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  • Jueves, 08 de Diciembre de 2016

La cirugía ya no es la única solución en los miomas

La cirugía ya no es la única solución en los miomas

La cirugía ya no es la única solución para los miomas uterinos sintomáticos. El tratamiento intermitente, con ciclos de tres meses de terapia seguido de dos meses de descanso, con 5 mg de acetato de ulipristal, desarrollado por Gedon Richter bajo el nombre de Esmya, es seguro, eficaz y bien tolerado en mujeres en edad reproductiva. Tal y como ha señalado Ignacio Cristóbal, jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de La Zarzuela, de Madrid, la medicina ahora está basada en el pacientes y “los ginecólogos tenemos que pensar en utilizar acetato de ulipristal como tratamiento intermitente repetido tanto en mujeres perimenopáusicas como en otras más jóvenes para evitar o retrasar la cirugía”.

Esta indicación cuenta con la aprobación de la Agencia Europea del Medicamento desde 2015 y desde marzo de 2016 la Agencia Española del Medicamento autorizó las nuevas condiciones de rembolso.

Ignacio Cristóbal ha presentado junto con Francisco Vázquez, especialista en Ginecología y Obstetricia de la Clínica Ceoga de Lugo, la reunión Esmya Event 2016, organizada por Gedeon Richter a la que asisten de alrededor de 300 ginecólogos de hospitales y centros sanitarios de toda España. La reunión cuenta con el aval de la Sociedad Madrileña de Ginecología, de la que Ignacio Cristóbal es su vicepresidente.

En dicho foro, se han presentado los datos disponibles con este tratamiento, que vienen corroborados por diferentes estudios. Uno de ellos es el estudio epidemiológico sobre la Miomatosis Uterina en España (EME) en el que han participado 60 investigadores y se han reclutado cerca de 600 pacientes con el objetivo de describir la práctica clínica habitual de la miomatosis uterina en España. Según este estudio, el principal abordaje terapéutico de la miomatosis uterina es todavía la cirugía, en un 60% de los casos. De entre las diferentes opciones quirúrgicas, la opción mayoritaria es actualmente la miomectomía, que se practica en el 50% de las pacientes en sus diferentes técnicas.

Calidad de vida

Además, se observa una mejoría clínica y de la calidad de vida de las pacientes a los seis meses del diagnóstico independientemente del abordaje terapéutico elegido, tanto si se les realiza una cirugía como si se les administra algún tratamiento médico.

En este sentido, Francisco Vázquez ha recordado se puede reducir el número de cirugías, ya que se dispone de un fármaco que controla los principales síntomas del mioma, como el dolor y el sangrado excesivo, corrige la anemia y reduce el volumen del mioma, factor importante a la hora de una intervención quirúrgica futura. Todo esto hace que se mejore la calidad de vida de las pacientes. El especialista ha puntualizado que estos beneficios no sólo relativos a la indicación prequirúrgica, sino a la nueva indicación como tratamiento intermitente repetido. “Hemos tenido pacientes en tratamiento durante más de cuatro años y se ha visto que el acetato de alipristal 5 mg sigue siendo eficaz, seguro y bien tolerado”.

Los dos especialistas han destacado la alta incidencia de los miomas uterinos, ya que hasta un 18% en mujeres entre 30 y 40 años, más de un 35% en mujeres de entre 40 y 45 años, y más de un 70% en mayores de 45 años pueden desarrollarlos. Tienen gran impacto tanto desde el punto de vista de calidad de vida de las pacientes afectas como en los costes directos en tratamientos médicos y quirúrgicos e indirectos en salud laboral.

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