La utilización masiva de la red en operaciones
financieras y comerciales ocasionará cambios legislativos. Uno de
ellos puede ser la desaparición del Impuesto sobre Actos
Jurídicos Documentados.
El comercio electrónico crea algunos problemas
de interpretación fiscal. La comercialización de servicios
financieros en internet plantea confusiones y puede hacer diminuir
la recaudación para la Hacienda Pública. Uno de los primeros
impuestos afectados puede ser el Impuesto sobre Transmisiones
Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. En definitiva, se
trataría de que el tráfico mercantil y la competitividad no se
vean obstaculizados, siempre que se garanticen plenamente, eso si,
los derechos y la seguridad del inversor.