• 02:24
  • Viernes, 31 de Marzo de 2017

Identifican un mecanismo que ayuda a comprender la aparición de algunos tumores

Un estudio con investigadores del CSIC ha caracterizado la unión de Capicua al ADN

Identifican un mecanismo que ayuda a comprender la aparición de algunos tumores

Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en colaboración con el grupo dirigido por Mariano Barbacid en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, ha identificado un mecanismo que ayuda a comprender mejor la aparición de algunos tipos de cáncer. Se trata del proceso por el que un nuevo dominio del supresor tumoral Capicua contribuye a su función durante el control del crecimiento celular.

“Aunque la existencia de este dominio se conoce desde el descubrimiento de Capicua hace más de 15 años, hasta ahora ha sido un misterio de qué manera contribuye a la actividad de la proteína”, indica Marta Forés, investigadora del CSIC y firmante del estudio, que se ha publicado en la revista PLOS Genetics.

“El supresor tumoral Capicua funciona normalmente reprimiendo la expresión de genes específicos en el núcleo de la célula. Cuando su función es inactivada por mutaciones, se producen cambios en la expresión de genes diana que promueven la formación de gliomas cerebrales y de metástasis”, explica Gerardo Jiménez, investigador ICREA en el Instituto de Biología Molecular de Barcelona y responsable principal del estudio.

“Una buena parte de las mutaciones que inactivan a Capicua afectan a su dominio HMG-box, necesario para la unión al ADN de genes diana. Sin embargo, un número considerable de mutaciones alteran (o eliminan) un dominio distinto denominado C1 presente en el extremo final de la proteína”, señala Forés.

“Para identificar la función del dominio C1 hemos utilizado la mosca Drosophila y células humanas, y hemos descubierto que C1 actúa junto al dominio HMG-box en la unión de Capicua al ADN, siendo ambos dominios necesarios para este proceso. Por tanto, la gran mayoría de mutaciones en Capicua identificadas hasta el momento, aun afectando a distintas regiones de la proteína, causan en realidad un defecto similar en el reconocimiento del ADN”, explica el investigador.

x