Jaque a la industria
farmacéutica
LA REBAJA DEL SEIS POR CIENTO DE PROMEDIO EN EL PRECIO DE LAS
ESPECIALIDADES FARMACÉUTICAS PUEDE IMPLICAR UN CRECIMIENTO NEGATIVO EN EL 50 POR CIENTO
DE LAS EMPRESAS Y UNAS PÉRDIDAS PARA EL SECTOR DE 52.000 MILLONES DE PESETAS. LA
DIRECCIÓN GENERAL DE FARMACIA ASEGURA QUE SE TRATA DE UNA MEDIDA PARA RACIONALIZAR EL
GASTO. FARMAINDUSTRIA, SIN EMBARGO, AFIRMA QUE EL REAL DECRETO ES INDISCRIMINADO,
DESPROPORCIONADO E INJUSTO.
Ana Martín
Un abuso de autoridad. De esta manera cataloga la industria farmacéutica el Real
Decreto por el que se efectúa una rebaja del 6 por ciento de promedio en el precio de los
medicamentos como medida urgente para la contención del gasto farmacéutico. El
Ministerio de Sanidad, sin embargo, asegura que la medida está plenamente justificada
debido al mayor precio de las nuevas especialidades farmacéuticas autorizadas en los
últimos años, así como a la actual coyuntura económica y a los niveles presupuestarios
establecidos para el gasto público sanitario, en concreto para la prestación
farmacéutica.
Así, para el director general de Farmacia, Federico Plaza, los motivos que han llevado
a la adopción de esta medida están determinados por el crecimiento del gasto
farmacéutico. "Tenemos un crecimiento consolidado, con una tendencia hacia el 10-12
por ciento, muy por encima de las disponibilidades presupuestarias. A pesar de que somos
conscientes de que el gasto farmacéutico tiene que crecer, incluso por encima del IPC o
del PIB, incluso por encima del gasto medio sanitario, que está muy por encima del
crecimiento de los
Presupuestos Generales del Estado, en
ningún caso puede rebasar cifras de dos dígitos, que era lo que estaba sucediendo
últimamente", de acuerdo con sus palabras.
Federico Plaza parece consciente de que el gasto farmacéutico tiene una tendencia
natural de crecimiento que viene motivado fundamentalmente por el envejecimiento de la
población y la aparición de medicamentos nuevos para enfermedades para las cuales,
o bien no existía tratamiento, o bien los disponibles están siendo sustituidos por otros
de mayor eficacia y de precio medio superior. También es importante tener en cuenta que
hay una mayor accesibilidad a los servicios, más centros asistenciales, más actividad y
más consultas, pero, a pesar de todo ello, el Gobierno ha considerado excesivo el
crecimiento del gasto farmacéutico.
Pero en el otro lado de la barrera, la rebaja en el precio de los medicamentos adoptada
por el Gobierno popular ha hecho temblar a la industria farmacéutica que asegura que, de
llevarse a cabo, un 50 por ciento de las empresas tendrían crecimientos negativos, con
unas pérdidas para todo el sector de 52.000 millones de pesetas, como manifiesta Enrique
González Hervada, presidente de Farmaindustria.
Operación improvisada
Para Tomás Vilarroya, asesor del Grupo Bristol-Myers Squibb, "la rebaja de
precios de las especialidades farmacéuticas es, por definición, una operación
improvisada, carente de base racional y negativa para los intereses globales equilibrados
de España. Además ?prosigue-, es producto de un abuso de autoridad, creando una
situación falsa de evolución incontrolable y de peligrosidad permanente".
Por su parte, los laboratorios Almirall Prodesfarma opinan que "el sector
farmacéutico ?aunque parezca incongruente en una economía de libre mercado- es uno de
los pocos que tiene precios y márgenes de distribución sujetos al dictado
administrativo. Por ello, cuando el gobierno se plantea medidas de contención del gasto
sanitario, una de las más fáciles de implantar y de vender a la opinión pública es la
rebaja unilateral por decreto y sin contrapartida de los precios de los
medicamentos".
Así, desde junio de 1996 los españoles pagan un 11 por ciento menos por sus
medicamentos, porcentaje en el que se incluye esta última rebaja del 6 por ciento, que
entrará en vigor el próximo 15 de septiembre. Esta implica que los pacientes de la
Seguridad Social verán reducida su aportación en 750 millones durante el presente año y
en 4.900 millones en el año 2000. Por otra parte, el ahorro previsto para el Sistema
Nacional de Salud en 1998 es de 7.600 millones de pesetas, dado que la aplicación de esta
medida solamente tendrá efectividad durante los dos últimos meses de este ejercicio, si
bien la previsión de ahorro para el año próximo se cifra en torno a los 52.400 millones
de pesetas.
Pero este ahorro, que beneficia a las arcas públicas, se va a cebar en las cuentas de
resultados de los laboratorios ya que, como afirman en Almirall Prodesfarma, "los
efectos inmediatos de esta medida se centran en una reducción de los resultados de la
empresa, lo que puede acarrear desde problemas de financiación a
corto plazo hasta el replanteamiento de las inversiones
industriales y del esfuerzo en I+D".
En este mismo orden de cosas, Almirall opina que esta medida incide especialmente en
los laboratorios nacionales. "Los laboratorios pequeños pueden ver mermada su
capacidad de financiación en I+D y su capacidad para desarrollarse internacionalmente,
para lo cual se precisan enormes inversiones que comportan, sin duda, riesgos. Si la
administración no tiene la visión de fomentar este desarrollo, está perjudicando
gravemente el futuro de este sector, que paulatinamente se concentrará en empresas de
origen exterior".
Sin embargo, Bristol asegura que "no es cierto que las multinacionales vayan a ser
menos perjudicadas que las nacionales", ya que "las compañías farmacéuticas
sufren el impacto negativo de la rebaja de precios por criterios que no están asociados
al origen de su capital sino de la composición específica de sus catálogos, en función
de precios y volúmenes". Así, en palabras de Tomás Vilarroya, "el ranking de
perjudicados está encabezado por las innovadoras".
Moderación de precios
Pero el Ministerio de Sanidad parece haber hecho oídos sordos a estas quejas y ha
trazado en solitario su propia estrategia, que tiene como base las previsiones
coyunturales de política económica. Por este motivo, y desde su punto de vista, persiste
la necesidad tanto de incidir en la moderación de los precios de los medicamentos como de
estimular el uso más racional de los recursos financieros destinados al Sistema
Nacional de Salud. Por ello, el Gobierno popular ha decido
proceder a la limitación de dicha tendencia alcista de los precios industriales máximos
de las especialidades farmacéuticas, con la finalidad, además, de adecuar el gasto
farmacéutico al actual escenario presupuestario.
Hasta el momento, la Dirección General de Farmacia llegaba a acuerdos de colaboración
con el sector mediante los que éste contribuía económicamente a paliar la desviación.
"Lo que sucede ?en palabras de Federico Plaza- es que este año la desviación está
muy por encima de nuestras previsiones, de manera que hemos intentado dialogar al máximo
con Farmaindustria para encontrar fórmulas de reconducir el crecimiento del gasto
farmacéutico, pero no ha sido posible". Plaza Asegura que lo que la Dirección
General, que el representa, intentó fue modificar el pacto alcanzado con Farmaindustria
con el fin de aminorar el crecimiento hasta el 8-9 por ciento interanual. "El acuerdo
no fue posible, de manera que aplicamos la única alternativa que teníamos: la bajada de
precios".
Sin embargo, la industria farmacéutica va más allá y considera que, con esta rebaja,
los precios de los medicamentos han quedado situados en los niveles más bajos de toda la
Unión Europea, "con diferencias escandalosas en muchos casos", según Tomás
Vilarroya, o según González Hervada, con precios sólo superados a la baja por Grecia y
Portugal.
De acuerdo con las opiniones expresadas por el presidente de Farmaindustria, "si
el Ministerio tenía unas previsiones de crecimiento del 9,8 por ciento, y si el gasto
farmacéutico se ha disparado hasta alcanzar el 11 por ciento, no resulta justo que sea
sólo la industria farmacéutica la que haga frente a ese desfase". Con estas
palabras, González Hervada hace referencia a los nuevos requerimientos económicos del
Gobierno ?"no contemplados en el pacto suscrito el pasado 22 de enero"- y que
ascienden a 22.000 millones de pesetas.
Según González Hervada, Farmaindustria ofreció una cifra cercana a los 11.000
millones de pesetas como prueba de su voluntad negociadora, oferta que fue rechazada por
el Gobierno. "Da la sensación de que somos los únicos responsables del incremento
del gasto farmacéutico, y no es así. Se trata de una medida indiscriminada,
desproporcionada e injusta. Creo que el sector no se lo merece, porque hemos soportado el
medicamentazo, las aportaciones, las rebajas en los márgenes de los mayoristas, etc., y,
además, será muy difícil de superar, sobre todo si se tiene en cuenta que el
todopoderoso sector farmacéutico, como lo consideran algunos, factura menos que El Corte
Inglés".
Control del gasto farmacéutico
Por su parte, el director general de Farmacia aduce que, a lo largo del tiempo, se han
puesto en marcha diferentes medidas para controlar el gasto farmacéutico, evitando la
situación actual. "En su momento se hizo la rebaja de los márgenes de farmacia, se
han efectuado dos bajadas de márgenes de distribución, se formalizó la
financiación selectiva, estamos con la política de genéricos y
con los precios de referencia, es decir, llevando a cabo diferentes medidas en diferentes
niveles para intentar que el gasto se reconduzca".
Sin embargo, la industria farmacéutica manifiesta lo poco efectiva que puede llegar a
ser esta última medida cuando algunas marcas son más baratas que los propios genéricos.
Además, como asegura González Hervada, "nosotros no estamos en contra de los
genéricos. Sólo queremos llegar a un acuerdo sobre su precio y que se conceda la
libertad de precios para las especialidades no financiadas, como sucede en otros países
europeos como Holanda o Alemania".
González Hervada hubiera estado de acuerdo en negociar una rebaja pactada del precio
de los medicamentos, como ha sucedido en Gran Bretaña, donde éste se ha reducido en un
4,5 por ciento con el objetivo de ahorrar 220 millones de libras anuales. Algo similar ha
ocurrido en Francia, donde el Gobierno galo ha preferido pactar una rebaja antes que
eliminar productos financiados. Así, el presidente del Servicio de Intervención de
Precios afirma que éstos divergen ampliamente entre los diferentes productos en algunas
clases terapéuticas, mencionado que, desde una perspectiva financiera y no médica, el
comité ha identificado cinco categorías en las que sería necesario reducir los precios,
entre las que se encontrarían los estimulantes del retorno venoso ?que se venden de forma
desproporcionada en relación a su beneficio médico, de acuerdo con informes en posesión
del gobierno francés-. Como orientación del tipo de rebaja necesaria, el servicio ha
elaborado una posible lista de los costos medios de los tratamientos diarios a los que
quisiera llegar, solicitando a las compañías afectadas sugerencias sobre recortes en los
precios.
Quizá orientado por este tipo de actuaciones, González Hervada continúa dispuesto a
negociar, ya que, entre otras cosas, "no se le puede dar la espalda a un cliente que
absorbe el 82 por ciento de las ventas".
Denuncia ante los tribunales
Las relaciones entre Farmaindustria y el Ministerio se rompieron en el mes de julio
cuando aquella denunció ante los tribunales el pacto firmado el pasado 22 de enero ?que
tenía vigencia por un año- a causa de los nuevos requerimientos económicos de Gobierno,
que no estaban contemplados en el mismo. En este sentido, González Hervada precisa que
"no hemos dejado de pagar las cantidades que faltan, sino que las hemos
avalado", en relación con los 16.000 millones de pesetas correspondientes a las
aportaciones pendientes de pago que deberían haberse hecho efectivas a finales del mes de
julio, cantidades que se han avalado al considerar que el Ministerio no había cumplido
con las condiciones del acuerdo por el que se estipuló el pago de 65.000 millones de
pesetas en el plazo de dos años por parte de la industria farmacéutica, cifra a la que
el Gobierno quiere sumar los mencionados 22.000 millones de pesetas. "De cualquier
manera ?de acuerdo con sus palabras-, si una instancia superior decide que tenemos que
pagar la totalidad de la cantidad que se nos solicita, así lo haremos".
Por otra parte, la industria farmacéutica también se encuentra preocupada por las
importaciones paralelas que puede ocasionar la rebaja en el precio de los medicamentos.
Como asegura el asesor de Bristol-Myers Squibb, "al imponer por rebaja unos precios
de los medicamentos muy inferiores a los vigentes en la Unión Europea, el Gobierno
español crea una situación natural de incentivación a la exportación paralela de
medicamentos de España. El más simple análisis de esta situación identifica
exclusivamente consecuencias negativas para España, que queda clasificada como país
inadecuado para la inversión innovadora, científica y sanitaria, y candidato a la
desertización tecnológica e industrial".
De cualquier manera, y a pesar de que el Ministerio de Sanidad ha hecho pública su
disposición a alcanzar un acuerdo con Farmaindustria, lo cierto es que con fecha de 31 de
julio y efectividad de 15 de septiembre ?si bien algunos laboratorios comenzaron a vender
desde el pasado mes de agosto sus productos acorde con los nuevos precios-, se ha
promulgado un Real Decreto por el que se acuerda una rebaja de un 6 por ciento de promedio
en el precio de los medicamentos. El porcentaje de reducción estipulado es progresivo en
función de los precios autorizados, encontrándose en una banda del 4,6 al 10 por ciento.
Así por ejemplo, los medicamentos con un precio de venta al público autorizado de 1.000
pesetas reducirán éste en el 4,91 por ciento y los de 5.000 pesetas en el 6,57 por
ciento.
Del conjunto de medicamentos que componen el vademécum nacional quedan excluidos de
esta reducción los de precio inferior a 558 pesetas de precio de venta al público, los
no financiados por la Seguridad Social, los calificados de uso hospitalario, los
anestésicos generales, los contrastes radiológicos y los envases clínicos.
La única sorpresa por lo que se refiere a la puesta en marcha del Real Decreto podría
derivarse de la convalidación que han de hacer el resto de los partidos políticos el
día 16 de septiembre en el Pleno del Congreso, aunque todo parece indicar que la sesión
vaya a discurrir como un trámite normal, fundamentalmente porque el Gobierno, finalmente,
ha conseguido el apoyo de Convergencia i Unió, el grupo, en principio, más reacio a este
planteamiento.
En definitiva, lo que el Ministerio pretende hacer entender es que la racionalización
del gasto farmacéutico constituye una de las prioridades del Gobierno popular, y en este
sentido, en los últimos años "se han tomado medidas sin menoscabo de la prestación
farmacéutica pública que tienen los ciudadanos. Éstas han ido dirigidas a lograr que el
crecimiento del gasto se sitúe en términos asumibles por el sistema sanitario público,
acordes con la situación en los países de la Unión Europea".
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