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  • Martes, 26 de Septiembre de 2017

“El año que viene se empezará a vacunar contra la malaria en tres países africanos”

Según adelanta el epidemiólogo Pedro Alonso, director del Programa Mundial de esta enfermedad de la OMS, en una entrevista concedida a EL MÉDICO INTERACTIVO

“El año que viene se empezará a vacunar contra la malaria en tres países africanos”

El epidemiólogo, Pedro Alonso, director del Programa Mundial de la Malaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha adelantado, en una entrevista concedida a EL MÉDICO INTERACTIVO, “que en los primeros meses del año próximo se comenzará a vacunar frente a la malaria en tres países del África subsahariana”. Alonso ha liderado el ensayo de la vacuna, hoy considerada la más avanzada y que la OMS aplicará en el proyecto piloto en el continente africano.

Alonso junto a Peter Myller, director del centro de Genómica estructural para Enfermedades Infecciosas de Seattle, ha sido galardonado con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Cooperación al Desarrollo.

La labor del profesor español se ha traducido en avances que ya se aplican hoy, y que han hecho  posible reducir en un 60 por ciento la mortalidad de la malaria en los últimos 15 años.

A pesar de mostrar su satisfacción por los progresos que se realizan para frenar la malaria, aún una de las enfermedades más mortíferas, reconoce que se tiene que aumentar la eficacia de las vacunas ya existentes. “Esta que vamos a empezar a utilizar no es el fin de la investigación, ni mucho menos, pero pensamos que es un paso adelante”, explica sonriente.

Reconoce con satisfacción que a lo largo de la pasada década, “la llamamos, la prodigiosa, se ha avanzado mucho a nivel global, hemos reducido la mortalidad de la malaria en cerca de un 70 por ciento. “Y no solo frente a la malaria sino también contra otras patologías vacunables. Hace 10 o 15 años estábamos hablando de unos 12 millones de muertes de niños y niñas menores de cinco años. Actualmente se sitúan los fallecimientos en 4 millones –que sigue siendo una barbaridad– pero la mejora para la población a nivel planetario ha sido espectacular”.

Sin embargo, para el epidemiólogo, el riesgo es que ante los éxitos logrados se cante victoria “cuando seguimos teniendo un diferencial de esperanza de vida de entre 20-25 años; la malaria es todavía una lucha a largo plazo”, sentencia.

Una vacuna imperfecta pero que provocará un gran impacto

La vacuna RTS,S (Mosquirix) ya tiene el visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). ¿Qué porcentaje de éxito esperan alcanzar? “Los expertos de la OMS anunciaron el 24 de abril, después de la recomendación de la EMA, que se empezará a vacunar el año próximo en tres países del África Subsahariana. Sabemos que no es una vacuna perfecta; su eficacia es moderada, pero suficiente como para provocar un gran impacto. Para seguir reduciendo las muertes por malaria se necesitará trabajar en varios frentes; en la inmunización, pero al mismo tiempo se necesitará seguir fomentando las mosquiteras, el acceso a los medicamentos, diagnósticos más rápidos, etc. Solo de este modo se dará un gran impacto frente a esta pandemia”, apostilla Pedro Alonso.

En los años 80, el epidemiólogo español demostró que las mosquiteras impregnadas con insecticidas protegen contra la malaria, además de ensayar vacunas contra esta enfermedad en la primera década del siglo XXI. “Una enfermedad que sigue siendo endémica en más de cien países y donde hay más de 3.000 millones de personas en situaciones de riesgo”, subraya.

“Necesitamos duplicar la financiación”

En cuanto a los fondos para erradicar la malaria, Pedro Alonso reconoce que en estos momentos recibe el 50 por ciento de los que se necesita para seguir investigando y hallar una vacuna cien por cien eficaz.

La financiación aumentó mucho entre los años 2005 y 2010-2011 pero, desde entonces, se ha mantenido, aunque no ha caído todavía. Esto supone que ahora mismo se hallen en la mitad de la financiación de donde deberíamos estar. “Con lo cual, si no se consigue aumentar la financiación, y no necesariamente solo de los países donantes sino también de los propios países afectados, va a ser difícil lograr esto. Necesitamos el doble de financiación. Pero no estamos todavía en el punto de decir: nos rendimos”, concluye. 

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