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Mujeres "hiperfrecuentadoras", seducidas por la Medicina 

LA CONCEPCIÓN DE LA SALUD QUE OFRECEN LAS MUJERES "HIPERFRECUENTADORAS" SE CARACTERIZA POR SER GLOBAL Y ABIERTA, ESTANDO DETERMINADO SU BIENESTAR POR LA RELACIÓN EXISTENTE ENTRE SU ESTADO DE SALUD Y SU VIDA COTIDIANA. ESTE COLECTIVO VE EN LA FIGURA DEL MÉDICO DE A.P. UN APOYO, DANDO GRAN IMPORTANCIA A LA ESCUCHA QUE PERCIBEN POR PARTE DE ÉSTE, YA QUE DE ELLO DEPENDE EL QUE SALGAN DE LA CONSULTA EXPERIMENTANDO UN GRAN ALIBIO, LO QUE REPERCUTIRÁ EN LA PERCEPCIÓN SUBJETIVA DE SU SALUD

Teresa Múñoz Pérez (*) y Carmen López Bilbao (**)  
(*) Psicóloga, Máster en Salud Pública, (**) Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública 

consulta_3b.gif (16562 bytes)La concepción de la salud que ofrecen las mujeres "hiperfrecuentadoras" se caracteriza por ser global y abierta. Su bienestar general viene determinado, en gran medida, por la relación existente entre su estado de salud y su vida cotidiana, de tal forma que si algún aspecto de ésta se encuentra deteriorado se reflejará en su salud y viceversa. La figura del médico de A.P. es utilizada por este colectivo como un apoyo, por lo que la escucha tiene gran importancia en el proceso de salud-enfermedad de estas pacientes, ya que de esa forma se sienten atendidas, escuchadas y salen de la consulta con la sensación de que sus problemas tienen solución, lo que repercutirá en la percepción subjetiva de su salud. 

El tipo de usuarias a las que nos referimos en este trabajo son pacientes con síntomas dispares y difíciles de objetivar, personas que repiten sus consultas semanalmente y, tras descartar un cuadro clínico, no sabemos que más podemos hacer y, sin embargo, este tipo de pacientes siguen viniendo a las consultas.

Por lo general, tienen una serie de rasgos que las caracterizan tales como que son mujeres que se ocupan de la casa, de los hijos, del marido, ... Son las gestora de la vida cotidiana en la familia y las mediadoras de la autoridad parental, parece como si hubieran, en cierto modo, depositado sus expectativas sociales y mujer_tx1.gif (4818 bytes)emocionales en la familia.

Sin embargo, se muestran muy insatisfechas con el matrimonio, que no ha colmado sus expectativas. Sus maridos resultan periféricos, casi ausentes, de modo que ellas se vuelcan en los hijos. A menudo, tienen que cuidar a sus progenitores ancianos que viven en casa, lo que constituye otra fuente de amargura.

Lo que hacen, normalmente, no les llenaría el tiempo, de modo que tienden a rutinizar las tareas más sencillas, es decir, "limpian sobre limpio". Una de estas actividades frecuentadas puede ser la asistencia al consultorio médico.

En general, tienen un campo muy estrecho de interés. Las tareas que realizan son, generalmente, poco consideradas por los demás y raramente arrancan un elogio. (1).

Su opinión acerca de la salud

En un primer momento se aprecia una concepción de la salud biologicista y organicista, entendida como la ausencia de enfermedades o invalideces: "no es ni más ni menos que no tener ninguna enfermedad, a estar como una rosa, a no tener ningún dolor, ningún problema, para mí es eso..."(13).

De ahí se deriva como consecuencia una actitud clave que va a ser constatada a lo largo de todo el discurso en muchos otros aspectos concernientes a la salud; esta actitud es la pasividad, la salud "la da" el médico sobre la base de su buen hacer científico: "hombre, salud, hay una salud que es la que te da el médico".

Por otro lado, unida a esta concepción puramente biologista, se encuentra una variable de suma importancia y valor para este grupo de mujeres: el tiempo. Para ellas, la variable tiempo significa muchas cosas, como las mujer_1.jpg (12371 bytes)listas de espera, el agravamiento de la enfermedad en ese transcurso de tiempo, etc.

En un segundo momento, a lo largo del discurso aparece otra concepción de la salud, ya que declaran que existen otros factores, como la personalidad, que influyen en ésta. Reconocen, en cierta media, que el individuo es parte activa en el proceso de salud-enfermedad y que depende de él/ella disfrutarla de la mejor manera posible. Además, se constata cuando preguntamos acerca de los factores que influyen en la salud: los alimentos, la edad, el estrés, la soledad, la personalidad, la sociedad.... Son factores, estos últimos, de carácter psicosocial. Por tanto, parece evidenciarse una acepción de la salud más global en la que se tiene en cuenta a la persona enmarcada dentro del entorno en el que se mueve, influyéndose mutuamente: "...y la soledad,... pero muchas veces yo voy a la doctora para hablar con ella".

¿Qué sentido tienen los fármacos dentro de esta concepción?: es una solución puntual, saben que no les va a solucionar su problema y, además, les produce cierta disconformidad, ya que les acarrea como consecuencia otros efectos secundarios desagradables: "...así llevo pues por esta fecha un año, inflándome a pastillas, dormida todo el día, agilipollá, como yo digo..."

Parece ser que el hecho de estar enfermas les influye en su vida diaria de manera negativa, ya que las limita su actividad o les obliga a realizarla con disgusto y disconformidad. Pero, además, esta actividad diaria está cargada de responsabilidades, tensiones, estrés... que les deriva en padecer pequeños trastornos de salud. Por tanto, debemos seguir subrayando que no estamos hablando de un comportamiento estanco, sino que la salud se ve influida por variables globales como la personalidad, problemas familiares, tener un tejido social seguro en el que pueda apoyarse. Todo ello está repercutiendo en la salud de estas mujeres y cómo la viven y sufren.Para estas mujeres, la salud es una cuestión importante, tanto que la falta de salud o presencia de enfermedad producen estados de alarma que llegan a provocar verdaderas sensaciones de angustia y de mujer_tx2.gif (5372 bytes)miedo que les hace buscar una ayuda que pueda eliminar esa incertidumbre.

Estas sensaciones de angustia llevan, a su vez, a la persona a obsesionarse con los síntomas y con su estado físico hasta el punto de fijarse en ese síntoma y buscarle relación causal, ella siente algo luego algo hay: "....entonces yo creo que no es imaginación mía es que tengo un mal...".

Para estas pacientes, el proceso de salud-enfermedad es un eje central en su vida, lo es todo, si se encuentran bien de salud, todo va bien.

Si tenemos en cuenta todo lo expresado hasta aquí podríamos decir que si se sienten bien de salud es señal de mujer_2.jpg (9189 bytes)que todo lo que les rodea se encuentra en equilibrio, no hay ningún problema que las desoriente y les produzca malestares.

Es un bien tan apreciado que exigen de su médico que les dé explicaciones de eso que ellas desconocen y que las mantiene tan angustiadas, necesitan explicaciones, que la enfermedad sea explicada por el profesional sanitario: "...pero no te dicen que puede ser...".

Lo que buscan en el médico

Cuando se les pregunta acerca de qué es lo que van buscando en las consultas de Atención Primaria, su primera respuesta es que les curen "que me pongan buena", es decir, van en busca de diagnóstico, que el médico emita un parte acertado a los síntomas que presentan, que se les ponga un tratamiento y/o sean derivadas al especialista oportuno. En definitiva, van en busca de soluciones para esos problemas que presentan.

Esto encaja, perfectamente, con la aceptación biologista de la Salud. Y como veíamos anteriormente, a esta concepción va muy unida la variable tiempo. En las demandas asistenciales reflejan la lentitud de todo el sistema establecido.

Estas pacientes cuando perciben que no se encuentran bien se angustian en gran medida, necesitan que alguien mujer_tx3.gif (4562 bytes)les diga qué es lo que ocurre, por eso acuden inmediatamente a su médico.

Si continuamos el discurso, observamos que sus peticiones toman otro matiz, acaban derivando en solicitudes de tipo no asistencial.

Estas demandas se presentan de varias formas. Por un lado, demandan explicaciones. Ya lo vimos anteriormente. Tratándose de cuestiones de salud les gusta y quieren que les hablen con claridad.

Por otro lado, están pidiendo una actitud de escucha activa: que el facultativo escuche con atención el problema planteado, entable un diálogo con ella dónde le muestre su interés y preocupación por aquello que plantea, y no se limite a expedir una receta sin levantar la cabeza y mirarla. Necesitan que el médico les dé consejos, con su diálogo les infunda ánimos y apoyo: "eso el que te escuche, que te explique y que te diga y sales nueva de la consulta...".

Todo ello nos refleja la necesidad de escuha y la escasez de relaciones sociales que tienen dónde encontrar tal apoyo: "yo a lo mejor no tengo nada pero muchas veces voy a la doctora por hablar con ella, o sea, no tienes yo que sé... contar tu problema".

La opinión que tienende la atención recibida

En líneas generales, podemos afirmar que este grupo de mujeres se encuentran muy satisfechas por la atención recibida en las consultas de A.P. Valoran que el médico se muestre receptivo, les trate de manera personal y con una especial dedicación a todo aquello que exponen. Para ellas, la atención es algo más que la prescripción de la receta o un diagnóstico, la atención médica debe caracterizarse por un buen hacer científico y, además, por una atención personalizada, en la que se encuentren con confianza y seguridad.

mujer_tx4.gif (4483 bytes)Con respecto a la valoración que muestran de la atención recibida en las consultas de Atención Especializada encontramos que la perciben como una mala atención.

Argumentan que los especialistas sufren continuamente cambios en la ocupación de su puesto de trabajo, de esta forma, no pueden establecer una relación de confianza con dicho sanitario, lo cual les hace sentirse a disgusto durante la consulta, lo que les lleva a no respetar plenamente las sugerencias de éste, ya que no las conoce.

En cuanto a la atención recibida en los hospitales, consideran importante la asistencia sanitaria y no reparan en ese trato personal que exigen en los niveles de Primaria y Especializada.

Cuando acuden a consulta buscando consejos, opiniones, dudas, otros recursos, se encuentran que tampoco obtienen respuestas, es decir, cuando vienen buscando otra forma de hacer salud tampoco perciben nada a cambio.

Otras alternativasa su alcance

En todo este conjunto de interrelaciones que venimos exponiendo, los seguros privados o clínicas particulares juegan un papel, al menos interesante de referir.Retomando varias ideas anteriormente expuestas, se ha podido observar que las cuestiones de salud producen sensaciones de angustia y verdadero pánico; otra idea es la importancia que le dan al tiempo.

Estas mujeres acuden a dichos seguros para aligerar los trámites que en lo público les llevaría más tiempo; pero acuden a estas clínicas por cuestiones que les producen verdadero desasosiego y necesitan una respuesta rápida que pueda tranquilizarlas: "ya, lo que pasa que el susto que tienen dentro del cuerpo por lo menos te lo quitas".

Cuando se les pregunta sobre qué recursos disponen para eludir estos problemas de salud, nos responden con actividades que hacen dentro del entorno de su casa, como es coser, hacer ganchillo, ver la televisión, escuchar música con cascos, ...

Por otro lado, confiesan realizar otras prácticas, las cuales suponen consumir fármacos o en otros momentos dejarse llevar por la desesperación. Parece ser que, en algunos momentos, estas mujeres se ven faltas de recursos y recurren a la medicación: "o tomar un tranquilizante, para que te alivie los nervios, te tomas un uno por la mañana, y otro por la noche y dices bueno pues me duermo y aquí me las den todas..."

En otros casos, declaran que, llegado tal punto de desesperación, la única salida que ven es llorar y desahogarse a solas; lo que nos da a entender la necesidad de apoyo que requieren y la gran falta que tienen mujer_tx5.gif (4278 bytes)de ello.

Conclusiones

Del discurso que nos ofrecen las mujeres "hiperfrecuentadoras" del Sistema Sanitario en relación con distintos aspectos de su representación social de la salud, se pueden extraer las siguentes conclusiones:

1- Su concepción de la salud se caracteriza por ser global y abierta, enmarcando a la persona en su entorno, en la que incorporan variables de tipo psicológico como la personalidad, el estrés.... y de carácter social como la soledad, la sociedad, etc. Aunque en un primer momento, dicha concepción se basa en el modelo médico con elementos de éste.
2-Dentro de esta concepción aparecen los fármacos como una forma de solución en un momento determinado que no rechazan en utilizar, si bien les produce cierto malestar y disconformidad, reconociendo que es una solución puntual que no resuelve el problema, sino que, simplemente, lo aplaza.
3-Su bienestar general viene determinado en gran manera por la relación existente entre su estado de salud y su vida cotidiana, de manera que si algún aspecto de su vida como el familiar, economía,... se encuentra deteriorado se reflejará en su salud y, a la vez, su mala salud les cortará su vida normal.
4- El hecho de constatar algún problema de salud las hace preocuparse enormemente sobre ello, de tal manera que se obsesionan al respecto hasta crear verdaderas sensaciones de miedo y angustia, ya que para ellas hay algo que va mal porque "sienten algo".
5-La salud tiene gran valor e importancia en su vida, ya que una de sus responsabilidades es vigilar la salud de los suyos. Por ello, exigen de manera imperiosa explicaciones acerca de la enfermedad.
6-La salud es un eje central dentro de su realidad existencial, pero a pesar de eso es un aspecto en el que ellas se ven sin recursos y acaban depositando toda la responsabilidad en su médico de cabecera, quedando relegadas a un mero papel de receptoras de las prescripciones facultativas.
7-Debido al "cuerpo de conocimientos" adquirido a lo largo de su experiencia terminan por elaborar teorías personales acerca de ciertos trastornos que más cercanos encuentra.
8-Con relación a las demandas, podemos decir que aparecen dos tipos: las primeras de ellas, relacionadas con el área asistencial y organizacional. En cuanto a éstas piden, sobre todo, la reducción del tiempo entre la demanda y la consulta.
9-Pero donde más hincapié ponen es referente a las segundas, es decir, en cuanto a las demandas no-asistenciales. Aquí no dudan en exigir que se las atienda; atención entendida como escucha activa e interés por parte del profesional a sus problemas.
10-Debemos tener en cuenta que la escucha tiene gran importancia en el proceso de salud-enfermedad. Es importante que la paciente hable de sus problemas sin interrupciones, que el médico le informe de su dolencia y el tratamiento claramente, le conceda tiempo para elaborar sus preguntas, en otras palabras, los profesionales sanitarios deben poner en práctica la llamada escritura activa. De esta forma, la paciente se siente atendida, escuchada, sale de la consulta con la sensación de que sus "problemas" tienen arreglo, se siente parte activa del proceso, mejorando consecuentemente su estado de ánimo, que, a la vez, repercutirá en la percepción subjetiva de salud, siendo ésta más positiva.
11- El centro de salud, pero más concretamente la figura del médico de cabecera, es utilizada por este colectivo como un apoyo en quién desahogarse, ya que éste no es encontrado por ningún otro lado porque las personas que tienen a su alrededor están muy ocupadas en sus cosas o pasan demasiado tiempo fuera de casa.
12-Respecto a la atención que reciben en las consultas de Atención Primaria se muestran muy contentas y satisfechas, siendo el médico de cabecera el centro de sus elogios, eligiéndole como su "eterno salvador".
13-Otros profesionales sanitarios no tienen la misma suerte, y no escatiman en descalificarlos, sobre todo, los especialistas de los ambulatorios. Consideran que estos profesionales las ignoran y "pasan" de sus problemas. También echan en falta la confianza y familiaridad, ya que los médicos especialistas sufren más cambios en su puesto de trabajo que otros sanitarios.
14-En cuanto a los hospitales, los consideran como "institución sanitaria", despojándola de toda identidad, de manera que lo importante de los hospitales es su competencia en la asistencia sanitaria, desapareciendo el papel que juegan los profesionales sanitarios en el proceso de curación, en consecuecia el trato personal.
15-Con motivo del gran colapso que sufre el sistema sanitario público, carece de posibilidad de responder a demandas de tipo preventivo, provocando la triste sensación de que la prevención no tiene sentido, y que es utilizada simplemente como fórmula propagandística.
16-Con relación a las alternativas que proponen, encontramos que aparecen los seguros privados como un complemento de la asistencia sanitaria; acuden a ellos para resolver esos trámites que en la Seguridad Social les tardarían mucho tiempo, pero no son utilizados como un sustituto de lo público; sólo como un recurso puntual donde obtener una respuesta rápida para ese problema que les angustia tanto. De hecho, vuelven a sus médicos de cabecera a quienes consideran como profesionales que las conocen bastante bien.
17-Respecto a las alternativas/ soluciones que utilizan ellas, normalmente, para eludir sus malestares de salud, son distracciones de ocio y de manualidades realizadas en el espacio familiar y, además, declaran realizar escasas actividades de socialización; lo que nos lleva a constatar una reducida red social que puedan utilizar de apoyo emocional, de forma que dicha red es suplida con la relación establecida con su correspondiente médico de cabecera. Esto mismo fue constatado por un informe realizado por la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid (1996) (10).

Lo que pueden hacerlos profesionales

"Si el rol de ama de casa se viviese como rol más de la mujer complementario con otros roles, y, al mismo tiempo, fuese un rol más valorado social y familiarmente habría, probablemente, menos procesos depresivos. Consideración de las mujeres que, de nuevo, viene a coincidir con lo desarrollado por E.D. Bleichmar quien, como citamos ya anteriormente, plantea cómo si el principio de la responsabilidad por los ciudadanos pudiera obtener reconocimiento social y científico, y una distribución más igualitaria, como imperativo psíquico, quizás algunas condiciones para la depresión podrían sufrir un cambio" (10)."Con la práctica médica, tal como decían mujer_tx6.gif (4582 bytes)las mujeres de los grupos, la persona es invitada a mirarse de otra forma, a mirarse en la palabra y en la tecnología sanitaria" (10).

"El paso de la sensación de dolor y/o malestar a la "conciencia" de la enfermedad radica en la palabra "médica". Para las mujeres es el acto de la denominación, el diagnóstico lo que real y definitivamente convierte en "enfermo", en el sentido más estricto, a una persona dada que hasta ese momento podía sentir (o no) un cierto dolor, inquietud o malestar" (10).

Desde aquí se pueden sugerir varias alterantivas, de las que los/as médicos/as no podemos desentendernos.
1-Explicar claramente a la mujer que con nuestra tecnología no detectamos patología orgánica, que justifique sus síntomas, sin que por eso quiera decir que se está inventando sus molestias. A este respecto, cualquier miedo o duda por parte del médico/a es captado por la paciente, que lo interpreta como que tiene una enfermedad grave que no le quieren decir, o que la están tomando poco en serio. Para explicar y hacer entender esto, con firmeza, es necesario programar una consulta en la que podamos dedicarle tiempo suficiente. Puede que sean necesarias varias consultas.
2-Dar pié a que la mujer hable de su vida y sus problemas, transmitiéndole que su situación no es aislada, que otras mujeres se encuentran de la misma forma. Puede ser muy útil que le demos a conocer el folleto: "la salud mental en las mujeres", del Instituto de la Mujer, página 28-29: "La expresión del malestar".

"...De esta manera, comenzamos a manifestar nuestro malestar a través de la queja o de síntomas físicos como el dolor de cabeza, las tensiones musculares, el insomnio.

Nos quejamos con las amigas, en la consulta médica o en casa...Lo hacemos esperando que estas personas o el personal médico nos aporten la solución que nosotras no hemos podido encontrar. Nos situamos más en una posición de víctima desde la que es más difícil buscar alternativas y adoptar una postura más activa. De este modo, nos resulta más difícil afrontar los conflictos e intentar resolverlos.

Es importante que interpremos nuestro malestar como una señal de que algo necesitamos cambiar, buscar soluciones y transformar esos sentimientos en energía para conseguirlo".

Y el folleto "Las mujeres opinamos sobre nuestra salud", de la Comunidad de Madrid, Consejería de Sanidad y Servicios Sociales.

"No es saludable intentar resolver los problemas y preocupaciones de forma aislada". "Nuestra salud tiene mucho que ver con el trabajo, el tiempo libre, la familia y los amigos". "No es saludable asumir en solitario trabajos y responsabilidades domésticas". "Es preciso que manifestemos nuestros desacuerdos con la imagen que la sociedad tiene a veces de nosotras".

"Para salir de la rutina hay muchas alternativas". Servicio de atención telefónica de 24 horas dirigido a la mujer. Instituto de la Mujer: 900 19 10 10 (llamada gratuita".

3-Informar a través del trabajador social, de recursos de la zona que puedan ser interesantes de conocer por parte de la paciente y animarla a visitarlos, buscando en lo posible, una persona de contacto que acoja a la paciente.

4-Apoyar las experiencias de educación en grupo, que se están iniciando en algunos centros de salud y que favorecen la formación de grupos de autoayuda. Estas experiencias podrían potenciarse, con la colaboración de los trabajadores sociales y los psicólogos de salud mental (algunos de los cuales son personal de Atención Primaria). También podrían contratarse empresas de psicólogos que nos presten este servicio.

5-No caer en la trampa de asumir el rol de "salvador" que la paciente nos asigna, e interconsultar con salud mental, en casos difíciles. Un síntoma de alarma puede ser cuando empiece a afectarnos ver su nombre en la lista de citados del día. Derivar a la paciente a compañeros especialistas no soluciona el problema, la paciente mujer_tx7.gif (4218 bytes)siempre vuelve.

"Me despertó una noche un sueño extraño. Sentí como si una voz me hablara a mí, lejana como una corriente subterránea. Y yo me levanté. ¿Qué quieres de mí?" (14).6-Ponernos al día de esta problemática, para lo cual puede ser muy útil, leer el trabajo de investigación reciente de la Comunidad de Madrid (10), de distribución gratuita. También puede puede ayudar incrementar nuestra formación en salud mental y en psicoterapia."En este sentido, la investigación ha comprobado cómo el promover la autonomía y la independencia de las mujeres, las actividades exteriores al hogar, es una buena manera de ayudar a mejorar los niveles de salud de una población en el marco de una política más amplia de prevención y promoción de la salud"(10)."Simone de Beauvoir...Su libro más imprtante salió en 1949 y se titulaba el segundo sexo...Se refería a la mujer... Al no responsabilizarse de su propia vida, la mujer se reprime a sí misma (14).

 

Datos epidemiológicos sobre la salud de la mujer actual

1) La mujer española vive seis años más que el hombre y su esperanza de vida se va acercando a los 80 años, pero presenta, frecuentemente, trastornos crónicos e insidiosos y la percepción subjetiva de calidad es menor que la masculina (2).

2) En conjunto, la mayoría de la población considera su salud como buena, aunque las mujeres tienden a percibir su estado de salud como malo, más frecuentemente que los hombres (3).

3) Para todos los grupos de edad, las mujeres reflejan un porcentaje algo mayor de enfermedades crónicas que los varones. En ambos sexos, el porcentaje de personas que manifiestan padecer enfermedades crónicas aumentan lógicamente con la edad. En las mujeres este aumento de la tasa de enfermedades crónicas a medida que se incrementa la edad es independiente del nivel de estudios y los ingresos familiares (3).

4) Entre las personas que padecen alguna enfermedad crónica las mujeres suman mayoría, y atendiendo a la situación laboral, son las trabajadoras domésticas como "sus labores" las más afectadas (4).

5) Las enfermedades que más padecen las mujeres son: reumatismos (artritis, artrosis, ciáticas, lumbagos), dolor de espalda, dolor de cabeza y jaquecas, problemas de varices y alteraciones psíquicas o enfermedades mentales (4).

6) Las mujeres frecuentan más los servicios asistenciales que los hombres. Puede decirse que, aproximadamente, por cada tres hombres que consultan a un médico lo hacen cuatro mujeres. Es relativamente elevada, 22 por ciento, la tasa de mujeres con ocupación "sus labores" que usan estos servicios. Estas mujeres utilizan el 30 por ciento más estos servicios sanitarios que las que trabajan fuera del hogar (5).

7) Las mujeres consultan más la A.P. por problemas de infecciones urinarias, endocrinos, hipertensión y artrosis, son patologías que, con frecuencia, se presentan de forma difícil de objetivar, ya que se instauran de manera lenta e insidiosa y presentan características de cronicidad (6).

8) También se demuestra que el consumo de medicamentos es superior en las mujeres respecto a los hombres. Las mujeres en "sus labores", en edades jóvenes y de madurez consumen más fármacos que las que están en situación de activas o en paro (5).

9) Diversos estudios reflejan un alto porcentaje de consumo de psicofármacos y analgésicos en las mujeres en comparación con los hombres. Y el problema surge cuando se comprueba que un alto porcentaje de psicofármacos está asociado a patología física (7).

10) Mientras que las "amas de casa" clasifican el 67,6 por ciento de sus padecimientos ordinarios como problemas "del cuerpo", "la población activa" lo hace en el 80,5 por ciento de los casos. Por el contrario, las "amas de casa" dicen padecer "del alma" el triple que la "población activa", o los ancianos y el doble que los hombres (8,9).

La investigación realizada permite constatar cómo hay una asociación estadísticamente significativa entre el trabajar sólo y/o también fuera del hogar y la salud. El trabajar sólo en el hogar no es bueno para la salud.(10).

Trabajos llevados a cabo en Canadá (Barnett y Gotlib, 1988), Estados Unidos (Kramers, 1988) y Suiza (Lalive d’Epinay, 1985) describen con minuciosidad cómo son y cómo viven las mujeres definidas como "tradicionales". Cuanto más estereotipada sea su femineidad, mayor predisposición a la depresión presentan, mientras que si en su personalidad se encuentran rasgos que se acercan más a un perfil masculino, parecen hallarse prevenidas ante la afección. Esta convergencia reiterada y comprobada conduce al planteamiento de que lo que predispone a la mujer a la depresión es su propio rol. Sería la femineidad tal y como está concebida en nuestra cultura el factor de mayor riesgo. (Dio Bleichmar, 1991). (E.D. Bleichmar, 1993 P.266).

11) Existe un sesgo de género, por ejemplo en Cardiología, en caso de igualdad de patología coronaria, muchas mujeres serán excluidas de los procedimientos terapéuticos habituales y enviadas a su domicilio. La doctora Bernardine Healy (11) denominó a este procedimiento el "síndrome de Yentl", parodiando de este modo la continua necesidad por parte de las mujeres de disfrazarse de hombres para ser tratadas con igualdad. Asimismo, se han realizado estudios en Estados Unidos y en Latinoamérica en los que se confirma que las mujeres reciben una mayor cantidad de psicofármacos que los hombres en igualdad de visitas y diagnósticos.(12)

 

Bibliografía

1-Burgos Cantos, M.R.; González Sanz, L. "Mujeres agobiadas". Medicina Clínica. Barcelona, 1994; 103:661-662.
2-Valls-Llobet, C.; Méndez Méndez, E. "Introducción. Documento Mujer y Calidad de Vida". Quadem CAPS. Otoño 1991; nº 16 p. 13.
3-Onís, M.; Villar, J. "Niveles, tendencias y causas de morbilidad". En: Instituto de la Mujer. La Mujer y la Salud en España: Informe Básico. Vol.1, p. 113-114.
4-Consejería de Presidencia y Dirección de la Mujer. "La Mujer en la Comunidad de Madrid". Madrid. 1989.
5-Llácer, A.; Colomer, C. "Utilización de los servicios sanitarios". En: Instituto de la Mujer. La Mujer y la Salud en España: Informe Básico. Vol.4, p.100 y 114.
Ç6-Valls-Llobet, C. "Aspectos de la morbilidad femenina diferencial". Documento Mujer y Calidad de Vida. Quadem CAPS. Otoño 1991; nº 16, p.14-16.
7-Vázquez-Barquero, J.L.; De Santiago, A; Diez Manrique, J.F. "La salud mental de la mujer en España". En: Instituto de la Mujer. La Mujer y la Salud en España. Informe Básico. Vol.3, p.47-50.
8-García de León Solera, D. "Atención Primaria en el Área 9, la perspectiva de los usuarios". Madrid. Área 9. Atención Primaria. Insalud, 1993.
9-García de León Solera, D. "Atención Primaria en el Área 9, la perspectiva de los usuarios". Madrid (2ª fase del estudio, cuantitativa). Área 9. Atención Primaria. Insalud. 1993.
10-Dirección General de Prevención y Promoción de la Salud. Consejería de Sanidad y Servicios Sociales. "Informe sobre la Salud y la Mujer en la Comunidad de Madrid". Documento Técnico de Salud Pública Nº 32. Madrid. Comunidad de Madrid. 1996.
11-Healy, Bernardine. "The yentl syndrome". N. England J. Med. 1991; 325:274.12-Valls-Llobet, C. "Mujeres y hombres. Salud y diferencias". Barcelona, 1994.
13-Muñoz Pérez, M.T.; "La problemática de la mujer definida como 'hiperfrecuentadora' del sistema sanitario". Área 8. Insalud. Madrid, 1997. Trabajo fin de Máster "Salud Pública". Centro Universitario de Salud Pública 1995-1997.
14-Jostein Gaarder, "El mundo de Sofía", Madrid; Ediciones Siruela S.A.; 1995. 

 

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