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  • Viernes, 22 de Septiembre de 2017

Expertos recaban la colaboración de los pacientes en riesgo de FA para identificar la terapia de anticoagulación oral óptima y prevenir el ictus

El estudio ENGAGE AF-TIMI 48 demostró que una dosis diaria de 60 mg de edoxaban tenía una eficacia comparable a la de warfarina en la prevención del ictus o embolismo sistémico  y una frecuencia de sangrado muy inferior en un amplio grupo de pacientes con FANV

Expertos recaban la colaboración de los pacientes en riesgo de FA para identificar la terapia de anticoagulación oral óptima y prevenir el ictus

La Fibrilación Auricular (FA) es la arritmia cardiaca más común y está asociada con morbilidad y mortalidad muy elevada. Quienes la  sufren tienen entre 3 y 5 veces mayor riesgo de sufrir un ictus, insuficiencia cardiaca y muerte súbita que quienes no la tienen. En la actualidad más de seis millones de europeos la padecen, cifra que a mediados de siglo podría incrementarse a doce millones. En la actualidad, los expertos debaten sobre el cambio de paradigma de la anticoagulación oral en FA. Un cambio que pasa por la toma de decisiones compartidas  y un manejo integral del paciente que ayude a identificar la terapia de anticoagulación más adecuada para los pacientes en riesgo y que podría lograr la prevención del ictus.

En un episodio de FA el corazón late de forma más rápida e irregular de lo normal; en consecuencia la sangre se acumula y se espesa en las aurículas lo que incrementa el riesgo de coágulo sanguíneo. Si estos se rompen y viajan por el torrente sanguíneo pueden llegar a los órganos del cuerpo, entre ellos al cerebro, lo que daría lugar a ictus u otros accidentes cerebrovasculares.

En el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC 2017), el mayor encuentro de especialistas en Cardiología a nivel mundial, que ha reunido a más de 30.000 médicos, científicos, epidemiólogos, enfermeros sanitarios y representantes de la industria farmacéutica de todo el mundo, celebrado del 26 al 30 de agosto en Barcelona, la compañía Daiichi-Sankyo estuvo presente con varios simposios satélites donde destacados expertos nacionales e internacionales debatieron, entre otros temas, sobre el cambio de paradigma de la anticoagulación oral en fibrilación auricular (FA).

Hasta ahora, los anticoagulantes orales de elección para el tratamiento de la FA han sido los antagonistas de la vitamina K (AVK) que, a pesar de ser muy efectivos en la reducción del riesgo de accidente cerebrovascular bajo condiciones óptimas, tienen una serie de limitaciones tanto para pacientes como para médicos. De ahí que el desarrollo de los nuevos anticoagulantes orales (NACO), como Lixiana (edoxabán), con farmacocinéticas y farmacodinamias predecibles, hayan puesto a disposición de los especialistas valiosas herramientas en el área de la anticoagulación. De acuerdo con las guías de manejo de la FA de la  Sociedad Europea de Cardiología (ESC) 2016 se recomienda un anticoagulante oral directo (ACOD) en preferencia a los AVK cuando se inicia la anticoagulación oral en pacientes con FA, que es candidato a ACOD.

“En los últimos años ha habido una mayor evidencia que apoya un uso más ampliado de ACODs en estos pacientes”, subrayaron los reconocidos expertos en patologías tromboembólicas, con años de experiencia en el uso de edoxaban en la práctica clínica, en el simposio científico interactivo patrocinado por Daiichi-Sankyo, donde revisaron el papel de los anticoagulantes directos en la FA, discutiendo a la vez el impacto de las características del paciente en la elección de los nuevos anticoagulantes. Asimismo, evaluaron las aplicaciones de datos clínicos en la práctica clínica para asegurar resultados óptimos en estos pacientes.

Cambios significativos en el manejo de la FA

 “El uso de ACODs se está expandiendo, y su papel en el intervencionismo coronario y las intervenciones cardiovasculares está siendo estudiado en la actualidad con los ensayos en curso. Los ensayos que involucran el uso de edoxabán incluyen el ENTRUST-AF PCI (Tratamiento de Edoxabán versus antagonistas de la vitamina K en pacientes con fibrilación auricular sometidos a Intervención Coronaria Percutánea (PCI) y ENVISAGE-TAVI AF (Edoxabán versus tratamiento standard y sus efectos sobre los resultados clínicos en los pacientes con FA sometidos a Implante de prótesis de Válvula Aórtica Percutánea Transcatéter (TAVI)”, subrayó Jeffrey Weitz, profesor de Medicina y Bioquímica y Ciencias Biomédicas, Universidad de McMaster y director ejecutivo del Instituto de Investigaciones sobre Trombosis y Aterosclerosis.

En su intervención sobre “la expansión del panorama clínico; el papel de los anticoagulantes orales no antagonistas”, el profesor Weitz se refirió detalladamente al ensayo ENTRUST-AF PCI  que está evaluando la eficacia y seguridad de edoxabán frente a AVK en aproximadamente 1.500 pacientes con FA sometidos con éxito a una intervención coronaria percutánea con implantación de stent en términos de incidencia de sangrado mayor o no mayor clínicamente relevante definido por ISTH16.

“El estudio ENVISAGE-TAVI AF está valorando la eficacia y seguridad de edoxabán frente a AVK, con o sin terapia antiplaquetaria, en aproximadamente 1.400 pacientes con FA tras la implantación con éxito de la válvula aórtica transcatéter en términos de la incidencia de Eventos Clínicos Adversos Netos (ECAN), definido por el compuesto de muerte por todas las causas, infarto de miocardio, ictus isquémico, eventos embólicos sistémicos, trombosis valvular y sangrado mayor 17. Los ensayos en curso deberían establecer el papel evolutivo de los ACODs en pacientes con FA sometidos a procedimientos intervencionistas”, remachó.

Seleccionar el anticoagulante oral óptimo para cada paciente

A juicio del profesor Christoph Bode, del Departamento de Medicina Interna/Cardiología Universidad de Freiburg, (Alemania), los últimos avances en la anticoagulación oral han posibilitado  numerosas opciones para la terapia de la FA. En gran porcentaje de pacientes se prefieren los ACODs frente a la warfarina. “A pesar de todo, sigue siendo de suma importancia seleccionar el anticoagulante oral óptimo para la prevención del ictus en fibrilación auricular, utilizando un enfoque centrado en el paciente”, remarcó. “Esta elección es clave y todos nuestros esfuerzos van dirigidos a identificar al paciente idóneo, porque la prevención del ictus en pacientes con FA puede lograrse mediante la toma de decisiones compartida y un manejo integral del paciente que ayude a identificar la terapia de anticoagulación más precisa para los pacientes con riesgo”, apostilló.

La dosis recomendada de edoxaban es de 60 mg una vez al día para todos los pacientes, pero en aquellos con la función renal disminuida, bajo peso corporal o con un uso concomitante de inhibidores potentes de la glicoproteína, una reducción del 50 por ciento proporciona a los especialistas una mayor flexibilidad para su uso en pacientes con mayor riesgo de sangrado. “Edoxaban ofrece una dosificación sencilla y consistente para las indicaciones de FANV y tromboembolismo venoso (TEV) y proporciona comodidad de uso, con una dosis única diaria que se puede administrar con o sin alimentos y con poca interacción entre fármacos”, sostuvo el experto alemán.

A la práctica clínica

Por último, el doctor Robert P. Giugliano, investigador principal del ensayo ENGAGE AF-TIMI 48 del factor Xa edoxabán en pacientes con fibrilación Auricular (FA), reconoció con satisfacción que ha sido el mayor y más largo ensayo clínico aleatorizado con un ACOD para la evaluación de edoxabán frente a warfarina en pacientes con FA.

En esta línea subrayó que “varios análisis de subgrupos del ensayo ENGAGE AF-TIMI 48 han demostrado que la eficacia y seguridad de edoxabán es consistente en un amplio rango de pacientes, incluyendo los subgrupos de alto riesgo. Estos incluyen subgrupos de pacientes con diversos patrones de FA, ancianos, disfunción renal, ictus previo o accidente isquémico transitorio (AIT), uso concomitante de terapia única antiplaquetaria, incremento de riesgo de caídas, insuficiencia cardíaca previa, cardiopatía valvular, diabéticos y pacientes con cáncer activos. La aplicación práctica de los datos disponibles de los ensayos clínicos tiene por objeto ayudar a elegir el tratamiento más adecuado para cada paciente con FA”, concluyó el investigador senior del Grupo de Estudio TIMi y médico del Personal de la División Cardiovascular del Brigham and Women’s Hospital.

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