• 18:56
  • Viernes, 28 de Abril de 2017

Los médicos de Primaria analizan el manejo de los nuevos anticoagulantes orales

Los médicos de Primaria analizan el manejo de los nuevos anticoagulantes orales

El manejo de los pacientes que necesitan tratamiento anticoagulante es desigual en función de las comunidades autónomas, al igual que la burocracia o el uso de las guías de práctica clínica. En Castilla y León, según ha explicado Javier Norro, médico de Atención Primaria de León, la situación ha variado en los últimos meses en el ámbito de los nuevos anticoagulantes orales (nacos): “Hace unos dos años los médicos de Atención Primaria teníamos vetado utilizar este tipo de fármacos, debíamos derivar al paciente a los Servicios de Cardiología o Medicina Interna. En la actualidad podemos recetar los medicamentos directamente, solo tenemos que informar a Inspección Sanitaria a través de una plataforma. La receta sale con visado y está sometida a un control de tiempos y seguimiento, pero realmente las trabas burocráticas son mínimas”.

El Dr. Norro ha destacado la realización de la Guía Clínica de Consenso de Anticoagulación Oral en Castilla y León, avalada por las sociedades científicas de Cardiología, Urgencias, Neurología y Atención Primaria. En cuanto a las ventajas de los nuevos tratamientos respecto al sintrón, ha destacado que el paciente necesita menos seguimiento, con lo que se reduce la carga asistencial en la consulta. “Además, las complicaciones son menores”, ha añadido, si bien ha indicado, como posible inconveniente, que se incrementa el trabajo burocrático, ya que hay que registrar los resultados de la consulta en la plataforma de Primaria y en una página web del hospital.

Por su parte, Alberto Cabal, médico de Atención Primaria de Asturias, ha destacado que en su centro de salud se maneja la anticoagulación, el sintrón concretamente, desde hace 12 años, “pero es algo que solo se exportó a tres centros de salud más en toda la comunidad autónoma. El resto de los pacientes son atendidos en el hospital por el hematólogo, o al menos tienen que recibir la indicación de este especialista con la dosis correcta”.

En el Principado, por tanto, muy pocos médicos de familia están implicados en la anticoagulación oral. Los nuevos anticoagulantes solo pueden ser indicados por el cardiólogo, aunque desde el centro de salud se puede derivar “a los pacientes candidatos”, pero es el especialista quien tiene que autorizar el cambio de medicación. Como limitantes, el Dr. Cabal ha señalado que “Hematología no quiere perder el control que ejerce sobre el sintrón y la anticoagulación. Además, el precio es aparentemente más elevado que el tratamiento tradicional, pero hay que evaluar otros aspectos”.

También la Dra. Inmaculada Mayoral, médico de Atención Primaria de Madrid, ha destacado que “los nuevos anticoagulantes orales han demostrado una mejoría en la prevención del ictus y la embolia en casos de fibrilación auricular, por lo que suponen un gran beneficio para el paciente”. Además, ha destacado el hecho de “no precisar monitorización”. Respecto a las posibles trabas burocráticas, ha dicho que “el visado debería eliminarse una vez que el paciente ha sido elegido como candidato adecuado”.

Como médico de Atención Primaria de Pamplona, la Dra. Catalina González ha indicado que en su comunidad aprecia “poco margen de maniobra para recetar nuevos anticoagulantes”. “Sería interesante reducir la burocracia”, ha señalado. En cuanto a los beneficios que estos medicamentos aportan al paciente, ha destacado “la seguridad y la comodidad, principalmente”.

Por su lado, la Dra. Victoria Rodríguez, médico de Atención Primaria de Lugo, ha comentado que el margen de maniobra que tienen los médicos de Primaria para recetar a sus pacientes los nuevos anticoagulantes orales deriva de las propias patologías para las que están indicados, pues “son susceptibles de tratamiento por el especialista que corresponda tanto en los procesos tromboembólicos, el tratamiento de la FA no valvular y la prevención secundaria tras una cardiopatía isquémica”.

“Cuando el paciente necesita un tratamiento de anticoagulación, siempre le derivo, y no por motivo de la burocracia, pues tampoco es un tema farragoso”, ha dicho Victoria Rodríguez, quien ha destacado como principales beneficios de los nacos para el paciente que “su margen terapéutico es amplio, no precisan monitorización periódica para conseguir niveles razonables de seguridad y eficacia, y disminuyen el número de ingresos hospitalarios, urgencias y complicaciones hemorrágicas. “Una cuestión relevante respecto a su uso generalizado y que generó cierta incertidumbre es la falta de un antídoto en el tratamiento de las complicaciones hemorrágicas”, ha apuntado.

x