El Ministerio de Hacienda ha pactado
con CiU el diferimiento de la carga fiscal del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones que
afecta a los seguros de vida.
La medida, que será introducida como una reforma del decreto de
medidas urgentes del pasado 23 de junio, permitirá acabar con el pago en una sola vez del
impuesto, pudiendo fraccionar la factura fiscal durante todo el periodo en que se perciba
la renta.
Hasta este momento, cuando una persona comenzaba a percibir el dinero
por el fallecimiento de un familiar o de un amigo, el pago del impuesto sobre Sucesiones y
Donaciones respecto de las cantidades percibidas del seguro de vida se efectuaba de una
sola vez por el importe total de las prestaciones, con independencia de que la forma de
percepción de esas cantidades contratadas con la aseguradora fuese a través de una renta
periódica a lo largo de la vida del beneficiario.
La nueva medida adoptada ahora respecto de los seguros de vida,
permitirá ir pagando la factura fiscal a medida que se perciban las rentas, de tal forma
que no se adelantará el impuesto, sino que se abonará a Hacienda, de forma periódica,
la parte correspondiente a cada percepción de prestaciones.