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Presente y futuro de la política de I+D en España 
 

LOS EXPERTOS DE LA ADMINISTRACIÓN ESPAÑOLA TRABAJAN ACTUALMENTE EN UNA LEY DE INNOVACIÓN INDUSTRIAL Y EN UN PROGRAMA MARCO DE APOYO QUE DE IMPULSO DEFINITIVO A LA INVESTIGACIÓN TECNOLÓLGICA EN ESPAÑA 
 
Fernando Nuño 
 

laboratorio1.jpg (10917 bytes)El retorno a España de algunos científicos de prestigio internacional muestra ‘a priori’ un síntoma de que la investigación ha dejado de ser algo ajeno a nuestro país. La máxima de Miguel de Unamuno curtida hace un siglo de "que investiguen los otros" va perdiendo sentido poco a poco, si bien es cierto que a ritmo de cuenta gotas. En los últimos veinte años, el Estado español ha intentado superar por múltiples fórmulas y medios, con resultados desiguales, las principales asignaturas pendientes de la industria en su relación con la investigación: el desarrollo tecnológico, la innovación y la competitividad dentro de un mercado tremendamente abierto. El último intento para dar un impulso cualitativo a los programas de Investigación y Desarrollo (I+D) en la industria española es la Iniciativa de Apoyo a la Tecnología, la Seguridad y la Calidad Industrial, más conocida como Iniciativa ATYCA, de gran incidencia en la industria farmacéutica. La Iniciativa ATYCA atiende a varias de esas asignaturas pendientes de la investigación de nuestro país y su objetivo, según los responsables del Ministerio de Industria y Energía, es impulsar el desarrollo de la tecnología, la innovación, la seguridad, la calidad y el medio ambiente industriales de las empresas españolas. 
El desarrollo de esta iniciativa supone un desembolso total de 66.303 millones de pesetas, cuyo destino último son programas de fomento de tecnologías industriales y de calidad y seguridad hasta el año 2000. El presupuesto para el año 1999 es de 22.500 millones de pesetas (la Sanidad pública dedica algo menos de 6.000 millones de pesetas a la investigación), distribuidos en sus dos programas troncales: 19.700 millones de pesetas irán al Programa de Fomento de la Tecnología Industrial, y 2.800 millones de pesetas al Programa de Calidad y Seguridad Industriales. 
i+dtx1.gif (1563 bytes)La Iniciativa ATYCA se complementará en el año 1999 con el V Programa Marco, para el cual se aprobó, recientemente, un presupuesto de 14.960 millones de ecus. "Realmente no existe un incremento sustancial en fondos del cuarto programa marco al quinto, si hablamos globalmente, pero sí es apreciable el esfuerzo en el ámbito de las Ciencias de la Vida, que tiene cada vez más peso en la política de Ciencia y Tecnología que quiere aplicar Bruselas en los próximos años", afirma Alfonso Beltrán, representante de la Oficina de Ciencia y Tecnología de la Presidencia del Gobierno. El representante del Ejecutivo explicó algunas de las iniciativas comunitarias sobre investigación previstas a corto y medio plazo, dentro del marco de la "Jornada sobre futuro de la Política de I+D y la Biotecnología" que organizó, recientemente, el Gabinete de Biotecnología (Gabiotec) de la Fundación Centro de Estudios para el Fomento de la Investigación  (CEFI)  en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid. 

Proyectos demasiado grandes 

i+dtx2.gif (1839 bytes)Algunos de los investigadores presentes en esta jornada mostraron su escepticismo acerca de la capacidad del V Programa Marco para impulsar definitivamente a la I+D española. Entre ellos, María Teresa Miras, catedrática de Bioquímica de la Universidad Complutense de Madrid, y Milagros Candela, profesora de Genética de la misma universidad, consideraron que la política de la Unión Europea tiende cada vez más a primar los grandes proyectos de investigación y relegar a los pequeños, con lo que la investigación en España puede quedar separada por un gran abismo de la de sus colegas europeas. Carlos María Romeo Casabona, director de la Cátedra Genoma Humano de la Universidad de Deusto, consideró además que "no existe demasiada transparencia" en la aplicación de las políticas de innovación tecnológica. 
Apelando al sentido práctico, los órganos comunitarios pretenden financiar proyectos de grandes dimensiones, por dos razones básicas: una de gestión, ya que la cantidad de programas europeos que se controlan, coordinan y financian desde Bruselas es en ocasiones inabarcable; y otra de estrategia, por la amplitud de miras que persigue la política de la Unión en materia de investigación. Esto, sin duda, perjudica a los programas de desarrollo corto. En opinión de Alfonso Beltrán, "los responsables comunitarios han optado por grandes programas que aporten grandes soluciones. El complejo entramado de la Unión Europea ha provoca un sistema de reacción lenta que el ciudadano percibe negativamente. Esto tuvo una de sus mayores evidencias en la ‘crisis de las vacas locas’, sobre la que se tardó mucho en reaccionar. Ahora se intenta crear una serie de habilidades que solucionen los problemas y necesidades de la sociedad". Los expertos comunitarios han acuñado recientemente el término Acción clave, que define la movilización de los recursos disponibles para atacar desde el nivel tecnológico y científico los problemas sanitarios y sociales de primer orden que precisan acciones urgentes de investigación. Posiblemente por esta razón, las únicas iniciativas contempladas en el V Programa Marco en las que existe algún crecimiento presupuestario son las de calidad de vida y medio ambiente, además de las relacionadas con la formación. 

Incidencia en España 

laboratorio2.jpg (6177 bytes)Los expertos de la Administración española trabajan actualmente en una ley de innovación industrial y en un programa marco de apoyo que den un impulso definitivo a la investigación tecnológica en España. Por tanto, la Iniciativa ATYCA representa el puente entre los programas tecnológicos afrontados hasta 1997 y la anunciada ley. Podría definirse como una transición hacia el desarrollo cualitativo de la investigación en España. 
Antes de ATYCA, consecuencia de una orden ministerial del MINER y cuyo desarrollo está previsto que finalice a finales de 1999, existieron numerosos antecedentes: el Plan de Actuación Tecnológico Industrial (PATI), destinado a incentivar el esfuerzo empresarial en materia de desarrollo tecnológico y la incorporación de tecnologías avanzadas en las empresas; el Plan Industrial y Tecnológico Medioambiental (PITMA), que perseguía la promoción de la investigación y el desarrollo y la adaptación tecnológica de las empresas y sus productos; el Plan Nacional de Calidad Industrial (PNCI), que pretendía impulsar la competitividad de la industria española a través de la mejora de la calidad de las empresas y productos; y, la Iniciativa Pyme, con acciones destinadas a las pequeñas y medianas empresas con la finalidad de incentivar la cooperación industrial y las redes de cooperación tecnológica. Todas estas iniciativas, junto al Programa de Fomento de la Capacidad Tecnológica (PFCT), el Plan de Desarrollo en Sectores Básicos y Transformadores (SBT) y Actuaciones del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) fueron agrupadas en ATYCA, en sintonía con el IV Programa Marco y los programas EUREKA y ESA. Para las subvenciones contempladas en todos estos programas, planes y actuaciones se realizó un desembolso que superó los 1,5 billones de pesetas (ver tabla I). 
i+dtx3.gif (1065 bytes)La iniciativa ATYCA, del Ministerio de Industria y Energía , cuyo período de vigencia se ha establecido de 1997 a 1999 , y  cuya última convocatoria de ayudas ha finalizado el pasado  31 de enero, ha supuesto, desde su puesta en marcha a mediados de 1997, un avance en la actividad de las empresas, las asociaciones e incluso  para algunas agrupaciones no lucrativas que han estado en contacto en algún momento con  temas relacionados con la investigación y el desarrollo de las tecnologías.
Las subvenciones pueden ascender hasta el 50 por cien del coste de los proyectos de investigación industrial básica (el 60 por cien en el caso de las Pymes); entre el 25 y el 30 por cien de los gastos en programas de industria aplicada o de desarrollo precompetitivo; hasta un 15-25 por cien del coste del proyecto de incorporación de tecnología industrial medioambiental; el 50 por cien del presupuesto en actuaciones de difusión, promoción, formación, estudios de viabilidad y otras acciones horizontales, y hasta el 100 por cien en las actividades de apoyo a la tecnología de entidades sin ánimo de lucro y actuaciones de interés general. 
En opinión deAna Sánchez España, representante de la Subdirección General de Programas Tecnológicos del Ministerio de Industria y Energía, son especialmente  considerados para los evaluadores del MINER aquellos proyectos relacionados con el desarrollo de nuevos procesos industriales y productos mejorados. Tras afirmar, dentro de jornada organizada por Gabiotec, que "las líneas prioritarias del Ministerio son francamente abiertas en relación al apoyo de la biotecnología", Ana Sánchez España destacó, entre los criterios de valoración de futuros proyectos, la presencia de planes integrados de actuación plurianual, esto es, los programas que permiten un desarrollo sostenible en los años posteriores a la concesión de la ayuda. En el ámbito de la industria farmacéutica, además de las prioridades de ATYCA (formación y difusión de la calidad y seguridad industriales), las subvenciones anuales se centran en la necesaria potenciación de la I+D y la búsqueda de nuevos fármacos. 

Logros palpables 

laborat3.jpg (9454 bytes)Pero si bien es cierto que una política centrada en la innovación industrial puede lograr ciertos avances en la tecnología industrial, la agresiva competitividad en el mercado de la I+D puede dar al traste con los avances tecnológicos en España. En este sentido, la representante de la Subdirección General de Programas Tecnológicos del Ministerio de Industria y Energía constata que "una política gubernamental más centrada en la innovación industrial debe dar además más énfasis a las innovaciones reales, porque es cierto que en España y en Europa se están produciendo avances tecnológicos que luego no se están traduciendo en innovaciones. Esto requiere dirigir este nuevo paso hacia la innovación, de forma que los desarrollos que puedan estar maduros desde el punto de vista científico den un paso más y accedan rápidamente al mercado, de forma que puedan competir en una economía muy abierta". 
Para verificar , en el área de las tecnologías farmacéuticas, la repercusión de los proyectos que acuden a la Iniciativa ATYCA en busca de financiación fue creado el pasado mes de noviembre un Comité de Seguimiento Interministerial, formado por el Ministerio de Industria y Energía y el Ministerio de Sanidad y Consumo, apoyado asimismo por un Comité de Asesoramiento Científico que forman expertos en I+D.
Por otra parte,  y según palabras de la representante del MINER, Ana Sánchez, los proyectos que resultan más atractivos  son aquéllos que poseen "una proyección de resultados al exterior, novedad tecnológica y sostenibilidad . Asimismo, son prioritarios proyectos con un resultado socioeconómico positivo, bien en referencia a un valor añadido o de creación de empleo; con un impacto previsible sobre el tejido industrial y con un objetivo final claramente definido hacia el logro de un producto y un mercado, especialmente, si éste es internacional.
 
 

TABLA I 

Antecedentes del Programa ATYCA. Total de ayudas concedidas e inversión movilizada por los beneficiarios de anteriores programas estatales (Fuente: Ministerio de Industria y Energía). 

PROGRAMA Proyectos presentados Proy. Aprobados Subvención Inversión total 
Plan PATI  7.680 3.428  39.363 365.180 
(1991-96) 
Plan PITMA 8.020  3.292  29.158 424.658 
(1990-95) 
Plan PNCI 13.227 3.741  13.814  48.500 
(1990-95) 
Programa PFCT  422  103  1.988 2.782
 (1991-96) 
Plan SBT 2.061 856 10.186 175.567  (1991-96) 
Actuaciones CDTI -----    3.600  189.702 501.730 
(1978-96) 
*Cifras en millones de pesetas