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  • Lunes, 21 de Agosto de 2017

Osakidetza traslada el modelo “peonadas” a la AP para aliviar las consultas

Pagará  45 euros la hora extra a médicos de familia y pediatras que alarguen su jornada

Osakidetza traslada el modelo “peonadas” a la AP para aliviar las consultas

El Servicio Vasco de Salud (SVS)-Osakidetza ha tenido que recurrir a las “horas extra” en los centros de Atención Primaria (AP) para hacer frente a la fuerte demanda asistencial que está desbordando a los facultativos de familia y a los pediatras. Por ello, a través de la instrucción  denominada “complemento de productividad”, que acaba de entrar en vigor, la Sanidad vasca pagará 45 euros la hora a los médicos que, de forma voluntaria, decidan ampliar su jornada laboral para asistir a pacientes fuera de su horario ordinario. Se trata, según han indicado colectivos sanitarios, de aliviar las consultas de los ambulatorios “y poder atender a los pacientes sin la presión actual”.

Los facultativos de AP recibían hasta el año 2012 por cada paciente que atendían de otro compañero –algo normal en los meses de verano o cuando estaba de baja– 5 euros, lo que suponía para las arcas del departamento de Salud cerca de 4 millones de euros anuales. Sin embargo, el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP), siendo el socialista Rafael Bengoa consejero de Sanidad, se dejó de abonar ya que el órgano fiscalizador lo consideró improcedente. El Tribunal sentenció que si un sanitario se hacía cargo de un paciente de un compañero en el curso de su jornada laboral no debía de percibir gratificación alguna. Y que si lo hacía fuera de su horario se le contabilizarían 90 minutos trabajados en lugar de  60.

La medida fue rechazada de plano por el colectivo médico de Osakidetza que, a través del  Sindicato Médico de Euskadi (SME), inició una campaña de recogida de firmas para solicitar la reposición de un complemento pactado para cubrir las bajas laborales. Esta exigencia ha sido una de las reivindicaciones presentes en todas las mesas de negociación, pero que era desestimada sistemáticamente por la Administración vasca

Sin embargo, “el colapso de algunos centros”, según han indicado a EL MÉDICO INTERACTIVO fuente sindicales, ha motivado que a la directora general de Osakidetza, María Jesús Múgica, no le quede más remedio que recurrir a pagar horas extras a los médicos “para descongestionar las consultas de los ambulatorios”.

“Una instrucción más allá de la época de verano”

De hecho, en reuniones mantenidas con el SME, Múgica ha dado el visto bueno para trasladar a los ambulatorios el modelo de “peonadas” que se ha solido aplicar en la actividad quirúrgica en las consultas de especialidades con el objetivo de disminuir la lista de espera.

Ante la medida adoptada por la Dirección de Osakidetza, la central médica ha mostrado  su satisfacción porque remunera un trabajo extra, y “porque no se obligará a los facultativos que no deseen alargar su jornada y, sobre todo, porque no se limitará exclusivamente a la época estival, “como pretendía desde el Servicio Vasco de Salud”.

Sin embargo, la central médica critica que la iniciativa no compense la asistencia obligatoria a pacientes de otros compañeros ausentes. Y es que en la instrucción de la directora general de Osakidetza habla solo de “ampliar el horario laboral cuando no se disponga de sanitarios suficientes, pero no aclara que se entiende por suficiente.  Por otro lado, según indica el SME, tampoco especifica el número de consultas que el médico debe de atender”.

UGT y LAB: “Los sobresueldos no son la solución”

Por su parte, el resto de centrales con representación en la mesa sectorial han apuntado su decepción por el acuerdo. En este sentido, LAB  ha calificado la resolución de “fraude”, “ya que solo busca contentar a los médicos sobresaturados de trabajo y desmotivados recurriendo exclusivamente al dinero contante y sonante”. Una opinión compartida también por el sindicato socialista UGT, quien demanda “puestos de trabajo estables para llevar a cabo las sustituciones y no recurrir a parches”.

Para UGT, “los sobresueldos no son la solución al colapso de las consultas ambulatorias”. En esta misma línea, LAB mostró sus preocupación ya que la instrucción puede empeorar la situación y generar “listas de espera artificiales” en los ambulatorios para realizar horas extraordinarias.

Osakideza ha rebatido las duras críticas sindicales argumentando que el “complemento de productividad” ya está en marcha desde 1992 “para la absorción de la demanda asistencial”. Por ello, ha censurado con dureza al sindicato abertzale “por la imagen que quiere ofrecer de los facultativos”. “Unos sanitarios –según ha subrayado la dirección de Osakidetza– comprometidos con sus pacientes y con la salud”.

Pero la críticas de la Administración sanitaria vasca hacia LAB han ido más allá al reprocharle que no se haya sumido al consenso  “que otras centrales sí han aceptado”, refiriéndose al acuerdo alcanzado sobre la Oferta Pública de Empleo (OPE) con más de 3.300 puestos que consolidará, según Osakidetza el trabajo fijo, pero que LAB y ELA creen  “del todo insuficiente”.

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