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  • Sábado, 21 de Enero de 2017

La forma de andar del ser humano es similar a utilizar piernas virtuales

Descubren por qué los seres humanos apoyan primero los talones y no los dedos de los pies al caminar

La forma de andar del ser humano es similar a utilizar piernas virtuales

Científicos de la Universidad de Arizona (Estados Unidos) han investigado por qué los seres humanos apoyan primero los talones en lugar de los dedos de los pies cuando caminan y, según han visto, se debe a que les ofrece una "ventaja mecánica" para alargar sus piernas de forma virtual, según informa la revista 'Journal of Experimental Biology'.

El investigador que ha liderado el estudio, James Webber, quería analizar por qué la zancada de los humanos se diferencia de la de otros mamíferos como perros o gatos, que apoyan primero la parte delantera de sus patas dejando el talón en el aire para poder tener unas piernas más largas.

Además, una cuestión que le parecía especialmente interesante era que quienes corren descalzos o de forma natural suelen apoyar primero la planta de los pies e incluso sus dedos cuando corren, algo que sin embargo no resulta nada natural al caminar.

"Los seres humanos son caminantes muy eficientes, y un componente clave para ser un buen andador en todo tipo de mamíferos es tener piernas largas", según Webber, de ahí que su teoría es que, aunque al apoyar el talón se reduce la longitud de las piernas, en realidad permite crear unas "piernas virtuales".

Según ha explicado cuando los seres humanos caminan se mueven como un péndulo oscilante invertido, apoyando primero el talón e impulsándose luego con los dedos, de modo que el cuerpo pivota sobre el punto con el que el pie toca el suelo.

Así, al dar un paso el centro de presión se desliza a lo largo de la longitud del pie, desde el talón hasta los dedos, aunque el verdadero punto de apoyo para el péndulo invertido está en la parte central del pie, pero varios centímetros por debajo del suelo, lo que aumenta la eficacia del movimiento.

Algo que "extiende la longitud de nuestras piernas virtuales por debajo del suelo, haciéndolas más largas que nuestras verdaderas piernas físicas", ha detallado.

Webber y su compañero David Raichlen, antropólogo de la UA, llegaron a tal conclusión tras monitorizar a un grupo de participantes que caminaron por una cinta mecánica en el laboratorio de Biomecánica Evolutiva de la universidad.

Caminan igual que personas con piernas más largas

En todos ellos analizaron las diferencias entre los que se les pedía que caminaran normalmente y a los que se les pidió que lo hicieran apoyando primero la punta del pie. Así, vieron que estos se movían más lentamente y tenían que trabajar un 10 por ciento más que los que usaban un paso convencional, mientras que los que caminaban de forma 'convencional' lo hacían con la misma eficacia teórica que personas con piernas 15 centímetros más largas.

"La longitud extra de la extremidad virtual hace que sea más larga que si simplemente nos hubiéramos puesto de puntillas, por lo que parece que los humanos han encontrado una forma novedosa de aumentar la longitud de sus miembros y convertirse en caminantes más eficientes que estar de pie", según los autores.

Y cuando los investigadores aceleraron la cinta mecánica para ver cómo se producía la transición de caminar a correr, también encontraron que los que iban de puntillas comenzaron a correr a velocidades más bajas que los caminantes regulares, lo que demuestra que también es menos eficiente para los humanos.

Además, los autores recuerdan que esta forma de caminar se lleva aplicando desde hace muchos siglos, ya que los vestigios de huellas humanas encontrados en Tanzania de homínidos de hace 3,6 millones de años muestran como los antepasados de los humanos ya apoyaban los talones.

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