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Presente y futuro de la telemedicina 

CON EL OBJETIVO DE DAR A CONOCER A LOS PROFESIONALES DE LA SANIDAD Y DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN Y TELECOMUNICACIONES LOS AVANCES MÁS IMPORTANTES Y LAS ÚLTIMAS TENDENCIAS SURGIDAS EN EL ÁMBITO DE LA TELEMEDICINA HAN TENDIO LUGAR UNAS JORNADAS EN VALLADOLID SOBRE ESTAS NUEVAS TÉCNICAS, EN LAS QUE SE HAN ANALIZADO ADEMÁS DE LAS PRINCIPALES NOVEDADES, LOS PROBLEMAS ÉTICOS Y LEGALES DE LA TELEMEDICINA 
  

Carmen A. Llamas 
 
Con el objetivo de dar a conocer a los profesionales de la Sanidad y de los sistemas de información y telecomunicaciones, los avances más importantes y las últimas tendencias surgidas en el ámbito de la telemedicina se han celebrado en Valladolid unas jornadas sobre estas nuevas técnicas. La teleadministración, la teleinformación sanitaria, el telediagnóstico y los problemas éticos y legales de  la telemedicina han sido objeto de estudio y debate entre los expertos participantes. Todo ello, buscando la mejora de la salud y de la calidad de vida.Estas Jornadas han tenido como protagonista a la telemedicina, y han sido organizadas y promovidas por la Junta de Castilla y León, bajo el lema: "Telecomunicaciones para la Salud". Entre sus objetivos se encontraba el de dar a conocer a los profesionales de la Sanidad y de los sistemas de información y telecomunicaciones, los avances más importantes y las últimas tendencias surgidas en este ámbito. Su principal utilidad ha sido la de servir como foro de debate y punto de encuentro ante el auge de las nuevas tecnologías, las cuales adquieren, cada vez más, un mayor significado y especial relevancia en el mundo de la Medicina. 

Las nuevas tecnologías 
ordenador.jpg (10785 bytes)Las telecomunicaciones, las tecnologías multimedia y el acceso a Internet son, en la actualidad, imprescindibles en el sector sanitario. La telemedicina actúa como integrador de diferentes tecnologías para crear un valor añadido y mejorar la calidad del sistema asistencial sanitario. El desarrollo de nuevas tecnologías (IP, DVB,...) o de las más consolidadas (RDSI,...) supone la obtención de las soluciones más apropiadas. Pero uno de los muros con los que se encuentra el usuario es la asimilación de lo nuevo. Es indudable que las nuevas tecnologías son imprescindibles en torno a la telemedicina, pero como también se puso de manifiesto en las jornadas, es importante la organización, en cuanto a modificación de procesos de trabajo y una componente subjetiva que implica la aceptación del sistema por parte del usuario. Francisco Martínez del Cerro, representante de Telefónica, explicó que es fundamental encontrar tecnologías amigables o, de lo contrario, habituar a los profesionales de la salud a estos nuevos mecanismos, "es imprescindible utilizar tecnologías amigables, robustas, seguras, que no sean rechazadas por los usuarios. Éstos, en muchos casos, no están familiarizados con el uso de las tecnologías, por lo que es preciso un proceso de formación de los mismos antes de poder utilizar los sistemas adecuadamente. En este entorno, las telecomunicaciones aparecen como un sistema integrador de todos los usuarios y servicios, permitiendo la comunicación entre todos ellos, independientemente de la localización, modos de acceso o aplicaciones utilizadas". 

Los diferentes sistemas de telecomunicaciones sirven como elemento integrador de los usuarios y de los diferentes servicios y permiten la perfecta comunicación entre todos ellos, sin considerar la localización, los modos de acceso utilizados o las aplicaciones elegidas. El dinamismo del sector de las telecomunicaciones permite continuamente la utilización de nuevos desarrollos que se adaptan, como un guante, a las nuevas necesidades. Francisco Martínez del Cerro expuso, como ejemplos de sistemas de telemedicina con participación de Telefónica, el proyecto EMERALD sobre redes ATM, y el proyecto de telemedicina en Canarias utilizando IP sobre RDSI. Entre sus conclusiones, Martínez del Cerro afirmó que "el papel de las tecnologías de comunicaciones en telemedicina es transmitir información sanitaria de modo eficiente y a un coste aceptable; para cumplir su objetivo deben ofrecer una solución técnica adecuada y aceptable por los usuarios; es fundamental ofrecer soluciones integradas y globales; y, finalmente, es preciso formar a los usuarios en la utilización de estas tecnologías". 

Aplicaciones telemédicas documentales 
La mayoría de los ponentes estuvieron de acuerdo en que la telemedicina se tenía que poner en práctica, en primer lugar, dentro de la red hospitalaria entre los distintos departamentos. Jesús Barriuso, consultor de teletx1.gif (1581 bytes)documentación e imagen médica del proyecto Qmed-Compaq explicó su visión sobre las aplicaciones telemédicas documentales con un modelo global de información documental médica, con la integración como objetivo fundamental. Según expuso en su ponencia, la aplicación del proyecto en telemedicina documental se estructura alrededor del paciente cuyos datos identificativos constituyen el mecanismo buscador básico sobre el que se integran todos los conjuntos de información documental asociados. Según Jesús Barriuso, los procedimientos digitales ayudan a homogeneizar los procesos de examen utilizando rutinas repetitivas, lo que es imprescindible en el caso de que operen varios interpretadores. 

Algunos de los argumentos utilizados para justificar el proyecto son la mejora sustancial de la integridad de los circuitos de intercomunicación, evitando extravíos, robos o demoras injustificadas. Introduce elementos muy eficaces de control sobre los accesos y personas autorizadas a visionar o consultar los expedientes clínicos. Crea y mantiene un archivo central de la red sanitaria que garantiza su disponibilidad inmediata a efectos de consulta clínica, legal, investigadora, docente, o análisis evolutivos (comparación de procesos...). Permite aplicar recursos digitales que se consideran, en la actualidad, muy convenientes para facilitar la interpretación de imágenes médicas radiológicas. Presenta las imágenes y sus informes de forma integrada con los datos de los pacientes, lo cual se considera relevante para la visión global de éstos. Es importante reiterar la capacidad del proyecto para la integración entre tecnologías de la información documental, para la presentación telemedicina.jpg (12689 bytes)simultánea de objetos diversos de información clínica (imágenes, documentos, informes, datos de laboratorio...)". 

En el proyecto se posibilita la conexión entre un hospital de referencia con otros centros, utilizando nodos remotos de adquisición de imágenes. Mediante recursos avanzados de visualización, la información adquirida se transmite al hospital de referencia, que se dota de sus propios nodos de adquisición, así como de un archivo central de la red. Redes digitales locales y remotas, configuración de estaciones informáticas para el telediálogo, mecanismos de adquisición de la documentación requerida y mecanismos de impresión son los componentes telemédicos básicos en cualquier proyecto de estas características. 

Según se puso de manifiesto en las jornadas, en la mayoría de los casos y dentro de la telemedicina documental se utiliza la consulta remota de imágenes, donde el centro asociado realiza la adquisición de la imagen y la transmite al hospital de referencia, cuyo experto le devuelve el informe comentado de la imagen tras diagnosticarla. Aunque la consulta remota se utiliza en la mayor parte de los casos, los asistentes a las jornadas pudieron comprobar la importancia de compartir imágenes en tiempo real con la asistencia de un sistema de videoconferencia. Se utiliza en casos críticos, cuando un diagnóstico es dudoso y debe ser comentado en línea, compartiendo ambos, el consultor y el médico consultado, la imagen del paciente. Jesús Barriuso insistió en la importancia de la integración de todos los sistemas de información que deberán tener unas características básicas, tales como, "el uso de arquitecturas abiertas, tanto en la estructura informático-lógica utilizada, como en relación con la codificación electrónica de la información documental y su distribución masiva dentro o fuera del servicio origen; el crecimiento modular hacia nuevos enlaces a modalidades o usos de la documentación en tareas de interpretación o simple consulta; la utilización de componentes informáticos y lógicos de bajo coste; la disponibilidad en todo el ámbito clínico de la documentación médica de pacientes generada en el proyecto; la aceptación de las normativas y estándares de los entornos de imagen médica, proponiendo diseños modulares, escalables, multimodalidad/multivendedor, distribuidos y dotados de contenidos documentales globales; y la aportación de una interfase clínica única y estructurada alrededor de la historia clínica digital". 

Telemedicina y telediagnóstico 
El futuro de la telemedicina tiene ante sí un camino lleno de retos y preguntas, pero la base es firme, y tal y como se puso de manifiesto a lo largo de las jornadas, en los próximos años se generalizarán los logros que en estos momentos sólo son accesibles a un pequeño número de profesionales y en un reducido número también de centros hospitalarios. 

Antonio Alonso Martín, médico miembro de la división de Sanidad de Data General explicó ampliamente lo que los clientes entienden habitualmente por telemedicina. Aunque se dieron muchas definiciones durante las exposiciones de los expertos, la mayor parte de los ponentes entiende que la telemedicina es un sistema teletx2.gif (1245 bytes)basado en redes de comunicaciones, intra o extrahospitalarias, que permite al facultativo prestar asistencia remota a los pacientes. 

El telediagnóstico, basado en los mismos sistemas de comunicaciones, permite al profesional médico dar soporte remoto a otro facultativo. Según puso de manifiesto Antonio Alonso, ambos sistemas tienen un sin fin de ventajas y unos cuantos inconvenientes, que se pueden reconvertir positivamente estudiando en profundidad las necesidades. La principal virtud de ambos sistemas es que permite obtener información a tiempo real y, al mismo tiempo, aumenta la productividad de los centros, "además se reducen las listas de espera y los costes de infraestructura. No es lo mismo utilizar telemedicina o telediagnóstico entre distintos centros, que tener que producir todo el sistema en cada uno de los centros. Por supuesto, mejora la calidad de asistencia al paciente, ya que permite al médico tener, en menor tiempo, todos los datos necesarios para emitir el diagnóstico. Por todo ello y en contra de algunas opiniones, decimos que, en definitiva, el especialista está más cerca del paciente". 

El telediagnóstico tiene también, como cualquier otro sistema, nuevo o no, algunos inconvenientes, como el hecho de que en muchos hospitales existe una infraestructura escasa que impide poner en práctica soluciones que son en realidad posibles. Existe además, una falta de acceso a los productos específicos que facilitan el telemedicna_2.jpg (9237 bytes)desarrollo de estas nuevas técnicas y por último, existe también una falta de acceso a la información. 

Convertir los inconvenientes en ventajas es posible, según Alonso Martín, realizando un amplio estudio de las necesidades de cada centro, integrando el hardware necesario y adaptándolo a las especiales características de cada centro y de cada especialidad. Además, y a la hora de definir los costes, la utilización correcta del sistema permitirá en un medio plazo un retorno de la inversión, aunque lo más difícil, según los expertos, es que los gestores vean estas posibilidades con total claridad. 

En conclusión, los expertos aseguran que tanto la telemedicina, como el telediagnóstico son una realidad, tanto en Radiología, como en Cardiología, Oftalmología, etc. Las redes de comunicación son importantes, como también lo son los nodos operativos, los escenarios habituales, los equipos y su interconexión. 

Los expertos tienen muy claro que la telemedicina es una realidad en el mundo actual y que la aceptación por parte de los usuarios va a ir en aumento. Los avances en cada una de las especialidades ya se adivinan y son una consecuencia de la mejora en la transmisión de imágenes, datos y sonido. Algunos de los ejemplos aportados en las jornadas son: en telerradiología, imágenes de alta resolución; en telepatología, la combinación de videoconferencia y videomicroscopia; en teleotorrinolaringología con el uso de cámaras de alta resolución, en los endoscopios; en tele-ecocardiología con el envío digital de imágenes de ultrasonidos; y en telemicrobiología con el envío de datos analíticos e imágenes de alta resolución. Son sólo algunos de los ejemplos, a los que hay que añadir otros derivados de los avances de la electromedicina y que son aplicables en los diagnósticos ópticos, como la OCT (Tomografía de Óptica Coherente) o los nuevos usos de las microondas, en la corrección de la córnea. 

Aspectos éticos y legales 
Las nuevas tecnologías aplicadas al mundo sanitario suponen la llegada de la Medicina del futuro o quizá, como puso de manifiesto algún experto, un regreso de la Medicina. Sea como sea, los aspectos éticos y legales preocupan a los profesionales, ya que, además de los riesgos tradicionales de toda práctica médica, existen los añadidos por el hecho de utilizar nuevas tecnologías, que incluyen la posibilidad de ocultación de información o todo lo contrario, la posibilidad de que terceras personas tengan acceso a información personal, que sólo atañe al paciente y a su médico. Ricardo de Angel, catedrático de Derecho Civil de la Universidad del País Vasco, analizó los casos más repetidos en la jurisprudencia, basados en errores de diagnóstico, cumplimiento defectuoso o incumplimiento del deber de información, vulneración del deber de confidencialidad y la manipulación de historias clínicas. Las responsabilidades legales son más amplias en el terreno de la teletx4.jpg (5014 bytes)telemedicina, por la introducción de nuevas tecnologías, lo que supone más riesgos porque intervienen elementos incontrolados, o muy difíciles de controlar. 

En este sentido, según Ricardo de Angel, los médicos podrán estar más tranquilos y no así la Administración, que tendrá la responsabilidad de conseguir una óptima utilización de esas nuevas tecnologías, "en algunos casos los daños serán atribuibles a la máquina que falló, en cuyo caso, el médico nada tiene que temer. En telemedicina, además, será habitual algo que en la Medicina convencional era excepcional, como es, la actuación en equipo y existe, además, un riesgo añadido, el de la confidencialidad, porque intervienen muchas personas y no todos son personal sanitario. Se corren también muchos riesgos en telemedicina por la presentación de la información al paciente. Uno de estos problemas, radica en averiguar cómo se prueba, en telemedicina, la prestación de una información completa, continuada. Hablamos de una información recibida a distancia... Estamos en un mundo nuevo y para los juristas es un mundo insospechado hace diez, quince años, de problemas jurídicos a los que nos tendremos que enfrentar todos". 

Otro de los aspectos éticos que preocupan a los profesionales de la telemedicina es la privacidad y confidencialidad de los datos, un gran reto para todas las Administraciones, que deberán adoptar nuevas ordenador_2.jpg (10908 bytes)políticas que garanticen los servicios sanitarios de calidad. 

La telemedicina, que tiene por objeto permitir el acceso universal a la Sanidad, no es una técnica nueva. En palabras de Sánchez Nicolay, presidente de la OMG, "es el concepto visual más que el sonoro el que imprime el sello de esta nueva técnica, es decir, las importancia de realizar un diagnóstico físico. Si nos centramos en este hecho, podemos cifrar la aparición de la telemedicina a los experimentos realizados por la NASA cuando consiguieron demostrar que las funciones fisiológicas de un astronauta podían ser controladas por los médicos desde la tierra con gran exactitud. Fuera del campo espacial, los primeros programas de telemedicina surgen a finales de los años 50 y todos recurrían a la utilización de satélites para la realización de diagnósticos en zonas remotas, selváticas". Analizando los diferentes criterios elegidos a la hora de definir la telemedicina, se observa que en todos ellos la palabra "datos" es fundamental. Hoy es normal que tanto los hospitales públicos y privados como los profesionales, intercambien información utilizando los soportes informáticos o el correo electrónico. Los historiales médicos se almacenan, cada vez más, en este tipo de soportes, habida cuenta de la rapidez de recuperación de los mismos y se crean bases de datos médicos que están al servicio de los profesionales. 

Bases de datos como el Medline, patrocinado por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, que contiene más de ocho millones de artículos redactados en 20 idiomas, o el Health Online de la empresa teletx4.gif (4580 bytes)alemana Bruda, en colaboración con Hewelt-Packard entre otros. 

En el campo de la imagen se ha desarrollado de forma espectacular la telerradiología, con intercambio de datos a distancia, que pueden ser en algunos casos imágenes anatómicas del paciente. Las ventajas de estas técnicas ya han sido mencionadas, pero también son muchos los factores que definen la difusión de la telemedicina o el telediagnóstico y los expertos han comprendido la necesidad de establecer una cadena de valores, que obliga legalmente, pero de forma muy especial, ética y deontológicamente a las autoridades nacionales y supranacionales, a los servicios de salud y a los profesionales sanitarios a exigir, con anterioridad a la puesta en funcionamiento de esta nueva técnica o sistema de comunicación, un código, una reglamentación que proteja el derecho universal a la privacidad y a la intimidad de los datos informáticos. 

Evitar la utilización comercial de los datos o la transmisión de datos médicos sin el correspondiente consentimiento informado o la conservación electrónica de esos datos, son cuestiones a definir y sobre las que se tienen que eliminar los interrogantes existentes. Asegurar la entrega inmediata de información al destinatario, restringir la posibilidad de acceso a esa información transmitida, garantizar que las huellas sólo se encuentran en un depósito controlado de memoria y conseguir el anonimato, para posibilitar la investigación o el control administrativo, son algunas de las normas básicas que la telemedicina necesita. Pero ya en 1996, el Comité Permanente de Médicos Europeos, al que pertenece la OMC, estableció los principios éticos para la práctica de la telemedicina. 

"Para ejercer la telemedicina los médicos que la practiquen han de estar autorizados para ejercer la Medicina en el país o el Estado donde se encuentren y ser competentes para ejercer la Medicina en el Estado en el que resida habitualmente el paciente. La relación médico-paciente ha de estar garantizada y no debe afectar negativamente. De tal forma que se basará en el respeto mutuo, la independencia de juicio del médico, la autonomía del paciente y el secreto médico. Es esencial que el médico y el paciente se puedan identificar mutuamente con toda seguridad cuando tenga lugar una consulta telemédica". 

La legislación española sobre la confidencialidad y privacidad de los datos es escasa, por lo que el presidente de la OMC se remitió a las directivas europeas y en concreto a la Directiva 95/46/CE sobre la protección de las personas físicas en cuanto al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de los mismos. La norma establece que "los datos se recogerán con fines determinados, específicos y legítimos...adecuados y no específicos...y exactos". La normativa exige a los Estados que se tomen las medidas adecuadas "para la protección de los datos personales contra la destrucción, accidental o ilícita, la pérdida accidental y contra la alteración, la difusión o el acceso no autorizados, en particular cuando el tratamiento incluya la transmisión de datos dentro de una red, y contra cualquier otro tratamiento ilícito de datos personales". Existen otras normas comunitarias para la protección de los datos, pero en el ámbito de la Medicina, y, según Ignacio Sánchez Nicolay, no hay que perder de vista la Recomendación del Consejo de Europa sobre la Protección de Datos Médicos. "Se define como datos médicos aquellos datos personales referidos a la salud de un individuo y aquéllos que tengan una clara y estrecha relación con la salud y los datos genéticos. 

Esta recomendación recoge muy especialmente el respeto a la intimidad, de tal forma, que los datos médicos sólo pueden recogerse y procesarse si existen medidas de protección adecuadas establecidas por la ley nacional. Se afirma también que los datos médicos deben ser recogidos y procesados por profesionales sanitarios, mientras que los administradores de los archivos (no sanitarios) sólo deben recoger y procesar datos médicos, cuando estén sujetos a normas de confidencialidad comparables a las que pesan sobre el teletx6.gif (4625 bytes)personal sanitario o a medidas de seguridad igualmente eficaces proporcionadas por una ley". 

En las jornadas se informó además, de cuáles son los principios básicos propuestos en su día por la Organización Médica Colegial, que deben tenerse en cuenta para el correcto ejercicio profesional de la telemedicina. La responsabilidad, la seguridad, la confidencialidad y la transparencia se encuentran entre estos principios. Por último, el principio evidente de la ética profesional, que excluye todo abuso o explotación del paciente y que garantizará que toda aplicación telemédica estará basada en una necesidad médica racionalmente justificada. 

Un nuevo reto parala Administración 
Los datos manejados en las jornadas internacionales de telemedicina son bastante claros y apuntan al hecho de que los Gobiernos y las Administraciones deberán estar cada vez más preparados para enfrentarse al prometedor futuro que se avecina. La dotación presupuestaria del Insalud en informática hasta el año 97 ha sido de 5.449 millones de pesetas, una inversión que superará los 30.000 millones de pesetas hasta el año 2000. Entre los años 97 y 98 se informatizaron 43 centros y a lo largo de este año se realizarán idénticos cambios en 143 centros más. 

Las distintas Administraciones se han puesto ya manos a la obra para hacer realidad diferentes proyectos en telemedicina, algunos de los cuales funcionan a la perfección, como proyectos globales, que incluyen teleinformación, telediagnóstico, teleadministración y teletratamiento. 

Un buen ejemplo de la importancia que está cobrando la telemedicina es el hecho de que en el V Programa Marco de Investigación y Desarrollo Europeo, el 40,22 por ciento del presupuesto está destinado a la investigación en programas de salud. 

Son muchos los ejemplos dados a lo largo de los tres días de duración de estas jornadas internacionales, ejemplos que demuestran la importancia de que los distintos Estados, Gobiernos y Organismos Internacionales colaboren en la puesta en marcha de necesarios proyectos de futuro. 

Algunos ejemplos servirán para conocer algunos de los programas que funcionan en la actualidad.El PH Net es un proyecto piloto financiado por la Unión europea a través del programa TEN TELECOM. Se desarrolló entre 1996 y 1998 en una red de seis ciudades europeas, entre ellas Barcelona, para testar el uso de líneas Euro-RDSI. Los resultados han sido valorados por los expertos como altamente positivos: "se han cumplido los objetivos del proyecto, tanto con relación al ámbito epidemiológico como asistencial, constituyendo una primera etapa de un proceso que a medio plazo permita conducir a la mejora de las decisiones de planificación y de la calidad asistencial. En un futuro próximo se espera consolidar la experiencia a nivel local, ampliando el número de participantes y aplicando las estrategias desarrolladas y extendiendo las aplicaciones validadas a otros contextos". 

En el Hospital Fundación Alcorcón, de Madrid, y al amparo del plan estratégico del Insalud, se implementa un proyecto de sistemas de información integral e integrado de toda la documentación asistencial y de gestión. El objetivo es dar soporte a todas las actividades del Proyecto Génesis, que sirve de programa piloto para su posterior extención al resto del Insalud. 

Existen ya 600 PCs clientes en red y se elaboran aproximadamente 1.500 documentos clínicos diarios. Además, y para apoyar la idea de obtener una historia clínica informatizada, se está instalando en este centro un sistema de comunicación y archivo de imágenes (PACS), algo que los expertos recomiendan instalar en todos aquellos hospitales, pertenecientes o no al Insalud, que pretendan llevar a cabo un sistema de informatización global. 

El proyecto HECTOR (Health Emergency Care Trough Telematics Operational Resources), iniciado en 1996, se inspira en el Programa de Aplicaciones Telemáticas de la Unión Europea y suma los esfuerzos de más de 45 organizaciones y empresas pertenecientes a nueve países europeos. El programa persigue mejorar las emergencias sanitarias, utilizando para ello los últimos avances en sistemas de procesamiento de datos y comunicaciones. La Empresa Pública de Emergencias Sanitarias  de Andalucía (EPES) participa con dos proyectos piloto desde su sistema provincial de Cádiz: los proyectos "Alcora" y "Cronos". 

En Castilla y León, el Plan de Atención socio-sanitaria de la comunidad autónoma contempla el desarrollo del plan telemático regional de cuidados paliativos, con la creación de una red informática de formación y soporte en cuidados paliativos para los equipos básicos de salud y las unidades de hospitalización de la región. Existe además un proyecto de telemedicina para la prestación de servicios cardiológicos de alta complejidad en la región. Además de aprovechar la tecnología ya existente en el Instituto de Ciencias del Corazón del Hospital Universitario de Valladolid, consiste en la implementación de un archivo digital permanente de alta capacidad y seguridad y de una red de comunicación local y regional que permita el acceso rápido a datos e imágenes cardiológicas y velar por su adecuada utilización. Existe, además, un proyecto piloto sobre telerradiología entre el Hospital Monte San Isidro, de León, y la Unidad de Imagen de la Universidad leonesa. 

 

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