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  • Viernes, 22 de Septiembre de 2017

El 16,48% de las cirugías estéticas tienen como objetivo corregir intervenciones previas practicadas en centros o por profesionales inadecuados

Una encuesta de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética apunta a que sólo el 34,83% de los que se someten a una intervención se informan de la cualificación del médico

El 16,48% de las cirugías estéticas tienen como objetivo corregir intervenciones previas practicadas en centros o por profesionales inadecuados

El 16,48 por ciento de las intervenciones de Cirugía Estética practicadas anualmente por los cirujanos plásticos españoles tienen como objetivo corregir intervenciones previas, que resultaron defectuosas o de mala calidad tras ser realizadas en centros o por profesionales inadecuados. Es esta una de las principales conclusiones de una encuesta realizada por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) entre cirujanos plásticos de toda España, poseedores todos ellos del título oficial. Otra de las conclusiones del sondeo apunta a que sólo el 34,83 por ciento de los que se someten a una intervención se informan de la cualificación del médico que se la realizará.

Según recuerda el presidente de la SECPRE, el Dr. Carlos del Cacho, “hablamos de intrusión y no de intrusismo porque este último es un delito: se produce cuando alguien que no es médico ejerce como tal. La intrusión tiene que ver con el hecho de que un médico que termina la licenciatura, a día de hoy, en España, puede realizar cualquier tipo de procedimiento médico o quirúrgico. No actúa en contra de la ley, pero sí de forma inadecuada”.

Por su parte, y como apunta la Dra. Ana Jiménez, secretaria general de la Sociedad, existen algunas especialidades que se solapan. “Por ejemplo, los cirujanos plásticos hacemos cirugía de la nariz y los otorrinolaringólogos también y no pasa nada, porque unos y otros tenemos la formación curricular para ello. Lo que no es normal, por poner otro ejemplo, es que un médico general se dedique a realizar aumentos de mama sin la formación necesaria sobre este tipo de intervención, con los consiguientes riesgos para las pacientes y la calidad del resultado”.

“Esta circunstancia -comenta la Dra. Jiménez- complica las nuevas intervenciones desde el punto de vista clínico, conlleva evidentes trastornos emocionales para los pacientes y supone un sobrecoste, sea para ellos o para el Sistema Nacional de Salud si la intervención previa ha generado algún problema funcional y, en consecuencia, su corrección está cubierta por la Sanidad pública”.

La encuesta pone de manifiesto que el 66 por ciento de los cirujanos plásticos encuestados asegura que recibe la mayor demanda de intervenciones quirúrgico-estéticas en primavera, frente al 27 de los que dicen experimentar este “pico de actividad” entre el otoño y el invierno y el siete por ciento que afirma tener más pacientes interesados en verano que en cualquier otra época del año.

En cuanto a las intervenciones más demandadas tras el verano, el aumento de mamas y la liposucción ocupan las posiciones de cabeza, según la encuesta, con el 26,3 y el 20,92 por ciento del total respectivamente. Le siguen la la abdominoplastia,  la blefaroplastia, la elevación de mamas, la rinoplastia y la reducción mamaria.

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