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Los hospitales en España rumbo al siglo XXI    

A Los médicos de los más de 700 hospitales españoles viven sumergidos en una gran paradoja. Se  encuentran, por un lado, abanderando un sector sanitario que puede presumir de ser uno de los más avanzados del mundo en prestaciones. Por otro, esa situación contrasta con el desencanto de quienes ven sus reivindicaciones congeladas, sus mejoras profesionales aparcadas y sus sueldos a la cola de la locomotora europea. Expertos consultados por EL MEDICO aseguran que los hospitales españoles funcionan todavía con el sistema de organización de los años 40. Por si esto fuera poco, no están todo lo informatizados que debieran, y además no acaban de poner en marcha la Carrera Profesional, que se perfila como una útil herramienta de futuro, de gestión e incentivación.  

  JULIO FLOR 

Hace tiempo que en Europa están pensando en el hospital del futuro. El cirujano Manuel Sánchez García, que trabaja en el hospital General Yagüe de Burgos, fue durante seis años presidente de la Asociación Europea de Médicos de Hospitales. Este profesional, actual vocal de Hospitales de la OMC, tiene encargado un estudio a nivel europeo sobre cómo debiera de ser el hospital dentro de 5 ó 10 años. "El mundo está cambiando y como consecuencia el hospital está hirviendo. Todos los médicos de hospitales somos conscientes de ello. De hecho, la propia OMS está propiciando el cambio desde hace tiempo, tratando de imponer el concepto de "El hospital como promotor de salud", para lo que necesitamos otra estructura, otra forma de gestión, una filosofía distinta a la hora de plantearse los servicios, las relaciones laborales, etc.", ha manifestado este experto a EL MEDICO.

Mirar al futuro nos ha de llevar a observar lo que tenemos con una visión crítica y realista, sabedores de que los médicos de hospitales y con ellos toda la sociedad sólo tenemos que ganar. El actual portavoz de la Federación de Facultativos de Hospitales de Euskadi, el doctor Pedro Aspízua, indica que ha habido un tiempo en el que se han realizado grandes obras en los hospitales vascos," lo que ha supuesto una actuación sobre los equipamientos y las instalaciones, mejorando ostensiblemente los centros sanitarios de cara a la población, pero ¿de qué manera se han abordado las reivindicaciones del personal que trabajamos en los hospitales, cuando hemos tenido que rumiar nuestras reivindicaciones, con los mismos sueldos, sin que se nos escuche debidamente? Está bien que se actúe físicamente sobre el hospital, pero ya va siendo hora que se vuelva la mirada sobre el personal que trabaja en los hospitales. Si ese factor humano se quema, ¿dónde iremos a parar?". Aspízua cree que en los hospitales ha habido un tiempo de espera, un margen de confianza que estima ya excedido. "De hecho la conflictividad ha sido prácticamente nula en ese tiempo. La última huelga de médicos, quitando la del Insalud, fue hace 13 años. Así que hemos estado aguantando bastante, veíamos que se estaba mejorando parte del hospital, pero todavía no nos ha llegado el turno a nosotros. Hoy en día los equipamientos y las instalaciones de los hospitales de Euskadi son de lo mejor que hay, incluso superan el estándar europeo, las listas de espera se han acortado, la mayoría de ellas se encuentran en plazos muy razonables, y en definitiva el usuario de los hospitales de la Sanidad pública percibe calidad. A partir de ahora ha de abordarse una tarea que no puede esperar, la de atender lo que pedimos los profesionales. De esa tarea depende el futuro de los hospitales".

Otros médicos, compañeros de Aspízua en el hospital vizcaíno de Cruces, quieren recordar que además de la obras, también "han mejorado mucho los cargos directivos, que se han cuadruplicado en número en el mismo período. Antes teníamos tan sólo al gerente y al director médico y punto, y ahora tenemos todo tipo de cargos, que han cuadruplicado sus nóminas, disfrutando de unos incentivos sustanciosos, que a veces han superado los de buenas empresas multinacionales, tal y como ha sido publicado en el Tribunal Vasco de Cuentas. Sea como fuere, el personal sanitario, no sólo los médicos, está arrastrando ahora muchos atrasos de materia salarial y la mayor parte de las mejoras profesionales están aparcadas. ¿Qué ocurre? Pues que hay mucho desánimo, insolidaridad, y desgaste profesional entre los médicos de los hospitales". 

Estrés laboral crónico
 En unas recientes jornadas sobre el "Presente y futuro en los hospitales", celebradas en el hospital de Cruces, la doctora Gloria Fernández Canti, del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, abordó el síndrome de Burn out, como respuesta al estrés laboral crónico de los médicos "que lleva al profesional a un descenso de entusiasmo en el trabajo, en general relacionado conscientemente por factores laborales conocidos (relación con los jefes, con la retribución, con el ascenso, los compañeros, etc.)". Según indica la doctora, aunque esta situación es reversible y puede ser gestionada por los responsables inmediatos al sujeto, con cambios en la organización del trabajo, en su control o por enriquecimiento del puesto de trabajo, "el burn out hace referencia a una experiencia psicológica más profunda, que procede de las demandas de implicación afectiva con los pacientes y ante la que el profesional no puede responder".

Llegados a este punto no podemos olvidar un informe de la Organización Internacional del Trabajo, en el que se señala que los médicos constituyen uno de los grupos profesionales en los que el estrés y el agotamiento se presenta con mayor frecuencia, llegando a producir efectos psíquicos negativos constituidos de ansiedad, depresión, enfermedades psicosomáticas, especialmente digestivas, reacciones vivenciales anormales y neurosis producidas por la gravedad de los pacientes. "La penosidad, padecida durante años, desemboca en una irreparable pérdida de la autoestima profesional y, en consecuencia, una degradación del S.N.S y subsiguientemente una peor atención sanitaria a los ciudadanos, sufridores finales inexorables", tal y como interpreta el letrado Alfonso Codón Herrera, del Colegio Oficial de Médicos de Burgos.

En palabras del doctor Sánchez García, del Hospital General Yagüe de Burgos, "si seguimos así, ese esfuerzo que los médicos ponemos de una manera gratuita acabará agotándose. Y acabarán diciendo esa frase que se oye desde hace tanto tiempo en los hospitales, que es tan triste: ‘a mí me van a engañar en mi sueldo, pero en el trabajo no’". Hace tiempo que empezaron a sonar algunas alarmas en el sistema sanitario español. Por eso han empezado también a darse algunas respuestas interesantes, como en la Comunidad Foral de Navarra, o en hospitales catalanes como el Clínico o el San Pablo de Barcelona, o el Gregorio Marañón de Madrid. Y aunque son la excepción que confirman la regla, avanzan por el camino del futuro. Están de acuerdo los médicos al indicar que está agotado el sistema actual que tenemos ahora, tanto en organización como en sistemas de gestión. "Quién iba a prever en los años 40 la existencia de la resonancia magnética, o los avances de la Cirugía cardíaca, si hace 10 años no los preveíamos. Ha llegado el tiempo de las unidades que sean capaces de responder a una demanda como, por ejemplo, la del sida. Si tenemos unidades de Medicina interna o de Cirugía, que están altamente cualificadas y tecnificadas y nos encontramos con una nueva patología, como ocurrió hace 15 ó 20 años con el tema del sida, podrán responder y adaptarse a lo que está demandando el medio", avanza el vocal de Hospitales de la OMC.

Por otra parte, la generación de médicos que lleva 20 años en los hospitales es una generación que se va a jubilar sin haber podido optar en toda su vida laboral a ninguna mejora laboral. "Más del 90 por ciento de los médicos que entraron en los últimos 20 años lo hicieron como médicos adjuntos y se jubilarán como médicos adjuntos, y a lo largo de toda su vida profesional no habrán tenido acceso a mejorar ni profesional ni laboralmente -tal y como indica el doctor Aspízua, de Anestesia y Reanimación- . Es curioso porque justo esta generación es la que más ha aportado al cambio de la estructura sanitaria".

Por poner algunos ejemplos, un radiólogo que comenzó hace 25 años con unas placas de rayos X, se va a jubilar manejando resonancias, escáneres, etc. Los anestesistas de hace 25 ó 30 años, que aplicaron anestesia de una forma arcaica y primitiva, realizan hoy en día unas técnicas de alta seguridad que permiten unas intervenciones antes impensables. "Son médicos que han tenido que reinventar y reestudiar toda su carrera, actualizándose, con un salto cualitativo muy grande. Los cirujanos que antes hacía poco más que en los tiempos clásicos, ahora mismo están haciendo Cirugía a distancia, Cirugía poco invasiva, y todo esto lo han tenido que aprender durante todo este tiempo. Pero entraron de soldados rasos y se van a jubilar de soldados rasos. Esto es injusto y desmotivador", lamenta el doctor Aspízua.

 Parece obvio que han de cambiar mucho las cosas en los hospitales españoles. Pero la pregunta que se hacen es si realmente van a cambiar. "De forma realista veo un mal panorama  -contesta el doctor Aspízua-, porque deberían cambiar, pero no confundamos los deseos con la realidad. Aquí en Euskadi no estamos viendo que se produzca algún cambio con los profesionales. Todos sabemos que los aparatos médicos tienen una vida determinada mientras se les trate bien ciertos años, pero, ahora mismo, la vida de los profesionales de la Medicina está en los hospitales muy por debajo de las expectativas de lo que podrían dar. Y se puede decir que los equipos humanos de los hospitales está infraproduciendo, así de claro". 

Cómo debe funcionar el hospital del futuro
Al hablar del futuro se puede recoger de forma teórica y práctica las aportaciones y alternativas que vienen surgiendo en nuestro país tanto desde algunos hospitales que vienen marcando camino, como desde ciertas Administraciones autonómicas, como desde profesionales preocupados por esta temática. Con unos y otros planteamiento, teóricos unos, prácticos otros, podemos responder a la pregunta que plantee cómo debe funcionar el hospital del futuro.

El doctor Manuel Sánchez García asegura que en un futuro el hospital será un "hospital abierto". "Cada vez se habla mas del ‘hospital sin paredes’, que responde a las necesidades de su área. Se compondrá de Unidades Asistenciales Autónomas interconectadas, altamente especializadas, cuya principal característica será la flexibilidad. Si la necesidad determina la función, es evidente que deberán de estar preparadas para responder con rapidez y eficacia a los cambios que se puedan producir en la demanda asistencial. Por otra parte, no habrá distinciones entre hospitales públicos y privados. Ambos sectores se regirán por las mismas normas y podrán atender a pacientes de ambos sectores. También tendrá un alto nivel tecnológico, aplicándose los avances de la Telemática con todas las consecuencias: comunicación con otros hospitales, sistemas expertos de ayuda al diagnóstico, automatización de rutinas, etc.".

Este cirujano general del Hospital General Yagüe ve al hospital del futuro integrado en el medio. "Que en vez de hacer las cosas como se están haciendo ahora, que se dice: voy a construir un hospital de 300 camas en Basauri, y la gente se pregunta vamos a ver, ¿qué servicios tiene que tener?, y contestan que un hospital de ese calibre ha de albergar tantas camas de medicina interna, tantas otras de Cirugía, Ginecología un cierto número de camas, al igual que Obstetricia. Y luego resulta que no hay apenas partos, porque vivimos en un país donde ya casi no se pare, pero tenemos un montón de ginecólogos... pues no señor, habría que hacerlo al revés y cuestionarse ¿qué tipo de patologías hay en Basauri?, ¿tenemos muchos ancianos?, porque si tenemos muchos ancianos necesitamos geriatras, y si tenemos mucho infartos necesitamos cardiólogos y cirujanos cardíacos. Estoy hablando de que el hospital tiene que estar integrado en su medio y que la patología que cubra el hospital tiene que ser la de su medio. No es lo mismo un hospital en Basauri que un hospital en Elche, pues la patología de Elche no es la misma que la del norte de España. Y cada hospital tiene que adaptarse a esa patología y no al revés".

Uno de los aspectos que llama la atención de las prospección que realiza quien fuera durante seis años presidente de la Asociación Europea de Médicos de Hospitales, el doctor Sánchez García es que el hospital del futuro Integrará la Atención Primaria y la Especializada. "Probablemente, el médico, de cabecera tendrá un papel cada vez mas integrado en el propio hospital con un alto nivel de comunicación con el especialista, con el que trabajará en equipo. Entre las claves para conseguir esta transformación, en el futuro se primará el nivel de especialización, la capacidad de innovación, la flexibilidad para adaptarse a las necesidades de la población y su participación en la gestión y dirección de su hospital. La gestión de los recursos humanos será una de las áreas principales de la actividad de los gestores".

"Como catalizadores y aceleradores del cambio -prosigue este experto- deben acometerse acciones dirigidas a garantizar la calidad de la asistencia, la formación especializada y continuada tanto de los gestores como de los médicos, favoreciendo la participación de éstos en la gestión y en el control ético de las nuevas tecnologías. En resumen, la sociedad europea esta en plena ebullición y el hospital debe adaptarse a la nueva situación. El Tratado de la Unión Europea debiera llevar, antes o después, a una convergencia de esfuerzos de los países europeos en materia sanitaria".

Lo cierto es que España es hoy por hoy el único país de la Unión Europea en el que el 70 por ciento de los hospitales son propiedad del Estado, lo que no se da ni en Inglaterra, donde hay hospitales públicos, pero no son propiedad del Estado, sino que allí son de confesiones religiosas, de sindicatos, de gremios, de mutuas, de organizaciones sin ánimo de lucro. Como en Italia. "Lo que ocurre aquí no ocurre en ningún otro sitio, y es que esto es una barbaridad y no tiene sentido. Ósea, el mismo Estado es el que hace la oferta y la demanda. Eso tiene que cambiar. En eso es en lo que vamos a converger con el resto del Europa, donde el hospital moderno será el hospital del que habla la OMS desde hace 10 años.

Un hospital en el que, por ejemplo, ya no tendrán sentido equipos quirúrgicos gigantescos, de 20 personas. "Habrá cinco servicios con 4 personas por servicio y competirán entre ellos, y serán altamente tecnificados, y habrá una continua formación continuada, porque para estar al día hay que esforzarse en los nuevos conocimientos, especialmente en los derivados de la informática. Algo que hay que ir construyendo a cinco o diez años, porque los hospitales españoles ya no pueden esperar más tiempo", según aprecia el doctor Sánchez García.

Distintos médicos consultados han indicado que a pesar de la impresión que existe, hoy se pueden contar con los dedos de las manos los hospitales que están informatizados en España. "En los hospitales del Insalud se está funcionando con programas piratas y con ordenadores personales que no están ni siquiera en red. Si aquí viene Bill Gates acabamos en la cárcel medio Insalud. Si el word 95 que está instalado aquí en el despacho de Cirugía para hacer las altas lo he instalado yo ­confiesa Sánchez García­, que lo compró mi hijo universitario por 15.000 pesetas".

Este profesional recuerda, asimismo, un plan del Insalud, que pretendía la informatización de los hospitales. "¿Dónde está el dinero que se gastó ahí? ¿A dónde fue a parar? ¿Cuántos ordenadores se compraron para los hospitales? Y de los comprados, ¿cuántos están en red? ¿Cuántos tienen un ordenador central en el hospital?. Es un trabajo que debería investigarse. Porque un 40 por ciento de los ordenadores que tenemos en los hospitales nos los han regalado los laboratorios". 

Carrera Profesional
 Hablar del futuro de los hospitales en España es abordar de una manera profunda la Carrera Profesional (CP) de los médicos. La misma OMC tiene como principal preocupación la Carrera Profesional y el Estatuto Marco. En ese sentido, la Organización Médica Colegial dispone de un grupo de reflexión que está trabajando en el hospital del futuro, en las formas de organización y de gestión. Los profesionales tienen claro que este aspecto es un valor de cambio en sí mismo. Tal es así, que hay hospitales que están demostrando en España que la implantación de la CP está resultando barata.

"La CP no significa otra cosa que mayor formación, y significa que los médicos se van a tratar de formar mejor. La CP que se propugna desde la Organización Médica Colegial, que fue la primera que empezó a hablar de CP hace ya más de 15 años y que emitió el primer documento con el título ‘La carrera profesional del médico’, plantea que haya una permanencia mínima en cada escalón profesional de cinco años. Nadie habla de una carrera a lo militar, no queremos militares aquí. Queremos que se ascienda si se tienen esos cinco años y un número determinado de créditos, que sólo se obtienen basándose en los méritos profesionales, que son los docentes, los asistenciales y los de investigación", indica el doctor Sánchez García.

"En un hospital ­prosigue­ pesarán más los asistenciales, porque investigación con alta tecnología se puede hacer en muy poquitos hospitales. Y en otros, en los clínicos y universitarios, tendrá más peso la docencia. Esto no quiere decir que un médico no pueda ascender sin necesidad de ser jefe de nada en su carrera, en su consideración y en su sueldo. Y si seguimos así, ese esfuerzo que los médicos ponemos de una manera gratuita acabará agotándose. Porque la Medicina española está en cabeza en Europa pero con sueldos para los médicos inferiores dentro de toda la UE, salvo los griegos, porque ahora mismo hasta los médicos portugueses ganan más que nosotros, desde hace ya un tiempo. De hecho, un facultativo de un hospital sueco gana diez veces más que un español, y un alemán siete veces más. Y un francés cinco. Y un inglés tres. Por eso y otras cuestiones es importantes que la Carrera Profesional se instale. Eso significa mayor formación, y la mayor formación significa más ahorro en la Sanidad" tal como asegura el vocal de la OMC.

Le cuesta al doctor Pedro Aspízua elaborar un retrato robot del hospital del futuro, si tiene que escoger entre lo mejorcito de los hospitales españoles del presente. "A nivel de dotaciones los hospitales generales están a un mismo nivel. Pero en política de personal, la Carrera Profesional, que es muy importante, se ha empezado a desarrollar en Navarra a partir de una ley, algo que es hasta hoy una política de intenciones. Si esa carrera profesional se desarrollara bien y fuese útil, podríamos decir que el hospital modelo de este país sería un hospital navarro que estuviera llevando a cabo una buena política de carrera profesional que implica una formación continuada. Podríamos escoger un poco de aquí y otro de allá, pero hoy por hoy ni aun así nos saldría ese hospital perfecto porque la política de personal está muy dejada y el profesional médico muy desmotivado".

Lo ideal -prosigue Aspízua- sería que se aprobara una Carrera Profesional con rango de ley, como tienen en Navarra, controlable por el Parlamento, para evitar que se hagan carreras profesionales un poco tramposas, con manejos varios. Todavía no sabemos si la Carrera Profesional en Navarra va a funcionar bien o son sólo buenos deseos, aunque aparentemente tienen buen aspecto, y esperamos que tenga un seguimiento serio por parte del Parlamento. Sería para nosotros un punto de referencia".

"La introducción de un modelo real de carrera profesional para el personal facultativo en el ámbito del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, se enmarca en el objetivo general de obtener una mejora cuantitativa y cualitativa de la atención sanitaria, a través de la instrumentación y desarrollo de aspectos fundamentales, indicador del esfuerzo individual en la mejora de la calidad técnico-asistencial, la apertura de cauces para una mayor y más efectiva participación de los profesionales en la dirección y gestión de los servicios sanitarios, y la introducción de mecanismos de motivación e incentivación que posibiliten la adecuada orientación de esfuerzos y el reconocimiento de los resultados asistenciales obtenidos", dice en su página dos la Ley foral 11/1999, que regula el sistema de carrera profesional en Navarra.

El doctor Francisco Pérez Corral, vocal de Hospitales del Colegio de Médicos de Madrid, que ha elaborado ya un modelo de CP a la vez que reclama un modelo de CP al Ministerio de Sanidad, lo expresa muy bien, cuando indica que hay una lección de todas estas experiencias para llevar al Ministerio: "La recompensación intrínseca, ligada a las características del propio trabajo, es el mayor motivador del médico. Por lo tanto, la organización, el sistema, debe proporcionar o facilitar los elementos que la configuran, y éstos son: reconocimiento, autoestima y autorrealización, responsabilidad, posibilidad de desarrollo, posibilidad de promoción y de logro".

 "La Carrera Profesional es una herramienta de gestión e incentivación", tal y como la ve un cirujano general del Yagüe de Burgos. "Tal como estamos hoy en día (hace 23 años que tomé posesión de mi plaza de médico adjunto) uno puede seguir teniendo la misma plaza que consiguió al entrar hace 23 años. Un médico adjunto como yo, que tiene 56 años, que lleva 23 años, que tiene tres títulos de especialista, estoy aquí de guardia hoy con 56 años, para ver si llego a 450.000 pesetas de este mes, limpias. Tenemos que pensar en otra manera de trabajar. Luego están los ciclos de calidad de los japoneses. Un hospital es un sitio que no tiene más que ingenieros. Y díganme, qué fábrica hay en el mundo donde un 40 por cien de sus empleados son ingenieros. Un hospital de 600 camas tiene 400 médicos y son profesionales de alta cualificación y que desarrollan altas tecnologías".

Otros médicos consultados destacan la labor que en materia de Carrera Profesional vienen haciendo en la práctica los hospitales catalanes de San Pablo y el Clínico de Barcelona: fue en el convenio colectivo del año 1993/94 en el que se recogió un pacto para desarrollar la CP. En ese acuerdo se contemplaba el reconocimiento de los méritos, la categoría y un cambio en la retribución. "La Administración de la Empresa tiró para adelante porque necesitaba de la colaboración de todo el personal facultativo", según cuenta el doctor Joan Manuel Salmerón, del Clinico de Barcelona.

En este caso fueron los facultativos quienes diseñaron la CP, donde se consiguió liberar al comité de méritos. "Lo que no conseguimos fue salirnos del sistema de cupos, estableciéndose en un principio un límite de 76 promociones por año, con una edad mínima en algunos casos de 35 años de edad y en otros de 40 ó 45 años, con cinco años de categoría previa. Lo más peliagudo -recuerda el doctor Salmerón- fue establecer la valoración de méritos de competencia profesional y personal, entre los que se encuentra el grado de cumplimiento y responsabilidad, las realizaciones de los profesionales, las innovaciones y mejoras asistenciales, el área de competencia, la implicación en formación asistencial, junto a otros méritos docentes (organización de cursos, conferencias) y de investigación (notas clínicas publicadas, proyectos de investigación obtenidos, congresos, etc.), y los méritos de formación continuada y las actividades corporativas".

Después de cinco años de funcionamiento de la Carrera Profesional, el Clinico de Barcelona ha llevado a cabo la promoción del 92 por ciento de su plantilla. "Este aspecto es hoy fundamental, hasta tal punto que la experiencia ha llevado a un grado de alta satisfacción a los profesionales del centro, donde se ha cumplido plenamente el efecto motivador y donde el nivel de felicitación de pasillo es satisfactorio", según estima el doctor Salmerón, del Servicio de Hepatología-UCI, quien pertenece a la Asociación de Facultativos de ese centro asistencial.

Por su parte, el doctor Javier Soler de la Mano, del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde la CP está empezando a andar como un sistema de promoción interna, con un modelo que reconoce seis grupos de méritos (actividad asistencial, experiencia y cualificación técnica, nivel de conocimiento y formación continuada, actitud y motivación, actividad docente y actividad científica), indica que "a medida que se avanza de nivel en la CP, los facultativos dedican más tiempo a la formación y la investigación. La idea es que cada profesional decida en cuántos años asciende y pasa de nivel, que estas cosas no las decida la Administración. Ese es el diseño. No creo -añade- que se deba mezclar la CP con los aspectos laborales, es nuestro criterio".

Unos datos ofrecidos por el doctor Pérez Corral, vocal de hospitales del Colegio de Médicos de Madrid, indican que sobre 400 facultativos del Área IV de la capital de España, se apunta que un 80 por ciento considera la situación hospitalaria igual o peor que antes de la huelga del 95; un 78 por ciento no colaboraría con el gerente del centro en ningún plan de mejora de la gestión de su hospital y el 100 por cien no ve utilidad al Plan Estratégico del Insalud. "Son datos de alerta roja, casi de pánico. No creemos que la Carrera Profesional sea la panacea, pero requiere creer que es una buena terapia para procurar la incentivación y la ilusión del colectivo médico".

"Hagan algo", parece ser la máxima de los médicos españoles cuando se trata de buscar sencillamente lo razonablemente bueno en unos momentos en que más importante que la elaboración de un Plan Estratégico como el del Insalud es conseguir difundir un "sentimiento estratégico de cambio", rumbo hacia el siglo XXI, símbolo del tiempo que nos tocará vivir. "Intenten algo", es la llamada de atención, la demanda del colectivo médico de hospitales españolas que no quieren perder más tiempo. "Y háganlo ya".

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