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  • Lunes, 24 de Julio de 2017

Una dieta vegetariana o vegana mal planificada puede generar consecuencias negativas en la salud de los niños

Una dieta vegetariana o vegana mal planificada puede generar consecuencias negativas en la salud de los niños

La Academia Americana de Nutrición y Dietética, así como otras sociedades médicas, consideran que las dietas vegetarianas y veganas bien planificadas son perfectamente adecuadas  y saludables para niños de todas las edades. No obstante, si no se desarrollan bien pueden generar consecuencias negativas sobre la salud e influir en el crecimiento de los niños y adolescentes.

Por ello, desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) han querido prestarle especial atención a este tema, y han organizado el seminario “Niños vegetarianos, ¿niños sanos?”. Este ha tenido lugar durante la celebración en Madrid de su 14º Curso de Actualización.

“Tiempo e información a las familias son dos aspectos necesarios para contribuir a que los niños vegetarianos y veganos tengan todos los nutrientes necesarios para su crecimiento y normal desarrollo”, explica Míriam Martínez, pediatra del Department of Paediatrics del Imperial College NHS Trust- Hammersmith Hospital de Londres (Reino Unido).

Al igual que con todos los bebés, la lactancia materna es la forma de alimentación ideal para los lactantes vegetarianos o veganos, por lo que ésta debe ser apoyada; en este sentido, “es importante asegurarse de que estas madres tomen un suplemento regular de vitamina B12 y yodo”, apunta la doctora.

Los alimentos sólidos se pueden introducir de la misma manera que para los niños no vegetarianos, a partir de los 6-7 meses, “reemplazando la carne por productos como lentejas, garbanzos, guisantes o tofu”, aclara. A partir de los dos años de edad, la alimentación debería parecerse a la del resto de la familia, dependiendo el número de raciones de la edad, los niveles de actividad física o las características personales de cada niño.

Nutrientes a los que prestar atención

La especialista explica que hay que prestar atención a las proteínas, grasas, el calcio y la vitamina B12. En proteínas, las mejores fuentes de este nutriente en la alimentación vegetariana y vegana son las legumbres, los frutos secos y semillas. En una alimentación vegetariana o vegana bien planificada las proteínas no tienen por qué constituir un problema.

Las grasas, importantes en la alimentación infantil, se basan en la dietas vegetarianas o veganas en frutos secos y semillas, aguacates y aceite de oliva. En cuanto al calcio, en los primeros 2 años los bebés obtienen el calcio a partir de la leche materna o de fórmula; en los mayores de 2 años, además de productos lácteos, otras buenas fuentes de calcio son las verduras de hoja verde, el tofu, las leches (y yogures) vegetales enriquecidas y las legumbres.

Por último, la vitamina B12 solo se encuentra de forma natural en los alimentos de origen animal, por lo que, aunque los productos lácteos y huevos, así como los alimentos enriquecidos aportan pequeñas cantidades de esta vitamina, se recomienda que todas las personas vegetarianas y veganas tomen un suplemento semanal de vitamina B12.

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