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  • Jueves, 08 de Diciembre de 2016

Se descubren bacterias intestinales en los pulmones de pacientes en estado crítico

La enfermedad crítica que compromete los pulmones tiene que ver más con las alteraciones de la población natural de microbioma de lo que se pensaba

Se descubren bacterias intestinales en los pulmones de pacientes en estado crítico

Científicos de la Escuela Médica de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, han descubierto que las bacterias que normalmente viven en el intestino pueden detectarse en los pulmones de las personas en estado crítico y animales, lo que podría ser importante para los pacientes de cuidados intensivos.

Estos expertos encontraron bacterias intestinales en lo más profundo de los pulmones, un entorno en el que normalmente no se encuentran y no pueden sobrevivir. Cuanto más severa es la enfermedad crítica de los pacientes, más común era que sus bacterias pulmonares fueran superadas en número por las extraviadas de los intestinos.

La conclusión de estos investigadores, que se publica en la revista 'Nature Microbiology', es que la enfermedad crítica que compromete los pulmones tiene que ver más con las alteraciones de la población natural de microbios del cuerpo, o microbioma, de lo que se pensaba.

Los investigadores observaron el efecto tanto en roedores con sepsis, y en 68 pacientes humanos con insuficiencia pulmonar grave y repentina conocida como síndrome de deficiencia respiratoria aguda (SDRA). Mediante el uso de herramientas genéticas y técnicas especiales de cultivo bacteriano, fueron capaces de estudiar el microbioma de pulmón de humanos con SDRA por primera vez y compararlos con muestras de voluntarios sanos.

Más de 200.000 estadounidenses desarrollan SDRA cada año; muchos de ellos se encuentran entre los millones de estadounidenses que desarrollan sepsis. Casi la mitad de pacientes con SDRA y sepsis mueren a causa de estas enfermedades.

"Nuestros resultados sugieren que en nuestro pasado los intentos de encontrar tratamientos para la sepsis y el SDRA, podemos haber pasado por alto una parte importante de la historia", dice el autor principal, Robert P. Dickson, médico de atención y de laboratorio científico.

"Prácticamente todos nuestros intentos de tratar estas enfermedades críticas se han dirigido a la lesión desordenada y el daño al tejido que podemos ver en nuestros pacientes. Sin embargo, nuestro estudio plantea la posibilidad de que esta inflamación y estas lesiones pueden ser en realidad consecuencias aguas abajo de una fuente aguas arriba: comunidades bacterianas alteradas en el intestino y el pulmón", añade.

Dickson y sus colegas creen que los pacientes con estas patologías pueden en realidad estar atrapados en un círculo vicioso provocado por disbiosis: un microbioma fuera de sintonía. Sobre la base de sus resultados, estos expertos sugieren que el disturbio que causó la enfermedad del animal o del paciente en primer lugar desencadena un bucle de retroalimentación del "huevo y la gallina".

Los cambios en el microbioma conducen a la inflamación, ya que el sistema inmunitario del cuerpo trata de defenderse de lo que ve como invasores, y la inflamación a su vez daña el delicado tejido pulmonar. Pero entonces la lesión e inflamación cambian el entorno dentro del pulmón, permitiendo que los microbios que normalmente no crecen allí invadan si ya estaban presentes en niveles bajos.

Entonces, sería necesario una mejora de la supervivencia de los pacientes críticamente enfermos para romper ese ciclo, lo que significa encontrar la manera de mantener el microbioma relativamente normal. Para ello, los investigadores saben que tendrán que mostrar de donde vinieron originalmente las bacterias intestinales en el pulmón. Sin embargo, en la sepsis, se descartó la ruta habitual por la cual los microbios entran en los pulmones todos los días: a través del tracto respiratorio superior de la boca, la nariz y la garganta.

Una posible explicación --una acerca de la que los investigadores han especulado desde la década de 1950-- es que en los pacientes con enfermedad crítica, las paredes de los intestinos sufren "fugas", y las bacterias escapan y viajan hacia arriba en los pulmones. Otra posible explicación es que un pequeño número de estas bacterias intestinales estuvieran presentes en los pulmones todo el tiempo, pero no podrían crecer por falta de las condiciones ambientales adecuadas.

"Sólo recientemente hemos empecado a pensar en los pulmones como un ecosistema", dice Dickson. "Así que estamos ahora determinando las reglas de cómo se establecen estas comunidades bacterianas, tanto en la salud como en la enfermedad crítica", añade este investigador y señala que los nuevos hallazgos ayudan a explicar algo a que los equipos de cuidados críticos han sabido desde hace décadas: que el microbioma intestinal está de alguna manera ligado a las posibilidades de una persona de sobrevivir una enfermedad crítica.

El uso de antibióticos como práctica profiláctica

Los estudios en animales han mostrado desde la década de 1950 que el tratamiento previo del intestino con antibióticos antes de trauma u otra enfermedad crítica puede proteger contra la lesión pulmonar y muerte. Dickson publicó una revisión de lo que se sabe sobre el microbioma y la enfermedad crítica en 'Lancet Respiratory Medicine' en enero.

En otros países, señala, los médicos incluso tratan a los pacientes de la UCI no infectados con antibióticos para suprimir su microbioma y disminuir sus tasas de insuficiencia orgánica y muerte, una práctica a la que llaman descontaminación selectiva del tracto digestivo. Pero este tipo de tácticas profilácticas no se utilizan comúnmente en Estados Unidos por la preocupación de que el uso de antibióticos podría acelerar el aumento de "superbacterias" resistentes a los antibióticos modernos.

Para llegar al fondo del misterio sobre el microbioma intestinal en el pulmón, los investigadores ya han comenzado a capturar muestras de más pacientes en riesgo de SDRA en las unidades de cuidados intensivos del Hospital de la Universidad de U-M, que es parte de la Red de ensayos clínicos sobre SDRA de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses.

"A largo plazo, tenemos que empezar a pensar en el microbioma como un órgano que puede fallar en pacientes críticamente enfermos", dice Dickson. "Estamos estudiando la forma en que se desordenó, cómo afecta a otros órganos y cómo podemos solucionarlo. La importancia del microbioma en la UCI ha sido clara desde hace décadas, pero con estas nuevas herramientas seremos finalmente capaces de preguntar y responder a las preguntas correctas. Es un momento muy emocionante", concluye.

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