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  • Jueves, 08 de Diciembre de 2016

La SEC y la SEMI denuncian que el Ministerio ignora las evidencias científicas de los nuevos anticoagulantes

La SEC y la SEMI denuncian que el Ministerio ignora las evidencias científicas de los nuevos anticoagulantes

La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) denuncian que el informe de posicionamiento terapéutico (IPT) en anticoagulantes del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ignora las evidencias científicas de los nuevos anticoagulantes orales de acción directa -dabigatran, rivaroxaban, apixaban y edoxaban-.

Por ello, ambas sociedades han propuesto un documento de consenso, ratificado por las sociedades de Medicina Familiar, Hemostasia y Trombosis, Neurología y Emergencias, donde proponen una modificación de posicionamiento terapéutico para el uso de los nuevos anticoagulantes orales.

“Este informe de posicionamiento terapéutico se nos presenta como `nuevo´ estando ya `caducado´. Desde mayo se han hecho públicos estudios que demuestran una y otra vez la necesidad de cambiar este posicionamiento, pero el Ministerio no los ha tenido en cuenta. Este tema ha tenido un tratamiento político y no sanitario”, señala Ignacio Fernández Lozano, secretario general de la SEC.

La SEC, además, denuncia una incontestable situación de inequidad respecto al acceso a los nuevos anticoagulantes entre los pacientes con fibrilación auricular respecto a otros países e incluso dentro de España. “Estamos a la cola de Europa en anticoagulación”, incide Fernández Lozano.

Siete propuestas

La SEC y la SEMI defienden la utilización de la nueva escala CHA2DS2-VASc, en lugar de la que se estaba usando hasta ahora (CHADS2), ya que, defienden, ha demostrado una mejor estratificación del riesgo embólico. Además, el alto riesgo hemorrágico está contemplado como criterio para recibir NACO -nuevos anticoagulantes orales-, pero desde la SEC se considera que estos pacientes deberían ser candidatos a ser tratados con los anticoagulantes orales directos, ya que han demostrado un claro perfil de seguridad.

Reclaman, también, un acceso sencillo al control de calidad de la anticoagulación con los fármacos convencionales, y que estén disponibles en la historia clínica electrónica las seis últimas determinaciones de INR.

Por último, consideran que la calidad de la anticoagulación debe lograrse en un margen de tres meses desde el inicio del tratamiento con los antivitamina K, solicitan el uso de la escala SAMe-TT2R2 para predecir desde el inicio qué pacientes no van a tener un buen control con los antivitamina K y destacan la cardioversión eléctrica como una técnica segura que permite revertir el ritmo normal del corazón en pacientes con fibrilación auricular.

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