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cuadrop.jpg (1823 bytes) Los jefes de servicio y de sección de los hospitales valencianos deben examinarse para continuar en sus cargos

Sanidad ha iniciado estas pruebas para conocer la capacidad de gestión de unos directivos que hasta hace poco eran vitalicios

Vicente Martínez, Valencia.- La Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana va a realizar un examen a los jefes de servicio y de sección de los hospitales para valorar su continuidad en el cargo. De hecho, los primeros exámenes ya han comenzado e irán progresivamente extendiéndose por todos los centros hospitalarios valencianos. Estos profesionales, que en la actualidad forman un colectivo de 924 personas - de las cuales depende buena parte de la gestión sanitaria pública -, se someten a las preguntas de un tribunal que evalúa sus años de ejercicio y sus proyectos futuros para mejorar su trabajo. Si la citada prueba es superada, continúan al frente de su jefatura, pero en caso contrario, son apartados de sus funciones y vuelven a su condición de médicos adjuntos, sin ningún tipo de privilegio ni mando.

Esta medida viene recogida en la Ley de Selección y Provisión de Plaza de Personal Estatutario de los Servicios de Salud, 30/99, que nació con el objetivo de mantener la calidad de la asistencia clínica. La citada norma fue asumida por la Conselleria de Sanidad valenciana y se unió al proyecto de formación continuada para los médicos que se imparte en la Escuela Valenciana de Estudios de Salud (EVES). De esta forma, se abandona el carácter vitalicio que tenían los jefes de departamento y jefes clínicos. Ahora, los jefes de servicio y jefes de sección - tras el cambio de denominación - «ya no podrán apoltronarse, ni relajarse por su condición de por vida», según han explicado fuentes de la Consejería de Sanidad. La Ley 30/99 se ha fijado con carácter retroactivo, excepto para los responsables de servicio que obtuvieron su plaza antes de 1985. Estos facultativos, que tienen ganada su condición de forma vitalicia, no serán examinados por razones de edad, «ya que en la mayoría de los casos se trata de profesionales que están a punto de la jubilación y obtuvieron su plaza con la realización de un examen».

Las mismas fuentes aseguraron que realizar estos exámenes no debe ser un trauma para los actuales jefes, «ya que sólo se pretende hacer un seguimiento de su actividad, puesto que su capacidad para desarrollar su ejercicio ya se midió cuando se les dio esa responsabilidad». Sin embargo, desde Sanidad también se explicó que no se admitirá a personas que hayan entrado «en la dinámica de la desidia y de la incompetencia».

Las fuentes de Sanidad explicaron que un examen es el mejor sistema de evaluación, «porque se controlan de forma objetiva los conocimientos y la reacción de los profesionales ante una serie de cuestiones». Otra posibilidad que llegó a barajarse para conocer el trabajo de los jefes era la de sondear a los trabajadores que dependían jerárquicamente de ellos, pero fue desestimada «porque se entraría en una dinámica de envidias, celos, aversiones o favoritismos y amiguismos, sin fundamento profesional».

Estas pruebas se han enmarcado dentro de la política de formación contínua de los médicos. Este año ya se han impartido más de 8.000 horas lectivas a través de cursos y seminarios en la citada EVES. Cuando finalice 2002 serán unos 3.200 los profesionales que habrán participado en los cursos de formación en humanización de la atención sanitaria, Cirugía Mayor Ambulatoria, promoción de la salud, gestión de marketing sanitario, nuevos modelos de ordenación farmacéutica, calidad de atención al paciente, inspección y control de medicamentos y productos sanitarios, evaluación de prácticas sanitarias, prevención de riesgos laborales, y formación del cuidador del enfermo de Alzheimer.