La palabra robot deriva del término eslabo
"robotat" y significa trabajador forzado o sirviente. La definición más
aceptable es la establecida por la RIA que dice que: "un robot es un manipulador
reprogramable y multifuncional, diseñado para mover cargas, piezas, herramientas o
dispositivos especiales según trayectorias variadas y programadas".
Los robots son utilizados para llevar a cabo tareas
peligrosas, repetitivas o tediosas y han probado su eficacia y beneficio económico en un
creciente número de actividades industriales, de servicios y de investigación.
Hay muchos tipos de robots y una posible clasificación es
la de robots móviles, robots manipuladores y otros robots.
Robots en los hospitales
Una de las actividades más importantes del
hospital es el transporte interno de suministros, productos farmacéuticos, lencería,
etc. Son tareas que consumen mucho esfuerzo y tiempo del personal dedicado a ello y
originan muchos problemas. No es de estrañar, pues, que se haya pensado en que esas
tareas puedan ser desarrolladas por vehículos robotizados que liberen a las personas de
las mismas, mejorando la puntualidad y programación de los servicios.
En este sentido, en los úlitmos años algunos centros han
introducido el transporte robotizado a través de vehículos guiados automáticamente
(AGV), existiendo diversas tecnologías y proveedores. Actualmente, se puede elegir entre
las siguientes tecnologías de guiado.
-Filoguiados. El circuito de guiado consta de un
hilo enterrado en el suelo, a través del cual circula una corriente de baja intensidad, y
en base al campo magnético generado por la misma y los dispositivos instalados a bordo se
garantiza el mantenimiento del trayecto definido.
-Optoguiado. El circuito consta de una línea de color
pintada en el suelo o en el techo, y mediante un dispositivo óptico de detección ubicado
a bordo se controla la rueda motriz para seguimiento del trayecto.
-Magnetoguiado. El circuito consta de imanes
instalados a cierta distancia unos de otros, y mediante medición odométrica y control
del ángulo de giro a través de la referencia de los imanes instalados a lo largo de los
circuitos, se verifica la posición en el mapa de memoria.
-Laserguiado. El circuito consta de balizas en
distintos puntos marcando el recorrido, y lo sigue mediante el barrido de un láser de
baja potencia, lo que unido a un sistema de navegación le permite a la máquina
determinar el punto en el que se encuentra y el camino a recorrer, en un plano implantado
en el ordenador de abordo.
Estos vehículos han demostrado su eficacia para el
transporte interno en los hospitales, por lo que la decisión de introducirlos dependerá
de factores económicos, laborales y de viabilidad técnica.
Experiencia del Hospital Dr. Negrín
El Hospital Dr. Negrín cuenta con un sistema de transporte
robotizado, de guiado magnético sobre la base de ocho robots, para llevar carros desde
seis proveedores (punto de origen) hasta 30 clientes (destino) a través de los pasillos
de servicio de las plantas -1 y +2, utilizando seis grupos de ascensores para los
desplazamientos entre plantas. Se transportan carros
para comida, lencería, farmacia, archivo y suministros generales. El transporte se efectúa mediante una tabla horaria definida.
La unidad de gestión y monitorización central dirige,
controla y vigila todas las órdenes del sistema, regula y supervisa el tráfico de los
robots en los circuitos definidos para el paso de los mismos y permite las modificaciones
de los parámetros establecidos.
Para valorar la viabilidad de la instalación se debe
tener en cuenta algunos factores:
1-Arquitectura
Es necesario un conocimiento detallado del entorno físico.
El que el edificio esté orientado hacia la utilización del transporte robotizado
facilita la implantación del mismo.
En nuestro caso, el Hospital Dr. Negrín se ha diseñado
previendo la instalación del sistema de transporte con carros robotizados, contando con
ejes de circulación y estaciones de origen y destino de los suministros suficientemente
dimensionados para la maniobrabilidad de los robots y el estacionamiento de los carros
transportados.
Los pasillos de circulación de los robots varían
en anchura, entre 3,15 m y 2,80 m libres de obstáculos, para circuitos de doble carril y
2,40 m y 2,20 m para la circulación en carril único, permitiendo además, el tránsito
de personas.
Los resaltes producidos por juntas de dilatación del
edificio se han tratado con especial cuidado para minimizarlos al máximo en la
trayectoria de los robots. Otro de los factores a
tener en cuenta es la resistencia del pavimento y la sobrecarga de uso permitida.
Las puertas traspasadas por robots varían entre 1,50 y
2,00 m de ancho según necesidades por envolventes de giro del robot o el ancho de los
pasillos. En todos los casos, son puertas contraincendios que están permanentemente
abiertas en condiciones normales o puertas de cierre de estancias concretas (cocina), que
su apertura responde de forma automática al paso del robot.
También se ha tenido en cuenta la disposición de las
puertas con respecto a la habitación a la que da paso, para permitir la envolvente de
giro del robot.
Existen circuitos verticales de transporte robotizados,
repartidos en 6 puntos (12 ascensores) de la planta del hospital, para abarcar de forma
cómoda toda la superficie de planta. Son ascensores pareados usados exclusivamente para
robots, con carga o vacíos, que disponen en todas las plantas de vestíbulos
suficientemente dimensionados para depositar los distintos carros que deben cargar o
descargar el robot: hospitalización: 5,70 m x 4,75 m; pasillo norte: 9,45 m x 4,85 m; y
pasillo sur: 8,75 m x 4, 55 m.
Estos ascensores son idénticos a los del resto del
hospital. El sistema de gestión de los robots está conectado con el armario de control
de dichos ascensores y responden a llamadas de los mismos según necesidades.
La micronvelación entre la plataforma del ascensor y el
pavimento exterior es de + 3 mm, con el fin de que no produzca saltos el robot en el
trasvase.
Todos los servicios emisores de suministros disponen de un
área (estación) de recogida de carros cargados y de llegada de carros vacíos: estación
de cocina 10,00 m x 7,00 m; estación de lencería: 12, 00 x 7,00 m; estación de almacén
suministros: 7,80 m x 19,40 m; estación zona limpia esterilización: 5,25 m x 5, 60 m;
estación de farmacia: 7, 25 m x 6, 25 m; y estación de archivos: 9, 00 m x 6,20 m.
También se dispone de un área de mantenimiento en N-1:
taller, depósito de robots y carga de baterías, de dimensiones 8,25 m x 10, 20m.
2-Circuitos y consumos
Se han de definir los circuitos y consumos correspondientes a
cada uno de los ámbitos de aplicación, en base a los siguientes puntos:
-definición de los puntos de origen y final de circuitos
-separación sucio/limpio
-cálculo de los tiempos de suministros, velocidades de los
ascensores y los robots
-restricciones físicas de los carros (pesos y dimensiones)
-definición del horario de los suministros
-determinación del número de carros necesarios
En nuestro Hospital se creó una Comisión de Logística que
durante varios meses, a través de distintas fases asumió la definición de estas tareas,
el proceso de formación del personal, las simulaciones y verificaciones, así como el
ajuste y traspaso a la estructura final encargada del buen funcionamiento del sistema.
Las necesidades de personal y la aceptación del
sistema
Para conocer el impacto de la introducción del transporte
robotizado es necesario un estudio de las necesidades de personal para el mantenimiento
del sistema y de la alternativa al mismo en los distintos ámbitos.
En este sentido, se partió de la hipótesis de
que los recorridos, itinerarios y número de viajes serían exactamente los mismos, a
excepción de la velocidad de circulación horizontal.
Para este tipo de actividad, el Sistema Universal de
Análisis establece para el movimiento de caminar un tiempo de 25 TMVs, equivalente
a 0,9 segundos por cada metro andado.
Se añadió el factor peso del carro, resultando la velocidad
media en 0,7 m/s. Asimismo, se aplicó un coeficiente de mayoración de 1,5 por sorteo de
obstáculos, maniobras de estacionamiento, desestacionamiento e imprevistos.
Con estas apreciaciones se llegó a la conclusión de que
se necesitaban 42 personas para llevar a cabo el transporte equivalente al que se
pretendía cubrir con el sistema de transporte robotizado.
Los cálculos finales del personal que se ahorre o se
necesite vendrá dado por la plantilla existente y los cambios organizativos que se
planteen con la introducción del transporte robotizado. En el Hospital Dr. Negrín se
acompañó de la generalización de la unidosis, el cambio en el sistema de estocaje de
los suministros, pasando de una semana a 48 horas, y a responsabilizar a los auxiliares de
enfermería de recoger los carros de comida, farmacia y lencería en los vestíbulos de
los ascensores y moverlos por las plantas, tareas que anteriormente realizaban los pinches
de cocina y los celadores.
En cuanto al personal necesario para el mantenimiento del
sistema, la plantilla es de siete electricistas y un ingeniero técnico a tiempo parcial,
y un técnico de la empresa que implantó el sistema a tiempo completo en el centro de
control.
La aceptación del trasporte robotizado dependerá por un
lado de la cultura de cada centro y, por otra, de si se pierde empleo, o se cambian las
tareas preexistentes.
El nivel de aceptación en nuestro centro ha sido alto, ya
que no hubo necesidad de rescindir contratos, pero hemos tenido dos conflictos colectivos
en relación con las nuevas tareas de los auxiliares de enfermería.
Los factores económicos
Para calcular la rentabilidad se debe considerar el coste del
sistema y su mantenimiento así como el coste del sistema alternativo del mismo.
El coste del sistema alternativo de contratar a 42
personas se estima en el año 2000 en 106 millones de pesetas.
El coste aproximado del personal de mantenimiento es de 35
millones de pesetas.
Según los proveedores, la vida útil media de los robots de
transporte está prevista entre 10 y 15 años, condicionada al trato en el uso, a un
mantenimiento regular de los equipos, a la evolución de la tecnología y a la
disponibilidad de las respuestas. Estimamos necesaria una vida media útil de 7-8 años
para amortizar la inversión.
Conclusiones
El transporte robotizado ha demostrado su utilidad para la
logística hospitalaria. La decisión sobre su implantación debe contemplar factores
económicos, laborales y de viabilidad técnica.
Debido a la rápida evolución tecnológica, la mejora en
el diseño y prestaciones que se incorporan a los nuevos equipos, así como la
disminución de los costes, su implantación en los hospitales permitirá modernizar la
logística de los mismos en los próximos años.
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Ponencia presentada en las V Jornadas de gestión y evaluación de
costes sanitarios, organizadas por Osakidetza/Servicio vasco de salud.