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Investigación y práctica clínica en el entorno sanitario

EL ETERNO Y FALSO DILEMA ENTRE INVESTIGACIÓN O PRÁCTICA CLÍNICA EN EL ENTORNO SANITARIO SURGE EN LA INTERPRETACIÓN DE LA ACTIVIDAD DE LOS PROFESIONALES COMO EXCLUSIVAMENTE ASISTENCIAL. ASÍ, SE SUELE PRESTAR tec_inf.jpg (9564 bytes)MENOR IMPORTANCIA AL HECHO DE QUE PARA DIAGNOSTICAR Y TRATAR BIEN A LOS PACIENTES, LOS PROPIOS FACULTATIVOS HAN DE SER CAPACES DE EVALUAR CRÍTICAMENTE LOS RESULTADOS QUE SE DERIVAN DE LA PRÁCTICA HABITUAL, BIEN SEA PROPIA O AJENA

Mª Dolores Navarro.
Jefe de Planificación, Investigación y Calidad. Mutua de Terrassa, Barcelona
 
Durante los últimos años, tanto el nivel de complejidad como la diversificación del proceso asistencial, cada vez más, se han ido incrementando. El aspecto multidisciplinar de las ciencias biomédicas, así como la variabilidad de la práctica clínica, los avances científicos y el coste de la tecnología son aspectos a considerar en la definición de esta complejidad y diversidad del proceso asistencial. Las características de los actuales sistemas sanitarios han generado la demanda de una investigación aplicada a este nuevo entorno y a sus necesidades concretas que permita la mejora de la calidad de los servicios

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La atención sanitaria necesita incorporar, por lo tanto, elementos que acrediten y garanticen su validez e idoneidad para obtener los objetivos deseados. Dichos elementos son la investigación, la planificación y la evaluación. Esta perspectiva requiere una cultura científica que plantee preguntas de estudio orientadas a solucionar situaciones concretas en el entorno sanitario, que planifique la forma en que estas preguntas se pueden responder y que incorpore o aplique las conclusiones que se derivan de las mismas a la mejora de la práctica clínica y a la gestión sanitaria.

Asimismo, la evaluación de las características del proceso asistencial y de sus resultados contribuye en el proceso de toma de decisiones, aportando información valiosa para poder seleccionar la alternativa de decisión clínica más adecuada en el abordaje diagnóstico y terapéutico de problemas sanitarios concretos. Paralelamente, el objetivo de la investigación en servicios sanitarios es el estudio de los factores que determinan la práctica asistencial y las políticas sanitarias. Los posibles problemas o situaciones detectados en los servicios sanitarios se pueden abordar a través de la investigación biomédica o de las estrategias de investigación de la salud pública, mediante diferentes aproximaciones metodológicas como son, entre otras, los ensayos clínicos y los metaanálisis, los estudios analíticos observacionales, los estudios descriptivos y la investx1.gif (4673 bytes)investigación cualitativa.

En la actualidad, potenciar la investigación dentro de los centros asistenciales emerge como una necesidad por diferentes motivos. La investigación tiene como característica la contribución al progreso de las ciencias biomédicas, así como a la mejora de la atención sanitaria y de la docencia de postgrado. A la vez, la investigación representa un incentivo para los profesionales que participan en la misma, en el sentido del reconocimiento de la labor realizada y de su contribución a la mejora de la calidad asistencial, mediante la producción y aplicación del conocimiento científico generado en la práctica clínica habitual. Adicionalmente, investigar y evaluar en servicios sanitarios se convierte en un instrumento de apoyo a la gestión del centro, con su implicación no sólo en la mejora de la práctica asistencial, tanto a nivel de la Atención Primaria como de la Especializada, sino también a través de la planificación estratégica y del control de calidad. De esta forma, además de dilucidar incertidumbres clínicas y favorecer la tec_inf2.jpg (7875 bytes)aplicación del conocimiento científico, la investigación permite detectar y abordar problemas o situaciones concretas de gestión y organización de los centros.

La investigación correctamente realizada favorece el conocimiento de diferentes factores relacionados con la practica asistencial. El objetivo final del proceso de investigación es la mejora de la eficiencia de los servicios, dentro de un enfoque complementario o integrador que permita también mejorar el proceso de toma de decisiones en Sanidad. La metodología de investigación contribuye a la integración de diferentes disciplinas como la Medicina (en sus vertientes de Atención Primaria y Hospitalaria), la salud pública, la economía o la sociología, entre otras. Se aportan así elementos para que los profesionales en contacto con los  problemas sanitarios puedan evaluar su actuación, desde una perspectiva global que, en resumen, mejore la calidad de la atención sanitaria.

Para poder realizar estas actividades,  se precisa un cambio cultural en los sistemas sanitarios que las favorezca, así como que existan grupos de profesionales con interés y medios para investigar en aspectos relacionados con su actividad asistencial. De esta forma, la introducción de criterios cuantitativos aumenta la validez y objetividad del proceso de toma de decisiones. El carácter multidisciplinar de la investigación en servicios sanitarios, así como la importancia de utilizar la metodología correcta en el diseño, recogida y análisis de datos e interpretación de los resultados, determina la necesidad de contar con unos profesionales especializados en estas funciones.

La investigación y la evaluación en servicios sanitarios, por lo tanto, ha de convertirse en un elemento necesario para mejorar los sistemas de salud y la atención que en ellos se presta. La investigación, así entendida, ha de incluirse en un programa conjunto y global de gestión, planificación y evaluación asistencial. En este sentido, la credibilidad científica y técnica depende de la rigurosidad metodológica. Por lo tanto, es necesario generar un entorno crítico que facilite la reflexión científica y la promoción de nuevas ideas ante los problemas sanitarios tanto actuales como futuros. Las unidades de planificación e investigación pueden aportar los instrumentos y el conocimiento que operacionaliza esta nueva visión de los servicios sanitarios.

Unidades de planificación e investigación
La creación de las unidades de planificación e investigación en el entorno asistencial es uno de los mecanismos existentes para mejorar la investigación relacionada con la salud, con el objetivo de optimizar mejor los recursos disponibles (investigadores, técnicos, espacio físico y equipo material). Se trata de estructuras dentro de los centros asistenciales formadas por un equipo de personas y unos recursos físicos destinados a la investigación con el objeto de crear un entorno científico que facilite a los profesionales sanitarios realizar su investigación de forma conjunta a la actividad asistencial y de gestión clínica. Posibilitan también que los profesionales puedan dar una respuesta técnica basada en el conocimiento a muchos de los interrogantes que se plantean dentro de su actividad diaria, bien sea asistencial o incluida en el ámbito de la gestión, planificación y evaluación o medida de la calidad de los servicios sanitarios y de su proceso de atención. En este sentido, entre las funciones de dichas unidades destaca el acceso de los profesionales a los instrumentos que garanticen investx2.gif (5378 bytes)el desarrollo de proyectos de investigación y la calidad metodológica de su diseño.

Las unidades de planificación e investigación desempeñan también otro tipo de funciones entre las que se encuentran: colaborar con los profesionales sanitarios y los gestores o directores de los centros para dar una respuesta adecuada a los problemas asistenciales, bien sean puntuales o genéricos; desplegar actividades de planificación y evaluación; asesorar y proporcionar soporte metodológico a proyectos de investigación concretos; desarrollar líneas de investigación propias; impartir docencia o formación en metodología de investigación o en su aplicación clínica como la Medicina basada en la evidencia, la evaluación de tecnologías sanitarias o la calidad asistencial; posibilitar el contacto y la coordinación entre diferentes instituciones y grupos de investigadores o equipos multicéntricos; y potenciar la realización de actividades científicas (congresos, seminarios, jornadas o publicaciones, entre otras) que complementen las actividades anteriormente mencionadas. En la actualidad, y para avanzar y mejorar en las vertientes asistencial, investigadora, docente y de gestión, todo centro sanitario debería estar capacitado para facilitar a sus profesionales la realización de las citadas funciones .

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Dada la importancia de desarrollar unas líneas de investigación aplicadas a las funciones organizativas y asistenciales de los profesionales como una vía de mejora de la gestión clínica y de la atención sanitaria, sería necesario diseñar unidades con las características mencionadas propias de toda estructura similar y con características adaptadas a las necesidades concretas del centro.

Este último aspecto adquiere gran relevancia, dado que no todos los centros se encuentran en igualdad de condiciones, necesidades o recursos en cuanto a personal, cobertura poblacional o área de referencia, número de instalaciones o tecnología. El entorno y las necesidades de información y evaluación en el proceso de toma de decisiones no pueden ser, necesariamente, los mismos para todos los centros, por lo que cada uno de ellos debería contemplar políticas de investigación específicas dentro de una estrategia global del centro.

La investigación, la planificación y la evaluación han de ser elementos indispensables de toda acción dirigida a la organización y gestión de los servicios así como a la atención sanitaria. 

Dicha estrategia ha de quedar reflejada en las actividades desarrolladas tanto a nivel poblacional (Atención Primaria y Salud Pública). Por otro lado, la investigación generada en una unidad de estas características ha de proporcionar elementos de información y soporte a los gestores y directores de los centros con el objetivo de mejorar la eficiencia, la calidad y la equidad de los servicios, así como a los profesionales sanitarios también con esos mismos objetivos. La unidad de planificación e investigación, así entendida, ha de representar el investx3.gif (5561 bytes)esfuerzo del sistema para integrar las actividades asistencial, docente e investigadora dentro de la práctica habitual de los profesionales.

Investigación o práctica clínica
La investigación, planificación y evaluación de los servicios sanitarios constituyen estrategias encaminadas a la mejora de la práctica clínica y de la gestión sanitaria. Sin embargo, tradicionalmente, se ha tendido a separar la atención clínica, propia de los hospitales y de los centros de Atención Primaria, de la investigación propiamente dicha, realizada mayoritariamente en los centros de investigación acreditados a tal efecto.

El eterno y falso dilema entre investigación o práctica clínica en el entorno sanitario surge en la interpretación de la actividad de los profesionales sanitarios (básicamente, profesionales de las áreas de Medicina y enfermería) como exclusivamente asistencial. Entendiendo que la atención sanitaria supone únicamente diagnosticar y tratar a los pacientes y prestando menor importancia al hecho de que, para diagnosticar y tratar bien a dichos pacientes, en función de la evidencia científica disponible y en términos de eficiencia y calidad de la atención, estos mismos profesionales han de ser capaces de evaluar críticamente los resultados que se derivan de la práctica habitual, bien sea propia o ajeno.

En la actualidad, dada la necesidad de integrar la investigación y la evaluación a la práctica clínica, la mayoría de centros asistenciales han incorporado ya actividades de investigación como una herramienta más de trabajo de sus profesionales. En este sentido, es necesario crear una estructura, un entorno, que permita y facilite que los profesionales clínicos y gestores incorporen la investigación y la evaluación entre sus responsabilidades con el objeto de encontrar respuesta a problemas o situaciones concretas del entorno sanitario.

No se trata, por lo tanto, de elegir entre "investigación" o "práctica clínica", ya que ambos aspectos no pueden, ni deben ir nunca separados.

 

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