrando en España que la implantación de la CP
está resultando barata.
"La CP no significa otra cosa que mayor formación, y
significa que los médicos se van a tratar de formar mejor. La CP que se propugna desde la
Organización Médica Colegial, que fue la primera que empezó a hablar de CP hace ya más
de 15 años y que emitió el primer documento con el título La carrera profesional
del médico, plantea que haya una permanencia mínima en cada escalón profesional
de cinco años. Nadie habla de una carrera a lo militar, no queremos militares aquí.
Queremos que se ascienda si se tienen esos cinco años y un número determinado de
créditos, que sólo se obtienen basándose en los méritos profesionales, que son los
docentes, los asistenciales y los de investigación", indica el doctor Sánchez
García.
"En un hospital prosigue pesarán más los
asistenciales, porque investigación con alta tecnología se puede hacer en muy poquitos
hospitales. Y en otros, en los clínicos y universitarios, tendrá más peso la docencia.
Esto no quiere decir que un médico no pueda ascender sin necesidad de ser jefe de nada en
su carrera, en su consideración y en su sueldo. Y si seguimos así, ese esfuerzo que los
médicos ponemos de una manera gratuita acabará agotándose. Porque la Medicina española
está en cabeza en Europa pero con sueldos para los médicos inferiores dentro de toda la
UE, salvo los griegos, porque ahora mismo hasta los médicos portugueses ganan más que
nosotros, desde hace ya un tiempo. De hecho, un facultativo de un hospital sueco gana diez
veces más que un español, y un alemán siete veces más. Y un francés cinco. Y un
inglés tres. Por eso y otras cuestiones es importantes que la Carrera Profesional se
instale. Eso significa mayor formación, y la mayor formación significa más ahorro en la
Sanidad" tal como asegura el vocal de la OMC.
Le cuesta al doctor Pedro Aspízua elaborar un retrato
robot del hospital del futuro, si tiene que escoger entre lo mejorcito de los hospitales
españoles del presente. "A nivel de dotaciones los hospitales generales están a un
mismo nivel. Pero en política de personal, la Carrera Profesional, que es muy importante,
se ha empezado a desarrollar en Navarra a partir de una ley, algo que es hasta hoy una
política de intenciones. Si esa carrera profesional se desarrollara bien y fuese útil,
podríamos decir que el hospital modelo de este país sería un hospital navarro que
estuviera llevando a cabo una buena política de carrera profesional que implica una
formación continuada. Podríamos escoger un poco de aquí y otro de allá, pero hoy por
hoy ni aun así nos saldría ese hospital perfecto porque la política de personal está
muy dejada y el profesional médico muy desmotivado".
Lo ideal -prosigue Aspízua- sería que se aprobara una
Carrera Profesional con rango de ley, como tienen en Navarra, controlable por el
Parlamento, para evitar que se hagan carreras profesionales un poco tramposas, con manejos
varios. Todavía no sabemos si la Carrera Profesional en Navarra va a funcionar bien o son
sólo buenos deseos, aunque aparentemente tienen buen aspecto, y esperamos que tenga un
seguimiento serio por parte del Parlamento. Sería para nosotros un punto de
referencia".
"La introducción de un modelo real de carrera
profesional para el personal facultativo en el ámbito del Servicio Navarro de
Salud-Osasunbidea, se enmarca en el objetivo general de obtener una mejora cuantitativa y
cualitativa de la atención sanitaria, a través de la instrumentación y desarrollo de
aspectos fundamentales, indicador del esfuerzo individual en la mejora de la calidad
técnico-asistencial, la apertura de cauces para una mayor y más efectiva participación
de los profesionales en la dirección y gestión de los servicios sanitarios, y la
introducción de mecanismos de motivación e incentivación que posibiliten la adecuada
orientación de esfuerzos y el reconocimiento de los resultados asistenciales
obtenidos", dice en su página dos la Ley foral 11/1999, que regula el sistema de
carrera profesional en Navarra.
El doctor Francisco Pérez Corral, vocal de Hospitales del
Colegio de Médicos de Madrid, que ha elaborado ya un modelo de CP a la vez que reclama un
modelo de CP al Ministerio de Sanidad, lo expresa muy bien, cuando indica que hay una
lección de todas estas experiencias para llevar al Ministerio: "La recompensación
intrínseca, ligada a las características del propio trabajo, es el mayor motivador del
médico. Por lo tanto, la organización, el sistema, debe proporcionar o facilitar los
elementos que la configuran, y éstos son: reconocimiento, autoestima y autorrealización,
responsabilidad, posibilidad de desarrollo, posibilidad de promoción y de logro".
"La Carrera Profesional es una herramienta de
gestión e incentivación", tal y como la ve un cirujano general del Yagüe de
Burgos. "Tal como estamos hoy en día (hace 23 años que tomé posesión de mi plaza
de médico adjunto) uno puede seguir teniendo la misma plaza que consiguió al entrar hace
23 años. Un médico adjunto como yo, que tiene 56 años, que lleva 23 años, que tiene
tres títulos de especialista, estoy aquí de guardia hoy con 56 años, para ver si llego
a 450.000 pesetas de este mes, limpias. Tenemos que pensar en otra manera de trabajar.
Luego están los ciclos de calidad de los japoneses. Un hospital es un sitio que no tiene
más que ingenieros. Y díganme, qué fábrica hay en el mundo donde un 40 por cien de sus
empleados son ingenieros. Un hospital de 600 camas tiene 400 médicos y son profesionales
de alta cualificación y que desarrollan altas tecnologías".
Otros médicos consultados destacan la labor que en
materia de Carrera Profesional vienen haciendo en la práctica los hospitales catalanes de
San Pablo y el Clínico de Barcelona: fue en el convenio colectivo del año 1993/94 en el
que se recogió un pacto para desarrollar la CP. En ese acuerdo se contemplaba el
reconocimiento de los méritos, la categoría y un cambio en la retribución. "La
Administración de la Empresa tiró para adelante porque necesitaba de la colaboración de
todo el personal facultativo", según cuenta el doctor Joan Manuel Salmerón, del
Clinico de Barcelona.
En este caso fueron los facultativos quienes diseñaron la
CP, donde se consiguió liberar al comité de méritos. "Lo que no conseguimos fue
salirnos del sistema de cupos, estableciéndose en un principio un límite de 76
promociones por año, con una edad mínima en algunos casos de 35 años de edad y en otros
de 40 ó 45 años, con cinco años de categoría previa. Lo más peliagudo -recuerda el
doctor Salmerón- fue establecer la valoración de méritos de competencia profesional y
personal, entre los que se encuentra el grado de cumplimiento y responsabilidad, las
realizaciones de los profesionales, las innovaciones y mejoras asistenciales, el área de
competencia, la implicación en formación asistencial, junto a otros méritos docentes
(organización de cursos, conferencias) y de investigación (notas clínicas publicadas,
proyectos de investigación obtenidos, congresos, etc.), y los méritos de formación
continuada y las actividades corporativas".
Después de cinco años de funcionamiento de la Carrera
Profesional, el Clinico de Barcelona ha llevado a cabo la promoción del 92 por ciento de
su plantilla. "Este aspecto es hoy fundamental, hasta tal punto que la experiencia ha
llevado a un grado de alta satisfacción a los profesionales del centro, donde se ha
cumplido plenamente el efecto motivador y donde el nivel de felicitación de pasillo es
satisfactorio", según estima el doctor Salmerón, del Servicio de Hepatología-UCI,
quien pertenece a la Asociación de Facultativos de ese centro asistencial.
Por su parte, el doctor Javier Soler de la Mano, del
Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde la CP está empezando a andar como un sistema
de promoción interna, con un modelo que reconoce seis grupos de méritos (actividad
asistencial, experiencia y cualificación técnica, nivel de conocimiento y formación
continuada, actitud y motivación, actividad docente y actividad científica), indica que
"a medida que se avanza de nivel en la CP, los facultativos dedican más tiempo a la
formación y la investigación. La idea es que cada profesional decida en cuántos años
asciende y pasa de nivel, que estas cosas no las decida la Administración. Ese es el
diseño. No creo -añade- que se deba mezclar la CP con los aspectos laborales, es nuestro
criterio".
Unos datos ofrecidos por el doctor Pérez Corral, vocal de
hospitales del Colegio de Médicos de Madrid, indican que sobre 400 facultativos del Área
IV de la capital de España, se apunta que un 80 por ciento considera la situación
hospitalaria igual o peor que antes de la huelga del 95; un 78 por ciento no colaboraría
con el gerente del centro en ningún plan de mejora de la gestión de su hospital y el 100
por cien no ve utilidad al Plan Estratégico del Insalud. "Son datos de alerta roja,
casi de pánico. No creemos que la Carrera Profesional sea la panacea, pero requiere creer
que es una buena terapia para procurar la incentivación y la ilusión del colectivo
médico".
"Hagan algo", parece ser la máxima de los
médicos españoles cuando se trata de buscar sencillamente lo razonablemente bueno en
unos momentos en que más importante que la elaboración de un Plan Estratégico como el
del Insalud es conseguir difundir un "sentimiento estratégico de cambio", rumbo
hacia el siglo XXI, símbolo del tiempo que nos tocará vivir. "Intenten algo",
es la llamada de atención, la demanda del colectivo médico de hospitales españolas que
no quieren perder más tiempo. "Y háganlo ya".