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  • Sábado, 24 de Junio de 2017

Se considera imprescindible incorporar la perspectiva de género al Programa PAIME

Prevenir,  persuadir y rehabilitar debe ser una orientación prioritaria en la aplicación del Programa: avanzar hacia su integralidad requiere abordar los aspectos clínicos, sociales y jurídicos

Se considera imprescindible incorporar la perspectiva de género al Programa PAIME

Con la presencia de las principales autoridades políticas y sanitarias de la Islas Baleares, el presidente del Colegio de Médicos de las islas y de la Junta Rectora y de Patronos de la Fundación de Protección Social de la OMC, se ha celebrado en el Baluart de Palma el VII Congreso PAIME, I Encuentro Latinoamericanp, que bajo el Lema ‘Cuidando de ti, cuidando de todos’ ha abordado la situación actual del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo, transcurridos cerca de 20 años desde su creación y puesta en marcha. La relación estrecha entre el PAIME, y diferentes articulados del Código de Deontología Médica es indiscutible y ha sido puesto en valor en el encuentro.

El colectivo médico tiene como primera obligación proteger al paciente y su seguridad, pero esta obligación no es incompatible con el deber de no abandonar al médico enfermo por patologías mentales y/ó adictivas que, dentro de la más estricta confidencialidad y con un abordaje integral, constituye la auténtica naturaleza del PAIME: un Programa de médicos para médicos. Es un deber ineludible de los Colegios de Médicos ejercer su responsabilidad en la autorregulación de la profesión garantizado la buena praxis médica y el Buen Quehacer del Médico (BQM), se ha destacado en la Declaración final del Congreso.

Asimismo, la feminización progresiva de la profesión médica es una creciente e incuestionable realidad que hace imprescindible incorporar la perspectiva de género al PAIME. Los roles de género son fundamentales a la hora de analizar las específicas peculiaridades en el proceso de enfermar de hombres y mujeres y de abordar el tratamiento integral.

La necesidad de continuar desarrollando programas específicos de prevención (detección ) y tratamiento integral (intervención ) que contemplen necesariamente la perspectiva de género en el PAIME es también incuestionable desde todos los puntos de vista.

Debido a la ausencia de perspectiva clínica, el conocimiento médico no debe ser aplicado a uno mismo, evitando así el autodiagnóstico y la automedicación, actitudes que conducen a la sensación de un falso autocontrol que en el ámbito de influencia PAIME se ha mostrado negativo y contraproducente.

Avanzar hacia la ‘I’ de Integralidad en el PAIME requiere necesariamente abordar los aspectos clínicos, sociales y jurídicos, profundamente interrelacionados. Garantizar la buena salud del médico para garantizar asimismo la buena praxis y la seguridad en la atención a sus pacientes es el resultado final de un abordaje integral y multidimensional que el PAIME procura.

Prevenir, persuadir y rehabilitar debe ser una orientación prioritaria en la aplicación del PAIME como contraposición a sancionar, coaccionar e inhabilitar. El Contrato Terapeútico (CP) se ha mostrado como un aliado clave del PAIME para conseguir los mencionados objetivos.

Propiciar el intercambio de experiencias, estrategias y buenas prácticas en el abordaje PAIME, con otros colectivos profesionales (pilotos) y la colaboración con las administraciones sanitarias en el contexto de las CCAA, para que entiendan adecuadamente el fundamento del PAIME y la importancia de implicarse activamente en su puesta en marcha y desarrollo, deben ser entre otros aspectos (investigación y nuevas formas de atención), los nuevos horizontes del Programa.

Como retos de futuro han sido destacados a lo largo del desarrollo en talleres programados, los siguientes: disponer de estrategias para la eficaz divulgación del PAIME entre los propios médicos, las administraciones públicas y la sociedad en general; contar con una estructura colegial estable y sostenible que permita hacer frente a los desafíos del presente y las oportunidades de futuro; y dotar a los CM de instrumentos eficaces, y a los clínicos de habilidades personales, para el abordaje eficaz del médico enfermo como caso difícil.

Conocer las recientes experiencias colegiales de países latinoamericanos presentes en este VII Congreso, como Costa Rica y Uruguay, ha sido una de las novedades relevantes en la reunión de Palma, que ha otorgado una dimensión internacional que ha de preservarse y ampliarse en sucesivas ediciones.

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