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  • Sábado, 27 de Mayo de 2017

SEMERGEN actualiza conocimientos la patología cardiovascular, una de las más frecuentes en Atención Primaria

En las 9as Jornadas Nacionales Cardiovasculares de la Sociedad se destaca que con una correcta prevención se podrían evitar hasta un 80 por ciento de las enfermedades cardiovasculares

SEMERGEN actualiza conocimientos la patología cardiovascular, una de las más frecuentes en Atención Primaria

El 22.8 por ciento de la población española tiene un riesgo alto/muy alto de padecer una enfermedad cardiovascular, mientras que el 43,5 por ciento tiene un riesgo moderado. Estas patologías son la primera causa de mortalidad en España (29,66 por ciento), por delante de los tumores y las enfermedades del sistema respiratorio, y supone la primera causa de muerte entre las mujeres. En este contexto se han organizado las 9as Jornadas Nacionales Cardiovasculares de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), que se celebran los días 18, 19 y 20 de mayo en Girona. El objetivo del encuentro es mantener actualizados los conocimientos de los médicos de Atención Primaria en el área cardiovascular, ya que esta es una de las patologías más prevalentes en las consultas, y el motivo de urgencia más frecuente en AP.

Estas jornadas, organizadas por distintos grupos de trabajo de SEMERGEN (Hipertensión Arterial y Enfermedad Cardiovascular, Lípidos, Vasculopatías, Tabaquismo, Hematología y Nutrición), “nos permiten analizar aquellos aspectos más controvertidos del riesgo cardiovascular en todas sus etapas y, además, nos sirven para compartir experiencias entre compañeros de la profesión”, indica la Dra. Inés Gil, presidenta del Comité Organizador del encuentro científico que espera acoger a más de 150 profesionales y que ha recibido 60 comunicaciones.

La prevención resulta fundamental en este tipo de patologías, ya que si se eliminaran las conductas de riesgo se podría evitar hasta un 80 por ciento de las enfermedades cardiovasculares y hasta un 40 por ciento de los cánceres. Una de las principales razones por las que la enfermedad cardiovascular es la primera causa de mortalidad en España es el control deficiente de estas patologías por la falta de adherencia al tratamiento por parte del paciente.

“Las enfermedades cardiovasculares también son llamadas ‘asesinas silenciosas’, ya que una de sus principales características es que son asintomáticas; la hipertensión, la hipercolesterinemia, la obesidad… no ocasionan síntomas, por lo que el paciente no siempre considera que padezca una enfermedad y abandone el tratamiento”, indica la presidenta del comité organizador.

Por ejemplo, la prevalencia de hipertensión arterial (HTA) en población adulta es del 40 por ciento, y va aumentando con la edad llegando al 70 por ciento en pacientes de más de 70 años. La prevalencia de la HTA se incrementa con la edad, constituyendo el factor de riesgo cardiovascular más prevalente en población anciana española. Dado el progresivo envejecimiento de la población, es fundamental el abordaje adecuado de esta patología en la población geriátrica, junto al resto de factores de riesgo.

Una herramienta de diagnóstico alternativa

Aparte de las herramientas diagnósticas habituales (análisis, electrocardiograma, radiografía de tórax, ergometría y ecocardiografía), también existe otra alternativa: el Índice Tobillo Brazo (ITB) que sirve para conocer en mayor profundidad el riesgo cardiovascular de los pacientes en las consultas de AP. Este índice, de una duración aproximada de 20 minutos, es el resultado de dividir la presión arterial sistólica de extremidades inferiores y la presión arterial sistólica de extremidades superiores. Cuando el paciente no sufre ninguna enfermedad cardiovascular, el resultado es uno; cuando hay obstrucción en las arterias, el índice se verá alterado.

La presidenta del Comité Organizador, quien es la encargada de dar una mesa sobre el ITB, comenta que “es un dato con un alto grado de especificidad y de sensibilidad en relación con la arteriografía de contraste para obstrucciones superiores al 50 por ciento”.

Asimismo, está demostrado que cambios en la dieta se acompañan de reducciones rápidas de los episodios cardiovasculares. Por ello, resulta de vital importancia reducir el aporte energético y ​el contenido de sal, azúcar y grasas trans y saturadas.

Según recomienda la Dra. Joima Panisello, presidenta del Comité Científico de las 9as Jornadas Nacionales Cardiovasculares, la base está en llevar una dieta mediterránea sana y equilibrada. “La ingesta diaria de frutas y verduras (≥5 al día) y de frutos secos (30 g/día) disminuye hasta un 30 por ciento el riesgo cardiovascular, y el consumo de pescado al menos una vez por semana reduce un 16 por ciento el riesgo de enfermedad coronaria”. A su vez, los alimentos funcionales con fitoestanoles o ​fitoesteroles (2 g/día) reducen hasta un diez por ciento los niveles de colesterol LDL, aunque “no hay estudios clínicos con episodios cardiovasculares” indica la Dra. Panisello.

Por otro lado, el consumo regular de bebidas azucaradas aumenta el riesgo de obesidad y enfermedad coronaria, un 20 por ciento mayor con una bebida diaria, y el consumo excesivo de alcohol se asocia con un riesgo cardiovascular alto, por lo que se desaconseja el consumo de bebidas azucaradas y alcohólicas.

Prescripción de hábitos saludables

El coordinador del Grupo de Trabajo de Hipertensión y Enfermedad Cardiovascular de SEMERGEN, el Dr. Vicente Pallarés, apunta que “los médicos de Atención Primaria debemos mejorar nuestra formación para que, en vez de aconsejar modificaciones en alimentación o ejercicio, pasemos a prescribir alimentación saludable y ejercicio físico, ayudando al paciente a integrarlo en sus hábitos de vida”. 

Aunque el tiempo de consulta no siempre es el más adecuado, se pueden favorecer actividades formativas que impliquen una mejor comprensión de la importancia de llevar unos adecuados estilos de vida junto al adecuado cumplimiento y adherencia al tratamiento (farmacológico y no farmacológico). “En el momento actual la adherencia a los estilos de vida no es muy alta, pero cuando conseguimos que el paciente se implique, los resultados son espectaculares y sólo queda darle continuidad con los consejos adecuados”, indica el Dr. Pallarés.

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