• 17:16
  • Domingo, 22 de Enero de 2017

Los GLP-1RAs actúan sobre varias regiones cerebrales para controlar el peso

Los GLP-1RAs actúan sobre varias regiones cerebrales para controlar el peso

Algunos fármacos para la diabetes tipo 2 facilitan la pérdida de peso, pero se desconoce aún cómo actúan en el cerebro. Profundizar en cómo funcionan estos fármacos en el organismo, especialmente en el cerebro, puede ayuda a desarrollar fármacos más específicos para el control del peso. Un importante avance en esta línea se centra en un estudio, que se publica en Diabetes, llevado a cabo por el equipo de Julio Ayala, del Sanford Burnham Prebys Medical Discovery Institute (SBP), que muestra que los agonistas receptores del péptido similar al glucagón (GLP-1RAs) reducen la masa corporal activando diferentes zonas del cerebro.

Los GLP-1RAs hacen que las personas coman menos y los efectos de esa pérdida de peso se cree que están en el hipotálamo, donde se controla el apetito. Existe alguna evidencia que sostiene esta teoría, pero no se ha estudiado directamente.

La búsqueda de fármacos para bajar peso es una constante en los últimos años. En estos, se ha aprobado un GLP-1RA para tratar la obesidad en no diabéticos, que facilitan la pérdida de un pequeño porcentaje de peso corporal. No obstante, “si podemos entender cómo los GLP-1RAs cuando conducen a la perdida de peso, podemos diseñar fármacos que actúen sobre las áreas específicas del cerebro o modificar los GLP-1RA para que sean más eficaces”.

Los GLP-1RA imitan la acción de la hormona GLP-1, la que libera el intestino después de comer. Actúan sobre el páncreas para desencadenar la liberación de insulina y disminuir el azúcar en la sangre, en el estómago para enlentecer a digestión y en el cerebro para reducir el consumo de alimentos, entre otros efectos.

Modelo murino

En el este trabajo, el equipo de Ayala ha estudiado si las acciones en el hipotálamo eran esenciales para que los GLP-1RA indujeran pérdida de peso en ratones a los que se les había modificado para no tener receptores GLP-1 en esa región del cerebro. En estos ratones, GLP-1RA reduce la ingesta de alimentos y la masa corporal, lo que indica que el hipotálamo no es la única parte del cerebro en la que actúa este fármaco. "Nuestros hallazgos demuestran que todavía tenemos trabajo que hacer para entender lo que los GLP-1RA están haciendo en el cerebro", comenta Ayala, quien añade que "sabemos por dónde empezar, ya estamos analizando sus efectos en las regiones cerebrales que participan en la recompensa asociada con la alimentación, como el área tegmental ventral y el núcleo accumbens".

La idea de que el hipotálamo es fundamental para los efectos de los GLP-1RA sobre la ingesta de comida estaba aceptada, pero parece ser que detrás hay un proceso más complicado. Comer es un comportamiento más completo que está controlado por un órgano aún más complejo, ya que se modulan e intervienen varias regiones cerebrales. Conocerlas, será la clave.

x