Alfonso Domínguez-Gil y María José Otero
Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos
(ISMP-España). Hospital Universitario de Salamanca
Los problemas relacionados con la seguridad de los
medicamentos han traspasado recientemente el ámbito estrictamente sanitario para ser
motivo de preocupación y debate en toda la sociedad. Sin embargo, estos problemas no son
nuevos, ya que son una consecuencia inseparable de las propiedades intrínsecas de los
medicamentos y van asociados de forma inevitable al desarrollo de la terapéutica.
Lamentablemente, la sociedad sólo percibe su importancia cuando sucesos, como el de la
cerivastína, saltan a los medios de comunicación y ponen de manifiesto las consecuencias
negativas que pueden derivarse de su uso.
En España,
todavía no se conoce la
magnitud real del problema de los
errores de medicación
y consecuentemente no se ha tomado
conciencia de su repercusión |
En el pasado año una nueva problemática relacionada con la
seguridad de la terapéutica farmacológica trascendió a los medios de comunicación en
los EE.UU. y acaparó el interés de la opinión pública, de los profesionales sanitarios
y de la propia Administración: el problema de los errores asistenciales en general y de
los errores de medicación en particular. El desencadenante fue la publicación del
informe elaborado por el Committee on Quality of Health Care in America del Institute of
Medicine (IOM) que señalaba que los errores asistenciales ocasionaban entre 44.000 y
98.000 muertes al año en EE.UU., una mortalidad mayor que la causada por los accidentes
de tráfico, el cáncer de mama o el sida. Este informe se refiere a los errores
asistenciales; sin embargo, trata en extensión los errores de medicación por considerar
que éstos constituyen uno de los tipos más frecuentes de errores y que representan por
sí solos un importante problema en términos sanitarios y económicos.
Después de revisar la información disponible, el informe
destaca que los errores de medicación ocasionan más de 7.000 muertes anuales, superando
las causadas por los accidentes de trabajo, y que a nivel hospitalario motivan
acontecimientos adversos en un 2 por ciento de los pacientes, incrementando en 4.700
dólares el coste del ingreso, lo que supondría un coste anual de dos billones de
dólares extrapolado a la totalidad de los EE.UU. También indica que en el medio
ambulatorio los acontecimientos adversos derivados de los errores en la prescripción,
administración o falta de cumplimiento probablemente son más numerosos que en el ámbito
hospitalario.
Pero, ¿qué es un error de medicación? Un error de
medicación es cualquier incidente prevenible que se produce en cualquier proceso del
sistema de utilización de los medicamentos (prescripción, transcripción, dispensación,
administración y seguimiento de los tratamientos). Los errores de medicación son muy
frecuentes, aunque la mayoría no ocasionan acontecimientos adversos para los pacientes si
bien son un índice de baja calidad de la asistencia sanitaria.
En los últimos años, la incidencia de los errores de
medicación en los sistemas sanitarios de los países desarrollados está aumentando
considerablemente, debido sobre todo, en opinión de Henri Manasse, a la convergencia de
los siguientes factores: escaso nivel de informatización en el sistema sanitario,
complejidad de los procedimientos terapéuticos en los hospitales, disponibilidad de
numerosos medicamentos con elevada complejidad técnica y científica, desconocimiento de
las propiedades farmacológicas de los medicamentos, especialmente las interacciones, y
segmentación de la asistencia sanitaria.
Es decir, en los países desarrollados se ha producido un
enorme incremento en la complejidad y especialización de la asistencia, a la que se han
incorporado tecnologías y tratamientos muy avanzados, mientras que ésta no ha sido capaz
de incorporar paralelamente las nuevas tecnologías a los procedimientos de trabajo, los
cuales se encuentran completamente desfasados. Parece increíble que la informatización
se haya incorporado a la práctica totalidad del sector productivo y sea aún incipiente
en el sector sanitario.
En España todavía no se conoce la magnitud real del
problema de los errores de medicación y consecuentemente no se ha tomado conciencia de su
repercusión en la seguridad de los pacientes, salvo por algunos colectivos como los
farmacéuticos de hospital. Los resultados de los escasos estudios realizados en nuestro
país revelan que los errores de medicación tienen una repercusión asistencial y
económica del mismo orden de magnitud que en EE.UU. Así, por ejemplo, según estudios
coordinados por el ISMP-España, los errores de medicación motivaron el 2,2 por ciento de
los ingresos urgentes en un hospital de 750 camas, con un coste anual estimado en 1996 de
170 millones de pesetas. Asimismo, los errores de medicación causaron un 4,7 por ciento
de ingresos en los servicios médicos de un hospital de las mismas características, con
un coste medio por estancia próximo a las 480.000 ptas. Por ello, es previsible que si en
nuestro país no se implantan medidas específicas a todos los niveles dirigidos a la
prevención de errores, tal y como se ha hecho en EE.UU., este problema irá en aumento.
La incidencia, gravedad y coste que suponen los errores de
medicación determinan la necesidad de crear una cultura de seguridad dentro de las
organizaciones sanitarias, siguiendo el ejemplo de otros sectores de riesgo, como la
aviación, que lo han hecho mucho tiempo antes. Para ello, la premisa básica es reconocer
que el error es inherente a la condición humana y que lo realista entonces es modificar
las condiciones en las que trabajan los profesionales, creando sistemas sanitarios seguros
que sean resistentes a los errores humanos. Esta cultura de seguridad supone enfocar el
análisis de los errores asistenciales desde la perspectiva de que éstos se producen
porque existen fallos en el sistema y no por "culpa" de un individuo o grupo de
individuos. De hecho, cuando se analiza detenidamente un error se observa que incluso los
más simples, se deben a la concatenación de múltiples factores o fallos, entre los que
se diferencian, por una parte, fallos activos o errores de los profesionales que están en
contacto directo con los pacientes y los procesos y, por otra, defectos latentes o errores
presentes en el sistema, relacionados con la organización, procedimientos de trabajo,
medios técnicos, condiciones laborales, etc. Por ello, castigar o separar "al
culpable" no va a modificar los efectos latentes del sistema y es probable que el
mismo error vuelva a producirse otra vez.
Además, es necesario crear una cultura profesional que
permita aprender de los propios errores, es decir, que deseche la idea de culpabilidad y
favorezca la comunicación y el análisis de los errores que ocurren, con el fin de
identificar las causas que los originan y desarrollar estrategias para evitar que se
repitan. Solo así es posible obtener información objetiva sobre los errores que se
producen en la práctica clínica y poner en marcha medidas para resolverlos.
En EE.UU. algunas organizaciones llevan trabajando desde hace
años en la difusión de esta cultura de seguridad y en la prevención de los errores de
medicación. Un ejemplo representativo es el Institute for Safe Medication Practices
(ISMP; www.ismp.org) que comenzó su trabajo en 1975 y fue constituido formalmente en 1993
por Michael R. Cohen como una organización multidisciplinar e independiente, sin ánimo
de lucro, dedicada a promover la seguridad del proceso de utilización de los
medicamentos. El ISMP trabaja estrechamente con los profesionales, agencias reguladoras,
instituciones sanitarias, organizaciones profesionales e industria farmacéutica. Sus
actividades se centran en mejorar la seguridad de los procesos de prescripción,
distribución y administración de los medicamentos, así como la denominación, envasado
y etiquetado de los medicamentos y productos sanitarios.
El Instituto para el Uso Seguro de los
Medicamentos
El Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos (www.usal.es/ismp) es la delegación
española del ISMP que se estableció en el Hospital Universitario de Salamanca a finales
de 1999. Se trata también, como su homólogo americano, de una organización sin ánimo
de lucro, dedicada a mejorar la calidad del sistema de utilización de medicamentos y
aumentar la seguridad de los pacientes. Sus principales objetivos de actuación son los
siguientes:
-Transmitir a todos los profesionales, organismos e
instituciones vinculadas al cuidado y prevención de la salud, industria farmacéutica y a
los propios pacientes la trascendencia clínica y la cultura profesional necesaria para
reconocer y abordar el problema de los errores de medicación.
- Mantener un programa voluntario de notificación de errores de medicación adherido al
programa internacional MERP, que recoge las comunicaciones y experiencias de los
profesionales sanitarios y permite la evaluación conjunta de la información.
- Promover y desarrollar estrategias y recomendaciones dirigidas a la prevención de los
errores de medicación y a la reducción de los acontecimientos adversos por medicamentos.
El ISMP inició en EEUU en 1975 el primer programa de
notificación de errores de medicación (MERP). La delegación española del ISMP mantiene
también desde su creación un programa similar en nuestro país adherido al programa
internacional. Su objetivo básico es obtener información sobre los errores de
medicación y sus causas, con el fin de establecer y transmitir recomendaciones prácticas
dirigidas a evitar que los errores de medicación vuelvan a producirse.
Este programa de notificación de errores presenta tres
características fundamentales: es voluntario, confidencial e independiente. Es decir,
recoge las comunicaciones y experiencias sobre errores de medicación potenciales o reales
que los profesionales sanitarios deseen notificar de forma voluntaria, garantiza en todo
momento el tratamiento confidencial de la información y realiza un análisis
independiente de la misma, para poder determinar objetivamente las causas de los errores,
sin ningún tipo de conflicto de intereses o de presiones administrativas.
Los profesionales sanitarios que deseen notificar errores de
medicación o colaborar con su experiencia en cualquier aspecto que ayude a prevenirlos
pueden contactar con el Instituto por fax, correo, teléfono, e-mail o a través de la
página web (www.usal.es/ismp) (ver figura 1). Toda la información se trata de forma
estrictamente confidencial, siguiendo los principios comentados anteriormente. Las
notificaciones recibidas se analizan y registran y, según sus características, se
remiten a la Agencia Española del Medicamento, a los laboratorios farmacéuticos
afectados y al programa internacional MERP. En la página web se puede encontrar más
información, así como notificaciones recibidas que pueden ser de interés general,
novedades, etc. A continuación se exponen algunos ejemplos de tipos de errores de
medicación registrados en el ISMP.
Errores de prescripción y seguimiento
Los errores de prescripción son una causa frecuente de efectos adversos y en muchas
ocasiones se producen como consecuencia de un desconocimiento de las características
farmacológicas de los medicamentos, especialmente, de las interacciones así como de la
importancia de ajustar la dosis en función de las características de los pacientes. Los
errores más habituales consisten en la utilización de dosis elevadas, particularmente en
pacientes geriátricos, por no adaptarse a la edad o situación clínica del paciente,
tanto en medicamentos con estrecho margen terapéutico como en otros.
Otros errores se atribuyen al desconocimiento de los
prescriptores del perfil de seguridad de los medicamentos, los cuales podrían reducirse
con una adecuada campaña de información a los profesionales sanitarios. La falta de
seguimiento del tratamiento solo o asociado a una prescripción inapropiada es otro de los
tipos de errores asociados con acontecimientos adversos. Entre las causas que motivan esta
falta de seguimiento cabría destacar las deficiencias organizativas del sistema sanitario
que conducen a una falta de control de los tratamientos en el medio ambulatorio.
Errores por similitud ortográfica o fonética
en los nombres de los medicamentos
Una causa frecuente de errores de medicación es la similitud en los nombres comerciales
de los medicamentos. En el ISMP se han recibido notificaciones de errores por este motivo
al confundirse en numerosas ocasiones nombres de distintos fármacos. El error se ve
favorecido si la receta médica es poco legible, si ambos medicamentos tienen la misma
dosificación o si uno de los fármacos es nuevo en el mercado y el profesional sanitario
no está familiarizado con su nombre. El ISMP recomienda que, siempre que existan dudas
acerca del medicamento prescrito, se corrobore la prescripción con el médico, debido al
riesgo potencial de efectos adversos importantes que pueden derivarse de una confusión.
Asimismo, es importante notificar este tipo de errores al ISMP a fin de completar una base
de datos a nivel nacional.
La falta de
seguimiento del tratamiento
solo o asociado a una prescripción inapropiada
es otro de los tipos de errores asociados
con acontecimientos adversos |
Figura 1. Programa de
notificación voluntaria de errores de medicación del Instituto para el Uso Seguro de los
Medicamentos
______________________________________________________________________________¿Qué errores notificar?
Los errores de medicación incluyen errores de prescripción, errores en la
interpretación de las órdenes médicas por ser ambiguas o incompletas, confusiones en la
dispensación o administración de medicamentos por envasado o etiquetado parecido,
administración de un medicamento por una vía inapropiada o en dosis incorrectas, etc.
Interesa notificar tanto los errores de medicación que realmente han ocurrido, como los
errores potenciales que fueron detectados antes de llegar al paciente o que el notificador
considera que es posible que sucedan, por existir causas que favorecen su producción,
como por ejemplo nombres de medicamentos similares que puedan llevar a confusiones.
¿Cómo notificar?
Correo postal: Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos. Hospital
Universitario de Salamanca. Servicio de Farmacia. Paseo San Vicente, 58 37007 Salamanca.
España.
Fax: (34) 923 291174
Teléfono: (34) 923 291172
Correo electrónico: ismp@usal.es
Web: http://www.usal.es/ismp |
Errores por etiquetado/envasado parecido o
inapropiado
La similitud en la apariencia de las especialidades farmacéuticas puede ser también otra
causa de errores. Así, se han detectado casos en los que el cartonaje de distintas
especialidades es idéntico en forma y color, lo que ha originado que se haya dispensado
equivocadamente una especialidad por otra. También el etiquetado inapropiado es otra
causa frecuente de errores. Por ejemplo, se ha podido comprobar, en ocasiones, que en el
etiquetado de algunas formulaciones inyectables sólo se indica la cantidad total de
fármaco, pero no se expresa ni el volumen ni la concentración. Estas deficiencias han
dado lugar a errores en la administración, cuando, como suele ser habitual, la dosis a
administrar no se corresponde con el contenido total. Cuando en el ISMP se reciben
notificaciones de este tipo, se comunican a los laboratorios fabricantes para que realicen
las modificaciones oportunas en sus productos y así pueda evitarse que se repitan los
mismos errores. Por eso, es importante la colaboración de todos los profesionales en este
programa de notificación.
Los errores
de medicación constituyen
en la actualidad un problema de salud pública
por su repercusión asistencial y económica |
Errores por falta de registro de formas de
dosificación
El ISMP ha recibido varias notificaciones de errores a consecuencia de la falta de
disponibilidad en nuestro país de presentaciones de fármacos en dosis que realmente
necesita un gran porcentaje de los pacientes candidatos a recibir dichos medicamentos. El
ISMP trata que los laboratorio fabricantes comercialicen en España algunas especialidades
con dosis más ajustadas a las características de la población. Los errores de
medicación constituyen en la actualidad un problema de salud pública por su repercusión
asistencial y económica. Es necesario que todos los que participamos en esta cadena
aunemos nuestros esfuerzos con el fin de prevenir el problema de los errores de
medicación, aumentar la calidad de la asistencia y, en definitiva, mejorar la seguridad
de los pacientes. Como se recoge en el informe del IOM "es simplemente inaceptable
que los pacientes sean dañados por el mismo sistema que supuestamente les ofrece alivio y
curación".